Abr 19

Por un puñado de céntimos
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Aunque no quieran darse cuenta es así. El tiempo en el que entidades como la SGaE era necesario ha pasado. El futuro ha venido, se ha quedado y sigue adelante sin importarle las míseras quejas de algunos, pasando por encima de obsoletos modelos de negocio como quien pisa una brizna de hierba seca y marchita.

Para entidades como la SGaE, mentalidades como las de Sony BMG o Universal, el tiempo corre en su contra. El futuro de los modelos de negocio de contenidos digitales puede dejarles fuera de juego no en cuestión de años, sino de meses. Han tenido muchas oportunidades para cambiar y adaptarse, sin embargo han preferido el camino del enfrentamiento a la ciudadanía, sus usos y sus costumbres. Esa es una lucha que aunque acabe en victoria siempre será una derrota para los que la acogen.

Cuando está demostrado que vivimos en una economía de escasez de atención, siempre es un error obtener esa atención únicamente para mostrar su rostro más cruel y repugnante. La paciencia de la gente tiene un límite y estas entidades y multinacionales están continaumente flirteando con el desastre en la ingenua pretensión de creerse al margen de la realidad, bien protegidos en su mundo tan alternativo como imaginario.

Crew Close-Up
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Lo cierto es que cada día que pasa hay más contenidos que son generados, valorados y disfrutados por los usuarios. De hecho mucha de la gente que antes “sólo bajaba” ahora prefiere no sólo no “bajar” tanto sino aportar nuevos contenidos enriquecidos gracias a la influencia de todo tipo de creadores y creaciones. Los contenidos culturales están floreciendo gracias a que muchos han decidido compartir sin poner trabas, mientras que el entretenimiento de los que prefieren encerrar sus creaciones en irreales sistemas de protección (léase DRM de cualquier tipo) , van inexorablemente perdiéndose arrinconados por sus propias restricciones.

En esta galaxia que gira y crece, aquello que es difícil de disfrutar sale expulsado y lo que contribuye a crear auténtica cultura se afianza en el centro de la atención de los usuarios. En este esquema las mentalidades viejas y cansadas de la SGaE, Universal o Sony BMG por poner unos pocos ejemplos, no tienen sitio ni lugar. Sobran, no hacen falta.

Tan pronto se afiancen las herramientas necesarias para favorecer y proteger con efectividad aquellas creaciones que nacen libres, la evolución natural hará que muchos, cual pesadas losas que intentan sumergir toda cultura, desaparezcan y sean nada más que un desagradable recuerdo de aquel nefasto pasado en la que unos amargados incapaces de ver más allá de sus abultadas carteras, intentaron infructuosamente detener todo avance y progreso de la sociedad gracias a la tecnología digital.

Mar 13

Ahora ya han pasado las elecciones en las que el PSOE ha resultado ganador con un PP en crecimiento a la zaga. En estas elecciones se ha constatado también que IU y ERC han caído de forma más que notable. Dejo a ellos que hagan sus análisis y necesarias autocríticas.

Y bueno, ya estamos de nuevo preparándonos para una nueva legislatura y la pregunta es ¿se acordarán de todo lo que queda pendiente por arreglar? Me vais a permitir recordar tres cosas que me parecen del todo necesarias tener en cuenta:

1.- Revisar la ley de la propiedad intelectual y en concreto el papel, poderes y actuaciones de las entidades de gestión de derechos de autores, editores, intérpretes, etc. Si algo ha quedado claro en una Internet que cada día pesa más en la opinión general es que el modelo de compensación por copia privada elegido, el controvertido canon digital, es un método insuficiente, negativo y perjudicial para la sociedad y la inmensa mayoría de los autores. Es necesario que se investiguen las actividades y presuntas irregularidades de las entidadesde gestión y se les audite tras más de diez años sin hacerlo. Es necesario replantear e impulsar a nivel europeo y mundial la forma de entender la propiedad intelectual o mejor llamado, el monopolio intelectual, con el objetivo de adaptarse al futuro de la tecnología y ni al revés.

2.- Lograr que desaparezca la brecha digital y gracias a ello se consiga un acceso completo por parte de todos los ciudadanos a la cultura y se desarrolle su derecho a la libertad de expresión. Hoy en día hay muchos límites económicos propiciados por el alto coste de la banda ancha así como una desigual implantación de dicha tecnología a nivel nacional. Además mucho menos se cumple con el mandato constitucional de velar y favorecer el acceso a la cultura de los ciudadanos. Es más, en cuanto la tecnología ha propiciado nuevas formas de consumo, se he pretendido prohibir mediante leyes que sólo protegen modelos de negocio ya obsoletos en detrimento de otros modelos emergentes y realmente viables.

