300 years of copyright

Some celebrate, more mourn.

After 300 years of copyright laws, these have evolved to mainly become tools of middlemen’s industry to legally pirate from the public domain and people’s culture.

The old purpose of protecting creators is now a mere excuse to keep devastating the future of mankind by taking away the possibility to share and create upon what’s created.

Industries unwilling to change nor evolve, whose sole decission is to keep using DRM and sue people for sharing, should be put far away from the legislative procedures. Otherwise what’s at risk is the whole human knowledge.

You can tell the dangerous situation we are in when searching for the word “copyright” in the web the closer and most frecuent other terms are “sue” and “law firm”. This is not healthy at all. When people totally alien to the creativity process take the charge of the copyright matters, problems can only get worse.

In the process of things getting worse everyday we might not only lose contents, we might lose our freedom and why not, our soul.

Safe Creative #1006106560980

300 years of copyright

Viacom vs Youtube y el sentido común

Me temo que el vídeo está en inglés, pero es un buen punto que debe hacer reflexionar en toda la demanda de Viacom contra Youtube por la que reclama mil millones de dólares por haber publicado parte de sus contenidos. Una de las empresas de Viacom ha hecho exactamente lo mismo que Youtube y sin embargo ¿aplicará la misma vara de medir el dinero que debe que ellos quieren aplicar a Youtube?:

Viacom vs Youtube y el sentido común

Libros con DRM o cómo hacerlo con un rallador de queso

El hombre es el único animal que tropieza más de una vez con la misma piedra. Es cierto. De hecho es el único animal que tropieza siempre con la misma piedra; que a pesar de ver un cartel con lucecitas y todo que dice “cuidado con la piedra”, el hombre se da la vuelta y vuelve a tropezar… Y Así una y otra vez  hasta la nausea.

La industria de los ebooks ha optado por poner DRM a sus contenidos en un desesperado intento de controlar a esos díscolos y criminales lectores. Esa es la maravillosa solución por la que han optado. De poco ha servido ver cómo de bien han funcionado esas soluciones a la industria de intermediarios de la música ¿cómo servirá a la publicación de ebooks?

Lo diré claro parafraseando a Ford Fairlane: “poner DRM en un libro es como hacerselo con un rallador de queso, por un lado es algo que no puede durar pero que sobre todo es doloroso”.

Porque poner un DRM envía varios mensajes a los lectores:

1.- Sois unos criminales en potencia con demasiado de esa cosa tan hippie llamada libertad. Tenemos que controlaros cueste lo que cueste.

2.- Como lo digital se puede copiar y compartir sin casi costo, pero preferimos en vez de un supuesto ahorro o bajada real de precios seguir ganando más si cabe, tenemos que crear una falsa ilusión de escasez de libros para que pageis sin rechistar lo que marquemos.

3.- El contenido podrá desaparecer a nuestro criterio.

4.- El contenido con DRM es un contenido DoA (Dead on Arrival). Debido a la rápida obsolescencia de la tecnología un contenido con DRM está condenado a desaparecer mucho antes que uno que no lo lleve.

Pretender seguir engañando la realidad creando una escasez donde no existe, en un entorno en el que cada vez más escritores de calidad van a poder encontrar mecanismos y sistemas para llegar de forma más directa a sus lectores, donde el DRM es un desafío para hackers, donde la preservación de la cultura debería ser una prioridad, meter DRM en los contenidos es sin duda la peor opción tanto para el lector, el creador, como para los posibles modelos de negocio realmente sostenibles.

Safe Creative #1006106557850

Libros con DRM o cómo hacerlo con un rallador de queso