Los 10 fundamentos de Gandhi para cambiar el mundo

1. Cámbiate a ti mismo
– “Debes convertirte en el cambio que deseas ver en el mundo.”
– “Como seres humanos, nuestra grandeza yace no tanto en poder rehacer el mundo – eso es el mito de la Era Atómica – sino en poder rehacernos a nosotros mismos.”

2. Tú estás en control
– “Nadie puede hacerme daño sin mi permiso”

3. Perdona y déja que lo que pasó, pasó
– “El débil nunca pueden perdonar. El perdón es un atributo del fuerte”
– “Ojo por Ojo solo nos puede llevar a un mundo en donde todos somos ciegos”

4. Sin acción no vas a ningún lado
– “Una onza de práctica vale más que toneladas de plegarias”

5. Ocúpate de este momento
– “No deseo predecir el futuro. Estoy preocupado en ocuparme del presente. Dios no me ha dado ningún control sobre el momento que sigue a este.”

6. Todos somos humanos
– “Solo digo que soy un simple individuo que puede errar como cualquier otro mero mortal. Sin embargo, soy responsable en decir que tengo la suficiente humildad para confesar mis errores y de deshacer mis malos pasos.”
– “No es sabio estar muy seguro de la sabiduría de uno mismo. Es saludable ser recordado que el más fuerte se puede debilitar y que el más sabio puede errar.”

7. Persiste
– “Primero te ignoran, después se ríen de ti, después pelean contra ti, y después tú ganas.”

8. Fíjate del bien en la gente y ayúdala
– “Yo solo me fijo en las buenas cualidades del hombre. Al no ser perfecto yo mismo, no voy a presumir en indagar sobre las faltas de otros.”
– “El hombre obtiene grandeza exactamente al mismo nivel en que trabaja por el bien de sus hermanos”
– “Hubo un tiempo en donde suponía que el liderazgo significaba músculos; pero hoy día significa llevarme bien con la gente.”

9. Se congruente, se auténtico, se tu verdadero ser
– “La felicidad es cuando lo que piensas, lo que dices y lo que haces están en armonía.”
– “Siempre ten como objetivo la armonía completa del pensamiento, palabra y acción. Siempre ten como objetivo purificar tus pensamientos y todo estará bien.”

10. Continúa creciendo y evolucionando
– “Desarrollo constante es la ley de la vida, y el hombre que siempre trata de mantener sus dogmas para así aparentar consistente simplemente se lleva a sí mismo a una posición falsa.”

Mahatma Gandhi

 

Fuente: Eliax.com.

Los 10 fundamentos de Gandhi para cambiar el mundo

Porque no es contra Israel, sino contra los fanáticos, los fascistas y los violentos terroristas que asesinan

Desde aquí deseo la paz. Siempre lo he hecho. Los violentos no tienen más nación que su propia violencia y fanatismo. Los fanáticos son muy parecidos todos. No estoy en contra el judío, ni el palestino,  que en muchos casos son mis hermanos. Estoy en contra del asesino, del cobarde, del fascista, del radical, del terrorista sea de donde sea, se haga llamar como se haga llamar.

No soy una máquina de odiar aunque a veces odie y siente una tristeza eterna ante los actos de algunos.

Honor, fuerza, pero por encima de todo paz.

Gracias por el vídeo a el ojo del tuerto

Que por las acciones cobardes, criminales y repugnantes de unos gobernantes no se juzgue siempre a la totalidad del pueblo. Que tengan fuerza y ánimo de desposeer del poder a los que matan, secuestran y torturan.

Una canción judía cantada por Ofra Haza, que resultó ser más de los míos de lo que hubiera podido llegar a pensar hacer unos años:

Más aquí.

Porque no es contra Israel, sino contra los fanáticos, los fascistas y los violentos terroristas que asesinan

Ningunterra fichado en EEUU por ¿pornografía?

Según Panda Get Defender Ningunterra debe ser un blog pornográfico. Sí claro. Bueno, tal vez el haber puesto alguna vez una foto de un desnudo de una mujer, una imagen de unas piernas bonitas o algo así resulta ofensivo a lo estándares morales de algunos seres que se creen superiores.