3.- Revisar y anular en su caso los acuerdos con la Santa Sede. Esto es algo que se debería haber hecho hace ya décadas y más teniendo en cuenta que dichos acuerdos chocan con nuestra constitución. Es hora de que cada confesión religiosa, si tan segura está de tener la verdad absoluta, lo demuestre por su cuenta y con sus recursos a sus fieles. No es sensato favorecerlos de manera alguna y todos han de saber que no están por encima de las leyes que emanan del pueblo. Si además teniendo en cuenta las continuas intromisiones de la jerarquía eclesiástica católica en los ámbitos civiles que no les concierne, esta anulación de los acuerdos es una medida a tomar sin más dilación.

Es muy importante que los políticos que hoy nos van a representar no se olviden de que somos los ciudadanos los que tenemos que ser representados, y no sólo una élite complaciente y vendida a lobbys de presión de cualquier tipo. Cuando la exigencia de cambio se ha hecho palpable en Internet, los políticos han visto lo que puede llegar a suponerles en unos comicios. De cara a las próximas elecciones Internet y los ciudadanos Internatuas (cada día más) tendrán mucho que decir con sus votos.

Feb 14

Creo que en este momento es la pregunta que nos hacemos todos los internautas y por lo tanto muchos ciudadanos. Cada vez somos más lo que aceptamos y entendemos que se tiene que dar un vuelco al modelo de negocio de las grandes creadoras de contenidos de entretenimiento, sin embargo, lejos de eso, en Europa se están dando movimientos justo en un sentido opuesto a la innovación.

Al parecer el gobierno británico y el francés van a optar por avisar a sus ciudadanos del supuesto “uso ilegítimo de las redes P2P” que hagan para tras dos avisos por compartir contenidos sujetos a copyright restrictivo, cortarles el acceso definitivamente a Internet. De paso se crearán listas negras de “indeseables”. Todo esto que recuerda inevitablemente a V de Vendetta y el famoso “recuerden, recuerden…” nos hace preguntarnos sobre qué se propondrá en España en la próxima legislatura.

Lo decimos porque el PP parece contemplar un escenario similar (parece, aunque no lo ha dicho a las claras) y el PSOE, como extensión de los deseos de la SGAE, seguramente podría tranquilamente sumarse a esta tendencia.

Observamos que nuestros representantes acaban siendo los objetivos fáciles de los lobbys de presión que actúan contra el avance y el progreso (y los usos y costumbres de los ciudadanos), y por eso preguntamos abiertamente esperando una respuesta de una vez clara y concisa:

¿Aplicará el futuro gobierno en la próxima legislatura el modelo de criminalización de los usuarios por el uso de las tecnologías P2P para compartir contenidos sujetos a la protección de la propiedad intelectual? En caso de ser así ¿extenderán el control a otras transacciones electrónicas como correos electrónicos, descargas directas, protocolos FTP, etc?

Rogamos respuesta oficial.

Unos internautas que pueden votar.

Actualización 17-2-08 20:34. Según Bandaancha y citando a Carlos Sánchez Almeida, legalmente parece que sí pueden actuar cortando las comunicaciones a los ciudadanos españoles. Sin embargo la pregunta sigue en el aire a mi juicio ¿lo van a llevar a cabo en la próxima legislatura?

Feb 12

Nadie diría que en pleno siglo XXI, en 2008 para más señas, Europa se acabaría consolidandose en el año 1984, cuando no en fechas incluso anteriores. ¿Porqué 1984? Sencillo, poderosos gobiernos de países como Francia y Gran Bretaña han decidido ceder a la presión de los lobbys de la industria del entretenimiento para monitorizar, amenazar y desconectar a sus ciudadanos de la red de redes, Internet, por el mero simple y cotidiano hecho de descargarse contenidos protegidos por copyright.

Es un hecho especialmente grave por muchas de las consecuencias que se derivarán, como la intromisión de los proveedores de Internet en las comunicaciones privadas de sus abonados, o la demonización y persecución de unos ciudadanos cuyo único delito es haber visto que otro modelo de negocio audiovisual es posible. No sólo posible, sino incluso necesario.

