Perla en la ciencia y sus demonios

Me gusta mucho el blog LaCienciaysusDemonios. En uno de sus últimos posts he encontrado una perla que quiero compartir:

 

“Por poco que analicemos todo esto, nos daremos cuenta de que hacia donde realmente nos conducen estas actitudes es a un importante retroceso cultural y social. Se desprecia el conocimiento, abriendo camino a los explotadores de verdad, a todos aquellos que se benefician de una población inculta que teme más a la información y al conocimiento que a las cadenas.”

Texto bajo licencia http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/3.0/ por J.M.

Ver artículo completo en:

http://lacienciaysusdemonios.com/2013/01/09/ano-nuevo-magufadas-nuevas/

Perla en la ciencia y sus demonios

La superstición

Dejar de creer porque sí es una actitud que al principio da miedo. Buscar la razón, la lógica y descartar la cháchara, la superstición a veces parece que nos acerca a un precipicio pero a la larga resulta especialmente liberador.

Creer que por querer creer algo, ese algo va a ser real es un salto que no deberíamos asumir nunca. La realidad es más obstinada que nuestros más obstinados deseos. Es cierto que hay que desear, pero de ahí a pensar que sin acción va a ser suficiente para cambiar algo, existe un salto cualitativo muy importante.

La superstición está ahí, nos rodea. Queremos creer que las cosas mejorarán, pero con creerlo no es suficiente garantía. A veces las cosas ocurren de una manera y otras veces de otra. El conjunto de interacciones es enorme y las posibilidades se antojan infinitas.

Podemos soñar que siempre va a haber una mano amiga que nos salve en el momento preciso, pero es más importante darse cuenta de que no existen garantías al respecto. Puede que esa mano llegue, pero también puede que no. Es mejor estar preparado y aceptar las cosas como son.

En el ámbito de la vida ser consciente de nuestro lugar en el universo, aunque da miedo, es liberador. Liberarse de la superstición es una de las actividades más reconfortantes a la postre.

La superstición

A veces es curioso

Lo curioso que son las cosas y lo que voy a escribir es una simple simplificación. Existen y existieron otros muchos factores que faltaré de mencionar, pero antes de que mi memoria falle, lo voy a contar:

Fue Barack Obama que llevó a Joe Biden como vicepresidente, un lobbysta de parte de la industria de intermediación del entretenimiento. Juntos obligaron al gobierno de Zapatero (que aceptó de buen grado) una modificación en la ley, un truco, para acabar con el sistema de garantías legales que hasta entonces había existido, más o menos, en nuestro país, con el objetivo único de aparentar que se podía acabar con la posibilidad de la gente copiando ficheros digitales que los titulares del monopolío no querían que se copiaran.

Eso forzó una reacción de muchos ciudadanos que se condensó en un término #nolesvotes (un hashtag usado en Twittter todavía hoy en día).

Ese #nolesvotes fue uno de los gérmenes de lo que luego sería #democraciarealya que llevó a otro hashtag (¿qué sería del mundo sin hashtags?) que fue una de las primeras materializaciones analógicas de un sentir compartido por Internet, en concreto las redes sociales.

Todos esos movimientos castigaron muy seriamente a un partido que en el sentir de no pocos había traicionado sus propias bases, el PSOE.

La debacle electoral del PSOE, por su propia y exclusiva responsabilidad en relación a lo que originó #nolesvotes y en tal vez mayor medida por su alineamiento al lado de los criminales especuladores financieros creadores de la gran estafa actual, propició la mayoría absoluta del PP que hoy gobierna con mano de hierro en contra de la mayor parte de la ciudadanía expandiendo de forma cruel el yugo impuesto por bancos y otras grandes industrias acaparadoras de dinero inestable y riquezas.

Tras el 25-S, una nueva vuelta de tuerca se ha dado. Si quedaban dudas, hoy nadie con criterio propio, puede pensar que vivimos en un estado democráticamente sano. Nadie puede confiar ya en las fuerzas de seguridad del estado y tal vez nos acerquemos a momentos mucho más dramáticos.

Una cadena de acontecimientos cuya una de las primeras causas está en Barack Obama a quien muchos, en su momento, quisimos apoyar. Dicen que cada uno recibe lo que merece. Y tal vez así sea.

A veces es curioso

Reflexión tonta del día: el +1 vs el +100

…o +1.000 ya puestos.

Siempre he pensado que cuando alguien responde a un correo, un un twitt con un +1, lo que hace es sumarse o apoyar la propuesta expresada en ese correo o mensaje corto. Es como decir, yo también apoyo lo anteriormente dicho o propuesto. ¿Qué intentamos decir cuando en lugar de un +1 -por nosotros- ponemos un +10, o un +100. o un +1.000?

Aquí algunas propuestas que se me ocurren:

  •  Que estamos autorizados por otros a votar en su nombre. Siempre curiosamente sumando 9, 99, 999, etc. a nuestro propio apoyo. ¿Porqué no puede ser un +18, o un +3.987?
  •  Que nos consideramos tan superiores que nuestro voto cuenta mucho más que el de otras personas (al estilo de algunas forma de votar en democracia). Osea, que valemos por 10, o por 100, o por mil personas corrientes y molientes. Y de nuevo ¿porqué nunca nadie vale por 2, o 7,5, o por 1,3? ¿Podría ser a la inversa y hacer un +0,5 si nos consideramos a nosotros mismos como poca cosa? Si esto es cierto ¿cómo es que a veces valemos 1, y otras 100 y otras 1.000? ¿Según cómo de grandes nos sintamos en ese momento o por algún cálculo de karma tipo Meneame o Klout?
  • Creo que la buena, aunque tal vez me equivoque, es que es una forma de decir que apoyamos enérgicamente la propuesta, pero me viene irremediablmente a la mente la escena en la que el personaje de Demi Moore en “Algunos Hombres Buenos” “protesta” y como “no ha lugar”protesta enérgicamente”, y el juez le recuerda que ya ha tomado nota de su protesta, pero que sigue “no ha lugar”. También me recuerda eso de que es sencillamente imposible estar de acuerdo con algo más allá del 100%, o estar más del 100% productivo y cosas así. El 100% de nuestro apoyo es un +1 traducido (+1 signfica un voto de una persona). Un +10 nos haría estar de acuerdo un 1.000%, algo totalmente absurdo ¿no?

En fin, seguramente es tan absurdo como esta reflexión.

Big C Seal of Approval!

Reflexión tonta del día: el +1 vs el +100