Chuletones Piratas

Publicado el 12 de Febrero de 2005

Pau Donés, uno de los miembros de un grupo llamado Jarabe de Palo fue entrevistado el pasado jueves en la televisión pública vasca en el programa Vaya Semanita. Este programa, que está teniendo un gran éxito, acostumbra a realizar montajes creativos y sketches sobre problemas actuales con un refrescante sentido del humor.

A lo largo de la entrevista surgieron del invitado, como no, los mismos tópicos de siempre, aderezados con lo que me atrevería calificar, como la profunda sabiduría estandarizada de las entidades de gestión y el derroche de reflexión y profundidad de pensamiento de nuestros “artistas” de hoy.

Como he dicho, durante la entrevista pusieron un sketch en el que se representaba a un hombre cantando mientras se ducha y le aparecen dos agentes recaudadores de la SGAE y le conminan a pagarle por cantar (realizar una comunicación pública de una canción de su repertorio sin permiso) un canon.

Básicamente es una representación no tan exagerada de lo que hace la SGAE (y una idea que se me ocurrió a mi mismo para rodar un corto ¡me han quitado la idea!). Tras el sketch un sagaz y avezado Pau Donés respondió que le parecía muy bien que la SGAE recaudase para ellos, dando a entender que le parecía muy bien que nos cobren canones en los soportes de grabación (aunque ya se cobra un canon que debería ser único en las grabadoras) y en cualquier otro sitio novedoso y original. Este comentario tan avanzado para su época y que seguro que algunos “artistas” hasta se lo creen, es sin duda la exigencia que por nota interna han sido conminados por la SGAE a decir en cualquier medio que les entreviste. Demostración, si se paran a escuchar las respuestas de tantos artistas pro-canon-sgae, de su total independencia de pensamiento y madurez de espíritu.

Pero lo divertido vino después cuando el entrevistador, le preguntó a Pau Donés si no se sentía un poco halagado al ver que sus discos aparecían en los top manta. La respuesta de Pau Donés no pudo ser más enigmática: “Lo del top manta es como si fuera a una sidrería y cuando me fueran a sacar un chuletón les dijera que no, que me he traído un chuletón pirata que me he bajado de internet”.

Me pregunto qué complejo proceso mental ha tenido que discurrir por la mente de alguien para concluir una respuesta tan sagaz e inteligente. Porque un ejemplo así, una analogía tan meditada y madura, tiene la virtud de plantear más preguntas que respuestas, a saber:

– ¿Porqué extraña razón mezcla las descargas por internet, por otro lado totalmente legales, con el top manta?

– ¿Cómo se podría descargar un chuletón desde internet? (¡Rayos me gustaría poder hacer eso!) En realidad, la analogía más correcta sería que uno en vez de ir a un restaurante, elaborara la receta que ha encontrado en internet de un cocinero para preparar chuletones, y nadie podría entender que eso esté mal, a no ser, y sería cuestionable, que uno fuera haciendo chuletones con la receta de otra persona para enriquecerse, algo que en cualquier caso sería, como mucho, plagio.

– Todavía me imagino, no puedo quitarme de la cabeza la visión que me acudió a la mente de un chuletón descargado de internet ¿Qué tipo de conexión sería necesaria para bajarlo? Una banda muy ancha desde luego (para que quepa un chuletón…. ) y lo peor ¿no tendría un sabor un poco metálico o eléctrico?

– No obstante, ¿se imaginan ustedes que fuera posible copiar un chuletón de una sidrería y que lo pudiésemos duplicar, reventando ya de paso la ley de la conservación de la energía, de tal manera que pudiésemos alimentar a la gente sin gastar dinero. ¡El fin del hambre en el mundo!. ¡El milagro de la multiplicación de los chuletones por Pau Donés! Imagino que daría pie a pensar que descargar música, libros, dibujos, películas, alimentaría de cultura y conocimiento a toda la humanidad (que falta nos hace). Seguro que alguien piensa que es más importante comer (que lo es sin duda), pero también es importante leer, descubrir, escuchar, explorar todo con el fin de conocer y evitar la manipulación de los poderosos.

