Parte I: La simbiosis del despacho en sombras y los políticos.

El controvertido canon por copia privada es sólo una punta diminuta de un iceberg inmenso negro y siniestro que avanza impasible hacia el frágil barco de nuestra libertad. Existe un oscuro pacto entre los políticos y los poderes reales del mundo que usan herramientas como las entidades de gestión de derechos de editores y autores para conseguir su único propósito, mantener el poder, el control y la riqueza en manos de unas pocas familias. Frente a la amenaza que supone Internet han tomado una trascendental decisión que cambiará el rumbo de la historia; acabar con ella tal y como la conocemos.

Internet supone la mayor amenaza actual para los que ostentan el poder desde hace siglos por varios motivos esenciales. Internet es difícil de regular, no obedece a jerarquías ni fronteras, cualquiera puede opinar, y es fuente inagotable de información, sea ésta buena o mala, que fuerza a los que la usan a pensar por si mismos para decidir. Sin embargo el poder real de Internet no ha hecho nada más que empezar, pues todavía estamos en una fase en que una gran parte de la población no la usa normalmente o no comprende su dimensión y trascendencia real. Esto está cambiando en las sociedades occidentales pues los jóvenes ahora ya estudian con Internet desde el principio y es por eso que es ahí donde se debe ejecutar la mayor presión por parte de los, llamémoslos así, los personajes del despacho oscuro lleno de humo. Los titiriteros del mundo.

En multitud de foros y blogs nos encontramos con la siguiente pregunta del millón ¿porqué los políticos escuchan a las entidades de gestión de derechos de editores y autores antes que a los ciudadanos y en especial a los internautas? La respuesta es lógica una vez se piensa un poco en ella y nos ponemos en el lugar de los poderosos: Se benefician los unos de los otros. Son una perfecta simbiosis. Está claro el beneficio que obtienen las ee.gg. (entidades de gestión de derechos de editores…); poderes casi ilimitados para recaudar impuestos privados a toda la sociedad, una buena tajada económica del mercado de la tecnología y las telecomunicaciones, un buen dinero de todos y cada uno de nosotros para así poder vivir del cuento, pero ¿y qué beneficio obtienen los sucesivos gobiernos? Antes de responder hay que ponerse en situación. Aquí nadie da nada por nada. En un mundo gobernado por necios y sabiendo en palabras de Antonio Machado que “todo necio confunde valor con precio“, los gobernantes y los políticos clásicos en general también sacan su beneficio económico de todo esto. Y al final éste es el más importante de los beneficios, la meta final, controlar la red controlando el flujo de la información, controlarnos a todos en pensamiento y forma. Lo que consiguen los gobiernos es una excusa casi perfecta para ir limitando nuestras libertades bajo la supuesta protección de la propiedad intelectual de unos pocos privilegiados. Y eso beneficia a toda la clase política con aspiración al poder, pues ese control legislado por unos, les beneficiará cuando lleguen al poder o en su intento de llegar a él. De ahí que no exista oposición real a estas medias, puesto que todos buen con buenos ojos esta limitación de nuestras libertades que puede ayudarles a llegar a dicho poder en menor o mayor medida.

Esto es fácil de entender si vemos que las leyes que poco a poco se van aprobando sirven para solpadamente autorizar que se puedan espiar nuestras comunicaciones, que se puedan censurar nuestros contenidos, que se pueda controlar lo que se consume, lee, escuche o ve. Son la combinación perfecta para proteger el modelo obsoleto de negocio basado en la escasez que la industria del entretenimiento con mentalidad del siglo XX quiere mantener en la era digital contra toda lógica y sentido común, así como para abrir poco a poco puertas a un control al más puro estilo del libro de Orwell, 1984, con el fin de vigilarnos, medirnos y utilizarnos.

Como decíamos al principio, unos ciudadanos que piensan son una amenaza para los poderosos, y una herramienta como Internet que facilita que se comparta y aumente la cultura de los ciudadanos, una herramienta cuyo principal beneficio es precisamente éste ha de ser controlada lo antes posible a riesgo de que el balance de poder se quiebre y ya no sea fácil mantener a la mayor parte de la gente engañada. Internet apunta a un colectivo mayor cada día, con cada vez más gente conectada y compartiendo opiniones. Cada vez hay más gente difícil de manipular. Temen perder el control.
Toda maniobra de marketing con el fin de meter en el subconsciente colectivo lo pernicioso y negativo de Internet están encaminadas a meternos miedo con el fin de que finalmente pidamos que se controle, se vigile, se nos controle y se nos vigile. Cuando el propio pueblo, temeroso pide a sus gobernantes que les limiten sus libertades, los pederosos han logrado su principal objetivo, introducir el fascismo suavemente en la red, el último bastión de libertad que queda.

[imagen superior por fionab con licencia (cc) by-sa-nc. Más imágenes de fionab aquí.]

Leer segunda parte aquí.

Leer tercera parte aquí.