Jul 11

Publicado el 15 de Enero de 2005

Texto por Esther Carton que recuerda esa situación mágica que todos hemos vivido alguna vez.

Si miras fijamente a los ojos de alguien puedes saber mas de lo que te cuenta y muchas veces la vida de uno despierta en la retina.

Sus ojos eran preciosos, marrón de un feliz otoño, aquel feliz otoño que empezaba ese día. Era una mañana cálida, pero el viento estaba revoltoso todas las hojas volaban a mí alrededor y no daban tregua a mi flequillo que iba de un lado al otro de mi rostro. Aquella mañana le conocería aunque por su mirada, que nunca me engañó, parecía que nos conocíamos desde la prehistoria. Hay veces que las miradas dicen más que lo que tu mente alcanza a pensar y más tarde a articular con tu boca.

Allí me encontraba en la parada del autobús luchando con el viento y con la mirada, intentando no mirarle mucho pero mirándole bastante.

Tan solo supe preguntar: - ¿ este autobús para en la calle Peláez?

¿Que pretendía mi mente para esa pregunta? solo hay dos respuestas, y lo que yo en realidad quería era hablar, que absurda pregunta nunca me había sentido tan ridícula.

Intenté fijarme en que parada se bajaba, pero el autobús a esa hora iba lleno todo el mundo iba a trabajar o a estudiar, cuando llego el momento de bajarme descubrí que él también se bajaba en mi parada.

Me miro levemente y sonrió, yo tan solo fui capaz de ruborizarme y mirar mi reloj. Que raro nunca lo había visto por allí, tal vez era lo mismo que él estaba pensando en aquel instante.

La vida te pone en el camino personas con las que jamás te has cruzado y tal vez nunca vuelvas a hacerlo, que hacer entonces cuando te vuelves loco por volver a ver sus ojos y que tu nariz se llene de su olor, ¿ cómo volver a ver a alguien del que piensas conocer todo y todo lo desconoces?

Pasé toda la mañana dándole vueltas a todo lo ocurrido en mi periplo del autobús por la ciudad.

Todavía hoy tengo esa idea en la cabeza, quiero oír su voz, esa voz que se repite una y otra vez en mi imaginación. Solo soy capaz de oír su voz en la boca de todas las personas que me hablan.

Cuando me levanto por la mañana veo sus ojos reflejados en el espejo del cuarto de baño, salgo a la calle y su mirada se cruza en cada persona que va a mi lado. Tus ojos enmarcados en mi mirada, solo busco verlos para llenar de luz mis ojos y poder ver. Has ocupado todo mi ser y ya no soy ni siquiera yo misma sino la continuación de ti.

Cuando volví a casa y me metí en la cama no lo podía creer, estaba hecha un lió sin motivo aparente, tan solo una leve sonrisa de la que había creado un mundo paralelo. Cerré los ojos y pensé mañana será otro día, quien sabe tal vez me espere una gran sorpresa.

Decidí soñar y dejar que los sueños fueran lo que en realidad son deseos que tenemos y que nos hacen felices mientras estamos soñando.

Licencia de Creative Commons
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons

Jul 11

Publicado el 6 de Enero de 2005

En esta primera imágen hacemos referencia a una foto mia en otra página.

Detailed figure
La foto ahora un poco más grande.
Detailed figure

Y eso
Industrial de Pamplita. </p /><br/><a mce_thref=Culo
Noriko Sakai
Face

Jul 11

Publicado el 29 de Diciembre de 2004

Texto cortesía de Jorge Cortell bajo licencia Creative Commons

Tal y como publica Carlos Sues
la SGAE ha enviado una carta a un bar (y es de suponer que se trata de
una campaña masiva) donde deja claro que manipulando las palabras para
intentar imponer una absurda ley, se puede llegar a transmitir un
mensaje totalmente falaz y absurdo.
Pese a que en el primer párrafo Agustín Bódalo Cubillo (Delegado
Territorial de la SGAE Madrid … otro nombre a añadir a nuestra lista
de “favoritos”) habla de “música protegida”, en el tercero ya dice que
si no se cuenta con su autorización no se podrá celebrar “baile
alguno”.

Pero lo verdaderamente preocupante es la impositiva y taxativa
forma con la que concluye la misiva en cuestión, ya que en su último
párrafo (y cito textualmente) dice: “Les comunico que esta (sic)
terminantemente prohibida la Fiesta que no cuente con la autorización
de esta Entidad…”
¿Se confunden una y otra vez? ¿o quieren manipular el mensaje de forma
que se excluya cualquier referencia a la música de libre distribución,
al dominio público, a las representaciones en vivo de autores no
representados por su entidad, etc, etc?
Me recuerda muchísimo a Adolf Hitler y su envenenadísima retórica,
magistralmente analizada por Victor Klempere en “The Language of the Third Reich: LTI - Lingua Tertii Imperii” (Continuum; ISBN: 0826457770 ).
¿Mi consejo? A parte de leer con cuidado las amenazas y mentiras con
cuidado, y difundir al máximo el mensaje de que dichas cartas están
repletas de mentiras y manipulaciones, y de que hay que luchar contra
este abuso, tenemos que introducir en el discurso las opciones que
están siendo silenciadas: dominio público, creative commons, libre
distribución, performances, conciertos e improvs, etc, etc.

Así que si eres un DJ que pincha en una sala estas fiestas (o el propietario de dicha sala), y no te da la gana contribuir a engordar las cuentas de estas entidades
(que tienen multitud de procesos judiciales abiertos por todo tipo de
presuntos delitos referentes a su gestión de dichos fondos), lo que
tienes que hacer es bajarte música de libre distribución, emplear música editada bajo Creative Commons (según qué licencia), buscar en las grabaciones de Dominio Público
, y sobretodo basarse en todo esto para CREAR, CREAR, y CREAR (que es
lo que al final sufre si todo son límites y cortapisas a la libre
distribución de las obras). No dejes que las obras las distribuyan
multinacionales y las controlen estas entidades: ¡CREA! (y distribuye
libremente para que todos podamos enriquecer nuestras creaciones y
mejorarlas con las de los demás).

Jul 11

Publicado el 10 de Diciembre de 2004

Acabamos de leer con cierta sorpresa y hasta regocijo, el último análisis de un informe de la SGAE en relación a la Industria Discográfica. No es mi intención aburrirles de nuevo con más y más explicaciones de porqué ACAM y si ama, la SGAE no aprenden que hay vida después de ellos y sin embargo recurren a sus estudios rigurosos y a sus conclusiones contrastadas sin mirar nunca un poco más allá de sus propios ombligos. Cosas de la vida. Dicen que la piratería es la culpable de todo (llorar llorar llorar… nada más que llorar) y las descargas ilegales de contenidos… ¿descarga ilegales? Las descargas no son ilegales por mucho que les pese y decidan acudir la ley o no en función del nuevo comentario demagógico que van a soltar. Las descargas en este país (y si no que se vayan a vivir a los EEUU) son totalmente legales… por ahora. Otra cosa sería la difusión pública sin el consentimiento del autor, cosa que habría que interpretar de una forma no tan extrema como ellos mismos pretenden, sino más en el sentido del fiscal general del Estado que no dudó en decir lo que pensaba ante las propias narices de la SGAE y sus amigos. Imagino que se les agriaría la leche es noche. No pude dormir esa noche pensando en lo que sufrirían… Es curioso que de eso no hablen… ¡con lo que les gusta escribir!

