Fotos con perspectivas mentirosas

Un amigo me dijo una vez que una media verdad es una mentira completa. Usar una perspectiva exagerada a la hora de toma una fotografía es igual que una mentira completa. No tengo ni claro que no haya más manipulación, cuando vuelva a salir a la calle tengo que mirar un par de cosas, pero esta imagen que se ha hecho viral es una mentira completa.

En esta imagen vemos lo que un ojo humano (70mm aprox) ve. Más preciso sería un 50mm o un 35 (por dos ojos). En la foto viral todo la gente en el volumen delimitado en azul está, prácticamente, en el mismo plano, pudiendo haber distancias de varios metros entre ellos.

Y sí, muchos adultos actuaron con irresponsabilidad al sacar a los niños por primera vez, pero no hace falta usar perspectivas absurdas para comprar clics. Los fotógrafos de verdad usan perspectivas similares a la visión humana (23, 35, 50mm equivalentes).

Tomada con Fujifilm X100T con un 23mm (35mm equiv)

Pero no tomen mi palabra por cierta. Pueden comprobar lo que digo por ustedes mismos en GoogleMaps: https://bit.ly/3cM9UPq

Fotos con perspectivas mentirosas

Cambio Climático y Greta Thunberg

Notese que, en el título de este artículo, primero pongo cambio climático y luego a Greta, porque lo primero es lo realmente importante. No obstante voy a hablar del fenómeno Greta antes para, como no debería ser de otra menera, pasarlo lo antes posible y así hablar de lo realmente deberíamos estar conversando y debatiendo (anticipo que lo de “antes posible” ha sido sin éxito). El calentamiento global y, en conscuencia, el cambio climático.

Science consensus is cleare about climate change because of the warming of the Earth due to human factors.
View of semi desert region in Spain

Greta Thunberg era un nombre que me sonaba de hacía ya cosa de un año pero nunca había profundizado en su figura. No obstante, y como en los últimos tiempos no hacía otra cosa más que oir hablar de ella, me empecé a preguntar el motivo. Resulta que se trata de una joven de 16 años que ha logrado poner, con el apoyo de muchos otros jóvenes, el debate del calentamiento global en la agenda de actualidad como pocas veces ha ocurrido. Eso, lamentablemene, he levantado, gracias a la distancia que Internet parece imponer, una oleada de ataques, muchos ad hominen, a su persona, y otros de “hombre de paja” o “red herring“. Se le ha criticado e incluso abiertamente insultado por su edad, por ser mujer, por tener el síndrome de asperguer, por su aspecto físico, su forma de expresarse y de vestir, sus padres, sus sponsors, y por, la existencia de grupos de interés y lobbies que ven algun beneficio en apoyarla.

Me he centrado en los ataques ad hominem, aunque ha habido de todo, porque muchos lo son, y sirven de parapeto para rechazar y distorsionar, el mensaje que ella transmite con el objetivo de que nos demos cuenta del problema y escuchemos a los científicos. Y todo mezclado con suposiciones, conspiraciones y desconocimiento del método científico cuando no puro negacionismo producto de “cherry picking”, o falacia de prueba incompleta, y manipulaciones de otros grupos de interés de esos que no invitaríamos a cenar en nuestra casa.

Como suelo decir, las falacias ad hominem son peligrosas porque, a la postre, dejan en peor lugar al que las usa que al que pretenden criticar. Tal es que la credibilidad de quien critica queda en entredicho. Ya se ha rebatido, por activa y por pasiva, mucho, si no todo, lo que de dice sobre la persona Greta Thunberg. Aquí pueden leer un interesante resumen. Pero nadie está obligado a compartir su mensaje, pero eso es lo bueno, si tienes mejores argumentos, úsalos. Igual todos aprendemos algo. Si tu problema es que no te gusta la persona, no le dediques más de 30 segundos y vivirás mejor.