Francia y Gran Bretaña preparan proyectos similares para controlar qué, cuánto y cómo se descarga. Quedaría saber si acabarán obteniendo más información de “interés” que aquella de la que hablan. Se me ocurre que pese a que tal vez sólo filtren protocolos P2P (eMule), esto no durará mucho debido a las posibilidades que existen de descargas directas, con lo que por ende acabarán teniendo que monitorizar todas las comunicaciones de los ciudadanos. Sí, en efecto, los correos electrónicos también deberán ser monitorizados.

En otras palabras, lo sabrán y conocerán todo. Un Echelon legal, un Echelon europeo con la escusa de la supuesta defensa de los artistas (mejor dicho la industria que explota a los artistas).

Así tanto gracias a lo que obtengan del P2P grandes compañías de Internet, entidades de gestión, industria del entretenimiento y gobiernos sabrán lo que más gusta, lo que menos gusta, lo que se descarga o deja de descargar, los correos privados, los mensajes de amor…, las cuentas bancarias, los negocios incipientes. Nos tendrán controlados, monitorizados, vigilados de forma absoluta.

Y luego queda la amenaza, la intimidación, el “meter el miedo en el cuerpo que alguien te vigila en todo momento”. Luego sólo queda desconectar a los molestos, a los críticos, a los insidiosos y más adelante seguir cambiando el pasado, reescribiendo la historia, siempre a su favor.

Millones de compañeros internautas en Francia, millones de compañeros internautas en Gran Bretaña y en el mundo están siendo amenazados porque la industria del entretenimiento se niega a cambiar y adaptarse. El futuro de la tecnología por lo visto se pliega a los poco razonables, a los cerrados de mente, a aquellos que odian y rechazan todo avance social y tecnológico.

Pero lo que no entiende el gobierno británico (y el frances), y es algo que debiera recordar pues ya algo les pasó como hace unos doscientos y pico años, es que los internautas no son bichos raros, no son una especie aparte. Los internautas somos ciudadanos y cada vez más y más concienciados. Somos ciudadanos que estamos siendo atacados y espiados. Recordemos esta famosa parte de la Declaración de Independencia de los EEUU:

“Sostenemos como evidentes estas verdades: que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre éstos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad; que para garantizar estos derechos se instituyen entre los hombres los gobiernos, que derivan sus poderes legítimos del consentimiento de los gobernados; que cuando quiera que una forma de gobierno se haga destructora de estos principios, el pueblo tiene el derecho a reformarla o abolirla e instituir un nuevo gobierno que se funde en dichos principios, y a organizar sus poderes en la forma que a su juicio ofrecerá las mayores probabilidades de alcanzar su seguridad y felicidad.”

Estos gobiernos y sus maniobras tipicamente fascistas deberían tener mucho cuidado, pues somos muchos millones los ciudadanos que estamos algo más que simplemente cansados del trato que nuestros representantes (elegidos por nosotros) nos dispensan. Es posible que la revolución empiece pronto, eso sí, luchando con las mejores armas que poseemos, la propia Internet que está amenazada, la razón y los argumentos.

Al final tendremos que darnos cuenta de que no sólo es un derecho, sino una obligación actuar contra los gobiernos represores y supuestamente democráticos. Llegará el momento en que nos demos cuenta de que somos nosotros los que damos el poder, por lo tanto los mimos que podemos arrebatarlo.

Podéis leer más opiniones al respecto en boca de algunas de las voces más relevantes de la blogosfera:

Enrique Dans

Mangas Verdes

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Ene 29

Acaba de llegar a mi conocimiento que ya está disponible para descargar el libro de Arturo Quirantes: “Cómo Sobrevivir a la SGAE“.

Este libro basado en la charla homónima dada por él mismo en las primeras jornadas Albedrío celebradas hace poco en Barcelona.

Tenéis más información y el libro para descargar de forma gratuita y libre aquí.

Ene 22

Bueno, pues eso, que taaaanta propaganda por parte del lobby de la industria del entretenimiento ya cansa y cabrea ¿no os cabrea el ridículo anuncio de la piratería que cuelan en todas las pelis que compramos? En cuando escucho la musiquita entro en frenesí. En fin, pues eso, que acaba de salir esta versión del Partido Verde Europeo defendiendo una nueva forma de compartir y entender el futuro.

Cada vez que alquilas una película, la industria del entretenimiento te obliga a ver su propaganda. Nos dicen que descargar una película es lo mismo que robar bolsos, coches o robar en una tienda. Lo cual no es cierto: hacer una copia es radicalmente distinto a robar.

