Abr 14

Tortura / Torture
Creative Commons License photo credit: Visentico / Sento

Hace poco he participado en las discusiones sobre la nueva posibilidad de subir videos a Flickr. Entre los muchos argumentos que he usado para defender el nuevo sistema de Flickr es que esta utilidad no interfiere con la libertad de nadie en la famosa red social basada en la fotografía.

Apuntaba eso sí, que considero que Yahoo! ha cometido grandes errores que sí merecen nuestra reprobación. Una de ellas es relativa a la censura y autocensura impuesta, que produce que tengamos que moderar nosotros mismos las imágenes que subimos de desnudos.

Además la inclusión de DRM por demanda de algunos usuarios no puede considerarse sino una vulneración a los derechos fundamentales del resto de usuarios en su derecho a acceder a la cultura.

Pero estos casi parecen pequeños “deslices” si lo comparamos con la realidad de Yahoo! y otras empresas como Google que actúan complices con el gobierno chino para reprimir y vulnerar los derechos más fundamentales de los ciudadanos de ese país.

Fences of no freedom

Un ejemplo es Shi Tao, periodista encarcelado por mandar un correo desde su cuenta de Yahoo!. Esta empresa dio sus datos al gobierno chino y ahora Shi Tao está en la cárcel con una condena de 10 años.

Hasta cuando la complicidad de los países y las grandes empresas? ¿Merece ese gran país y sus maravillosas gentes un gobierno hipócrita y criminal? ¿Qué tiene que pasar para que se reaccione? Ahora que China celebra los Juegos Olímpicos es más importante que nunca aprovechar el momento para cambiar esta sombría y orweliana realidad.

Yahoo!, Google, etc. se equivocan si piensan que vamos a olvidar que hay gente injustamente encarcelada gracias a su “mirar hacia otro lado”. No son, desde luego, parte de la solución. Espero que la gente que se indigna tanto por que en Flickr hayan puesto video, se indignen con auténtico motivo por estos hechos ahora.

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Abr 10

Ayer Flickr añadió una nueva prestación a su servicio de intercambio de imágenes; la posibilidad de compartir videos cortos de 90 segundos.

Bien, hasta ahí todo normal pues flickr siempre ha sido un proyecto líder e innovador que ha destacado por su capacidad para favorecer la usabilidad y la implementación no dramática de nuevas funcionalidades.

Cuando supe de esta nueva funcionalidad pensé que no me convencía y que seguramente jamás la usaría. Pero también pensé que igual en una o dos semanas cambiaba de opinión. Soy de la creencia de que para videos Youtube está mejor, pero en fin, que cada uno es libre, primero de usarlo y segundo de ver esos vídeos. Pensé más cosas que comentaré a continuación de lo que me he encontrado hoy en un correo que me ha enviado mi mujer.

I SAY NO VIDEOS ON FLICKR!!!!!!!
Creative Commons License photo credit: Armchair Aviator

Se están creando grupos de rechazo, boicot y exigencia de retirada al tema del video.

Y curiosamente, tras leer los razonamientos de Guesus (actualización, han borrado los comentarios que hemos hecho pero existe una captura de pantalla) y las respuestas que ha recibido no he podido evitar responder y defender un servicio que inicialmente no me hacía demasiada ilusión.

Ojo, no defiendo el servicio en sí, pues en un día no he podido analizarlo mucho, sino el propio concepto de la libertad a decidir por uno mismo sin presiones de nadie. Esto es algo que se está vulnerando.

Pero lo que realmente me fastidia, y lo digo con total sinceridad, es que muchos de los que se oponen a esto del video tienen curiosamente capada la capacidad de descarga de sus fotos. Ese DRM contra el que llevo peleando tantos años y que tan flaco favor hace a flickr, a Internet, a los espectadores y aunque no lo crean, a los propios autores.

La discusión de “video sí, video no” me parece del todo estéril pues se trata de interferir en la libertad que tenemos todos para usarlo o no usarlo y cualquier protesta tendría mucho más sentido si se hiciera para evitar medidas de supuesta protección de descarga de imágenes de flickr. Y digo supuesta porque basta con poner en softonic “bajar fotos flickr” para encontrar dos utilidades que se cargan cualquier absurda protección de ese tipo.

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Mar 28

Image by No Limits (cc) by-nc-ndPor fin me hemos decidido a retomar el viejo proyecto de Copyleft Calendar, que será la edición 2009. Sobre la idea original que tuvimos y que tantos problemas nos dio en 2006 hemos pensado algunas variaciones que espero logren que en esta ocasión tengamos un calendario para el 2009 tanto online como a la venta. Los beneficios de la venta del calendario se repartirán a partes iguales entre todos los que participemos del proyecto tras la selección final.