Lo que sí quiero añadir, desde mi perspectiva, es que, con 15 o 16 años, ya es difícil calificar de niño o niña a una persona sin sonar condescendiente. Yo quedé huérfano a esas edad, y admito que me tocó madurar muy pronto y rápido, pero desde cualquier punto de vista no era un niño, si acaso un chaval, y, que nutrido por decenas de libros, artículos y películas, y aterrorizado por la escalada nuclear, empezó un activismo local en contra de las armas nucleares de destrucción masiva que EEUU y URSS apuntaban sobre nuestras cabezas. No llegé en mi activismo muy lejos, y no existían las herramientas de las que disponemos hoy en día en Internet, pero podía debatir con cualquier adulto, y darles mil vueltas, no por lo que había aprendido en el colegio, sino por todo lo que había aprendido fuera de él. No sé qué hubiera llegado a hacer de tener las herramientas de Internet, pero sí sé que en tiempos más recientes he sido activista por causas de la libertad en Internet con el apoyo, cuando no liderazgo, de chavales, chicos y chicas, de entre 16 y 17 años. Y todos, sin excepción, infintamente más maduros que personas de mucha más edad y pretendida formación.

Hay lobbys intersados en el medio ambiente. Algunos con mayor o menor acierto. Otros lo perjudican. Los lobbies, por si mismos no son malos por definición. Son representantes de grupos de presión y opinión. He conocido a bastantes, y yo mismo pertenezco a uno, aunque no soy muy activo, pero lo apoyo, en temas relacionados con la seguridad y privacidad en Internet. La connotación peyorativa aplicada a los lobbies es peligrosa, porque no todos tienen que, necesariamente, ser perjudiciales. Es más, necesitamos más y más lobbies que representen la voz ciudadana y apoyen las causas que se hacen eco de la situación climática.

Indudablemente el activismo tiene un importante componente de marketing. Es una herramienta para hacer llegar un mensaje y un mensaje tiene más o menos impacto según quien lo apoye. Y a veces el apoyo viene de indeseables. Pero es fundamental, como personas adultas, el diferenciar el mensaje y el emisor de aquellos que genuinamente apoyan, los que lo hacen de forma interesada, y los que sólo quieren sabotear y dirigir, en consecuencia, la crítica a quién corresponde, que muchas veces no es, en absoluto, el mensajero.

Es cierto que las grandes energéticas son las que más contaminan y contribuyen al calentamiento global, pero aquí se da una paradoja. ¿No les estamos exigiendo que contaminen menos, o que no contribuyan tanto a las emisiones de CO2? Si una de éstas dice que está haciendo una transición a energías más limpias y seguras, no es deseable que lo hagan? Por supuesto que una cosa es decir y hacer pero ¿y si lo hacen? ¿lo descartamos sin más? Lo que habrá que ser es exigente con el cumplimiento de esas promesas mediante auditorías y análisis independientes y periódicos. El dicho y la acción han de ir de la mano.

Greta Thunberg pide que escuchemos a los científicos que llevan décadas avisando. Nuestra generación, en general, no ha escuchado a los científicos lo suficiente. Demasiados hemos tenido otras prioridades y tal vez con poco cierto. Ahora nos sacan las vergüenzas. Y aunque a algunos nos duela y nos podamos sentir molestos, los jóvenes no están hablando bien alto. Podremos matizar muchas cosas de su discurso ¡claro!, pero siempre desde el respeto a la persona. El más escrupuloso respeto porque lo que tendríamos que estar primero, es orgullosos de ver que tal vez la próxima generación tenga potencial de ser mejor que la nuestra; y si ayudamos, mejor. Pero antes de hablar tanto, tan mal y con tan poca fortuna, mejor escuchemos y aprendamos.

¿Qué pasa entonces? NASA, compañías se seguros y entidades tan poco sospechosas como el Pentágono, tienen claro el cambio climático y las posibles consecuencias, apoyado por datos empíricos, mediciones amplias y contrastadas. El consenso científico es abrumador, pero no entendemos cómo funciona la ciencia.