– ¿Realmente Pau Donés cree en el ejemplo que ha puesto y que nos da más argumentos que nos los quita? Si lo cree, no puedo dejar de sentirme admirado por su sapiencia, por su elaborada retórica, por sus sofisticados procesos mentales. Desearía encontrármelo cara a cara y sostener un animado debate. Y si no lo cree entonces ¿está vendido a sus entidades de gestión que le han dado la lección a aprender y encima la aprende mal? Eso sí que sería lamentable. Porque una cosa es creer uno mismo en algo y otra muy distinta es ceder a las órdenes de su amo rechazando lo obvio de un planteamiento equivocado.

Por último quería llegar a una conclusión. El ser famoso o conocido, el ser una estrella por un breve periodo no exime a nadie de estar equivocado, no exime de hacer una crítica constructiva, no exime de informarse y ver todos los lados de una cuestión. No se tiene razón, en pocas palabras, por salir mucho en la tele. Es responsabilidad de cada persona el informarse, el medir y calibrar sus palabras para no ofender a la inteligencia de los que le escuchan, y es más importante el saber de qué se habla, cuando se accede con asiduidad a los grandes medios y se pretende calificar de piratas a los consumidores de su propia música. Corren el riesgo de perder el favor del público y lo más importante, corren el riesgo de hacer mucho el ridículo. Y yo corro el riesgo de morirme de la risa.

No es una buena política mezclar la multiplicación imparable de los contenidos digitales con el robo de materiales fungibles, aunque no se cansen de hacerlo.

Y va también por los Luis Cobos que se han aprovechado de la música clásica sin pestañear, o los Teddys Bautistas que en cuanto están un poco apurados porque no tienen ni idea de cómo justificar sus canones, le echan la culpa al gobierno (que la tiene) evitando así responder a una pregunta directa y embolsándose mientras parte del dinero de presupuestos tan básicos como la sanidad, educación, o la judicatura… porque todos, recordemos, usamos los CDRs que nos han encarecido con su canon de la discordia.

Algunos, todo hay que decirlo, deberían comerse una magdalena y dedicarse a otra cosa… por el bien de su propia causa.

Por Mario Pena (cc) 2005 by-sa-nc

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Chuletones Piratas

Copyleft o la liberación de la creatividad colectiva

Publicado el 10 de Diciembre de 2004

Internet, CC, Copyleft, nuestra inquietud y una información veraz son las únicas armas con que contamos para que, se respeten los derechos de autor sin perjudicar al consumidor constantemente.

La cultura está sufriendo un progresivo proceso de apropiación en nuestra época. Los derechos de los usuarios para manipular y participar en la cultura son cada vez más limitados, pero un nuevo movimiento trata de subvertir este proceso.

El copyleft pretende situar al usuario en el centro de la cultura y dar rienda suelta a la creatividad colectiva de la sociedad.
La cultura es el tejido espiritual con el que los hombres, y las mujeres, construimos nuestros sueños, nuestras creencias y nuestra imagen del mundo. Hubo una época en que la cultura no tenía dueño. Casi tampoco había autores. Los romances y los cantares de gesta pasaban de boca en boca, formaban parte del imaginario colectivo y cada uno podía añadir de su propia cosecha a lo que acababa siendo una creación colectiva compartida por todos. Todos éramos creadores.

Con la imprenta aquello cambió y después vinieron las primeras leyes de copyright, a principios del siglo XVIII. Las tornas se apretaron un poco más y la cultura comenzó a tener propietarios y quedó trazada una gruesa línea entre quienes eran autores, de un lado, y usuarios, del otro; entre quienes tenían determinados derechos sobre la cultura, los autores, y quienes tenían limitaciones sobre ella, los usuarios. Con el tiempo la apropiación de la cultura y el conocimiento se ha ampliado a través del copyright hasta abarcarlo todo.