La industria del entretenimiento no ha sabido ofrecer ninguna alternativa legal viable y no conseguirá convencer a los consumidores de que compartir es lo mismo que robar. Desgraciadamente, sí han tenido éxito en otro área: presionando a nuestros gobernantes para adaptar la ley a sus intereses y criminalizar el acto de compartir, convirtiendo a los consumidores en criminales. Lo justifican argumentando que sus leyes son necesarias para proteger a los artistas, pero en realidad los únicos a los que se protegen son a ellos mismos y a sus cuentas de resultados.

Los Verdes, tanto en Europa como en el resto del mundo, nos oponemos a estas leyes. Creemos que los consumidores están dispuestos a pagar si se les ofrece un producto de calidad por un precio justo. También creemos que compartir es una vía de expandir la cultura, no de acabar con ella.

En protesta contra la propaganda de la industria, hemos hecho nuestro pequeño anuncio. La diferencia, al contrario que con los anuncios que vienen en las películas que alquilas, es que puedes elegir si quieres verlo o no.

Traducción del texto original [http://www.iwouldntsteal.net/]

Espero que os guste :)

Ene 16

La culpa de todo lo malo que ocurre en este mundo es de Internet. Es evidente, claro y tan obvio que resulta necesario destacar aquellos factores que seguro que no tienen nada que ver en la crisis que vive el cine español… o como mucho influyen en un 1%, o menos tal vez.

1.- No debe tener nada que ver la cada vez más baja calidad de una gran parte de las películas españolas, las cuales además, por exceso de subvenciones no parecen sentirse aludidas con la exigencia de calidad que los espectadores demandan. Sinceramente, una película más sobre el claroscuro despertar de un adolescente que se siente atraído por su tía que está en paro en medio de la guerra civil en un pueblo que vive de la cría del berbercho salvaje de las montañas, no parece ser lo más atractivo para el perfil de la gente que hoy puede ir al cine.

2.- Nada tiene que ver la cada vez mayor oferta de contenidos de televisión por cable. Cada vez las compañías telefónicas ofrecen una mayor oferta de canales digitales a precios altos todavía, pero cada vez más competitivos. No sé cuánta gente tiene ONOs, Imagenios etc en sus casas, pero que los que lo tienen ya ni se plantean ir al cine. Vamos, que hay que amortizar lo que se paga al mes y las cosas no están como para no ver esos canales y gastar una pasta en el cine.

3.- Mucho menos tiene que ver los precios del cine. ¿Pero qué tontería es esa? Ir al cine, por lo bajo, parece una misión de audaces por un lado, y un suicidio económico por otro. Precios que oscilan entre los 5 (los más afortunados) y 7 euros la entrada. A lo que sumamos con frecuencia el parking del coche, pero con más frecuencia el consumo de palomitas, bebidas y otras golosinas. Fácilmente ir al cine por persona puede superar los 10-12 euros cuando no más.

4.- Nada tiene que ver la mala calidad media de las salas de proyección. Después de pagar nuestros buenos 10-12 euros nos solemos encontrar con salas de cine con el sonido entre mal configurado o muy mal configurado, por no hablar de la posibilidad de encontrarnos con vecinos de butaca molestos, sí de esos que tienen que comentar en voz alta cada cosa que ocurre en la película, o cualquier gracia que se les pasa por sus cortas mentes. Y no parece que exista nadie que les llame la atención, siendo a menudo los otros espectadores quienes tienen que intervenir, haciendo de una experiencia que debiera ser placentera algo incómodo y molesto a no repetir en mucho tiempo.

5.- Tampoco parece que tenga que ver nada el hecho relacionado con los puntos anteriores. El precio de la vida amigos va subiendo a la hora de comprar alimentos básicos. Las hipotecas suben. La gasolina sube. Creo que menos los salarios todo lo demás sube… ¡ah y en respuesta sagaz e innovadora las salas de cine suben también los precios! ¿Realmente debería la gente dejar de comer para ir al cine a ver películas de dudosa calidad… a precios desorbitados… en salas mal configuradas acústicamente y con energúmenos comentando la peli sin que el personal del cine intermedie?