En principio vamos a realizar una selección de fotógrafos y fotografías ya existentes invitando desde aquí a cualquier fotógrafo copyleft a que nos mande su imagen candidata (fotografía sensual de mujeres) y luego tras los correspondientes permisos y selecciones sacaremos la web con el calendario y la forma de descarga gratuita y venta en soporte físico.

Ahora mismo ya tenemos una selección importante, aunque queda mucho por elegir, por no hablar del tema de registro y legal que tenemos que preparar.

Si alguien quiere participar en este proyecto, esponsorizar, etc, pues cualquier propuesta será bienvenida, podéis contactar escribiendo a ningunterra (at) gmail.com.

Créditos:

Texto: Mario Pena (cc) by-sa

Imagen: No Limits bajo licencia (cc) by-nc-nd

Ene 02

Alvaro Jiménez (cc) by-nc-nd

Imagen por Alvaro Jimenez (cc) by-nc-nd

El volcán Llaima ha entrado en erupción y de nuevo la web 2.0 demuestra su poder gracias en este caso a MarlexSystems que nos informa desde su web y desde twitter puntualmente de los acontecimientos.

Si queréis estar al tanto en directo de todo lo que acontece, y por supuesto de muchas más cosas, no dejéis de visitar MarlexSystems.

Actualización: Patrick D’apollonio en los medios tras su excelente trabajo informando online. Una demostración del poder de la web 2.0.

Dic 23

Lo tendré que decir por enésima vez. Lo repetiré siempre que sea necesario porque veo que no ha quedado suficientemente claro a través de los años. El problema del canon digital no es que implique una presunción de culpa (¿pero qué culpa?) sino una presunción de un uso que no siempre se da; la copia privada de contenidos sujetos a la protección de la ley de propiedad intelectual de unos “artistas” de unas determinadas entidades de gestión.

Cuando hablamos de boicotear productos porque se nos supone una presunción de “culpabilidad” estamos haciendole el juego a la SGaE. Intencionadamente la Sociedad de Gestión de Editores pretende hacer ver que sólo canon digital legitima la copia privada y que de no existir tal canon digital la copia privada desaparecería haciendo ilegal que podamos descargar contenidos mediante Internet o simplemente duplicar un disco para escuchar en el coche. Sin embargo el canon digital no legaliza la copia privada. La copia privada es legal aunque no exista canon digital.

Si no existiera el canon digital la copia privada seguiría existiendo y esto es compatible con la búsqueda de otras formas de compensación distintas a las de pagar dinero a los “artistas” en cada producto digital que adquiramos. Mezclar mito y verdad es algo que la SGaE hace muy bien y su discurso basado en la tergiversación es el que han aprendido los políticos tras innumerables desayunos a las que son invitados por nuestra querida entidad de gestión de derechos de editores. ¿Os parece raro que luego algunos políticos no conozcan el precio de un café?

Recordemos que la Sociedad General de Editores está desde hace varios años contra todo progreso tecnológico y sostiene contra toda lógica y ley que la copia privada es la que se hace el original en casa de cada uno. La ley de propiedad Intelectual, modificada en gran medida por la presión de esta entidad y el resto del lobby del copyright restrictivo no dice eso. De hecho se pueden hacer copias privadas si el acceso a la obra es legal (bastante ambiguo) y no existe ánimo de lucro (ganar dinero en metálico) o perjuicio a terceros.

Artículo 31. Reproducciones provisionales y copia privada.

1. No requerirán autorización del autor los actos de reproducción provisional a los que se refiere el artículo 18 que, además de carecer por sí mismos de una significación económica independiente, sean transitorios o accesorios y formen parte integrante y esencial de un proceso tecnológico y cuya única finalidad consista en facilitar bien una transmisión en red entre terceras partes por un intermediario, bien una utilización lícita, entendiendo por tal la autorizada por el autor o por la ley.
2. No necesita autorización del autor la reproducción, en cualquier soporte, de obras ya divulgadas cuando se lleve a cabo por una persona física para su uso privado a partir de obras a las que haya accedido legalmente y la copia obtenida no sea objeto de una utilización colectiva ni lucrativa, sin perjuicio de la compensación equitativa prevista en el artículo 25, que deberá tener en cuenta si se aplican a tales obras las medidas a las que se refiere el artículo 161. Quedan excluidas de lo dispuesto en este apartado las bases de datos electrónicas y, en aplicación del artículo 99.a), los programas de ordenador.