Hoy el copyright lo controla todo, casi todo, y cada día más, hasta extremos que han llegado a ser absurdos. El pasado verano los irlandeses celebraban en la calles de Dublín el centenario del Bloomsday, era otro 16 de junio en el que se festeja la famosa obra Ulises del escritor James Joyce. Pero los festejos estuvieron a punto de aguarse. Un nieto del escritor prohibió que se hicieran lecturas públicas de las obras de su abuelo salvo que le pagasen considerables sumas de dinero, la ley de copyright lo amparaba en su demanda. Hasta ese extremo hemos llegado.

Copyright vs. copyleft

Ante esta situación el movimiento del copyleft, una amalgama heterogénea que defiende la flexibilización de las leyes de propiedad intelectual, ha lanzado una alternativa a esta progresiva apropiación de la cultura. Un término que puede resultar extraño de primeras, el copyleft se carga de sentido colocado lado a lado con su antagonista, el copyright: Copyleft – Copyright, es como un juego. Porque de eso se trata, de un juego de palabras que busca subvertir las reglas de la apropiación de la cultura y poner lo que está al derecho (right) en las leyes de propiedad intelectual del revés (left).

Porque si el copyright remite al derecho -que hasta ahora ha privilegiado a los autores- a restringir las copias y usos sobre sus obras, el copyleft remite también a un derecho -que tenemos los usuarios, los lectores, la sociedad- a hacer uso de las mismas obras. Son dos visiones enfrentadas sobre qué es la cultura, quién es importante en ella (el autor, el usuario o la cuenta de ingresos), y cómo deben distribuirse y usarse las obras de creación.

La cultura está hecha con ideas, pero su sustrato es material. Con el paso de los siglos este tejido material se ha ampliando paulatinamente, y cada ampliación ha provocado en nuestras sociedades una gran revolución (la imprenta, la televisión, Internet) o pequeña (los discos, la fotocopiadora, el MP3). La forma como accedemos y manipulamos la cultura y el conocimiento depende de este tejido cultural “y” de las leyes de propiedad intelectual .

Tres siglos atrás los propietarios de la cultura tenían el control sólo durante catorce años desde que un libro salía de la pluma del autor y sólo controlaban el derecho a hacer copias de las obras. Con el tiempo fue ampliándose el tipo de usos que controlaban y la duración de estos privilegios. Hoy en día los dueños de la cultura, que no son necesariamente los autores sino los productores económicos (discográficas, editoriales, etc.), controlan virtualmente cualquier uso que se haga de una obra y han alargado estos privilegios hasta setenta años después de la muerte del autor.

Pero esta clausura de la cultura y su apropiación no comenzó a sentirse en el ámbito cotidiano de los hombres, y las mujeres, hasta la década de los setenta. Originalmente el copyright estaba destinado a regular principalmente la esfera comercial de la propiedad intelectual. Era una ley básicamente para empresas que apenas alcanzaban a entrar en el espacio íntimo en que el común de los mortales accede y manipula la cultura. Ha sido tras la aparición de tecnologías que permiten a los usuarios manipular la cultura (grabarla, reproducirla, transformarla, etc.), como la fotocopiadora, el vídeo, el ordenador… que los propietarios de la cultura han lanzado su gran acometida para extender el ámbito de sus privilegios hasta lo más íntimo de nuestra cotidianeidad. En ese momento el copyright comienza a regular no solo la esfera comercial de la cultura sino que limita la capacidad que cada uno de nosotros tiene para manipular la cultura, acceder a ella y usarla en nuestros espacios íntimos.

Respaldados por las leyes que han conseguido sacar adelante por todo el mundo y apoyados en nuevas tecnologías de restricción de usos denominadas DRM (Digital Right Management), los propietarios de la cultura pretenden establecer un modelo en el que las obras son reducidas a un puro objeto comercial. El modelo se basa en restringir todos los usos posibles de las obras y cobrar por cada uno.

El planteamiento es sencillo, se trata de convertir al ciudadano en un puro consumidor de la cultura, no en un usuario de ella. Alguien que mira pero no toca, alguien que es sólo un espectador, al otro lado de la cultura, pero que no puede participar en ella. En la época en que la cultura, la información y el saber cruzan nuestro planeta de lado a lado en un instante, en una época en la que las herramientas permiten a cualquiera manipular la cultura, construir sobre lo que otros ya han logrado, en una época donde cada uno de nosotros está llamado a participar en la creatividad colectiva y sumergirse en el torrente cultural como un usuario creador, los propietarios de la cultura quieren clausurar la cultura a favor únicamente del beneficio económico. En una época así el ideario del copyleft muestra una alternativa que hace saltar por los aires ese modelo y convierte a los usuarios en el centro de la cultura.

