Sé que con este post me voy a ganar muchos enemigos, pero prometo que hago propósito de enmienda. No quiero jactarme de esto que considero un defecto, pero sí, soy racista. No me siento orgulloso de ser racista (cosa que no ocurre con otros seres humanos, por desgracia) y siendo el reconocimiento del error el primer paso para enmendarlo quiero que todos lo sepan. Así nadie me tendrá por algo que por desgracia no soy; buena gente.

Me di cuenta el otro día cuando hablaba con un amigo sobre la problemática de la inmigración en los países centro-europeos.

Me di cuenta que soy racista, que siento un miedo y rechazo cerval hacia el hombre blanco, en concreto el caucásico de profesión político y si además cuenta con la constitución clásica del buen comedor y mejor bebedor, pues más todavía.

Reconozco que tengo un problema, soy blanco y caucásico, aunque no demasiado gordo y desde luego no soy político. Pero cuando veo alguien con las características que comento siento la necesidad de llevarme la mano a la cartera para protegerla… para sólo darme cuenta después que al contrario de los temores que guían a los racistas hacia otras etnias, el miedo que siento hacia los blancos, ricos y políticos está fundado en cientos de miles de crímenes que ya se  han cometido, se cometen y cometerán.

De acuerdo, no todos son así, pero últimamente siento que los políticos me roban tanto mi dinero, como mis derechos. Siento que me ningunean, se rien cuando voto y siguen fieles a sus amos, los dueños del mundo, los famosos lobbys y más arriba, otros ricos caucásicos blancos que hacen y deshacen a su antojo. Esos que deciden cuándo y cómo serán las guerras y los expolios que traen desgracia a esas otras personas que al convertirse en emigrantes, por pura necesidad, son considerados por los buenos blancos como una amenaza.

Durante cientos de años el nombre blanco ha expoliado todo lo que ha podido en el mundo ¡… y sigue haciéndolo sin que los otros blancos caucásicos como nosotros lo consideremos un crimen. Siguen cometiendo crímenes de todo tipo en nombre de la religión, en nombre de la seguridad, en nombre de la lucha contra el terror o la protección de los derechos de algún que otro colectivo supuestamente desfavorecido. Siento que me roban, siento a cada segundo que alguien me intenta quitar algún derecho civil más. Siento que cada minuto que pasa y sigue habiendo hambre en el mundo, algún blanco político caucásico está detrás de las causas del problema.

No puedo evitarlo. Soy racista, porque no todos los políticos blancos caucásicos ricos son así…. pero al contrario de otros racismos, sí tengo argumentos de peso para sentir ese miedo irracional… o tal vez no tan irracional.

Intentaré no prejuzgar a los políticos. Intentaré pensar que no todos están vendidos… pero ¿lograré sacarme ese temor de encima?