Así que cuando hablamos nosotros de presunción de culpa estamos cayendo en el malévolo juego de la SGaE que persigue que nosotros mismos consideremos actos como bajarse algo a través de la red como “piratería”. ¿Porqué busca esto? Pues sencillo. Su discurso no cambiará aunque se hayan asegurado del estado un buen cheque de 100 millones de euros o más cada año. Seguirán diciendo que usar protocolos de pares (eMule ¿skype?, etc) está mal. Seguirán intentando que la sociedad, todos nosotros, creamos que dichos actos son propios de piratas (aunque no lo sean) para que si la percepción social cambia, cambie igualmente la ley y los jueces tengan que encontrar tales actos ilícitos o ilegales. Recordemos que las decisiones de los jueces tienen que tener en cuenta lo que la sociedad encuentra como delictivo. ¿Qué ocurre si de manera implícita nosotros mismos acabamos considerando que lo que hacemos es piratería?

En lugar de inculparnos de algo que no tiene culpa alguna, señalemos cual es el problema: El canon digital presupone un uso que no siempre se da, la copia privada en unos soportes y dispositivos que a diferencia de los de la era analógica se usan para una amplísima gama de actividades distintas. Los CDs, DVDs, sistemas de almacenaje externos, escáneres, impresoras y fotocopiadoras están lejos de usarse tanto como “algunos informes” dicen para copias privadas. Más bien al contrario, se usan masivamente para nuestros propios contenidos o la copia de creaciones de millones de autores copyleft o autores no copyleft no asociados a entidad de gestión de derechos de editores alguna. El canon digital es, para que nos entendamos, como si se hubiera puesto un canon al papel, el soporte del conocimiento humano más usado el siglo pasado.

Así pues la Red está plagada usos distintos a la copia privada y de creaciones de autores libres de entidades; nosotros somos creadores, hacemos fotos que gravamos, creamos videos, hacemos copias de seguridad en nuestros discos externos, componemos música libre, diseños 3D, escribimos artículos y libros, dibujamos comics. Sin embargo sorprendentemente el canon digital se destina a una ínfima parte de autores venidos a menos como creadores y que encima nos llaman piratas aunque no seamos piratas. Cuarenta millones de usuarios subvencionando a los que ya no crean desde hace años. Millones de usuarios pagando las mansiones de unos pocos privilegiados de un sistema de negocio obsoleto y patético.

No caigamos en la trampa de hablar de supuestas culpas propias, cuando la única culpa es la de unas entidades y una clase política que traiciona a los consumidores y ciudadanos para satisfacer a unos pocos hipócritas tan vagos e incapaces de innovar como se pueda concebir. Aquí, los únicos piratas son los que se aprovechan de conciertos benéficos, de los CDs que usan hospitales para grabas pruebas médicas, o grandes multinacionales que no dudan en plagiar gracias gracias al poder que sus ingresos multimillonarios les dan para contratar gabinetes de abogados de élite.

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Información sobre autoría y licencia del texto (salvo texto de la LPI):


Safe Creative #0712230349957

Dic 20

Ahora que se confirma que la clase política carece precisamente de clase y prefiere contentar las exigencias de los lobbys de presión de la industria del entretenimiento para subvencionar modelos de negocio obsoletos en detrimento de la ciudadanía y el avance tecnológico, cabe analizar sí la aprobación del canon supone un revés para la lucha activista o no.

Creo que es importante incidir en unos hechos cruciales. Llevo años luchando contra el canon y a favor de la cultura libre. En meses más recientes estoy optando más por aportar algo a las alternativas al modelo tradicional participando de iniciativas de CreativeCommos, iCommons, Wikipedia y trabajando para la comunidad de SafeCreative.org.

Pero fue hace ya unos años que empecé en estas lides y las cosas no eran como ahora. Mirando atrás en aquellos tiempos no podíamos ni imaginar que hoy todavía seguiríamos peleando contra el canon. En aquel tiempo la gente no tenía ni la más remota idea, no ya de qué era el canon, sino la propia SGAE y resto de entidades afines. No existía Youtube, no existían muchas demostraciones de que otro tipo de creación es posible si bien las intuíamos. La SGAE se reía de nosotros pensando que nuestro lógico enfado hacia el canon no era otra cosa que “una tormenta de verano”. Pues no, es una lucha continua que sigue y de hecho crece tras los años. Una lucha que se perpetuará en el tiempo.