Detrás del copyleft hay una idea revolucionaria que subvierte todo este entramado legal desde dentro. Mientras que el copyright se basa en limitar los usos que la sociedad puede hacer de las obras, el principio del copyleft se fundamenta en permitir el máximo uso posible de las obras. Donde el copyright dice “prohibido” el copyleft dice “permitido”.

Una de las ideas centrales de este movimiento desorganizado que agrupa posturas muy diversas, desde las que piden la supresión de las leyes de propiedad intelectual hasta las que abogan por una notable flexibilización de sus límites, es la que concibe a todos los usuarios de la cultura como potenciales creadores.

El movimiento del copyleft hace suyo el ideario de la comunidad del software libre, dentro de la cual se acuña este concepto. Fue Richard S. Stallman, antiguo miembro del Massachussets Institute of Technology (MIT) de EE.UU. y fundador del movimiento del software libre, quien acuñó a mediados de los ochenta el concepto de copyleft plasmado en una licencia denominada GPL (General Public License), baluarte legal del movimiento.

La GPL dice que un autor que distribuya sus programas de software con esa licencia permite a los usuarios que lo copien, modifiquen y lo distribuyan -e incluso lo vendan- libremente. En el fondo de este primer copyleft, desarrollado por hackers y programadores experimentados, está la idea de que cualquier usuario podía intervenir en los programas, mejorarlos, y aportar los productos de su creatividad al bien común.

Creative Commons

En esa idea originaria y en la GPL se han inspirado toda una serie de licencias que recogen, total o parcialmente, el ideal que consagra la distribución, así como el libre acceso y uso de la información como máxima, y desde ahí se ha producido su extensión a nuevos ámbitos artísticos a partir de iniciativas como la de Creative Commons, una organización sin ánimo de lucro fundada en EE.UU. por Lawrece Lessig, profesor de derecho de la Universidad de Stanford y batallador incansable contra la extensión de las leyes de propiedad intelectual.

Creative Commons se ha convertido desde su fundación en el año 2001 en el principal baluarte en la promoción y extensión del ideario del copyleft hacia nuevos ámbitos de la cultura. El proyecto ha creado una serie de licencias, traducidas y adaptadas a una docena de países actualmente, entre los que se encuentra España, que permiten al autor establecer los usos que permite y los que limita de sus obras. Cualquier creación que tenga una licencia de Creative Commons puede ser copiada y distribuida libremente, y siempre que se use hay que mantener la atribución al autor original. Cuando este escoge la licencia decide además sobre tres opciones, con las que establece si: 1) se puede hacer uso comercial de su obra, 2) se puede modificar y 3) si la obra derivada debe tener el mismo tipo de licencia que la original.

Pueden encontrarse ejemplos de todo tipo de instituciones e iniciativas, con ánimo de lucro o sin él, en los que han comenzado a usar este tipo de licencias. Desde el proyecto del MIT OpenCourseWare, con el que esta universidad estadounidense pretende publicar con licencias estilo copyleft los materiales de decenas de cursos, hasta el sello en Internet Magnatune, en el que los músicos venden sus obras usando licencias de Creative Commons.

No está claro hasta dónde puede alcanzar este movimiento y si los proyectos e iniciativas que se desarrollan actualmente llegarán a enraizar con fuerza en la sociedad, pero la semilla está plantada, y este movimiento desorganizado ha comenzado a despertar conciencias y a llamar la atención sobre la peligrosa apropiación que está sufriendo la cultura en nuestras sociedades. El copyleft trata de colocar a los usuarios en el centro de la cultura, será responsabilidad nuestra aceptar el papel que nos corresponde.