Tal vez esto tenga relación con el filtrado que la Embajada de los EEUU hace de mi blog en los correos que se le envían, o tal vez sea porque soy pacifista, critico abiertamente las políticas militares y fascistas de algunos gobiernos sin importar el color que tengan.

En el fondo me da igual. Todos los intentos de censura que he sufrido en los últimos tiempos sólo me reafirman en que es posible que esté haciendo algo bien para molestar a tantos que considero retrógrados, radicales, absurdos y patéticos.

Lo que me preocupa es que cada vez más perciba que el pacifismo, la crítica, la disidencia, la desobediencia civil y la admiración por la belleza del cuerpo humano (principalmente de las humanas en mi caso) sea visto como algo sucio, criminal, censurable.

Algo malo está pasando si admitimos esta censura. Algo peor ocurrirá si somos nosotros mismos los que decidimos mordernos la lengua.

Ya sabía que este blog no era accesible desde China, no esperaba menos. Creo que es como debe ser mientras China no cambie. Tampoco me extraña que EEUU filtre los contenidos de esta humilde página.

Pero que sepa algo y no me extrañe no significa ni por un segundo que vaya a dejar de publicar en mi línea, equivocado o no, porque creo en la libertad de expresión, en la paz y en la belleza sensual de la mujer. Ahí queda eso. Y de regalo unas fotos que me gustan:

by SuicideGirls CC by 2.0
by SuicideGirls CC by 2.0

http://suicidegirls.com/news/celeb/23777/SuicideGirls/

Her legs resting
https://www.safecreative.org/work/1001035242631
Ningunterra fichado en EEUU por ¿pornografía?

Mahatma Gandhi y la carta que le escribió a Hitler para detener la guerra

Copio literal este artículo por su especial interés. Fuente original y licencia.

Hoy 2 de octubre se conmemora el 140 aniversario del nacimiento de Mahatma Gandhi, el mayor exponente de la resistencia no-violenta y un convencido propagador de los principios de la autogestión comunitaria y del federalismo libertario. A fines de 1940 Gandhi escribió una carta dirigida a Hitler con el objetivo de convencerlo para que detuviera la guerra, pero las autoridades británicas impidieron su difusión.

“Quizas las generaciones venideras duden alguna vez de que un hombre semejante fuese una realidad de carne y hueso en este mundo”

Albert Einstein

Una de las personalidades más importantes y trascendentes del siglo XX, Gandhi permanece en la memoria colectiva de la Humanidad como símbolo de la acción política y reivindicativa fundamentada en el espiritualismo y en la resistencia pacífica. Mohandas Karamchad era el hijo pequeño de la familia Gandhi. Su padre era un abogado de cierto prestigio casado en cuatro ocasiones. De la última de sus uniones, con Pulitnai, fue fruto el que posteriormente sería denominado “el Mahatma”, alma grande. De su infancia y primera juventud sabemos que no fue aplicado en los estudios y que sentía verdadera devoción y respeto hacia sus padres.

Se trataba de un muchacho tímido, retraído, característica que no abandonará a lo largo de su vida. A los siete años, conforme a la tradición hindú, sus padres concertaron su matrimonio con una niña de su misma edad, Kasturbai Makanji, con quien se casará al cumplir trece años. Ambos permanecerán unidos durante toda su vida, siendo su reservada esposa el apoyo silencioso de las actividades de Gandhi. A los dieciocho años Gandhi aprobó el examen que le capacitaba para cursar estudios superiores.

Personalmente se inclinaba por la Medicina, pero la opinión de sus familiares era que debía estudiar abogacía, como su padre. Había en su opinión razones para ello: su padre hacía poco que había fallecido, y seguir su carrera era la mejor manera de honrar su memoria; además, resultaría imposible para un seguidor de Visnu compaginar sus creencias con prácticas médicas como la disección o la cirugía, por más que los fines fueran la curación del paciente.