Mucho ha llovido y el tiempo, las dificultades, las responsabilidades, los errores propios y ajenos se han cobrado sus bajas. Proyectos con mucha ilusión que se perdieron, amistades perdidas también, egos que arruinaron brillantes carreras. Tanto ideas como dignos combatientes por la libertad se han quedado por el camino de manera voluntaria o involuntaria. Pero al mismo tiempo muchas amistades firmes, muchos colectivos han nacido y crecido. Muchos proyectos que nos han puesto a prueba y han consolidado unas tendencias fuertes e imparables hacia la defensa de Internet y el avance que puede suponer para la humanidad. Hemos descubierto la necesidad de luchar permanentemente para proteger la Red de las muchas amenazas que existen.

Durante este tiempo creo que se constata un cambio en la percepción de las cosas por los internautas pero también por los ciudadanos. Ya la SGAE es una entidad “non grata” y los internautas son conscientes de lo negativo de poner en peligro la neutralidad de la red, lo importante de luchar contra el DRM y a favor de la creación libre de contenidos y software.

Además este cambio va cada vez a más. Los usos y costumbres demuestran que cada vez hay más ciudadanos-internautas. Cada vez se comprende mejor, aunque con matices, cómo funciona la nueva forma de difusión y creación de contenidos. Y ninguna ley puede cambiar lo que la sociedad demanda y lo que la sociedad hace. Y los internautas, que también son creadores, saben que no se puede fiscalizar el avance tecnológico y más dejando dicha fiscalización en manos de una entidad privada.

Existe una mentira sobre lo que los creadores necesitan y esa es que necesitan el canon. Tal vez se necesitan compensaciones, pero como dice Enrique Dans, hay otras maneras de lograrlas. Lo que no se puede hacer es penalizar el acceso a la cultura ni gravando la tecnología para que unos muy pocos sigan viviendo del cuento con nuestro dinero.

La cuestión final es que las cosas han cambiado y cambiarán más con el tiempo. Lo que antes pasaba desapercibido ya no lo hace ni hará. En definitiva los que apoyan el canon tienen los días contados. El avance de la sociedad acabará acabando con canones e ideará nuevas formas de compensación a todos los autores, no sólo a los pocos de la SGAE que recogen de todos los demás sin merecerlo, pero la lucha no se quedará ahí. Hay muchas cosas más por las que luchar y cada vez llegaremos a más gente y con mejores mecanismos.

Aprendemos de nuestros errores y afirmamos nuestros aciertos. Aunque sea difícil y perdamos presuntamente batallas, ganaremos la guerra del sentido común gracias a la herramienta más amenazada por la sinrazón. Gracias Internet. Hoy somos más y tenemos la argumentación y todas las armas para derrotar a los lobbys del copyright.

Ya hemos ganado, porque de hace unos años atrás a hoy, ahora sí ya nos tienen miedo, tanto políticos como lobbys.

Gracias y enhorabuena a todos.

Dic 19

Para entender qué es el canon y buscar la mejor manera de compensar a los creadores, es interesante analizar qué representa el canon según el colectivo del cual estemos hablando.

Para la SGAE: El canon supone dos cosas; por un lado una importante fuente de ingresos a costa del avance tecnológico y cuarenta millones de ciudadanos en forma de impuesto privado encubierto y legalizado por los políticos para satisfacer a un élite de autoproclamados artistas cultos. Por otro lado supone el revulsivo que ha puesto de manifiesto a la opinión pública el afán recaudatorio de la entidad “sin ánimo de lucro”, uniendo a internautas y más colectivos que poco han poco han descubierto otras formas de creación, licencias, gestión y modelos de negocio. Esto ha demostrado que la SGAE, tal y como es ahora, no es necesaria y sólo existe por y para la ambición económica basando sus estrategias en el oscurantismo, la descalificación y las amenazas.

Para los internautas: Igualmente supone dos cosas; por un lado el revulsivo para demostrar que pueden unirse y colaborar contra una entidad que actúa directamente contra el avance de los nuevos modelos de negocio y algo que sortear, combatir y deslegitimar con argumentos contundentes en contraposición a las amenazas y mentiras de la entidad gestión de derechos de editores y algún autor que otro.

Para la élite de los “artistas” de la SGAE: Dinero fácil por no hacer nada. Una forma cómoda y agradable de vivir de la sopa boba de por vida.

Para la directiva de la SGAE: Dinero fácil por no hacer nada, permitiendo gracias al apoyo de los editores, los auténticos beneficiarios de gran parte del canon, mantenerse en el poder ante la disconformidad de la inmensa mayoría de asociados, que como no pueden votar, pues se tienen que aguantar. Gracias al canon pueden tener altos sueldos, invitar a desayunar a ministros y comprarse coches de gama alta.