Licencias de todos los gustos

Hay licencias de tipo copyleft para todos los gustos, unas más permisivas que otras, pero todas ellas permiten que las creaciones se copien y se distribuyan libremente y obligan normalmente a mantener la atribución al autor. Después varían según su ámbito de aplicación más adecuado (sea software, obras artísticas, música, etc.) y en función de si permiten que las obras puedan ser modificadas y utilizarlas con fines de lucro.

– Licencias Creative Commons, a gusto del autor. Pueden encontrarse sitios con creaciones de todo tipo (música, fotos, novelas, etc.) que usan este tipo de licencias. Sus condiciones básicas establecen que los contenidos se pueden copiar y distribuir libremente en todo el mundo y que al hacerlo hay que mantener la atribución al autor original. Después el autor fija si sus obras pueden ser: modificadas, se pueden hacer usos comerciales de ellas y si hay que compartir las obras derivadas en las mismas condiciones. El sistema proporciona tres documentos diferentes: uno de sencilla comprensión para legos en derecho, otro con validez legal y un tercero legible por máquinas, creado, por ejemplo, para que los buscadores de Internet reconozcan que una página utiliza este tipo de licencia.

– General Public Licence (GPL), copyleft, la madre de todas las licencias libres. Libre no significa gratuito. La GPL apunta hacia la libertad para utilizar el software, modificarlo y distribuirlo a voluntad. La GPL, creada en 1988, es un pilar central del movimiento del software libre, y la inspiración para toda una serie de licencias desarrolladas posteriormente. De la misma familia es la GNU Free Documentation Licence (GFDL), utilizada en los manuales del software libre. Muchas otras licencias de este estilo son la Licencia Apache, Licencia Mozilla, la Licencia BSD, etc.

– Open Audio Licence, música para todos. Si un grupo usa esta licencia autoriza para que se haga cualquier uso de sus canciones, sólo exige que se mantenga su autoría. Fue creada en el año 2001 por la organización más batalladora por los derechos civiles en el entorno digital, la Electronic Frontier Foundation. Otra licencia para la música es la Free Music Public Licence.

Publicado originalmente en la revista Pueblos (http://www.revistapueblos.org) edición de diciembre (nº 14) bajo licencia Creative Commons Atribución (http://creativecommons.org/licenses/by/2.0/es/deed.es)”

Copyleft o la liberación de la creatividad colectiva

11-M y SGAE

Publicado el 20 de Abril de 2004

oneras escribió “Todos tenemos frescos en la mente los luctuosos acontecimientos del 11 de Marzo en Madrid cuando unos terroristas asesinaron a 192 personas.
Todos creo que vivimos esos momentos con una sensibilidad muy acentuada que se mezcló con la ira, el odio, la tristeza, la pena, las lágrimas…
Después de estos acontecimientos que ojalá nunca hubieran ocurrido, se han sucedido otros de gran relevancia y con muchas consecuencias.

Yo no quiero analizar nada de eso, ni las consideraciones políticas gracias a las cuales nos hemos lanzado todos a unos contra otros olvidando que estar unidos en situaciones así es lo que más daño hace a los terroristas… pero está en nuestra naturaleza el echarnos la culpa los unos a los otros sin atrevernos a ponernos en el lugar el otro.

Sin embargo quiero llamar la atención sobre la entidad denominada SGAE que actuó de la peor manera posible, cobrando sibilinamente su parte de la recaudación del concierto benéfico en concepto de derechos de autor que se realizó en memoria de los asesinados y heridos por los terroristas.

La SGAE está cavando su propia tumba de mala reputación actuando contra Radios Libres ( http://www.radiolibresegovia.es.vg/ ) o con el reciente canon en los CDR y DVDR ( http://antisgae.internautas.org/ ) que han disparado el precio de los soportes que se usan para grabar nuestras fotos, o copias de seguridad de programas o cualquier otra cosa.
Algunos piensan que son unos: Ladrones
Las actitudes mezquinas de la SGAE, con el canon en los CDs o lo que es peor cobrando en aquel concierto benéfico por las víctimas del terrorismo, obviando cualquier rastro de humanidad y no hablemos de sensibilidad, es algo que no perdonamos fácilmente los que desde nuestras responsabilidades en internet para defender la justicia y la libre expresión defendemos un nuevo marco legal y jurídico para frenar a la todo poderosa SGAE y remunerar justamente al artista.

