Un Espoiler TV contra la Disp 2 de la Ley de nuestros mercenarios politicastros

1. A la Justicia española: Espoiler TV no pertenece a Diario El País SL., como sí lo hace el blog Espoiler. Espoiler TV pertenece a Hernán Casciari, ciudadano italiano con pasaporte número A707424. Espoiler TV no tuvo, ni tiene, ni tendrá jamás un solo anuncio publicitario, ni banners, ni auspicios, ni retribución económica alguna por parte de asociaciones, empresas o particulares. Al contrario: el dueño del sitio pone plata. 2. A las autoridad competente en cada país: Ninguno de los enlaces mostrados en Espoiler TV dirigen a archivos hospedados en este servidor. Los enlaces están aquí porque los han puesto los usuarios, con quienes no nos une parentesco alguno, ni incluso simpatía. Espoiler TV ya les ha dicho a los usuarios, miles de veces, que no lo hagan, que no compartan sus gustos, que no difundan el arte, que en esta época puede ser jodido, pero ellos insisten. Ya no sabemos qué hacer. 3. A los usuarios que descargan el .avi: Al hacer clic en los enlaces de video, afirmas que has visto la serie en su emisión original, o que has comprado el DVD, o que has visto la serie en casa de un amigo, y que lo que quieres hacer ahora es recordarla, volver a verla o enseñarle un pedacito a tu hermana. Al administrador de Espoiler TV no le corresponde ninguna responsabilidad si usas estos enlaces de forma incorrecta; por ejemplo, para encriptar en ellos mensajes del nazional-socialismo. 4. A los usuarios que descargan el .srt: Al hacer clic en estos enlaces de subtitulado, afirmas que eres completamente sordo. 5. Al resto de los usuarios: Si estás afiliado con algún gobierno, grupo anti-piratería u otro grupo relacionado, o has sido un trabajador de estos grupos, no puedes hacer clic en ningún enlace de Espoiler TV. Si lo haces, estás violando el código 412.322.12 del Internet Privacy Act firmado por Bill Clinton en 1995 y podrían ir preso tú, tus amigos, y varios componentes de tu familia que elegiremos al tuntún. 6. Finalmente: Si no estás conforme con estos términos, no uses los enlaces de Espoiler TV, o tendrás que hacer frente a las consecuencias.
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Un Espoiler TV contra la Disp 2 de la Ley de nuestros mercenarios politicastros

Hay que temer ACTA porque ACTA es la respuesta del miedo

antiACTAEl ACTA o Anti Counterfeit Trading Agreement se inició como un tratado internacional para luchar contra la falsificación (algo contra lo que muchos estamos de acuerdo) para acabar convirtiéndose en una desatada y desesperada respuesta de algunos lobbys, entre ellos los farmacéuticos y muchos de los intermediación del entretenimiento, principalmente distribuidores de contenidos, para acabar con la propia naturaleza de Internet y lo que los ciudadanos hacen en ella.

No voy a entrar en el análisis de lo que supone para los medicamentos genéricos y cómo condena a muerte a miles de ciudadanos de países pobres; ya sólo con eso habría que pensar en emprender acciones judiciales contra sus impulsores. Me voy a centrar en cómo afecta ACTA al conocimiento humano, por lo tanto a la base de lo que el mundo necesita para estar mejor informado, crecer y mejorar.

ACTA es la respuesta del miedo porque si bien los que la negocian a puerta cerrada son profundamente antidemocráticos, tontos no son. Saben perfectamente que el tiempo de su modelo de negocio ha tocado a su fin. Temen de forma obsesiva aquello que van a hacer los ciudadanos en el futuro cuando tomen las riendas de la sociedad; esos ciudadanos nativos digitales a los que será imposible engañar con la pretendida lógica de que por los contenidos hay que pagar sin mejor argumentación que una pretendida e incuestionable fe en unas leyes de propiedad intelectual que nunca han superado el escrutinio científico. Los ciudadanos nativos digitales crean y comparten. En su mayoría, además, no esperan que se les pague por ello. Crean por puro amor al arte y saben que su recompensa, su satisfacción, viene de la atención con la que son regalados todos los días.

Los impulsores de ACTA están lejos de querer proteger a los creadores, más bien al contrario, les perjudican, les roban mediante clausulas no sólo sus contenidos, sino cualquier opción de hacer algo distinto con ellos. Todo en aras de un modelo de distribución que no puede tener menos sentido en pleno tímido inicio de la transición de lo analógico a lo digital.