Nada dicen de la falta de calidad del panorama artístico actual en relación directa precisamente a muchos de sus asociados (que no todos), la falta de originalidad, el descubrimiento por parte de la sociedad de la lacra que suponen los intermediarios “culturales”, del sobreprecio de un CD original o un DVD. De la rabia con la que imponen un canon en los CDR que usan empresas, judicatura, hospitales, software libre, etc. a toda la sociedad sin distinción (incluyamos a personas con problema auditivos) por el ejercicio de un derecho del pueblo legítimo a la copia privada y que engloban ahora en la lacra del mal de internet. Todo menos autocrítica. Todo menos decir que lo que nos pretenden vender ahora está muy lejos de ser medianamente bueno y que han saturado el mercado de pseudo estrellas y pseudo artistas que harían mejor en trabajar como todos los demás. Aunque claro, que ganando 30.000 euros en una noche, cualquiera dice que no al pastel. Nada dicen tampoco (como pasa en cualquier conclusión sesgada e interesada) de que la mayor parte de las ventas de CDs originales está copado por las grandes superficies como Fnac, el Corte Inglés o Media Markt, que son los que se comen el mercado.

Tampoco hablan de las nuevas licencias copyleft, la afrenta más realista contra el caduco copyright (sin sentido en el entorno de las nuevas tecnologías digitales) http://www.ningunterra.com/modules.php?name=News&file=article&sid=47 que demuestran la falsedad de la mayor parte de sus tajantes “argumentaciones”. Pero lo que es genial del todo es que afirman que en opinión de les encuestados sobre la piratería “Casi la mitad (47%) está convencida de que la piratería física irá en aumento en 2005. Un 42% cree que se mantendrá en los niveles actuales y sólo un 17% confía en su descenso” (La fuente puede ser consultada en http://www.acam.es/noticias_detalle.php?id=369 )

Eso es rigurosidad y lo demás es cuento… pero…¡eh! ¿ mmmm 47 + 42 + 17 no es 106? Extraño porcentaje a fe mía. Entonces cabe preguntarse varias cosas ¿no saben sumar? ¿no saben encuestar? ¿son realmente rigurosos? ¿sólo inflan los datos por interés? Bueno, por lo menos después de ver que los datos que nos dan son erróneos, falsos o mentira sin más no nos extraña las cifras que se atreven a manejar para llorar sobre la piratería, no nos extraña que pongan cualquier importe descabellado para la remuneración compensatoria por copia privada en CDs y DVDs, el bien llamado canon… ¿qué más me queda por decir? Opinen ustedes mismos. Estos son los defensores de la cultura. ¿Y quién nos defenderá de ellos? Bajo licencia Creative Commons… ¡pásadlo!

Jul 11

Publicado el 10 de Diciembre de 2004

Internet, CC, Copyleft, nuestra inquietud y una información veraz son las únicas armas con que contamos para que, se respeten los derechos de autor sin perjudicar al consumidor constantemente.

La cultura está sufriendo un progresivo proceso de apropiación en nuestra época. Los derechos de los usuarios para manipular y participar en la cultura son cada vez más limitados, pero un nuevo movimiento trata de subvertir este proceso.

El copyleft pretende situar al usuario en el centro de la cultura y dar rienda suelta a la creatividad colectiva de la sociedad.
La cultura es el tejido espiritual con el que los hombres, y las mujeres, construimos nuestros sueños, nuestras creencias y nuestra imagen del mundo. Hubo una época en que la cultura no tenía dueño. Casi tampoco había autores. Los romances y los cantares de gesta pasaban de boca en boca, formaban parte del imaginario colectivo y cada uno podía añadir de su propia cosecha a lo que acababa siendo una creación colectiva compartida por todos. Todos éramos creadores.

Con la imprenta aquello cambió y después vinieron las primeras leyes de copyright, a principios del siglo XVIII. Las tornas se apretaron un poco más y la cultura comenzó a tener propietarios y quedó trazada una gruesa línea entre quienes eran autores, de un lado, y usuarios, del otro; entre quienes tenían determinados derechos sobre la cultura, los autores, y quienes tenían limitaciones sobre ella, los usuarios. Con el tiempo la apropiación de la cultura y el conocimiento se ha ampliado a través del copyright hasta abarcarlo todo.

Hoy el copyright lo controla todo, casi todo, y cada día más, hasta extremos que han llegado a ser absurdos. El pasado verano los irlandeses celebraban en la calles de Dublín el centenario del Bloomsday, era otro 16 de junio en el que se festeja la famosa obra Ulises del escritor James Joyce. Pero los festejos estuvieron a punto de aguarse. Un nieto del escritor prohibió que se hicieran lecturas públicas de las obras de su abuelo salvo que le pagasen considerables sumas de dinero, la ley de copyright lo amparaba en su demanda. Hasta ese extremo hemos llegado.

Copyright vs. copyleft

Ante esta situación el movimiento del copyleft, una amalgama heterogénea que defiende la flexibilización de las leyes de propiedad intelectual, ha lanzado una alternativa a esta progresiva apropiación de la cultura. Un término que puede resultar extraño de primeras, el copyleft se carga de sentido colocado lado a lado con su antagonista, el copyright: Copyleft - Copyright, es como un juego. Porque de eso se trata, de un juego de palabras que busca subvertir las reglas de la apropiación de la cultura y poner lo que está al derecho (right) en las leyes de propiedad intelectual del revés (left).

Porque si el copyright remite al derecho -que hasta ahora ha privilegiado a los autores- a restringir las copias y usos sobre sus obras, el copyleft remite también a un derecho -que tenemos los usuarios, los lectores, la sociedad- a hacer uso de las mismas obras. Son dos visiones enfrentadas sobre qué es la cultura, quién es importante en ella (el autor, el usuario o la cuenta de ingresos), y cómo deben distribuirse y usarse las obras de creación.

La cultura está hecha con ideas, pero su sustrato es material. Con el paso de los siglos este tejido material se ha ampliando paulatinamente, y cada ampliación ha provocado en nuestras sociedades una gran revolución (la imprenta, la televisión, Internet) o pequeña (los discos, la fotocopiadora, el MP3). La forma como accedemos y manipulamos la cultura y el conocimiento depende de este tejido cultural “y” de las leyes de propiedad intelectual .

Tres siglos atrás los propietarios de la cultura tenían el control sólo durante catorce años desde que un libro salía de la pluma del autor y sólo controlaban el derecho a hacer copias de las obras. Con el tiempo fue ampliándose el tipo de usos que controlaban y la duración de estos privilegios. Hoy en día los dueños de la cultura, que no son necesariamente los autores sino los productores económicos (discográficas, editoriales, etc.), controlan virtualmente cualquier uso que se haga de una obra y han alargado estos privilegios hasta setenta años después de la muerte del autor.

Pero esta clausura de la cultura y su apropiación no comenzó a sentirse en el ámbito cotidiano de los hombres, y las mujeres, hasta la década de los setenta. Originalmente el copyright estaba destinado a regular principalmente la esfera comercial de la propiedad intelectual. Era una ley básicamente para empresas que apenas alcanzaban a entrar en el espacio íntimo en que el común de los mortales accede y manipula la cultura. Ha sido tras la aparición de tecnologías que permiten a los usuarios manipular la cultura (grabarla, reproducirla, transformarla, etc.), como la fotocopiadora, el vídeo, el ordenador… que los propietarios de la cultura han lanzado su gran acometida para extender el ámbito de sus privilegios hasta lo más íntimo de nuestra cotidianeidad. En ese momento el copyright comienza a regular no solo la esfera comercial de la cultura sino que limita la capacidad que cada uno de nosotros tiene para manipular la cultura, acceder a ella y usarla en nuestros espacios íntimos.

Respaldados por las leyes que han conseguido sacar adelante por todo el mundo y apoyados en nuevas tecnologías de restricción de usos denominadas DRM (Digital Right Management), los propietarios de la cultura pretenden establecer un modelo en el que las obras son reducidas a un puro objeto comercial. El modelo se basa en restringir todos los usos posibles de las obras y cobrar por cada uno.