Así que dejo aquí estos vídeos que tienen unos mensajes y lecciones importantes. Existe el calentamiento global y es por causa humana. Las consecuencias ya las estamos notando y no va a mejorar fácilmente. No sabemos exactamente qué hacer, pero es ese el debate que tenemos que hacer con mente abierta. Escuchar a los expertos, entender el consenso, exigir altura a los gobernantes primero y a nosotros también. No va a ser fácil, pero es precisamente por eso que tenemos que actuar. Porque es un desafío, porque es difícil, pues por más escusas que pongamos, el cambio, abrupto, está ahí y pasará por encima de la humanidad sin compasión ni segundas oportunidades.

El planeta tierra y la vida no van a desaparecer por el cambio. Pero nuestra vida y la vida de nuestros descendientes, pueden sufrir consecuencias terribles.

Estemos a la altura de las circunstancia. Con honor y fuerza. Algo que algunos han olvidado.

Cambio Climático y Greta Thunberg

Adiós Internet, hola Interlink

Buzzword Bingo: Net Neutrality

Sé que no estoy muy activo últimamente en el blog, redes sociales, grupos activistas. Por motivos personales no he podido ni creo que pueda estar en mucho tiempo.

Hoy Jueves 14 de Diciembre es el día en que se acaba la Neutralidad de Internet en EEUU, con lo que se acaba Internet tal y como era, lo poco que quedaba, pero sobre todo lo que podría haber sido.

No ha sido con mucha oposición, y no sé por qué no hemos tenido “apagones” como ACTA y SOPA, supongo que nos falta Aaron, y ha sido vía un presidente, tipo, de los EEUU, Donald, el que ha acabado con ella.

Ya no será Internet lo que tengamos, llamémoslo Interlink (Remember, remember the fifth of November).

Hemos luchado ya muchas batallas, algunas las ganamos, otras las perdimos, pero al final hemos perdido la guerra. Lo siento profundamente por los que vendrán. Ojalá algún día tengan la cabeza que hay que tener, y es nuestra responsabilidad educarles y recordarles lo que fue o pudo ser Internet, para que cambien su futuro.

Algunos intentaremos seguir peleando una lucha perdida. Como siempre hemos hecho, pero sabiendo lo que ya no podremos recuperar.

Adiós Internet, hola Interlink

Un canon contra la evolución

Preparando la escenaEl canon por copia privada debería, a nivel europeo, ser un mal recuerdo de una época en la que auténticos dinosaurios de la industria seguían sin ver que el futuro pasa por evolucionar y adaptar los modelos de negocio a la realidad digital que empezamos a vivir.

Pero ahí vuelve, con fuerza, gravando indiscriminadamente sin tener en cuenta si realmente hay perjuicio (sin datos que lo avalen), con la copia privada totalmente desnaturalizada, y sin tener en cuenta a la ingente cantidad de creadores aficionados que usamos soportes para nuestros propios contenidos, y eso sin mencionar a aquellos que apoyamos la cultura libre.

Así pues tendremos que pagar por nuestras copias de seguridad (de nuestras propias obras), por las tarjetas SecureDigital o CompactFlash de nuestras cámaras fotográficas y un largo etcétera, un dinero que se embolsarán, como siempre, de forma opaca organizaciones que delegan en SGAE, no precisamente un ejemplo de transparencia, ética o simple decencia.