Toda respuesta basada en el miedo a los que vienen debe ser por lo tanto combatida. No sólo por lo que representa como atentado a la dignidad humana, no sólo porque socava los más elementales fundamentos democráticos, sino porque es un ataque a la evidencia científica en defensa de lo irracional, un ataque frontal a los que vienen detrás y un ataque a toda esperanza en crear un mundo mejor basado en que la cultura debe ser compartida.

Durante varias décadas no hemos dejado de ver cómo la piratería merma el dominio público. Los lobbys en complicidad con los políticos no han hecho sino incrementar los periodos de “protección” del copyright sobre las obras creadas llegando a tal punto que nuestra sociedad no puede disfrutar libremente de sus contenidos contemporáneos. El precio de esta realidad es insoportablemente alto. La piratería ha de ser combatida y sabemos quienes son los piratas. Muchos cómplices de piratería son elegidos por poblaciones enteras mediante un corrupto sistema democrático y el precio de ese error lo pagarán nuestros hijos. Aunque ya es tarde para ellos, tal vez no lo sea para sus nietos. Es  hora de cambiar el modelo y castigar a aquellos que nos roban con herramientas legales aquello que nos pertenece.

Las ideas plasmadas, el corpus misticum, siempre se se ha comportado de forma digital. Alguien dice una frase y se copia con más o menos fidelidad en los cerebros de los demás. Con ACTA y medidas similares que están adoptando unos gobiernos que deberían estar a nuestro servicio y no el de algunas empresas, el propio proceso de asimilación de ideas que otros lanzan podría acabar quedando proscrito si se hace por medios digitales. Tal es la locura a la que estos fanáticos nos quieren llevar.

Ya es hora de reclamar lo que debería ser dominio público y usarlo sin miedo. Preservar la cultura y que seamos los ciudadanos quienes lo hagamos directamente es un acto de responsabilidad.

Luchar contra ACTA es un acto de justicia pues equivale en el ámbito del saber a luchar contra la pobreza.

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Hay que temer ACTA porque ACTA es la respuesta del miedo

Día del libro y el autor vs día de los lobbys de la propiedad intelectual

Una gran amiga me pide que publique este texto:

El próximo 23 de abril se celebra el Día del Libro, dedicado al reconocimiento de la cultura y de los autores que la crean. En el transcurso de los años, las multinacionales del copyright han ido transformando el sentido de esta celebración con el fin de favorecer sus intereses, y así, hemos llegado a ver cómo pretenden que celebremos el “Día de la Propiedad Intelectual“.

Aprovechando el desconocimiento general de ciudadanos – y a veces también de gobernantes- sobre propiedad intelectual, intentan confundirnos y hacernos creer que “Copyright” y “Derecho de Autor” significan lo mismo, cuando en gran número de ocasiones son conceptos contrarios e incluso incompatibles.

Sin ser grandes entendidos en leyes, podemos saber que el “Derecho de Autor”, trata sobre el reconocimiento de autoría sobre una obra, y que el autor tiene derecho a ese reconocimiento, así como a decidir sobre su difusión, su transformación, y también a percibir remuneración por ese trabajo de creación. Está reconocido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

El “Copyright” es el derecho de hacer copias de una obra, y de percibir dinero por ellas. Surge de la necesidad de controlar los derechos de edición de las obras, y ganar dinero con dichas ediciones y copias.

El Copyright se nutrió de la necesidad de los autores de ser editados, lo que antes no podían hacer por su cuenta, y para ello, “cedían” -vendían- los derechos sobre su obra a cambio de ser editados. Los editores, y los que se hicieran con esos derechos, pasaban a ser los “derechohabientes”, teniendo así la propiedad sobre parte de la obra y los beneficios que generase. Esto es lo que se llama “Propiedad Intelectual”, que no quiere decir que sea propiedad de los autores.

Por tanto, vemos que para difundir su obra, el autor se veía obligado a desprenderse de parte de sus derechos sobre la misma, y así, de alguna manera, el Copyright es precisamente lo contrario del Derecho de Autor, aunque en la actualidad haya una industria interesada en hacernos creer que ambos conceptos son lo mismo. Lo veremos el próximo 23 de abril, y lo vemos todos los días que escuchamos a algún representante de la industria cultural o del entretenimiento, en la que se incluyen las entidades de gestión de derechos como la SGAE, decir que “el Copyright, o la Propiedad Intelectual, es un Derecho Fundamental Reconocido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos”.

Lo que sí es un derecho fundamental es el Derecho de Autor, que ahora, con las nuevas tecnologías y sobre todo, con Internet, cada vez es más posible para los autores, al necesitar cada vez menos ceder sus derechos para difundir su obra.