El planteamiento es sencillo, se trata de convertir al ciudadano en un puro consumidor de la cultura, no en un usuario de ella. Alguien que mira pero no toca, alguien que es sólo un espectador, al otro lado de la cultura, pero que no puede participar en ella. En la época en que la cultura, la información y el saber cruzan nuestro planeta de lado a lado en un instante, en una época en la que las herramientas permiten a cualquiera manipular la cultura, construir sobre lo que otros ya han logrado, en una época donde cada uno de nosotros está llamado a participar en la creatividad colectiva y sumergirse en el torrente cultural como un usuario creador, los propietarios de la cultura quieren clausurar la cultura a favor únicamente del beneficio económico. En una época así el ideario del copyleft muestra una alternativa que hace saltar por los aires ese modelo y convierte a los usuarios en el centro de la cultura.

Detrás del copyleft hay una idea revolucionaria que subvierte todo este entramado legal desde dentro. Mientras que el copyright se basa en limitar los usos que la sociedad puede hacer de las obras, el principio del copyleft se fundamenta en permitir el máximo uso posible de las obras. Donde el copyright dice “prohibido” el copyleft dice “permitido”.

Una de las ideas centrales de este movimiento desorganizado que agrupa posturas muy diversas, desde las que piden la supresión de las leyes de propiedad intelectual hasta las que abogan por una notable flexibilización de sus límites, es la que concibe a todos los usuarios de la cultura como potenciales creadores.

El movimiento del copyleft hace suyo el ideario de la comunidad del software libre, dentro de la cual se acuña este concepto. Fue Richard S. Stallman, antiguo miembro del Massachussets Institute of Technology (MIT) de EE.UU. y fundador del movimiento del software libre, quien acuñó a mediados de los ochenta el concepto de copyleft plasmado en una licencia denominada GPL (General Public License), baluarte legal del movimiento.

La GPL dice que un autor que distribuya sus programas de software con esa licencia permite a los usuarios que lo copien, modifiquen y lo distribuyan -e incluso lo vendan- libremente. En el fondo de este primer copyleft, desarrollado por hackers y programadores experimentados, está la idea de que cualquier usuario podía intervenir en los programas, mejorarlos, y aportar los productos de su creatividad al bien común.

Creative Commons

En esa idea originaria y en la GPL se han inspirado toda una serie de licencias que recogen, total o parcialmente, el ideal que consagra la distribución, así como el libre acceso y uso de la información como máxima, y desde ahí se ha producido su extensión a nuevos ámbitos artísticos a partir de iniciativas como la de Creative Commons, una organización sin ánimo de lucro fundada en EE.UU. por Lawrece Lessig, profesor de derecho de la Universidad de Stanford y batallador incansable contra la extensión de las leyes de propiedad intelectual.

Creative Commons se ha convertido desde su fundación en el año 2001 en el principal baluarte en la promoción y extensión del ideario del copyleft hacia nuevos ámbitos de la cultura. El proyecto ha creado una serie de licencias, traducidas y adaptadas a una docena de países actualmente, entre los que se encuentra España, que permiten al autor establecer los usos que permite y los que limita de sus obras. Cualquier creación que tenga una licencia de Creative Commons puede ser copiada y distribuida libremente, y siempre que se use hay que mantener la atribución al autor original. Cuando este escoge la licencia decide además sobre tres opciones, con las que establece si: 1) se puede hacer uso comercial de su obra, 2) se puede modificar y 3) si la obra derivada debe tener el mismo tipo de licencia que la original.

Pueden encontrarse ejemplos de todo tipo de instituciones e iniciativas, con ánimo de lucro o sin él, en los que han comenzado a usar este tipo de licencias. Desde el proyecto del MIT OpenCourseWare, con el que esta universidad estadounidense pretende publicar con licencias estilo copyleft los materiales de decenas de cursos, hasta el sello en Internet Magnatune, en el que los músicos venden sus obras usando licencias de Creative Commons.

No está claro hasta dónde puede alcanzar este movimiento y si los proyectos e iniciativas que se desarrollan actualmente llegarán a enraizar con fuerza en la sociedad, pero la semilla está plantada, y este movimiento desorganizado ha comenzado a despertar conciencias y a llamar la atención sobre la peligrosa apropiación que está sufriendo la cultura en nuestras sociedades. El copyleft trata de colocar a los usuarios en el centro de la cultura, será responsabilidad nuestra aceptar el papel que nos corresponde.

Licencias de todos los gustos

Hay licencias de tipo copyleft para todos los gustos, unas más permisivas que otras, pero todas ellas permiten que las creaciones se copien y se distribuyan libremente y obligan normalmente a mantener la atribución al autor. Después varían según su ámbito de aplicación más adecuado (sea software, obras artísticas, música, etc.) y en función de si permiten que las obras puedan ser modificadas y utilizarlas con fines de lucro.

- Licencias Creative Commons, a gusto del autor. Pueden encontrarse sitios con creaciones de todo tipo (música, fotos, novelas, etc.) que usan este tipo de licencias. Sus condiciones básicas establecen que los contenidos se pueden copiar y distribuir libremente en todo el mundo y que al hacerlo hay que mantener la atribución al autor original. Después el autor fija si sus obras pueden ser: modificadas, se pueden hacer usos comerciales de ellas y si hay que compartir las obras derivadas en las mismas condiciones. El sistema proporciona tres documentos diferentes: uno de sencilla comprensión para legos en derecho, otro con validez legal y un tercero legible por máquinas, creado, por ejemplo, para que los buscadores de Internet reconozcan que una página utiliza este tipo de licencia.

- General Public Licence (GPL), copyleft, la madre de todas las licencias libres. Libre no significa gratuito. La GPL apunta hacia la libertad para utilizar el software, modificarlo y distribuirlo a voluntad. La GPL, creada en 1988, es un pilar central del movimiento del software libre, y la inspiración para toda una serie de licencias desarrolladas posteriormente. De la misma familia es la GNU Free Documentation Licence (GFDL), utilizada en los manuales del software libre. Muchas otras licencias de este estilo son la Licencia Apache, Licencia Mozilla, la Licencia BSD, etc.

- Open Audio Licence, música para todos. Si un grupo usa esta licencia autoriza para que se haga cualquier uso de sus canciones, sólo exige que se mantenga su autoría. Fue creada en el año 2001 por la organización más batalladora por los derechos civiles en el entorno digital, la Electronic Frontier Foundation. Otra licencia para la música es la Free Music Public Licence.

Publicado originalmente en la revista Pueblos (http://www.revistapueblos.org) edición de diciembre (nº 14) bajo licencia Creative Commons Atribución (http://creativecommons.org/licenses/by/2.0/es/deed.es)”

Jul 11

Publicado el 9 de Diciembre de 2004

Tanto es así que en la última campaña, el ministerio de justicia o de interior, o el que sea, equipara el robo de un bolso con la descarga a través de internet de una película. Esto además de ser mentira, es un plagio de otro anuncio de los EEUU.

El otro día se me ocurrió ir al cine y a punto estuve de gritar indignado cuando insultaron mi inteligencia, lo cual siendo ésta bastante escasa, suele ser bastante difícil de hacer… Vi el anuncio hecho con nuestros fondos públicos de que piratear es lo mismo mismito que quitarle el bolso a una chica o robar la radio de un coche…. Silencio. Me quedé sencillamente pasmado. Alucinado.

Pero resulta que hoy se me ha ocurrido alquilar un DVD para verlo y entre los extras hete aquí que me encuentro con la versión yankee del anuncio. Bien sabemos que los norteamericanos tienen cosas como la ley Patriot ACT (que vulnera todas las presunciones de inocencia y cualquier derecho humano que le plazca) y que nosotros, en un arrebato de ira mal medida, decidimos plagiar sin demostrar creatividad siquiera semejante anuncio, bueno para una gran cantidad de norteamericanos que todavía piensan que los terroristas del 11-S salieron de Irak, país que ha otorgado legitimidad democrática a George Walker Bush, pero no para gente que tiene un mínimo de cultura y criterio, como los Españoles (o al menos eso quiero pensar).