6.- No se debería llamar piratería a algo que sencillamente no lo es, pero lo que sí está claro es que los usos y costumbres han cambiado. Pero eso no debe tener relación alguna con lo que está pasando. Descargarse películas de Internet no responde a un acto de ilegalidad, sino a una cosita que se llama copia privada (prueba de ello es lo que dicen fiscales, jueces y reputados abogados y la propia ley de propiedad intelectual). Pero más que al hecho del esgrimido y tergiversado  de “la cultura del todo gratis” lo cierto es que a una nueva forma de consumo que se va imponiendo. Que la industria no haya sido capaz todavía de encontrar el modelo adecuado para satisfacer lo que los consumidores demandan en este punto (que no es el todo gratis, no lo olviden) no debe tener relación con el problema del cine español. Faltaría más.

7.- Nada tiene que ver tampoco que la gente prefiera ver otras películas del mercado más anglosajón. Sí, de esas que ofrecen cosas que la gente quiere ver por el simple hecho de pagar una pequeña fortuna cada vez que van al cine. Esas películas que gastan más en marketing y ser conocidas que en la propia película. Sí, esas películas que al menos suelen tener algo, aunque no sea guión en muchos casos, sino efectos especiales, efectos visuales, actores y actrices famosos, acción, diversión… entretenimiento en definitiva.

8.- Menos tiene que ver que cada vez exista más oferta de entretenimiento y menos y menos tiempo para ver y escuchar todo lo que se desearía. Nada tiene que ver, o muy poco, que los chavales vean cosas online en su ordenador en detrimento de otros medios más “tradicionales”. De hecho no ven siempre, ni mucho menos, contenidos de grandes productoras, sino cada vez más material de otros usuarios amaters.

9.- Tampoco parece que influya para nada en los espectadores la mala imagen del cine español, sus artistas, directores y asociaciones de gestión de derechos de editoriales que apoyan medidas tan impopulares como el canon digital, o la criminalización sistemática de las preferencias de consumo de los españoles.  Es que la gente no debería ser tan resentida como para no querer dar su dinero a una industria y unos “artistas y autores” que les llaman piratas, ladrones y todo eso. Es con cariño hombre… Sin mala intención.

Ene 02

Aquí están seis videos de las jornadas que se celebraron recientemente. Espero que os gusten.

1º Extracto charla: Ani López “Defunkid” ( Copyleft) y Lluís Cabrera (Taller de Musics)

2º Extracto charla: Hosteleros Afectados (Vache) y Socios de SGAE Afectados

3º Extracto charla: Ana Mª Méndez (Apemit) (1)

4º Extracto charla: Ana Mª Méndez (Apemit) (2)

5º Extracto charla: David Maeztu (Derecho y Normas)

6º Extracto charla: Arturo Quitantes (Taller de Criptografía)

7º Extracto Debate (1)

8º Extracto Debate (2) y Final.

Más información en Albedrío.

Dic 23

Muy bueno:

Lo mejor del todo es que el día que lo estaban rodando estaba yo en el Eroski de Urbil ¡y vaya susto me pegué con los gritos del “atracador”! Pero como veía a la gente tranquila me fui a ver qué pasaba… y estaban rodandolo.

Dic 23

Lo tendré que decir por enésima vez. Lo repetiré siempre que sea necesario porque veo que no ha quedado suficientemente claro a través de los años. El problema del canon digital no es que implique una presunción de culpa (¿pero qué culpa?) sino una presunción de un uso que no siempre se da; la copia privada de contenidos sujetos a la protección de la ley de propiedad intelectual de unos “artistas” de unas determinadas entidades de gestión.

Cuando hablamos de boicotear productos porque se nos supone una presunción de “culpabilidad” estamos haciendole el juego a la SGaE. Intencionadamente la Sociedad de Gestión de Editores pretende hacer ver que sólo canon digital legitima la copia privada y que de no existir tal canon digital la copia privada desaparecería haciendo ilegal que podamos descargar contenidos mediante Internet o simplemente duplicar un disco para escuchar en el coche. Sin embargo el canon digital no legaliza la copia privada. La copia privada es legal aunque no exista canon digital.

Si no existiera el canon digital la copia privada seguiría existiendo y esto es compatible con la búsqueda de otras formas de compensación distintas a las de pagar dinero a los “artistas” en cada producto digital que adquiramos. Mezclar mito y verdad es algo que la SGaE hace muy bien y su discurso basado en la tergiversación es el que han aprendido los políticos tras innumerables desayunos a las que son invitados por nuestra querida entidad de gestión de derechos de editores. ¿Os parece raro que luego algunos políticos no conozcan el precio de un café?