Por todo esto, el 23 de abril debe seguir siendo el “Día del Libro”, o el “Día del Libro y del Autor”, pero no permitamos que sea el “Día de la Propiedad Intelectual”.

Día del libro y el autor vs día de los lobbys de la propiedad intelectual

Cuando un ciudadano de 17 años pone en evidencia a gobiernos y lobbys

Vía Elconfidencial y un ejemplo de la esperanza que no debemos perder.

“MILLONES de personas, en su mayoría jóvenes aunque no todas, intercambian o descargan archivos. Las corporaciones multinacionales que comercializan este material no están satisfechas con cómo van las cosas. Sus beneficios se ven amenazados y ellos, a su vez, están amenazando con demandar, pidiendo grandes cantidades de dinero, a las personas que participan en el intercambio de archivos.

Yo estoy a favor de compartir archivos y creo que el intercambio de obras registradas con derechos de autor, probablemente produzcan, en general, más bien que mal para la sociedad.

En muchas zonas del mundo, por ejemplo, en los Estados Unidos, descargar o compartir este tipo de archivos es ilegal. Todo el mundo sabe que es ilegal descargar películas, juegos y música sin pagar. ¿Por qué, entonces, tantas personas ignoran las leyes de propiedad intelectual?

En parte, porque la gente se cuestiona si la ley que lo prohíbe se justifica moralmente. El hecho de que algo sea ilegal no significa que sea necesariamente inmoral. En todo el mundo, los jóvenes se están cuestionando los principios de las leyes que les prohíben compartir esos archivos. Se infringen las leyes de derechos de autor, en parte porque se cree que estas leyes son injustas.

Y no sólo pensamos que las leyes de copyright son injustas, también sabemos que es muy fácil violarlas; y para los jóvenes y los estudiantes con poco dinero, a veces sin fondos, el atractivo de estos métodos, con posibilidades mínimas de ser capturado, es algo demasiado buena para dejarlo pasar.

Desde un punto de vista práctico, tratar de regular la distribución de estos materiales a través de Internet es un objetivo inalcanzable. No importa cuántas leyes se pongan en marcha, los avances tecnológicos desempeñados por los jóvenes hasta la fecha, demuestran que la juventud estará siempre un paso por delante de las autoridades. La industria puede conseguir enjuiciar y castigar a unas pocas personas, pero su éxito será de corta duración. Casi nadie se verá frenado por los procesos jurídicos, porque las posibilidades de ser capturado infraganti son mínimas.

Igual de importante, sin embargo, es que muchos jóvenes crean que es moralmente aceptable compartir música, películas y juegos con los demás. Las reclamaciones de una industria que se enfrentan a la ruina ignora el hecho de que compartir archivos representa también nuevas oportunidades (si fueran suficientemente inteligentes como para verlo). Hace veinte años la industria del cine se opuso a la introducción de los reproductores de vídeo. Fueron muy cortos de miras. Resulta que el vídeo era una de las mejores cosas que le podía suceder a la industria cinematográfica.

Recordemos, también, que una copia descargada no equivale necesariamente a una venta perdida. Gran parte del material que se descarga se prueba y se elimina posteriormente. Esto no implica que quien haya descargado algo habría estado dispuesto a pagar por ello si no hubiese estado disponible gratis en internet.

Los internautas están siendo amenazados por aprovecharse de una tecnología innovadora que nos permite disfrutar de la muestra y los medios de comunicación de forma gratuita, pero también estamos contribuyendo a las ventas de todos esos medios a través de métodos alternativos. Una publicación reciente, un estudio de hace tres años sobre el intercambio de música en Internet, concluyó que el 95% de todas las descargas son ilegales. Sin embargo, el negocio de la música digital en todo el mundo creció en un 25% en 2008 – el sexto año consecutivo en que ha aumentado. Compartir archivos, lejos de destruir la industria, puede salvarla. Y muchos artistas desconocidos tienen ahora al menos alguna posibilidad de ser escuchados. Lo mismo vale para aquellos que crean películas y juegos.

En Canadá, la descarga de material con derechos de autor para uso personal a través del intercambio, también conocido como peer-to-peer, es legal. Subir ese material a la red, sin embargo, no lo es. La legislación canadiense por lo tanto presenta una situación ‘catch-22’. Se permite descargar cuanto sea aunque tenga derechos de autor, pero la persona que lo hace posible subiendo ese material, está violando la ley.