No quiero decir que bajar una película de internet sea legal o ilegal, moral o inmoral, consecuente con los tiempos digitales que vivimos o inconsecuente con el ansia recaudatoria de algunos que no se apean del burro y prefieren criminalizar a meter el rabo entre las piernas y dedicarse a trabajar para pagar la hipoteca como hacemos todos los demás. Lo que quiero decir es que bajarse una película de internet no es igual que robar un bolso. Es simple lógica. Una persona tiene un bolso, voy yo, se lo quito y yo tengo un bolso pero la persona que tenía el bolso ya no lo tiene. He mermado su propiedad. En internet alguien tiene una película, Zutano la descarga y entonces tanto el que tenía la película como el que la descarga tienen la misma película. Antes había una película y ahora hay dos y son idénticas y ¡nadie pierde! Y lo que es más, seguramente ambos dos irán a verla al cine o comprarán el DVD si la película es buena y vale la pena con lo que el autor se beneficia. Y si no existiese esta posibilidad, ninguno de los dos correría el riesgo de ir a ver “Los Albóndigas Reloaded II”.

Así que no es igual, no señor, lo lamento mucho pero para futuros anuncios se tendrán que esforzar más, o dejar de copiar en clase a los EEUU… claro que eso equivaldría a tener que dejar de insultar nuestras inteligencias y a darse cuenta de lo absurdo de sus posturas que defienden a una elite económica en lugar de al pueblo que somos los que compramos los DVDs originales, vamos al cine al increíble precio de 6 euros (para ver auténtica ausencia de creatividad) y asistimos a los conciertos de unos grupos que en muchos casos no saben hacer otra cosa que versiones de auténticas joyas de la música, y aún así nos tratan de criminales y para más inri pagamos canones hasta por el papel de las fotocopiadoras (y si no al tiempo, que a los discos duros les queda poco ya).

Así pues, dediquen nuestros impuestos a que la policía detenga a los terroristas que se burlan de toda la sociedad una y otra vez, que eviten que se agreda a las mujeres, que atajen el tráfico de drogas, las carreras ilegales de coches, y dejen de financiar campañas engañosas y falaces destinadas a burlarse de aquellos que pagamos los impuestos, y que por no ser, no son ni originales (y lo que si son es terriblemente lamentables y me causan sincera vergüenza).

Jul 11

Publicado el 9 de Noviembre de 2004

El fanatismo invade en demasiadas ocasiones nuestra vida, y nos lleva a defender muchas veces posiciones poco realistas de las que es difícil retroceder una vez emprendido el tortuoso camino de la defensa radical de ideas. Para bien o para mal, actualmente existe un movimiento religioso radical que emponzoña las normales relaciones entre personas que de otro modo serían afines. La ostensible manipulación mediática que ejercen estas organizaciones obligan al común de los mortales, o sea a mí, a hablar alto y claro, a dejar su opinión escrita en este medio de información libre, por el momento, que es Internet. Quitemos otro pequeño ladrillo del muro.

Ponga por delante que soy agnóstico y como mucha gente no tiene muy claro lo que significa esto, acudiré con su permiso a la definición de la rae, según la cual es agnosticismo es una “actitud filosófica que declara inaccesible al entendimiento humano todo conocimiento de lo divino y de lo que trasciende la experiencia.” Les recomiendo encarecidamente que visiten la definición que da la Wikipedia en http://es.wikipedia.org/wiki/Agnosticismo. Así que perdónenme que bajo este prisma de análisis de las cosas, considere que entra dentro de mi experiencia aquello que me induce a pensar que facciones más o menos radicales de la iglesia católica pretenden influir con intereses partidistas en muchas ocasiones en la juventud. Por otro lado no digo que Dios no exista, o Alá, o Shiva, digo que nosotros, pobres humanos, igual que la hormiga no puede explicarse a si misma, ¿cómo vamos a poder interpretar los designios de tan supuestos seres omniscientes y todopoderosos? Fe, la respuesta fácil a todas las dudas razonables. Nadie logrará jamás impedir que yo exprese mi opinión, y más cuando se intenta manipular demagógicamente la opinión pública y la más impresionable de ellas, la de los chavales.

No pretendo afirmar que tenga la razón absoluta, pero sí espero que la gente empiece a pensar por si misma, y para ello es necesario retirar los velos que algunas facciones extremistas, desde cierto ámbitos, pretenden imponernos permanentemente. No hay más que entrar en algunos foros de los cuales no pienso hacer publicidad para darse cuenta de la verdad de esta sospecha. Hay foros en los que he tenido la desdicha de caer, y me he dado cuenta de lo radicales que pueden llegar a ser algunos de sus “moderadores” que no dudan en arremeter incluso contra aquel que admite haber podido equivocarse. Por un camino que no deja lugar a dudas, camina aquel que se cree que tiene la razón absoluta y por lo tanto no considera que pueda estar equivocado. Bien, a veces envidio a la gente que tiene las ideas tan claras: Hay demasiados iluminados en este mundo que de pura luz acaban cegando a los demás. Y repito, les envidio “a veces”. Aquello que es demasiado rígido, al final acaba rompiéndose, porque lo rígido es frágil. Y el problema es que desde hace mucho tiempo la facción de la iglesia católica más conservadora, ha decidido juzgar todos los comportamientos que considera oportuno sin sentarse humildemente a escuchar a la otra parte. Y cuando a uno le juzgan de esa manera ¿qué es lo que pasa? Pues lo que pasa siempre, la gente se pone automáticamente a la defensiva y a veces acaba igualmente radicalizándose. Es más indignante cuando muchos de los males que aquejan a este mundo, provienen principalmente de las religiones y de sus posturas de intransigencia.

En temas como el aborto, la homosexualidad, las relaciones o actividades sexuales antes del o sin matrimonio, la investigación con células madre o la eutanasia, dicha corriente conservadora tiene las ideas muy claras, tal vez incluso demasiado. Llegan a acudir sin demasiados remilgos a reglas de la naturaleza, que luego por otro lado rechazan si no les interesa o conviene. Y entonces, cuando jugamos con ciertas verdades absolutas, opinar de otra manera convierte al que lo hace en un pecador, en un infiel (¿a qué me suena eso?). ¿Qué espera esta corriente conservadora de la Iglesia? ¿Qué nos demos cuenta de nuestro pecado y les demos las gracias? No, supongo que no. Pero lo más temible es cuando empiezan a hablar de los “moros” del modo más peyorativo posible (refiriéndose a la situación actual de la inmigración de origen musulmán); es ahí dónde empieza a emanar el olor a manipulación tendenciosa. Crear una opinión desfavorable de otras religiones, colectivos o personas a modo de nueva cruzada (¿recuerdan qué eran las cruzadas?), huele a manipulación, a radicalismo a enquistamiento de la confrontación con una sociedad que hace tiempo que no se cree todo lo que le dicen (¡gracias Internet por lo que nos das!). En todo lo dicho puedo estar equivocado, así que señores de la iglesia, no se suban por las paredes, que soy un humilde humano que se equivoca y al menos lo admite. Pero lo que no pienso admitir bajo ningún concepto es que ustedes, que hicieron oídos sordos al exterminio judío durante la segunda guerra mundial, condenaron a Miguel Servet por describir la circulación sanguínea (acabó sus días quemado), juzgaron a Galileo Galilei por decir que la Tierra no era el centro del universo, toleran actualmente la pena de muerte de algunos estados, crearon la inquisición que derivó en el asesinato de tantas personas para quedarse con sus pertenencias, impulsaron y justificaron la represión asesina del periodo franquista, o impusieron su religión a pueblos enteros exterminando algunos de ellos de la faz de la tierra en las épocas coloniales y aún hoy en día…., se crean en posesión de toda ética y moral porque no es así, ni sus miembros son los únicos que pueden vivir felices o correctamente, ni los que no vivimos esa vida religiosa conservadora somos todos unos desgraciados que no saben qué hacer para arreglar su vida. No existen argumentos objetivos que me impidan pensar que se puedan estar equivocando de nuevo.

