Ateo o agnóstico

Creo que ambos términos están más cerca de lo que parece. Mi posición ante a cual de los dos términos me aproximo más es ateo ¿porqué?

Bueno, existen muchas definiciones, y personalmente no me gusta encasillarme, pero si debo describirme en pocas palabras soy ateo y voy a explicar porqué creo que la mayor parte de los que se dicen agnósticos también lo son.

Ateo es aquel que básicamente no cree que existan dioses algunos. Agnóstico sería, de forma muy general, aquel que dice que no puede saber si hay un dios.

El problema es que con frecuencia la diferencia se pierde en la noción de dios.

Porque cuando hablamos de dios hay esencialmente dos tipos distintos: el dios religioso y el dios metafísico, la causa del origen, el universo, o la naturaleza, como se quiera llamar. Por un lado un ser consciente de si mismo con capacidad para actuar y por otro una serie de fenómenos poderosos que espacapan a nuestra posible comprensión. Pero ambos conceptos son distintos. Un ateo, en rigor, sería aquel que no cree que existan dioses del tipo descrito por religiones, seres conscientes, que han intervenido o intervienen en los hechos de la naturaleza o son precursores de ésta. Un ateo es ateo de Yahvé, Alá y también de Ra, Osiris, Zeus o Shiva. Los ateos no creen en ninguno de los más de 2.000 dioses que las personas han imaginado en algún momento de la historia, fantasías que muchos siguen creyendose aún hoy.

Alguien que se dice agnóstico no cree que exista Zeus, ni cree que exista Shiva ¿porqué debería poner en duda la existencia de cualquier otro dios del tipo descrito en cualquier religión? Si llamamos dios a otra cosa distinta de los prototipos preconizados por las religiones estamos, de hecho, hablando de otra cosa. Y en rigor deberíamos dejar de usar la misma palabra para describirlo. Podemos llamarlo de muchas maneras, menos dios.

Esa es la confusión. Usamos las mismas palabras, secuencias de letras, para expresar cuestiones muy distintas, ya sea fe, creer, saber o dios.

Como ateo no pretendo saber lo que no sé, pero no voy a por ello llamarme agnóstico cuando, en coherencia con lo expresado, no lo soy.

Ateo o agnóstico

Superstición y realidad en Japón

Tras el terrible terremoto y consecuencias de éste, como el tsunami, la emergencia nuclear en Fukushima y corrimientos de tierra, se suceden reacciones por el mundo.

Nos encontramos con personas que están radicalmente en contra de la energía nuclear de fisión que casi parece que desearan que algo horripilante ocurriera. No me siento fan de la energía nuclear actual, pero lo mejor es buscar información, comprender lo importante que es ésta en estos momentos y que sin duda lo que ha pasado ha sido terrible pero no hubiera dejado de serlo de no haber afectado a esas centrales nucleares.

Pero más me alarma que entre los trending topics de twitter tengamos el término “prayer” o rezo en español, como si rezar fuera a cambiar algo. No me entiendan mal, comprendo que en muchos casos es una forma de empatizar con ciudadanos hermanos que sufren en otro país. En muchos casos equivale a decir que nuestro pensamiento está con ellos y eso ya es de ayuda, no lo dudo, pero hay quien realmente se cree que rezando se logra algo, que un ser invisible e indemostrable puede interceder de alguna manera por los que hoy sufren en el país nipón.

Pero la figura denominada como “Dios” tiene tanta influencia a la hora de aliviar los problemas de la sociedad como a la hora de influir en que el terremoto y posterior tsunami se produjera; esto es, ninguna.

El terremoto, como otros que vendrán y otros que lo han precedido tiene un origen físico, geológico que se puede estudiar y analizar. Es sólo una pequeña, me temo que diminuta, muestra de que el planeta en el que vivimos existe actividad geológica.

Así ha sido desde el inicio y hasta el final. Se experimentarán fenómenos peores y menores en los años por venir, descubriremos fenómenos similares en tiempos pasados. En algún momento un super volcán hará explosión y de igual manera ningún dios, ningún ser supernatural consciente, habrá tenido nada que ver.

Y por cierto, en 2012 las cosas no serán distintas de lo que ha ido ocurriendo a lo largo de 4.500 millones de años. Puede que estalle un super volcán, que vivamos temibles terremotos, o puede que no ocurra nada de ello. Nada será muestra de que rezar haya solucionado o precipitado nada.

Empecemos a empatizar con los que sufren, empecemos a actuar de una manera u otra, empecemos a animar más la investigación científica porque; las construcciones resistentes a fenómenos sísmicos, sistemas de alerta temprana, preparación y conocimiento ciudadano es lo que evita más muertes y sufrimiento mientras los seres humanos dependamos de los fenómenos naturales a los que nos enfrentamos cada día; como cuando llueve, sale el sol, cae un meteoro gigante o estalla la caldera volcánica más grande de la Tierra.

Superstición y realidad en Japón