Recordemos que la Sociedad General de Editores está desde hace varios años contra todo progreso tecnológico y sostiene contra toda lógica y ley que la copia privada es la que se hace el original en casa de cada uno. La ley de propiedad Intelectual, modificada en gran medida por la presión de esta entidad y el resto del lobby del copyright restrictivo no dice eso. De hecho se pueden hacer copias privadas si el acceso a la obra es legal (bastante ambiguo) y no existe ánimo de lucro (ganar dinero en metálico) o perjuicio a terceros.

Artículo 31. Reproducciones provisionales y copia privada.

1. No requerirán autorización del autor los actos de reproducción provisional a los que se refiere el artículo 18 que, además de carecer por sí mismos de una significación económica independiente, sean transitorios o accesorios y formen parte integrante y esencial de un proceso tecnológico y cuya única finalidad consista en facilitar bien una transmisión en red entre terceras partes por un intermediario, bien una utilización lícita, entendiendo por tal la autorizada por el autor o por la ley.
2. No necesita autorización del autor la reproducción, en cualquier soporte, de obras ya divulgadas cuando se lleve a cabo por una persona física para su uso privado a partir de obras a las que haya accedido legalmente y la copia obtenida no sea objeto de una utilización colectiva ni lucrativa, sin perjuicio de la compensación equitativa prevista en el artículo 25, que deberá tener en cuenta si se aplican a tales obras las medidas a las que se refiere el artículo 161. Quedan excluidas de lo dispuesto en este apartado las bases de datos electrónicas y, en aplicación del artículo 99.a), los programas de ordenador.

Así que cuando hablamos nosotros de presunción de culpa estamos cayendo en el malévolo juego de la SGaE que persigue que nosotros mismos consideremos actos como bajarse algo a través de la red como “piratería”. ¿Porqué busca esto? Pues sencillo. Su discurso no cambiará aunque se hayan asegurado del estado un buen cheque de 100 millones de euros o más cada año. Seguirán diciendo que usar protocolos de pares (eMule ¿skype?, etc) está mal. Seguirán intentando que la sociedad, todos nosotros, creamos que dichos actos son propios de piratas (aunque no lo sean) para que si la percepción social cambia, cambie igualmente la ley y los jueces tengan que encontrar tales actos ilícitos o ilegales. Recordemos que las decisiones de los jueces tienen que tener en cuenta lo que la sociedad encuentra como delictivo. ¿Qué ocurre si de manera implícita nosotros mismos acabamos considerando que lo que hacemos es piratería?

En lugar de inculparnos de algo que no tiene culpa alguna, señalemos cual es el problema: El canon digital presupone un uso que no siempre se da, la copia privada en unos soportes y dispositivos que a diferencia de los de la era analógica se usan para una amplísima gama de actividades distintas. Los CDs, DVDs, sistemas de almacenaje externos, escáneres, impresoras y fotocopiadoras están lejos de usarse tanto como “algunos informes” dicen para copias privadas. Más bien al contrario, se usan masivamente para nuestros propios contenidos o la copia de creaciones de millones de autores copyleft o autores no copyleft no asociados a entidad de gestión de derechos de editores alguna. El canon digital es, para que nos entendamos, como si se hubiera puesto un canon al papel, el soporte del conocimiento humano más usado el siglo pasado.

Así pues la Red está plagada usos distintos a la copia privada y de creaciones de autores libres de entidades; nosotros somos creadores, hacemos fotos que gravamos, creamos videos, hacemos copias de seguridad en nuestros discos externos, componemos música libre, diseños 3D, escribimos artículos y libros, dibujamos comics. Sin embargo sorprendentemente el canon digital se destina a una ínfima parte de autores venidos a menos como creadores y que encima nos llaman piratas aunque no seamos piratas. Cuarenta millones de usuarios subvencionando a los que ya no crean desde hace años. Millones de usuarios pagando las mansiones de unos pocos privilegiados de un sistema de negocio obsoleto y patético.

No caigamos en la trampa de hablar de supuestas culpas propias, cuando la única culpa es la de unas entidades y una clase política que traiciona a los consumidores y ciudadanos para satisfacer a unos pocos hipócritas tan vagos e incapaces de innovar como se pueda concebir. Aquí, los únicos piratas son los que se aprovechan de conciertos benéficos, de los CDs que usan hospitales para grabas pruebas médicas, o grandes multinacionales que no dudan en plagiar gracias gracias al poder que sus ingresos multimillonarios les dan para contratar gabinetes de abogados de élite.

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Información sobre autoría y licencia del texto (salvo texto de la LPI):


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