Sería largo y estéril hablar de los orígenes de la ética, o incluso del posible origen budista de la filosofía de Jesucristo (filosofía en clara contradicción con el antiguo testamento - ¡ay, eso debe de doler!), o la búsqueda de la verdad, pero tengan claro, meridianamente claro que no son dueños absolutos de la verdad, la búsqueda de la felicidad o de lo que es correcto. Dejen su condescendencia para quien la necesite, que los que pensamos por nosotros mismos, dudando en tantas ocasiones de nuestras propias afirmaciones, no la necesitamos. Algunos preferimos vivir sin pensar que exista un cielo y así apreciemos más si cabe la maravilla de la vida humana, de lo breve del poco tiempo que tenemos de existencia, y así intentemos hacer la vida de los demás mejor, sin engaños, sin esperar nada a cambio. Algunos preferimos al Jesús hombre que al Jesús dios. Por último les pido que dejen paso a esa otra parte mayoritaria de la Iglesia a la que ustedes no representan, que se ha dado cuenta de que por la vía conservadora radical no se logra nada, aquellos que se preocupan realmente por hacer la vida de los demás mejor, aquellos miembros de la Iglesia que humildemente se sientan a escuchar a las personas, que no juzgan a nadie, que educan, que respetan a las personas y sus tendencias, que no imponen y que sin duda harían un iglesia mejor y más cercana al individuo. Aquellos que están artos de sufrir el estigma de sus posturas anacrónicas, soberbias y contraproducentes; aquellos que primero dan de comer, enseñan a cultivar el campo y luego hablan de moral, tienen más crédito para hablar de moral. Incluso la mejor de las éticas o morales puede resultar violenta y negativa si se usa con la fiereza con la que ustedes la usan y pierden por lo tanto el favor de la gente que espera ya no castigos eternos sino una palabra amable y sensata… pero ¿no tienen ni idea de lo que hablo verdad? No, imagino que no.

Y por último para que comprueben todos la moderación de mis comentarios voy a poner a continuación una cita de Bertrán Russell (que era desde luego mucho más listo que yo): “…Uno halla, al considerar el mundo, que todo el progreso del sentimiento humano, que toda la mejora de la ley penal, que todo paso hacia la disminución de la guerra, que todo paso hacia un mejor trato de las razas de color, que toda mitigación de la esclavitud, que todo progreso moral realizado en el mundo, ha sido obstaculizado constantemente por las iglesias organizadas del mundo. Digo deliberadamente que la religión cristiana, tal como está organizada en sus iglesias ha sido, y es aún, la principal enemiga del progreso moral del mundo”. Bertrand Russell.- ¿Por qué no soy cristiano? Ed. POCKET EDHASA. Barcelona, 1978. Por último, no me queda mucho más que decir, así que animo a todos a realizar autocrítica, tan necesaria para todos y a abandonar las posturas de raíz intransigente que conducen al mundo al caos.

“Recordad que el secreto de la felicidad está en la libertad, y el secreto de la libertad, en el coraje.” Tucídides.

Este texto por Mario Pena está redactado bajo licencia Creative Commons: http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/2.0/es/deed.es

Jul 11

Publicado el 29 de Octubre de 2004

Texto por Jorge Cortell
A la SGAE se le atraganta Linux otra vez … y en esta ocasión (presuntamente) infringiendo la ley
Date Created: 28 Oct, 2004, 04:47 PM


De donde no hay no se puede sacar.

Parece ser que Linux se le vuelve a atragantar a la SGAE de nuevo. Después de que a finales de abril definiesen en su web (de un modo bastánte cómico e ingénuo, por no tildarlo de ignorante) a Linux como “versión Shareware del conocido systema operativo Unix. Es un sistema multitárea multiusuario de 32 bits para pc.” (no hace falta ser un informático para darse cuenta de los varios errores de tal definición), entre otras definiciones “memorables”, ahora han ido más allá.

Según me apunta mi amigo AndOr (2 de 2, eres un hacha que te mereces el premio “garganta profunda”, es genial que hayan infiltrados ;-), en su web (en una sección, llamada “SGAE Responde” y que comprende una serie de FAQs y glosarios), ahora aparece Linux como:
“”Linux estrictamente se refiere al núcleo Linux, pero es más comúnmente utilizado para describir un sistema operativo Unix libre, también conocido como GNU/Linux, formado mediante la combinación del núcleo Linux con las bibliotecas y herramientas del proyecto GNU. La primera versión del núcleo Linux fue escrito por el finlandés Linus Torvalds y liberado en 1991, combinado con componentes de GNU. El núcleo no es parte oficial del proyecto GNU (el cual posee su propio núcleo, llamado Hurd), pero es distribuído bajo los términos de la licencia GPL (GNU General Public License).”

Obviamente, después de haber demostrado la ignorancia que han demostrado, sólo cabían son opciones: o han contratado a alguien que de verdad sabe lo que es Linux, o han recurrido al trabajo de otro (pagando, claro, como el Sr. Farré siempre ha defendido que han de ser las cosas).

El hecho de que las otras definiciones “memorables” continúen en dicha web descarta la primera opción. así que sólo nos queda la seguna, o … lo impensable: ¡la SGAE ha pirateado de nuevo!

Como bien ha denunciado AndOr: esta es una definición copiada literalmente de la Wikipedia (y para los que no lo sabían, se puede ver la evolución de dicha definición en la propia web de Wikipedia, lo que demuestra que es muchísimo anterior a “la de la SGAE”, que sólo cuenta con unos meses de antigüedad).

Y algunos dirán “¿si Wikipedia es libre y gratis, dónde está el problema?”. Pues el problema está en la ley, la Ley de Propiedad Intelectual, esa ley a la que dicen proteger y por la que parece que estén dispuestos a todo.

Al pie de página de la SGAE (donde debería aparecer la indicación del origen del texto) aparece: (c) Copyright Sociedad General de Autores y Editores (SGAE). Esto es presunta atribución de la obra creada por otro, o sea PLAGIO (que en este caso parece bastante claro, pues como hemos visto, esta definición fue creada en Wikipedia y publicada mucho antes).

Además, tampoco les está permitido reproducir dicha definición, pues las definiciones de Wikipedia, si bien son libres, se encuentran bajo una licencia: la GPL FDL, la cual establece de una forma muy clara:

You may copy and distribute the Document in any medium, either commercially or noncommercially, provided that this License, the copyright notices, and the license notice saying this License applies to the Document are reproduced in all copies, and that you add no other conditions whatsoever to those of this License.”

Traducción:
Puede copiar y distribuir el Documento en cualquier medio, sea comercial o no comercialmente, siempre y cuando esta licencia, las indicaciones de copyright, y la indicación de licencia diciendo que esta Licencia se aplica al Documento, sean reproducidas en todas las copias, y que no añada ninguna otra condición a aquellas de la Licencia.

Obviamente han infringido dicha licencia, lo cual es ilegal, tal y como quedó bien claro y patente en el caso netfilter/iptables (ver sentencia traducida), ya que aunque la licencia esté en Inglés, es válida en Europa, y si uno acepta una licencia, la ha de cumplir, y si no la acepta, ha de cumplir la Ley de Propiedad Intelectual (que prohibe reproducir la obra creada por otro sin su permiso, a no ser que se encuentre en el dominio público, como se encuentran todas mis obras).