Para los empleados de la SGAE: Por bueno les trae. Cada vez son peor mirados por la sociedad. Los recaudadores que trabajan en condiciones cada día peores (en cuestión de incentivos, etc), lo tienen difícil para cobrar a la gente y luego llegar ellos a fin de mes y las cosas se les complican. El resto de empleados no se puede decir que vean mucho dinero del canon. Más bien llevan el tema del canon con resignación, como una mancha, un estigma, haciendo que se avergüencen de su propio trabajo.

Para el resto de artistas de la SGAE que no tienen ni voz ni voto: Pues no les reporta nada positivo, porque no ven ni un céntimo y como no saben cómo se reparte (nadie lo sabe), no lo verán. A cambio de no recibir nada, tampoco pueden votar para impulsar la necesaria renovación de los órganos de dirección de la entidad “sin ánimo de lucro”. Eso sí, les piden puntualmente pagar cuotas y unirse a las campañas contra la mal llamada piratería. Ahí la dirección sí que se acuerda de ellos.

Para los fabricantes nacionales de tecnología: El canon de la SGAE ha obligado a cerrar a la práctica totalidad de las empresas que había en España enviado al paro a cientos de empleados. Claro que como son menos importantes que ciertos “artistas” de la SGAE parece que a nadie importe que se hayan quedado sin trabajo y sin poder sacar adelante a sus familias. Es lo que tiene no ser famoso, por lo visto se es inferior. Para los que sobreviven, importan, etc, es una traba al desarrollo tecnológico y el avance de la Sociedad de la Información. Además cada vez lo tienen más difícil para competir con el creciente mercado negro.

Para los nuevos modelos de negocio: El canon subvenciona un modelo de negocio obsoleto de manera que lo perpetúa compitiendo deselalmente contra otros modelos innovadores que no se basan en la criminalización, penalización o reprobación de los usos y costumbres de la sociedad. Este retraso sitúa el avance tecnológico en un estado de precariedad total.

Para la ciudadanía: Es un impuesto (da igual lo legal que sea) controlado por una empresa privada que no dice qué hace con el dinero. Además es otro impuesto indirecto más a sumar a los que ya sufre una sociedad que tiene problemas más importantes con las hipotecas. Este impuesto además va también sobre sus propias creaciones, fotografías, videos familiares, recuerdos digitales en general. Penaliza más a las personas con menos recursos y amplía lo brecha digital.

Para los políticos en el gobierno: Una forma de tener contenta a cierta “élite” de creadores que aunque en franca decadencia, siguen creyéndose la sal de la Tierra. Suponen que esa gente es más importante que la ciudadanía, pero albergan esperanzas de que el apoyo caprichoso de algunos pseudo intelectuales más ávidos de dinero que de cultura, les garantice el mantenimiento del poder.

Para los políticos en la oposición: Una oportunidad perfecta para crear revuelo mediático pensando que la ciudadanía descontenta olvidará las propuestas pro-DRM y pro-control ciudadano y apoyo del canon que han manifestado reiteradas veces unos meses atrás, curiosamente cuando las elecciones no estaban tan cerca. Creen que se ganarán el voto de esa ciudadanía descontenta, pero resulta que sin propuestas claras de alternativas para la remuneración a los creadores y sin rechazo claro a las tecnologías DRM y de control ciudadano, no sirven de nada.

Para las empresas, hospitales, justicia, universidades, científicos, fotógrafos, estudiantes….: Muchos lo calificarían directamente el canon como robo cuando estas “entidades” lo pagan por algo que no hacen jamás. El hecho de no hacer excepciones en casos tan flagrantes demuestras cuales son las auténticas intenciones del canon. Coger dinero de nuestros bolsillos aunque eso signifique menos dinero para hospitales, recursos para la justicia, material universitario, etc. Esto afecta a toda la sociedad, pues de manera encubierta se están efectuando subvenciones públicas y privadas a una élite dañando asuntos mucho más importantes que las ya de por si engrosadas cuentas bancarias de unos cuantos “artistas”.

Para los artistas que no están en la SGAE: Ya que no es obligatorio estar en la SGAE para ser artista (menos mal), estos no ven un céntimo por sus creaciones. En cambio otros están recibiendo dinero por el trabajo de estos artistas, o al menos eso suponemos ya que la SGAE no dice cómo reparte el dinero que recauda de todos los españoles. Así pues, lo que tanto se defiende de la SGAE cae por su propio peso. El canon no compensa a los artistas. Sólo a algunos de ellos.

Para los artistas y la creación copyleft: Es una traba al desarrollo copyleft, pues grava los soportes que usan estos para sus creaciones. También, como en el caso interior, la SGAE recibe la compensación que correspondería a estos creadores que ceden dichos importes a la sociedad. Es decir cobran, de nuevo, por algo que no les corresponde y que debería entenderse como una contribución a la sociedad para que pueda acceder más fácilmente a sus creaciones y a la cultura. Esos importes los perciben personas que no los merecen.