Así, encaminado al estudio del Derecho, se decidió que el mejor lugar para hacerlo sería Inglaterra. En Londres, Gandhi se esforzó por integrarse en una cultura radicalmente diferente. Se compró varios trajes, tomó clases de baile e incluso aprendió a anudarse la corbata. Sin embargo, lo más importante y decisivo fue la lectura de dos libros que marcarán profundamente su existencia: la Biblia y el Bhagavadgita. Del primero le cautivaron ciertos pasajes en los que se postula el pacifismo a ultranza y la ausencia de respuesta a las agresiones: “a quien te hiere en un mejilla, preséntale también la otra” (Sermón de la Montaña).

Del segundo, libró sagrado del hinduismo, Gandhi extrajo avergonzado -no en vano había tardado veinte años en leerlo- enseñanzas acerca de la moral, la capacidad de esfuerzo y la resistencia tenaz ante la adversidad. Tras graduarse como abogado en 1891, Gandhi regresó a la India para ejercer su profesión, intentándolo en Bombay y Rajkot. Sin embargo, dos problemas de complicada solución se cruzaron en su camino y le hicieron fracasar en su empeño: su profundo retraimiento, que le dificultaba hablar en público, y su ignorancia de las particularidades del derecho hindú.

De todas maneras, extrajo una enseñanza positiva de su experiencia, pues halló que tenía habilidad para redactar escritos jurídicos y reclamaciones. Gracias a esto consiguió empleo como consultor en la empresa Daba Abdulla & Co, que le destinó a su delegación en África del Sur. En este país, la existencia de una gran comunidad hindú era fruto de la emigración en busca de mejores condiciones económicas. Sudáfrica era, como la India, colonia inglesa, aunque en su suelo se observaban fuertes enfrentamientos entre ingleses y boers holandeses.

La situación de la minoría hindú era de marginación y carencia de medios básicos de subsistencia, lo que pronto pudo observar Gandhi. Así, además de al ejercicio de la abogacía, Gandhi se dedicó a la creación de un partido político que aglutinara los intereses de los hindúes y luchara por defenderlos: en 1894 nació el Natal Indian Congress, órgano reivindicativo principal de la minoría hindú en Sudáfrica. Al estallar la guerra entre boers e ingleses, Gandhi tomó partido por los británicos y reclutó voluntarios entre la comunidad hindú para conducir ambulancias que atendieran a los heridos. Sin duda en su decisión pesaron sus creencias y su educación en valores como la caridad y la ayuda al prójimo, así como el hecho de considerarse miembro del Imperio Británico.

No en vano, Gandhi vestía a la inglesa, gozaba de altos ingresos y residía en una de las zonas más cotizadas de Durban. También en Sudáfrica ocurrieron otros acontecimientos fundamentales para la vida de Gandhi, como lo fue la lectura de textos cuyas enseñanzas calarían hondo en su manera de pensar y actuar. Gracias a la influencia de los textos de John Ruskin, Gandhi pasó a valorar en primer término el trabajo manual, es decir, lo conseguido por uno mismo mediante su propio esfuerzo; de Henry David Thoreau extrajo el concepto de desobediencia civil como modo de lucha y resistencia del individuo frente a la injusticia de las instituciones; por último, recibió la influencia del pensamiento de Tolstoi (en la foto), valorando el anarquismo pacífico como una opción transformadora de la realidad social. La síntesis resultante fue una doctrina original en su conjunto, que no en todos sus componentes, elaborada por Gandhi utilizando todas las influencias recibidas.

Dos principios propios de la mística hindú fueron la base de su sistema de pensamiento: la “satyagraha”, “fuerza de la verdad”, del que deriva el concepto de resistencia pasiva, y la “ahimsa”, “no violencia”. El primero supone la búsqueda de la verdad como camino de rectitud y virtud; es, por tanto, una acción, por más que su componente sea físicamente pasivo: resistencia, vigor y fe son creencias que tienen su reflejo en los actos individuales. El segundo, la “no violencia”, deriva de la “satyagraha”, y es su consecuencia directa: la fuerza de la verdad hará que se imponga por sí misma, no mediante la violencia; por ello, el daño que nos es infligido no ha de obtener una respuesta violenta por nuestra parte, sino la confirmación de nuestra posición a modo de resistencia. En 1906, los principios teóricos comenzaron a tener visos de practicidad.

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Mahatma Gandhi y la carta que le escribió a Hitler para detener la guerra