Es más, según la definición que el representante de la SGAE Pedro Farré López sostiene sobre el concepto de “ánimo de lucro” (”no sólo se trata de que haya una ganancia económica directa, la mera obtención de una ventaja ya es ánimo de lucro”), o el que sostiene Xavier Ribas, representante de la BSA, otros “angelitos“, (”Ánimo de lucro es el simple ahorro que supone no tener que adquirir la obra, causando perjuicio al titular de los derechos”), la SGAE, entidad supuestamente sin ánimo de lucro, estaría obteniendo un lucro por ello (no tener que contratar a alguien para preparar dicha definición, o la ventaja que supone el tener unos contenidos en la web que no han tenido que crear).

Puede que no sea esta la única presunta infracción que cometan. Lo importante es que lo hacen mientras nos intentan criminalizar a todos los internautas (o “pendejos electrónicos” según ellos) por promover la libre difusión de la cultura. Que es exáctamente lo que han hecho. ¿A que es bonito? ¿A que da gustito? ¿A que no le hace daño a nadie? A ver si aprenden, aunque mucho me temo que tengan lo que tengan en la cabeza o incluso en el corazón … pesa más el bolsillo. Texto de Jorge Cortell bajo licencia Public Domain.

Jul 11

Publicado el 25 de Septiembre de 2004

” El 1 de Octubre muchos podríamos ir a la cárcel, empezando por Zapatero, Rajoy y Teddy Bautista. “

Por Jorge Cortell

24 de Septiembre 2004

La Reforma del Código Penal que entra en vigor el próximo 1 de octubre fue redactada por el Partido Popular, entonces en el gobierno, en parte como transposición de una Directiva Europea (zafia excusa esa de las transposiciones de directivas para evadir responsabilidades políticas que ya denuncié en 1998, en un artículo escrito para el Instituto Internacional de Finanzas). El grupo parlamentario Socialista presentó una enmienda a la totalidad en la Cámara. Sin embargo ahora da marcha a tras y la introduce sin rubor ni explicación alguna por el cambio de actitud. Todo ello demuestra que no nos encontramos ante la actitud ni el resultado de una ideología o de un grupo político. Recordemos que esto es algo en lo que los partidos mayoritarios del país están de acuerdo.

Volviendo a la Reforma del Código Penal, muchos son los rumores sobre determinados aspectos que afectan a los internautas.

Podría dedicar este artículo a corregir el error de interpretación que un periódico de difusión nacional cometió y que es lo que ha despertado todas las inquietudes, pero varios abogados ya han escrito estupendos artículos que nos aclaran que seguirán siendo legales las Copias Privadas (David Bravo en http://www.filmica.com/david_bravo/archivos/000649.html) , o las redes P2P (Pedro Tur en http://seguridad.internautas.org/article.php?sid=286&mode=thread&order=0) … pero no respiréis tan tranquilos todavía, porque hay aspectos de la Reforma sí son peligrosos y abusivos.

Para empezar, todas las leyes tienen un punto de subjetividad, siendo la tarea del juez su interpretación. Por lo tanto, se pueden debatir conceptos a los que se refieren las leyes (como puedan ser “sin ánimo de lucro”, “esplícitamente”, o “incitar”, etc) hasta que nos quedemos sin habla, y no llegar a ningún acuerdo. Pero existe, por lo general, un consenso entre académicos, abogados y jueces, sobre la mayoría de ellos, por lo que no merece la pena tomar en consideración una interpretación por el mero hecho de que sea “posible”, sino que ante la duda acudiremos a un nutrido grupo de análisis teóricos contrastados y sobre todo, a interpretaciones que hayan hecho los propios jueces en sentencias en firme. Como ejemplo merece la pena leer el comentario de Carlos Sánchez Almeida en http://republicainternet.blogspot.com/2004/09/una-sentencia-para-reflexionar.html

Pero hay veces en que un cúmulo de términos subjetivos, junto con una legislación completamente nueva, que regula aspectos no regulados hasta el momento, y que además lo hace de forma tan disparatada que potencialmente convierte a todos los españoles en criminales nos hacer preguntarnos ¿en qué estaría pensando el legislador cuando ideó tal cúmulo de disparates?

Empecemos con el artículo 286.3 (sobre el que ya escribió Carlos Sánchez Almeida en su artículo “La información como delito”):

“A quien, sin ánimo de lucro, facilite a terceros el acceso descrito en el apartado 1, o por medio de una comunicación pública suministre información a una pluralidad de personas sobre el modo de conseguir el acceso no autorizado a un servicio de los expresados en ese mismo apartado 1, incitando a lograrlo, se le impondrá la pena de multa en él prevista.”

El referido apartado 1 dice:

“Será castigado con las penas de prisión de seis meses o dos años y multa de seis a veinticuatro meses el que, sin consentimiento del prestador de servicios y con fines comerciales, facilite el acceso inteligible a un servicio de radiodifusión sonora o televisiva, a servicios interactivos prestados a distancia por vía electrónica, normalmente contra remuneración, o suministre el acceso condicional a los mismos, considerado como servicio independiente, mediante:

1o La fabricación, importación, distribución, puesta a disposición por vía electrónica, venta, alquiler, o posesión de cualquier equipo o programa informático, no autorizado en otro Estado miembro de la Unión Europea, diseñado o adaptado para hacer posible dicho acceso.

2o La instalación, mantenimiento o sustitución de los equipos o programas informáticos mencionados en el párrafo 1o.”

Básicamente están diciendo que si comparto mi red inalámbrica, o explico un agujero de seguridad en un sistema de radiodifusión digital (por ejemplo), puedo ir 2 años a la cárcel. ¡Qué locura! El primer supuesto (compartir la red wifi) es como prohibir que dos personas suban a un taxi juntas, pague la carrera uno o entre los dos (claro, dirán los retrógrados oligopolistas defensores del proteccionismo a ultranza, si la gente tuviese que subir a los taxis sola, los taxistas ganarían más dinero, es justo, ¿no?. Además, el taxi es suyo y pueden hacer lo que quieran).

El segundo supuesto aún me enardece más: ya estamos con otra medida facistoide que podemos clasificar de censura y límite a la libertad de expresión. Vamos a ver, si puedo escribir un manual de cómo hacer una bomba atómica, o de cómo envenenar a una ancianita … ¿cómo se les ocurre prohibirme comunicar la forma de acceder (de modo lícito o no) a una red de comunicaciones?. Está claro que quieren que los servicios se presten “de forma mágica” sin que nadie sepa ni cómo ni porqué, y así no tendrán que soportar investigadores que dejen en evidencia fallos de seguridad ni organizaciones de consumidores que denuncien la prestación de un servicio de baja calidad. Y no me sirve la salvaguarda de “incitando”, pues ya hemos hablado de las interpretaciones judiciales. Si tengo dudas de cómo interpretará un juez mis acciones, el miedo me hará no llevar a cabo una acción que de otra forma me hubiese parecido lícita. ¿No es esto una forma de represión? Es el condicionamiento cognitivo a través de castigos aleatorios..

Pese a que resulta obvio que en el mencionado artículo 286.3 hay motivos para el descontento de la población, es el Artículo 270.3 el que me parece altamente peligroso: “Será castigado también con la misma pena quien fabrique, importe, ponga en circulación o tenga cualquier medio específicamente destinado a facilitar la supresión no autorizada o la neutralización de cualquier dispositivo técnico que se haya utilizado para proteger programas de ordenador o cualquiera de las otras obras, interpretaciones o ejecuciones en los términos previstos en el apartado 1 de este artículo.”