La SGAE y los que la apoyan (muchas artisas que todos conocemos) están causando un daño casi irreparable a la cultura actual al no ser capaces de adaptarse al cambiante mundo que les rodea y todavía, con técnicas casi mafiosas imponen su criterio y voluntad quejándose de la supuesta piratería y manejando cifras según su conveniencia faltando casi siempre a la verdad.

Y ahí queda la incomprensible actitud de la SGAE en el concierto benéfico. Ahí queda la ausencia de compasión, la ambición extrema de una entidad que nos roba un poco a todos para enriquecer a unos pocos. Que roba incluso cuando el dolor es tan grande que algunos todavía apenas podemos respirar.

Oneras, 20/04/04.”

11-M y SGAE

Jornadas de Música libre

Publicado el 10 de Febrero de 2004

El próximo 28 de Febrero se van a realizar en Hospitalet las esperadas jornadas sobre música libre en la que se van a debatir temas tan vigentes como la política recaudadora de la SGAE, el nuevo concepto de propiedad intelectual, el canon o la persecución y criminalización de las redes de pares p2p. Porque queremos que nuestra voz se oiga ante la pasividad de las instituciones. Informate aquí

Es un encuentro al que os animamos para que participéis y sobre el cual queremos hacer una imporante difusión. Asistirán importantes elementos del movimiento de libertad en la red con personajes tan emblemáticos como David Bravo o Carlosues por poner sólo un par de ejemplos. Así que os animamos a informaros del encuentro y a asistir los que podáis. En este link tenéis más información y en la web de lamundial.net (www.lamundial.net). www.lamundial.net Jornada de música libre

Jornadas de Música libre

Doble moral y Superbowl

Publicado el 4 de Febrero de 2004

Es curioso hasta dónde puede llegar el esperpento en el mundo actual gobernado por George Bush y camarilla. Es sorprendente que se tomen tan en serio algo tan trivial y estúpido como lo que ocurrió en la superbowl. Quiero decir que cuando vi la noticia le otorgé en mi escala de interes aproximadamente unos cinco segundos, poco más, porque de hecho, el pecho que mostró la hermana Jackson no me gustó demasiado, no me pareció bonito. Por otro lado creo que es evidente que se trataba de un montaje comercial un poco burdo y chavacano. Pero la notica no quiso detenerse ahí, sino que al día siguiente escuché con cierto estupor que los sacrosantos moralistas de los EEUU se lo tomaron muy a “pecho” tal muestra de indigna afrenta al pudor, cosa que en cierto modo no me soprende, por desgracia.

Y es que existe una doble moral en los EEUU y porqué no, en el resto de territorios de libre adhesión, como lo es Españavabien, Gran Bretaña Polonia, etc. Se pueden mostrar asesinados en guerras, propiciar matanzas bajo la escusa de una supuesta lucha contra el terrorismo internacional, se puede consentir que los EEUU, Gran Bretaña, Españavabien y Polonia, por poner un ejemplo, pruduzcan en connvencia con intereses geoestratégicos, comerciales y militares, guerras en las que son asesinados miles de seres humanos como cualquiera de nosotros, arrasadas vidas, descuartizados y mutilados niños y niñas, bajo la mentira el engaño y las amenazas, pero no se puede mostrar un pecho femenino en la televisión porque amenaza nuestra moral y equilibrio mental. Me parece indignante hasta la indignidad, la vacuidad de las personalidades que deciden dedicar sus esfuerzos y energías a emprender cazas de brujas sin brujas sin hacer exámen de sus propias iniquidades sin nombre. Y me sorprende casi más que la población acepte este tipo de juicios de valor. Prefieren hacer la guerra a hacer el amor y así nos van las cosas. Creo que si bien se ha demostrado que esa arcaica fórmula no funciona, la gente, los que tenemos el poder tenemos que decirles bien alto y a la cara, que no, que ya estamos artos de guerra, que preferimos ver pechos femeninos, cuerpos desnudos, que preferimos hacer el amor que ver más muertos por balazos, por misiles, por bombas escondidas, por falsos idealismos. Tendríamos que sobrecogernos más cuando vemos las imágenes de cuerpos inertes, abrasados que al ver un pecho. Porque ahí reside la cuestión, tenemos que empezar a ver qué es lo importante, y lo importante es que hay que dejar paso a la paz, con todas sus consecuencias y dejar de juzgar tanto a los demás. Así que mi más rotundo desprecio por esos moralistas que ven la afrenta dónde no la hay, que dicen que lo importante es eso y no la mentira mundial de George Bush y la Lockhead que emulando anteriores gobiernos Mundiales de EEUU han producido centenares de miles e incluso millones de asesinados en guerras legales y morales. Porque lo obsceno es la guerra, lo obsceno son ellos mismos y algún día toda la gente se dará cuenta.

