lamulaAunque parezca extraño yo apenas uso eMule u otros programas P2P. Sinceramente no tengo tiempo y cuando uso alguno suele ser para bajar alguna distribución de gnu/linux o similar, pero como en temas de P2P siempre estoy atento a ver qué se dice el otro día escuché una conversación (ajena) y me dio que pensar.

Hablaban dos compañeros de trabajo sobre lo que veían en la televisión y es curioso que ambos coincidían en que la televisión digamos abierta no les satisfacía, que tenían canales digitales y veían las series de éxito, como House, CSI, Prison Break, etc. Lo más curioso es que a pesar de estar pagando un buen dinero por estos canales digitales y tener muchos canales de la TDT, etc, seguían bajando los capítulos de las series por el eMule. Esto se debe a un motivo principal según exponían, a los horarios no siempre compatibles con la gente que trabaja, o a la necesidad de inmediatez de ver los siguientes capítulos o temporadas. Hasta tal punto llega esta costumbre cada vez más extendida, que la gente prefiere bajar los capítulos de eMule en versión original subtitulada a esperar a que la filial de la cadena que pone las series en nuestro país decida estrenar una nueva temporada.

No veo en esta actitud malicia alguna, quiero decir, conocían las series de verlas en las televisiones “abiertas” y pagan religiosamente sus canales digitales que también echan las mismas series sólo que antes y en más horarios. No obstante, lo que quieren como espectadores es inmediatez y flexibilidad total en la visión de los programas. Eso no lo da la televisión tradicional y optan por usar programas P2P que dan todo eso con la pega de que el paso del ordenador a la televisión es complicada y amenudo esa gente acaba viendo las series en la pantalla del ordenador. Esta pantalla no es tan buena o cómoda como la de la sala de estar, y produce efectos negativos en la percepción de las series en algunos casos. Es notorio, no obstante que a pesar de éstas dificultades, sigan prefiriendo este medio que el tradicional para ver las series. Las series gustan, y eso es un dato muy importante.
Estamos bastante seguros de que los productores de estas series, o sus distribuidores se quejarán amargamente de que sus espectadores opten por usar sus propios medios para acceder a esos contenidos. Les parecerá un ultraje, pero no hay que olvidar tres detalles esenciales, a saber:

1.- Son sus clientes.

2.- Lo que los clientes quieren debería ser proporcionado por ellos en la misma forma.

3.- Sus clientes desean que los contenidos que descargan estén libres de restricciones digitales. No quieren DRMs.

Peter Jenner picture under Fair UseNo sólo lo digo yo, muchos pesos pesados de la industria, como Peter Jenner creen que las cosas tienen que cambiar, porque a todo esto que pasa no hay que olvidar que los usuarios no quieren DRM. Cada vez saben más y mejor qué es el DRM (Digital Rights Management, o Digital Restrictions Management) y se lo saltan con facilidad, casi de manera imperceptible por ellos mismos.

Cada vez se ve con más claridad que los intentos de una industria por criminalizar a sus clientes y por cargar el peso de la imposición de medidas restrictivas menoscabará su credibilidad y la confianza depositada por sus consumidores. Es vital, para ellos, cambiar de mentalidad y dejar de atacar a la gente, que repetimos, no acuden a los P2P para delinquir, sino para satisfacer una necesidad que creada por una industria no es satisfecha por la misma.

La competencia, por muy ilícita que les parezca, está siendo ejercida por sus propios consumidores, y se enfrentan a una evolución vertiginosa de los medios digitales de disfrute de contenidos donde los ordenadores se convierten en improvisadas televisiones con cada vez más calidad, y las televisiones se convierte cada vez más en medios idoneos para ser conectados en redes locales y aprovechar el potencial de Internet. Se crea un canal que la industria no está esplotando, la televisión personal P2P, la televisión privada de los usuarios.
El nicho está abierto, el target definido y andar quejándose, insultado, criminalizando, odiando y creando más y más leyes imposibles de aplicar no va a solucionar su problema de fondo: su incapacidad de dar a la gente lo que la gente quiere y en la forma que lo quiere.

Señores de la industria, esto es ya el siglo XXI y difícilmente va a volver el XX.