Para el tráfico de CDs y DVDs en ciertos comercios: Una oportunidad para la economía sumergida, para la no declaración de IVA, para arrasar a otras tiendas que no pueden igualar los precios de CDs y DVDs pues el coste de los CDs y DVDs es minúsculo comparado con el gravamen del canon.

¿Qué pedimos para compensar a los autores? Bueno, lo que tendrían que hacer es trabajar como hacemos los demás y no recibir pagos por un trabajo ya hecho ¿se imaginan que nos pagasen por todo lo que hacemos en nuestra vida laboral a perpetuidad? Pero si es obligado compensar a los autores hagamos que:

- El canon sea un porcentaje proporcional al costo del soporte.

- Sea gestionado por una agencia gubernamental de la propiedad intelectual. No por una entidad privada con oscuros intereses.
- Se establezcan excepciones al pago, como en empresas, hospitales, universitarios, escolares, fotógrafos, músicos, juzgados, ONGs, y un largo etcétera… ya que en estos casos nunca se estarían realizando copias privadas “artistas” de la SGAE.

- Se informe pública y de forma transparente quien recibe cada céntimo y en concepto de qué.

- Se eximan impresoras, escaneres, memorias de almacenaje externo, memorias USB y teléfonos con capacidad de reproducción MP3 de dicho gravamen.

En definitiva, que no se legalicen los impuestos privados encubiertos para financiar las cómodas posiciones de una industria agonizante y que desde luego no sea la SGAE - acreedora de la repulsa de la sociedad- quien fiscalice, juzgue y criminalice las nuevas tecnologías y los usuarios que las emplean.

Es hora de avanzar y no perpetuar en cómodas poltronas a unos pocos en detrimento de cuarenta millones de ciudadanos y el avance tecnológico.

Nov 26

El gobierno francés quiere intimidar y apabullar a los usuarios de las nuevas tecnologías. Nos hacemos eco del comunicado oficial de PIRATA para no repetir sobre lo mismo.

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Lo reconocemos: Nicolás Sarkozy tiene en sí un bullicio que hace que permanezcamos en un continuo estado de asombro; lo mismo acude al Chad al rescate de unas mujeres en apuros -desde PIRATA agradecemos la gestión del Gobierno frances con los españoles allí retenidos aunque ¿acaso no podría haberla llevado a cabo su ministro de Exteriores Bernard Kouchner? claro que de haber ido Kouchner no hubiera podido salir él en la foto; y ¿por qué se llevo a las mujeres azafatas y dejó en tierra al hombre auxiliar de vuelo? ¿un hombre no lucía igual de bien en la foto?-, que quiere imponer tasas a los camiones no franceses que circulen por las grandes vías francesas -en palabras suyas, “no hay ninguna razón para que Francia reciba todos los camiones que evitan las carreteras de nuestros vecinos”-, o quiere acabar con la independencia política del Banco Central Europeo.

 

Su última ocurrencia nos llena de pavor, dado que es un calco del artículo 17bis que aterró a los internautas españoles hace tan sólo 6 meses: facultar a las entidades de gestión de derechos de autor, a través de un órgano competente, a instar a las operadoras de telecomunicaciones cortar la conexión a Internet a los usuarios que realicen descargas ilegales.

 

Al menos, a diferencia de aquí en España, voces críticas han surgido en el propio partido de Sarkozy (UMP), donde según informa el diario Le Liberation, Marc le Fur y Alain Suguenot “deploran y condenan” la creación de esa “autoridad publica que tendrá competencia para imponer sanciones a los internautas que hagan descargas” y rechazan “esta auténtica medida de excepción”; realmente nos cuesta una barbaridad imaginarnos a una fiel Lourdes Muñoz Santamaría diciendo algo parecido respecto a la LISI o al ¿enterrado? artículo 17bis -sobre todo viendo entradas suyas en su blog personal tales como Zapatero no nos has fallado (ante todo, objetividad)-. Entendemos que no cargue una diputada contra su propio partido -ya que lo normal es que expresen sus críticas en el fuero interno- aunque, ¿qué menos que, como mínimo, no incurrir en semejante proselitismo sin pies ni cabeza?