Esto no tiene mucho sentido, sobre todo teniendo en cuenta que Canadá planteó al mismo tiempo un enfoque más realista, junto con al menos otros 25 países. Me refiero al canon que se les cobra a los consumidores sobre los medios de grabación, tales como iPods, reproductores MP3 y soportes vírgenes de grabación de audio como CD-R, en un esfuerzo por compensar a los artistas de los ingresos perdidos debido a la copia privada de los consumidores.

De esta manera, en Canadá se ha dado un paso hacia la búsqueda de un equilibrio razonable entre la protección de los titulares de derechos de autor sin minar la libertad de los consumidores para que descarguen obras con derechos de autor.

Como sociedad, tenemos que recapitular sobre las leyes de derechos de autor. Si yo compro un libro, y se lo presto a un amigo, ¿debe cobrárseme un canon a mí porque ellos han preferido no pagar por el libro? No, porque se considera un uso justo. ¿Qué pasa si en lugar de tener que quedar para prestarle el libro, le permito a mi amigo que se haga una copia para poder tenerlo siempre? Esto se considera una infracción de copyright, aunque las consecuencias de ambas situaciones son prácticamente las mismas. Y en el caso de que decidiera hacer copias del libro, y venderlas; sería una flagrante violación de la ley y considerada como una ladrona. Ningún usuario del P2P está haciendo el dinero con el intercambio de archivos. Ya se trate de un grado de separación o de 1.000, si compartir es moralmente justificable en un caso, ¿por qué no está también justificado en otros casos similares? ¿Qué pasa con los préstamos de un CD o un DVD, o el uso del PVR? Tan pronto como algo que se lanza en el ámbito público, se considera “compartido”, y si soy capaz de compartir con un amigo, por qué se convierte en malo si lo comparto con muchos?

Alguien crítico podría argumentar que un préstamo es diferente de una copia – Sin embargo, esta afirmación se basa en un mero tecnicismo. Si puedo acceder al material cuando quiera de forma gratuita, ¿qué más da si permanece en mi poder, o con un amigo? Tal vez ese alguien responderá que compartir un objeto física con un amigo cercano es completamente distinto a colgarlo en Internet para un número indeterminado de extranjeros que tendrán acceso. Pero, ¿es compartiendo archivos realmente la única manera de hacer esto? YouTube permite a los usuarios colocar fragmentos de películas y canciones enteras, para una audiencia mundial – de forma totalmente gratuita.

La sociedad se ha beneficiado en general de intercambio de archivos. La gente sin mucho dinero ahora puede disfrutar de la música y las películas. Artistas desconocidos han encontrado una audiencia. Artistas famosos todavía hacer mucho dinero de las giras. Y si la industria se adapta, seguramente también se beneficiarían.

Así pues, prohibir el intercambio de archivos nunca funcionará. Además, es injusto, incoherente e irracional”

Cuando un ciudadano de 17 años pone en evidencia a gobiernos y lobbys

Red SOStenible

Consideramos imprescindible la retirada de la disposición final primera de la Ley de Economía Sostenible por los siguientes motivos:

1 -Viola los derechos constitucionales en los que se ha de basar un estado democrático en especial la presunción de inocencia, libertad de expresión, privacidad, inviolabilidad domiciliaria, tutela judicial efectiva, libertad de mercado, protección de consumidoras y consumidores, entre otros.

2 – Genera para la Internet un estado de excepción en el cual la ciudadanía será tratada mediante procedimientos administrativos sumarísimos reservados por la Audiencia Nacional a narcotraficantes y terroristas.

3 – Establece un procedimiento punitivo “a la carta” para casos en los que los tribunales ya han manifestado que no constituían delito, implicando incluso la necesidad de modificar al menos 4 leyes, una de ellas orgánica. Esto conlleva un cambio radical en el sistema jurídico y una fuente de inseguridad para el sector de las TIC (Tecnología de la Información y la Comunicación). Recordamos, en este sentido, que el intercambio de conocimiento y cultura en la red es un motor económico importante para salir de la crisis como se ha demostrado ampliamente.

4 – Los mecanismos preventivos urgentes de los que dispone la ley y la judicatura son para proteger a toda ciudadanía frente a riesgos tan graves como los que afectan a la salud pública. El gobierno pretende utilizar estos mismos mecanismos de protección global para beneficiar intereses particulares frente a la ciudadanía. Además la normativa introducirá el concepto de “lucro indirecto”, es decir: a mí me pueden cerrrar el blog porque “promociono” a uno que “promociona” a otro que linka a un tercero que hace negocios presuntamente ilícitos

5 – Recordamos que la propiedad intelectual no es un derecho fundamental contrariamente a las declaraciones del Ministro de Justicia, Francisco Caamaño. Lo que es un derecho fundamental es el derecho a la producción literaria y artística.