El mencionado apartado 1 dice:

“Será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años y multa de 12 a 24 meses quien, con ánimo de lucro y en perjuicio de tercero, reproduzca, plagie, distribuya o comunique públicamente, en todo o en parte, una obra literaria, artística o científica, o su transformación, interpretación o ejecución artística fijada en cualquier tipo de soporte o comunicada a través de cualquier medio, sin la autorización de los titulares de los correspondientes derechos de propiedad intelectual o de sus cesionarios.”

Primera especificación para los puristas: antes de redactar este artículo he consultado con varios amigos abogados especializados en estos temas (y ya que algunos han mencionado sus reservas a ser mencionados, por respeto no lo haré, pero les estoy enormemente agradecido por su colaboración desinteresada) conceptos como “incitar a lograr”, que al significar “estimular o motivar a alguien a hacer algo”, es obvio que en el caso de la investigación de cualquier tipo (como por ejemplo la seguridad informática), el publicar un nuevo descubrimiento requiere la repetición del experimento por otros para comprobar su veracidad y exactitud, y por lo tanto en una interpretación restrictiva podríamos asimilar de forma automática la mera difusión de una información de carácter científico con “incitar a lograr” sus resultados en muchos casos; o como el de “específicamente destinado”, y he llegado a la conclusión de que la interpretación puede ser tan amplia (de hecho hay ya por lo menos 5 sentencias al respecto -se pueden consultar en la web del Bufet Almeida http://www.bufetalmeida.com -, y son distintas) que nos deja en una situación de inseguridad jurídica, y en manos de la interpretación judicial. Está claro que las normas prohibitivas deben

interpretarse restrictivamente y los derechos constitucionales (como el derecho a la información) expansivamente, pero siendo que es posible (y ha ocurrido) que “específicamente” se interprete como “aunque no exclusivamente” o “entre otros usos”, cabe la posibilidad de lo siguiente (ejemplo ilustrativo de la “comicidad” por reducción al absurdo):

En octubre del año pasado John A. Halderman (estudiante de la Universidad de Princeton) descubrió que el software de protección anticopia MediaMax CD-3 de SunnComm Technologies (que es el elegido por la discográfica BMG para proteger algunos de sus discos) podía suprimirse meramente pulsando la tecla mayúscula en el teclado del ordenador al insertar el CD (evitando así que instale el SbcpHid). Por lo tanto todos los teclados son un medio para suprimir este sistema anticopia, por ridículo que parezca (y para demostrar que esta ridícula afirmación tiene serias implicaciones legales, sólo hay que tener en cuenta que BMG ha llevado a juicio a los fabricantes de teclados en EEUU por ello, amparándose en la polémica DMCA, solicitándoles 400 millones de dólares).

Por lo tanto, si todos los ordenadores tienen teclado, y todos los teclados sirven para neutralizar este sistema de protección, llegamos a la conclusión de que todo aquel que “tenga” (recuerden que la Reforma establece la posesión, como las drogas o las armas, ni siquiera requiere el uso) un ordenador, está cometiendo un delito. Si a esto añadimos que “Ahora la ley actúa” (supongo que se refieren en la infame campaña de publicidad a que la Reforma incorpora la actuación de oficio), tenemos que, con una interpretación tan salvaje como la expuesta, a partir del 1 de octubre cualquier usuario de ordenador podría ir a la cárcel de 6 meses a 2 años. ¿Es así como quieren que España avance en el uso de las TIC?

A muchos les habrá entrado la risa. Pero seguro que los fabricantes de teclados en EEUU aun se están preguntando cómo es posible tanta locura. En España, lo preocupante es que a partir del 1 de octubre existe el peligro real de que se den interpretaciones de la ley restrictivas de la libertad de copia. Recordemos que la Copia Privada es una excepción del derecho de reproducción recogida expresamente en la vigente Ley de Propiedad Intelectual. Sin embargo, el mencionado Artículo 270 de la Reforma del Código Penal criminaliza efectivamente el ejercicio de este derecho en muchos casos (como la absoluta imposibilidad de la Copia Privada directa de los DVD, los cuales vienen encriptados, siendo necesaria la utilización de una de estas tecnologías ilegalizadas, como MovieJack, de venta en El Corte Inglés o la FNAC). De este modo, será la industria (discográfica en el caso de CDs y DVDs musicales, cinematográfica, en el caso de los DVDs, y editorial en el caso de los libros electrónicos) la que determine nuestra posibilidad de efectuar Copias Privadas o no, mediante la inserción en los soportes de sistemas anticopia. Y de todos es sabido la falta de visión comercial de estas industrias (como han demostrado en su lucha contra el vídeo, contra la distribución de música on-line, etc).

Por lo tanto es de prever que la industria optará por introducir estas medidas de modo masivo, acabando así con nuestra posibilidad de efectuar las copias directas. Esto tiene dos implicaciones muy positivas imprevistas por los legisladores: por un lado se fomentará el uso de redes P2P encriptadas, en las que encontraremos Copias de Seguridad desprotegidas que podremos a su vez copiar sin infringir la ley (ya que no necesitaremos poseer sistemas anticopia que nos lo permita hacer a nosotros mismos), y por el otro se acabará el canon compensatorio por copia privada (aunque para ello tenemos que empezar a litigar ya), al haberse llegado a una situación de imposibilidad de ejercitar dicha excepción al derecho de reproducción.

La verdad es que este artículo debería ser “legislación-ficción”, o un ensayo humorístico. Pero no lo es, y todos sabemos que la forma más fácil de que se cometan abusos en una sociedad de derecho es que los abusos los permita la propia ley.

Así que debemos protestar. Debemos sublevarnos y actuar. Ya basta de que se aprueben leyes a medida de los grupos de presión y los intereses económicos de las multinacionales, menospreciando el interés general. Hay mil formas que se me ocurren de actuar, cada cual que elija la que quiera, pero sería humorísticamente ejemplarizante que los ciudadanos del país denunciaran (el 1 de octubre) a ambos (para que no se diga que es una propuesta partidista ni politizada) siguiendo la lógica y el razonamiento anteriormente expuesto: a Zapatero (como Presidente del Gobierno que ha aprobado esta barbaridad, y como usuario de un ordenador), y a Rajoy (como responsable del partido que preparó esta reforma, y como usuario de un ordenador), y de paso a Teddy Bautista de la SGAE (como máximo exponente de la industria discográfica en nuestro país, que es la introduce las medidas anticopia en los CDs, y como usuario de un ordenador). Por supuesto, luego se debería retirar la demanda, pues no es que nadie quiera problemas legales. De hecho se haría para evitarlos, para evitárnoslos.

El mensaje está claro: si no entienden la tecnología y no creen en su potencial democratizador, por lo menos déjenla en paz. Nosotros sólo defendemos nuestro derecho constitucional a la libertad de expresión y al acceso a la cultura. Nada más. Nada menos.

Jul 11

Publicado el 12 de Septiembre de 2004

La rebelión de los libros.

Por Jorge Cortell

10 de septiembre de 2004

Esta (http://www.elmundo.es/elmundo/2004/09/09/sociedad/1094741124.html) es la gota. Sí, la que colma el vaso. Como el cargamento de té en la Boston tea party (la que desencadenó la Guerra de la Independencia norteamericana - http://en.wikipedia.org/wiki/Boston_tea_party). Ha llegado el momento de actuar, de desencadenar la guerra, de evitar que abusen de nosotros otra vez.

El gobierno (y ya sabéis que me da exactamente igual bajo qué siglas se esconda, y con qué pretexto lo haga) pretende acabar con los descuentos en los libros de texto “para defender a las pequeñas librerías”. La OCU (http://www.elmundo.es/elmundo/2004/09/10/sociedad/1094771114.html) (y cualquiera con dos dedos de frente) denuncia que esto va en perjuicio de los ciudadanos, y que es una propuesta redactada a medida para favorecer a editores y distribuidores.