 

Resulta irrelevante la eficacia futura de semejante medida -que como anuncian algunos expertos, puede quedar reducida a la mínima expresión con el uso de medidas de protección de la privacidad existentes para los usuarios de redes P2P-; lo relevante es que siquiera se tome en consideración dar tal poder censor a las entidades de gestión sin la supervisión judicial. Claro que, si nos atenemos a la Constitución Francesa de 1958:

 

El pueblo francés proclama solemnemente su adhesión a los Derechos del Hombre y a los principios de la soberanía nacional que quedan definidos por la Declaración de 1789, confirmada y completada por el preámbulo de la Constitución de 1946, así como aquellos derechos y deberes definidos en la Charte de l’environment de 2004

 

Así que los franceses -a diferencia de los españoles y su disposición constitucional del artículo 20.5 CE que dice que “sólo podrá acordarse el secuestro de publicaciones, grabaciones y otros medios de información en virtud de resolución judicial”- únicamente pueden acogerse a un texto de hace 220 años que dice escuetamente en su artículo XI que “la libre comunicación de los pensamientos y opiniones es un derecho de los mas preciados del hombre: todo ciudadano puede por tanto hablar, escribir e imprimir libremente, excepto para responder ante el abuso de esta libertad, en los casos que la ley determine” -vemos cómo las garantías procesales que la Constitución Española brillan por su ausencia en la francesa (de modo que si como en este caso, el Gobierno francés decide que no existan, no existen, sin que haya una Carta Magna que se lo impida)-.

 

¿Se admiten apuestas? Apostamos a que en España, o bien el artículo 17bis nunca se fue de la mesa del Ministerio de Industria -sino que, como el propio ministerio dijo, era asunto para una ley aparte- y volverá a colación a partir de abril de 2008; o bien el Gobierno esperará a que más países miembros de la UE sigan el ejemplo de Nicolás I el Intrépido -de modo que, con el precedente de varios países, se promueva en Bruselas una Directiva Comunitaria (como la 2001/29/CE, que forzó la reforma de la LPI, de obligado cumplimiento) que haga del atroz 17bis una realidad en España-. Sea como sea, es difícil imaginar peor antecedente que el francés y sólo nos queda expresar desde PIRATA nuestro más firme rechazo a una iniciativa tan disparatada, con el fin de que la clase política francesa recapacite y haga cambiar de opinión a Nicolás I antes de que sea demasiado tarde.

 

Desde el PPI -plataforma internacional de partidos piratas- trabajaremos para promover esa concienciación en la clase política francesa, por el bien de los franceses y, de paso -como algo, creednos, no tan remoto-, por el bien de los españoles y del resto de ciudadanos de la Unión Europea. Un cordial saludo.

(Versión en PDF del comunicado)

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Sin duda nos encontramos ante uno de los atentados más pavorosos a la libertad que hayamos conocido en la era de Internet.

Los liberticidas atacan de nuevo. Lamentable… y lo peor es que esto va en aumento.

Recordad, recordad el 5 de Noviembre.

Nov 18

Comunicado de NewTechsUsers.com 

Hace pocos días fue aprobado en el congreso de los diputados la propuesta de ley de la LISI (Ley de Medidas de Impulso de la Sociedad de la Información) cuyo eufemístico nombre no presagiaba nada bueno.

Durante su tramitación no han dejado de darnos “sustos” de todo tipo con el objetivo final de permitir a ciertos lobbys de presión carentes de cualquier noción de democracia, controlar de una u otra manera Internet.

Finalmente nos encontramos con un proyecto posiblemente inconstitucional, que deja en la ambigüedad el poder para cerrar páginas de Internet a agentes distintos de los que la constitución claramente establece. De nuevo una burla hacia el poder judicial pues esa misión es de los jueces siempre.
Esta dualidad, este doblepensar es una muy mala noticia para la ciudadanía pues demuestra que la mayor parte de partidos políticos buscan algo muy distinto a lo que debería ser su objetivo real; representar a la ciudadanía y sus votantes sino que buscan en cambio complacer a ciertos grupos que manejan mucho dinero y también, porqué no, poder acallar críticas que se haga a ciertos políticos. Además arremeten con furia y perdiendo los papeles (el que se pica ajos come), contra todos aquellos que desde la razón y los argumentos rebaten uno a uno sus descabelladas afirmaciones. Creo que la Asociación de Internautas, PIRATA (parte1 y parte2) o el Bufete Almeida hacen mucho mejor los deberes y conocen mejor la sensibilidad de la ciudadanía que ciertos partidos que están en el poder y en la oposición.

Es de extrema gravedad lo que está pasando y ocurra lo que ocurra con esa ley, está en nuestras manos, los votantes, el castigar de manera definitiva y tajante un comportamiento que nos atreveríamos de calificar como fascista el pretender imponer la censura arbitraría en el último reducto de libertad de conversación global como es Internet.