  • Fotocopiadora multifuncional, 5,25 euros
  • Fotocopiadora monofuncional, 4,25 euro
  • Grabadora CD, 0,33 euros
  • Grabadora DVD, 1,86 euros
  • CD, 0,08 euros
  • CD regrabable, 0,10 euros
  • DVD, 021 euros
  • DVD regrabable, 0,28 euros
  • Memorias USB y tarjetas de memoria externas, 0,24 euros
  • Discos duros multimedia externos, 6,45 euros
  • Discos duros integrados, 5,45 euros
  • Reproductores portátiles y tablets, 3,15 euros
  • Smartphones, 1,10 euros

(fuente eldiario.es)

Si hay que poner un canon debería ser sobre los soportes originales que pueden ser copiados, esto es, los CDs que se venden, o las pistas disponibles desde plataformas digitales. Si compras una obra original, única forma a partir de la cual se podrá realizar la copia privada, pagas el canon ahí ¿por qué habría que pagarlo en un soporte que puede que se use o no para copias privadas?

Lógicamente los que estamos por la cultura libre, por los nuevos modelos de negocio, por la tecnología buscaremos y estandarizaremos formas de evitar este flujo de dinero a manos de la rueda de siempre.

Un canon contra la evolución

El filtrado previo en Europa por EEUU

European CommissionAunque no puedo asegurarlo, se repite el patrón que se ha dado en otras ocasiones por parte de nuestros representantes políticos para atacar nuestros derechos fundamentales en favor de un sector concreto del lobby del entretenimiento.

En su día el Gobierno de los EEUU, por orden de Joe Biden, vicepresidente de Barak Obama ordenó fomentar la Ley Sinde (Ley Biden Sinde para muchos) para cerrar administrativamente en países “ejemplo de mal comportamiento” como España webs que los jueces habían declarado como legales. El cierre administrativo, sin entrar en el fondo del asunto, es el germen de muchas de las leyes represivas del derecho a la expresión que han ido naciendo en países vulnerables como España. Que países ejemplo de lo malos que son los ciudadanos que “lo quieren todo gratis” (por otra parte argumento falaz de parte de la industria) implementen esas medidas era usado luego como ejemplo para hacer presión en el Congreso de los EEUU.

El objetivo inicial era “proteger” un modelo de negocio específico que se basa en la escasez artificial de la capacidad de copia digital. Un tipo de modelo que, desafiado por la realidad digital, no puede sobrevivir. De hecho el único cambio real en este entorno ha venido de mano de la popularización de servicios avanzados de “streaming” como Spotify, Youtube, Netflix o HBO por poner unos ejemplos.

Ahora la comisión Europea plantea el filtrado preventivo de contenidos; algo que ha sorprendido a propios y extraños. Las implicaciones técnicas del filtrado previo, el desastre absoluto que supone para la estructura de Internet, los usos y costumbres de cada vez más creadores y el resto de la sociedad y, sobre todo, la libertad de expresión, se vuelven casi intolerables. Y resulta casi incomprensible una propuesta así si no fuera porque parece ser que es el objetivo que el lobby del entretenimiento en EEUU se ha marcado conseguir en su país. Que estas leyes se aprueben en el resto del mundo, como pasó con la Ley Biden-Sinde para luego decir en el congreso que “hey, mira tú por donde en Europa ya lo están haciendo ¿cómo es que en EEUU no lo estamos haciendo también?”, es normalmente el patrón de funcionamiento de estos lobbys que, admitámoslo, carecen de originalidad, pero es que, si funciona ¿para qué cambiar?

Así que es posible que no sea sólo una maniobra torticera para forzar a estas plataformas a negociar dar más dinero a los administradores del oligopolio del entretenimiento en Europa (dinero que luego rara vez comparten con los creadores de forma justa), que también, sino realmente a nivel mundial y con consecuencias de cara a la libertad de expresión sin precedentes. EEUU, otra vez, dando órdenes a sus súbditos en Europa.

Y para que ganen y destrocen más una de las herramientas más potentes que ha conocido la humanidad, Internet, no hace falta más que los demás nos quedemos callados, o como decía Edmund Burke: “Para que triunfe el mal, basta con que los hombres de bien no hagan nada.

El filtrado previo en Europa por EEUU