Sociedad fallida

Puede que como sociedad hayamos fallado si finalmente juzgamos a nuestros jóvenes como criminales por el hecho de compartir contenidos.

El reciente caso de Joel Tenenbaum muestra de forma clara y sin lugar a dudas la saña y el desprecio de gran parte de la industria del entretenimiento hacia una juventud que despierta del engaño de unas leyes injustas, obsoletas y absurdas.

Las cabezas de turco y los importes exigidos son escala por la que medir el miedo oculto de una industria y una sociedad aterrorizada por la inevitable realidad digital que desafía todos los dogmas que durante unos pocos siglos se han impuesto contra toda lógica o sentido común.

Como conclusión podremos deducir que la industria, representada por la RIAA, no ha demostrado razón alguna en su planteamiento sobre el copyright restrictivo, sólo se han reafirmado sobre lo que ya conocemos; que tienen fuerza y que carecen de eso llamado escrúpulos. Han demostrado que tienen dinero y pisarán a quien sea preciso con tal de mantener el engaño que han vendido a sus accionistas en la ingenua creencia de que podrán mantener modelos de explotación y distribución analógica en un entorno digital. Sin duda son muchos sueldos y muy altos de asesores y abogados que dicha industria alimenta.

Sin embargo cada uno de nosotros tiene responsabilidad en este peligroso juego. ¿De verdad queremos una sociedad en la que consideramos a nuestros hijos criminales por el hecho de acceder a y compartir contenidos de la manera que la realidad tecnológica, la realidad de los propios contenidos y el futuro sugieren?

Si es así, entonces ya hemos fracasado socialmente, si es que no lo habíamos hecho antes con tantas otras cosas en el fondo mucho más graves. Si no vemos el peligro y lo absurdo de esta postura mejor haríamos en hacernos a un lado y dejar que una nueva generación tome nuestro lugar. Tal vez ellos, venidos al mundo en pleno nacer de la era digital, sean capaces de cambiar las leyes y dejarán de verse a ellos y a su futura desdendencia como los malvados seres que algunas industrias nos pretenden hacer creer que son.

Sociedad fallida

La piratería en relación al crimen organizado

nuevo formato pirata
Creative Commons License photo credit: Laboratorio en Movimiento

Si bien me gustaría definir ahora qué es piratería, mejor ni entramos; porque a muchos no interesa definirlo, de la misma manera que a muchos no quieren que defina terrorismo y hay que entrar en materia rápidamente. Estamos ante un tema de candente actualidad y urgente urgencia.

Lo que sí está claro, a tenor por esta noticia de la imparcial hasta la médula investigación de RAND Corporation (me recuerda a Tyrell Corporation, no sé porqué) encargada por los ecuanimes de la MPAA y explicada por Gregory Treverton, es que la piratería, aunque se refieren al top manta por lo visto, es de especial interés para el crimen organizado. ¿Porqué? Por las enormes ganancias que se obtienen y el bajo riesgo (siempre que no te pille la policía del pensamiento, claro).

Lo que es raro y creo que cuestiona ya todo el panfleto es que hablen de fabricar un DVD pirata por 70 céntimos de dolar y luego lo vendan en Londres por 7 dólares ¿eh? Primero que creo que cuesta mucho menos de 70 céntimos hacer un DVD pirata y que dudo que se vendan por 7 dólares, será por algo menos pero bueno.

Al parecer el riesgo menor y las aseguradas ganancias, y eso que los top manteros se quejan amargamente de las descargas que los despiadados ciudadanos realizan mediante la infame tecnología pirata llamada P2P, hacen, según la nota de prensa que hayan agregado “la piratería a su gama de actividades, junto al tráfico de drogas, el lavado de dinero, la extorsión y el tráfico de seres humanos“(sic). Eso es, sí señor, ahí es nada.

Pero por favor, esto son medias tintas. Estos señores no han ni arañado la superficie de todo l0 que se encierra, no sólo de los manteros, sino de la piratería de verdad, esa por la que los ciudadanos comparten contenidos (sí incluos esos de esa estúpida moda llamada copyleft, propia de comunistas elitistas).

Hablemos de la piratería sin cortapisas y puestos a decir cosas con más o menos sentido, hablemos alto y digamos la verdad, o al menos, nuestra versión de ésta:

– Tras el asesinado de J.F. Kennedy estaba la piratería (gracias Carlos por recordarmelo).

– La piratería fue la causante de la Gran Peste Negra, no las pulgas de la rata.

– La misma crisis actual está causada por los piratas y no por los top machine banqueros como algunos recalcitrantes comunistas antisistema apuntan (sí, esos que tienen ladrillos en las manos).

– Casi todas las enfermedades venereas son causa indirecta de la práctica de la piratería. Y si te quedas ciego ya sabes el motivo.

– Todas las guerras son causa directa de la piratería, y no porque ciertas empresas militares o de materias primas quieran expoliar y controlarlo todo.

– Es más, el calentamiento global es por causa de la piratería. Es decir, sí hay calentamiento global por la actividad humana, pero no la industrial salvaje que destroza los recursos de los que depente la humanidad, sino la pirata.

La lista es inmensa. Sólo piensen cómo lo hacen los justos y honrados de IFPI, FAP, MPAA, RIAA, y CIA (companía, perdón). Busquen algo malo, den un par de vueltas y deduzcan que la piratería está detrás ¿método científico? ¡Para qué! Eso no hace falta para imponer políticas absurdas.


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La piratería en relación al crimen organizado