Porque los poderosos tienen miedo que la gente hablemos con libertad, comprendamos que no somos tan distintos como nos quieren hacer creer y empecemos a pensar por nosotros mismos. Si eso llega a pasar perderán todo su poder, toda capacidad por controlar a la masa y vivir así manipulando y haciendo negocio de la ignorancia y apatía del pueblo.

Y de paso, la censura creciente se está llevando a muchos niveles, como en este caso denuncia Mangasverdes.es.

Nov 16

Ayer leo en Meneame esta interesante noticia en la que el máximo responsable de la Warner, Edgar Bronfman afirma que se han equivocado al “Al mantenernos tal y como estábamos o sin apenas cambios, lo que provocó que entráramos casi sin darnos cuenta en una batalla con los consumidores al negarles loq ue querían y que podían encontrar de otros modos, lo que provocó que finalmente los consumidores fueran los ganadores“. En un primer análisis me felicito y me alegro, pero una revisión ulterior tras una breve reflexión me da que pensar.

Porque sin analizamos cómo han ido las cosas y cómo están funcionando todavía no podemos poco menos que cuestionar la sinceridad de las palabras del responsable máximo de Warner.

Que la industria fonográfica y videográfica en su mayor parte está equivocada y lo ha estado desde un principio no es algo novedoso. Llevamos diciéndolo los usuarios desde hace años. Sin embargo Warner, Emi, Sony, Disney, Virgin, etc han estado a la cabeza de las políticas de lo que se podría calificar como auténtico terrorismo digital amedentrando a la gente que no hacía lo que ellos querían que hiciesen. Esto es pagar por cada vez que se escucha una de las canciones que caen dentro de sus redes y comprar mientras reproductores de DVDs, CDs, etc con capacidad para reproducir Divx y mp3 para escuchar y ver nuestros videos caseros y nuestros podcasts personales en exclusiva. Algo, por supuesto, que las costumbres sociales no propicia.

Se les ha dicho hasta la saciedad que su modelo de negocio basado en la escasez no tiene sitio en Internet. No sólo no tiene sitio, sino que sus medidas amparadas por la “justicia” y las “leyes” a su medida acabarán perjudicándoles a ellos en primer término. Porque a la postre tendrían que cambiar y tenemos memoria. Es más, hemos creado tanto contenido propio y alternativo que vemos que no son tan necesarios como se creían.

Pero no seamos ingenuos. La gente que trabaja en esas empresas no es tonta. Tienen gabinetes, asesores que cobran 300 euros la hora, ocho horas al día sólo para pensar en nuevos modelos de negocio. Y seguro que sabían desde un principio que lo que estaban haciendo estaba mal. Pero aún y todo siguieron denunciando a usuarios por compartir canciones (llevando a la ruina a madres de familia solteras, o imponiendo multas a niños y niñas, por el camino). Lo que hicieron lo hicieron y siguen haciendo de forma calculada, fría y premeditada. Y lo hacen sabiendo que no es lo correcto. Lo hacen confiando en que su poca moral les permita dormir por las noches entre sábanas de raso para desplazarse a sus inmensas oficinas en limusinas con chapados en oro.

Pero ¿y ahora qué? La gente ya no cambiará de costumbres. Siempre buscaremos “trucos” para saltarnos sus intentos de impedir el intercambio. Lo saben y saben que es imparable. Saben que es hora de poner en marcha sus nuevos modelos de negocio ideados hace años… pero para que funcionen tienen que lavar la imagen ¿y qué hacen? Pues confiar en que olvidemos el tema, pelillos a la mar. Fue un error, no fue intencionado. Somos una víctima más, no nos lo tengan en cuenta. ¿Se han creído que somos tan idiotas los ciudadanos? Puede que sí, y hasta puede que lo seamos.

Esta actitud me paree triste, hipócrita y lamentable. Además me preocupa, porque es posible que la gente olvide lo que hemos tenido que luchar para concienciar de los abusos de esta industria. Es posible que la gente ni piense que hay alternativas a sus creaciones comerciales prefabricadas y a medida. Es posible que se salgan con la suya y no resulte en beneficio real de la ciudadanía.

A mi juicio lo valiente que tendría que hacer esta industria es pedir perdón. Pedir perdón e indemnizar a todos los denunciados por los daños morales, por la ruina a la que han llevado a muchas familias honradas. Deberían pedir perdón y dejarse de dobles intenciones. Este es mi mensaje a esta industria: Empezad a cambiar el modelo de una condenada vez y demostrad con actos reales que estáis arrepentidos y tal vez dentro de unos años podamos empezar a respetaros de nuevo.

Texto por Mario Pena (cc) by-sa 2007 V3.0.