6 – De acuerdo con las declaraciones de la Ministra de Cultura, esta disposición se utilizará exclusivamente para cerrar 200 webs que presuntamente están atentando contra los derechos de autor. Entendemos que si éste es el objetivo de la disposición, no es necesaria, ya que con la legislación actual existen procedimientos que permiten actuar contra webs, incluso con medidas cautelares, cuando presuntamente se esté incumpliendo la legalidad. Por lo que no queda sino recelar de las verdaderas intenciones que la motivan ya que lo único que añade a la legislación actual es el hecho de dejar la ciudadanía en una situación de grave indefensión jurídica en el entorno digital.

7 – Finalmente consideramos que la propuesta del gobierno no sólo es un despilfarro de recursos sino que será absolutamente ineficaz en sus presuntos propósitos y deja patente la absoluta incapacidad por parte del ejecutivo de entender los tiempos y motores de la Era Digital.

La disposición es una concesión más a la vieja industria del entretenimiento en detrimento de los derechos fundamentales de la ciudadanía en la era digital.

La ciudadanía no puede permitir de ninguna manera que sigan los intentos de vulnerar derechos fundamentales de las personas, sin la debida tutela judicial efectiva, para proteger derechos de menor rango como la propiedad intelectual. Dicha circunstancia ya fué aclarada con el dictado de inconstitucionalidad de la ley Corcuera (o ley de patada en la puerta). El Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en Internet, respaldado por más de 200 000 personas, ya avanzó la reacción y demandas de la ciudadanía antes la perspectiva inaceptable del gobierno.

Para impulsar un definitivo cambio de rumbo y coordinar una respuesta conjunta, el 9 de enero se ha constituido la “Red SOStenible” una plataforma representativa de todos los sectores sociedad civil afectados. El objetivo es iniciar una ofensiva para garantizar una regulación del entorno digital que permita expresar todo el potencial de la Red y de la creación cultural respetando las libertades fundamentales.

En este sentido, reconocemos como referencia para el desarrollo de la era digital, la Carta para la innovación, la creatividad y el acceso al conocimiento, un documento de síntesis elaborado por más de 100 expertos de 20 países que recoge los principios legales fundamentales que deben inspirar este nuevo horizonte.

En particular, consideramos que en estos momentos es especialmente urgentes la implementación por parte de gobiernos e instituciones competentes, de los siguientes aspectos recogidos en la Carta:

1 – Las/os artistas como todos los trabajadores tienen que poder vivir de su trabajo (referencia punto 2 “Demandas legales“, párrafo B. “Estímulo de la creatividad y la innovación”, de la Carta);

2 – La sociedad necesita para su desarrollo de una red abierta y libre (referencia punto 2 “Demandas legales“, párrafo D “Acceso a las infraestructuras tecnológicas”, de la Carta);

3 – El derecho a cita y el derecho a compartir tienen que ser potenciado y no limitado como fundamento de toda posibilidad de información y constitutivo de todo conocimiento (referencia punto 2 “Demandas legales“, párrafo A “Derechos en un contexto digital”, de la Carta);

4 – La ciudadanía debe poder disfrutar libremente de los derechos exclusivos de los bienes públicos que se pagan con su dinero, con el dinero publico (referencia punto 2 “Demandas legales“, párrafo C “Conocimiento común y dominio público”, de la Carta);

5 -Consideramos necesaria una reforma en profundidad del sistema de las entidades de gestión y la abolición del canon digital (referencia punto 2 “Demandas legales“, párrafo B. “Estímulo de la creatividad y la innovación”, de la Carta).

Por todo ello hoy se inicia la campaña INTERNET NO SERA OTRA TELE y se llevarán a cabo diversas acciones ciudadanas durante todo el periodo de la presidencia española de la UE.

Consideramos particularmente importantes en el calendario de la presidencia de turno española el II Congreso de Economía de la Cultura (29 y 30 de marzo en Barcelona), Reunión Informal de ministros de Cultura (30 y 31 de marzo en Barcelona) y la reunión de ministros de Telecomunicaciones (18 a 20 de abril en Granada).

La Red tiene previsto reunirse con representantes nacionales e internacionales de partidos políticos, representantes de la cultura y legaciones diplomáticas.

Firmado Red SOStenible

http://Red-SOStenible.net

http://Red-SOStenible.net/colabora/

La Red Sostenible somos todo. Si quieres adherirte a este texto, cópialo, blogguéalo, difúndelo.

Red SOStenible