Doble moral y Superbowl

Julio Medem y la Pelota Vasca

Publicado el 31 de Enero de 2004

Hoy Sábado 31/01/04 se entregan los premios Goya y el documental de Julio Medem “La Pelota Vasca, la Piel contra la Piedra” es candidata a recibir un premio. Esa sería la noticia sin más si no fuera porque se proyecta un boicot por parte de la Asociación de las Víctimas del Terrorismo y porque existe una enorme controversia sobre este documental aún desde antes de que fuera estrenado en el pasado Festival Internacional de Cine de San Sebastián.

Y yo he de admitir que he discutido mucho sobre este tema y siempre he sentido la necesidad de dejar de hablar de él porque presentía que no me llevaba a nada, que no iba a convencer a nadie y que la gente se iba a poner todavía más en mi contra por defender unos principios en los que creo firmemente, aunque a veces se tambalean y no es de extrañar. Pero no quiero entrar en este tipo de disquisiciones, que para ello hay lugares más apropiados. Lo que me ha sorprendido muy desagradablemente es que la AVT compara libremente a Julio Medem con ETA pues decide poner en sus panfletos “No a ETA, no a Medem” lo cual es un paroxismo de fanatismo que me asusta terriblemente. Una comparación imposible y degradante para el que la hace, y lo siento en el alma más de lo que la AVT puede llegar a imaginar. Pero lo que es más, escuché unas declaraciones de un hombre que dijo que en el documental, los heridos en atentado que salen son personas normales, no actores; pues bien, querría decirle a ese hombre que esa es precisamente la diferencia que hay entre un documental y una película de ficción. El documental debe, tiene que mostrar escenas de la vida real y no tanto representaciones con actores. Creo que hay mucha cerrazón, mucha gente con la razón absoluta y muy, muy pocas ganas de hablar aunque nos cueste. Es imprescindible evitar que la discrepancia, el diálogo sean criminalizados definitivamente. Aunque no nos guste lo que nos digan, la libertad está en que se pueda opinar. Existen matices, sí, pero nisiquiera podemos hablar para establecer esos matices, esos límites tan difíciles de ver.

Julio Medem tiene una visión que seguro que no es igual a la de ningún otro, podemos o no estar de acuerdo, pero tiene derecho a defenderla tanto como la AVT y tanto como cualquier otro, pero no es necesario insultar, degradándose a uno mismo, cayendo en la sinrazón. Si queremos la Paz, nos tendremos que preparar para la Paz con todas sus consecuencias… Y sí, estoy de acuerdo en que tiene que existir diálogo, porque no sería la primera vez que se ha hablado para intentar frenar una situación que nos lleva hoy día hacia un abismo, un Lago de Sangre del que da la sensación que no se quiere salir. Puedo equivocarme, pero que nadie dude por un sólo instante que estoy total y drásticamente en contra de la violencia, de toda violencia, de absolutamente toda la violencia. Y creo en las personas más que en los colectivos, y creo en que el dicho de “hablando se entiende la gente” es una verdad. Hablemos los que todavía podamos hablar, que los que no quieran hablar no lo harán nunca y se verá en ese momento quién es el verdadero enemigo… Porque dudo, luego soy humano, creo que tengo la razón pero puede que no la tenga…

Julio Medem y la Pelota Vasca