About elections by Arthur C. Clarke in Imperial Earth

“For the last century, almost all top political appointments [on the planet Earth] had been made by random computer selection from the pool of individuals who had the necessary qualifications. It had taken the human race several thousand years to realize that there were some jobs that should never be given to the people who volunteered for them, especially if they showed too much enthusiasm. As one shrewed political commentator had remarked: “We want a President who has to be carried screaming and kicking into the White House — but will then do the best job he possibly can, so that he’ll get time off for good behavior.”
Arthur C. Clarke, Imperial Earth

About elections by Arthur C. Clarke in Imperial Earth

Arthur C. Clarke on political appointments

“For the last century, almost all top political appointments on Terra had been made by random computer selection from the pool of individuals who had the necessary qualifications. It had taken the human race several thousand years to realise that there were some jobs that should be never given to the people who volunteered for them, specially if they showed too much enthusiasm. As one shrewd political commentator had remarked: “We want a President who has to be carried screaming and kicking into the White House-but will then do the best job he possible can, so that he’ll get time off for good behaviour.”” Arthur C. Clarke – Imperial Earth.

Arthur C. Clarke on political appointments

Dando religión

Yo, en su día, di religión e incluso fui a catequesis, ¡hasta me confirmé! Y en ese proceso yo era el azote de los profesores y catequistas.

En la catequesis llegó a tal extremo la situación que los catequistas palidecían si me veían aparecer tras varias semanas de aliviante ausencia por mi parte. Al final recuerdo una monitora que directamente decidió dejar de dar catequesis cuando yo estaba en el grupo y hablábamos de viajes y cosas de la vida, sin más. Pero fue en el colegio que un profesor de religión, el cual era contradictorio como yo y por eso me caía bien, puso una redacción para nota sobre qué era la navidad para nosotros. Y bueno, yo expresé lo que pensaba, porque ya por aquel entonces no me creía mucho el tema de la existencia de un Dios como el descrito en viejo o nuevo testamento. Añadí además mi opinión sobre la mercantilización de una celebración, aunque no entré en temas del origen pagano de estas fiestas del solsticio de invierno.

La redacción me quedó muy bien, tal y como me dijo el profesor de forma privada. Me confesó que le gustó mucho pero que por “coherencia” con el objetivo de la clase no me podía poner un sobresaliente y que lo sentía mucho. Me puso un notable que, al menos en aquel momento, me supo a victoria. Esa victoria moral de arriesgarse a expresar tus ideas sin importar las consecuencias, pero de tal manera que no puede ser sino aceptado en parte por el que se opone a tus ideas.

Peor me fue, eso sí, cuando otra profesora nos pidió una redacción sobre la maravillosa fiesta de los Toros de la cual era amante. Ahí sí que me gané un buen suspenso. Y sí, ese también me supo a victoria.

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Dando religión

Perla en la ciencia y sus demonios

Me gusta mucho el blog LaCienciaysusDemonios. En uno de sus últimos posts he encontrado una perla que quiero compartir:

 

“Por poco que analicemos todo esto, nos daremos cuenta de que hacia donde realmente nos conducen estas actitudes es a un importante retroceso cultural y social. Se desprecia el conocimiento, abriendo camino a los explotadores de verdad, a todos aquellos que se benefician de una población inculta que teme más a la información y al conocimiento que a las cadenas.”

Texto bajo licencia http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/3.0/ por J.M.

Ver artículo completo en:

http://lacienciaysusdemonios.com/2013/01/09/ano-nuevo-magufadas-nuevas/

Perla en la ciencia y sus demonios

La superstición

Dejar de creer porque sí es una actitud que al principio da miedo. Buscar la razón, la lógica y descartar la cháchara, la superstición a veces parece que nos acerca a un precipicio pero a la larga resulta especialmente liberador.

Creer que por querer creer algo, ese algo va a ser real es un salto que no deberíamos asumir nunca. La realidad es más obstinada que nuestros más obstinados deseos. Es cierto que hay que desear, pero de ahí a pensar que sin acción va a ser suficiente para cambiar algo, existe un salto cualitativo muy importante.

La superstición está ahí, nos rodea. Queremos creer que las cosas mejorarán, pero con creerlo no es suficiente garantía. A veces las cosas ocurren de una manera y otras veces de otra. El conjunto de interacciones es enorme y las posibilidades se antojan infinitas.

Podemos soñar que siempre va a haber una mano amiga que nos salve en el momento preciso, pero es más importante darse cuenta de que no existen garantías al respecto. Puede que esa mano llegue, pero también puede que no. Es mejor estar preparado y aceptar las cosas como son.

En el ámbito de la vida ser consciente de nuestro lugar en el universo, aunque da miedo, es liberador. Liberarse de la superstición es una de las actividades más reconfortantes a la postre.

La superstición