La verdad es que este tipo de legislaciones que intentan proteger modelos de negocio desfasados, promovido por grupos de presión que sólo piensan en sus intereses económicos, y en contra del bien común y la cultura, ya no nos debería de sorprender. Una y otra vez se atropella al consumidor, y se favorece los intereses económicos minoritarios, entorpeciendo el libre mercado y causando un grave perjuicio a nuestro futuro.

¿Por qué me molesto entonces? Muy sencillo: esta medida afecta a los libros, a la cultura, a la libertad, a la educación, y a nuestros hijos. No hay nada que quiera más en este mundo que lo que acabo de citar (y creo que no soy el único), y el gobierno ha lanzado un ataque directo contra todo ello. Pues bien, se acaban de crear un enemigo, uno de los peligrosos, de esos que no se callan ni con amenazas, y de esos que no les vale con un “tampoco es para tanto”. Llamadme subversivo, agitador, o alarmista, me da igual; ha llegado el momento de actuar.

Os propongo (más bien os pido, os ruego, y os incito) a que hagáis lo siguiente: realizad copias privadas de los libros de texto. [Aclaración legal: es un derecho recogido en la actual Ley de Propiedad Intelectual -Capítulo II, Artículo 31, punto 2º- el realizar copia de seguridad de cualquier obra ya divulgada, a excepción de programas de ordenador, para uso privado sin ánimo de lucro.

No lo hagáis en una copistería pública, pues ya sabéis que no se puede, pero podéis perfectamente escanear los libros (que para eso vuestros escáneres pagan el canon), o fotocopiarlos en casa o en la oficina.

Luego regaladlos, o ponedlos en las redes P2P (y para aquellos que aun creen en el bulo, que sepáis que a partir del 1 de octubre seguirá siendo perfectamente legal todo esto).

Si alguien tiene acceso a un PDF del libro, mucho mejor (facilitará el derecho de cita de los alumnos, y la reproducción siempre será mejor).

¿Cómo ayudará todo esto a los alumnos y sus familias, y por lo tanto a la diseminación de la cultura y la educación? Muy sencillo. Cerrad los ojos y compartid mi visión: veo un mundo donde los niños tienen acceso libre y gratuito a la información, donde el gobierno ha entendido que no se puede jugar con el consumidor / ciudadano / votante / persona.

Veo un mundo donde no hace falta llevar cuatro toneladas de libros a la espalda para dar la lección del día. Donde los alumnos podrán hacer búsquedas automáticas (en vez de pasar páginas arriba y abajo como locos), preparándose así para el futuro digital que les espera.

Más allá veo un mundo donde actualizar un libro de texto no sea cuestión de imprimirlo todo de nuevo, distribuirlo físicamente por todo el territorio, y tener que pagar por ello. Donde todos (incluidos padres, alumnos, profesores, y por supuesto expertos y pedagogos) consensuen los contenidos de los libros de texto, manteniéndolos al día, y evitando que intereses partidistas manipulen la cultura y reescriban la historia (o incluso la ciencia).

Aquí es donde los retrógrados de siempre interrumpen y gritan “si eliminamos el incentivo económico, ¿quién creará los libros”. Y aquí es donde me parto de risa.

Me encantaría que mi hijo acudiese más a Wikipedia y menos a la Enciclopedia delaeditorialomultinacionaldeturno. Me encantaría que el modelo de generación y transmisión de cultura fuese común, distribuido y libre (y ejemplos como Wikipedia demuestran que esto no sólo es posible, sino que es incluso mejor que el modelo actual).

Pero no hará falta esperar tanto. Yo os diré quién hará los libros: los que los han hecho hasta ahora. “¿Cómo es posible?” os preguntaréis; muy sencillo” os responderé de nuevo.

Para empezar, la persona o personas que escriben físicamente (no la editorial) los libros, trabajan a sueldo. No son grandes y famosos autores que viven de royalties, comisiones, y otras migajas del sistema especulativo y prostituido del mercado “cultural”. Estas personas podrían seguir escribiendo estos libros, siendo sus sueldos sufragado por el estado, ya que el monto total de sus salarios es ínfimo comparado con el gasto que supondría tener que comprar todos los libros de texto (recordad que una medida del tipo “los libros de texto gratuitos” es algo que muchos partidos proponen, pero casi todos pensando en las posibilidades de mangoneo que una compra de esas magnitudes permitiría).

Pero si el estado se negase a una medida como esta, o las editoriales prohibiesen a sus escritores de libros de texto que lo hiciesen fuera de su control (cosa que sería ilegal, pero que en la industria discográfica ocurre a diario), siempre nos queda la vocación y el voluntariado.

El docente es alguien que si es bueno, lo es por vocación (que levanten la mano los profesores que lo son por los magníficos sueldazos … no, usted, profesor de universidad que obliga a sus alumnos a comprar un libro de texto que usted ha escrito en horario laboral mientras además cobraba de la universidad baje la mano que me da vergüenza que tipejos como usted manchen el buen nombre de los profesores de universidad que creemos en el libre acceso a la cultura … como decía, lo suponía: nadie). Por lo tanto, estoy seguro que un ejército de docentes (o por lo menos unos cuantos) se presentarían voluntarios a escribir (y pasar así a la posteridad como personas que contribuyeron al desarrollo cultural y la evolución educativa del país) esos libros de texto incluso sin cobrar. Por lo menos una medalla al mérito educativo deberían de recibir (porque si 8400 soldados norteamericanos participaron en la infame y fracasada invasión de la isla de Granada, y luego se les concedieron medallas a 9000, no debe ser tan difícil obtener una).

Y si queréis un ejemplo de que este espíritu del procomún existe, no hace falta irse hasta Wikipedia, el software libre, o personas como Miquel Vidal o Lawrence Lessig. Yo mismo.

Mis obras pueden no merecer la pena ni el esfuerzo de leerlas, pero por lo menos las comparto. Y a partir de ahora incluso más: he decidido poner mis obras en el Dominio Público para que cualquiera pueda hacer lo que quiera con ellas (copiarlas, distribuirlas, reproducirlas, modificarlas … incluso con ánimo de lucro), siempre que respeten los derechos morales (citar al autor, y respetando la integridad de la obra). Iniciativas como Creative Commons o el copyright limitado están muy bien, pero yo me imagino un mundo libre y solidario. Libre de verdad.

Como os decía, esto ha llegado a un límite insoportable. No se trata “sólo” de los libros (como no se trataba sólo del té o los impuestos en la Boston tea party) se trata de qué les vamos a permitir que hagan con nuestra cultura, con nuestra liberta … con nosotros. Dentro de poco estaremos quejándonos del canon a las bibliotecas, a la conexión a internet, a los discos duros … quejándonos del abuso de datos personales (lo cual es puro fascismo), quejándonos de la patentabilidad del software (lo cual significaría el estancamiento informático, y posiblemente el fin de la ciencia), quejándonos de las patentes de bioingeniería (que pretenden hacernos pagar por nacer y por comer), quejándonos de que sea ilegal compartir un acceso wifi (como si quisiesen hacer ilegal compartir un taxi), quejándonos de que sea ilegal poseer cierta tecnología (como si de drogas peligrosas o armas se tratara), o quejándonos de que sea ilegal compartir cierta información (de nuevo puro fascismo). Basta ya de quejarse. Actúa. Esto es un llamamiento a la sublevación y a la rebelión. Comparte. Libera la cultura y la información. Crea y deja crear. Y si eso te convierte en un delincuente, únete a la resistencia y acabemos con la tiranía.

Cultura y Libertad. YA.

Más información:

http://jorge.cortell.net

jorge@cortell.net