Causa y efecto

No basta con hablar de hacer nuevos modelos de negocio. Hay que hacerlos, ponerlos a prueba y mejorarlos casi cada mes. Para ser justos ya se están haciendo y los que los están desarrollando no son las grandes industrias del entretenimiento, pues estas están entretenidas arruinandose (al menos moralmente) denunciando y criminalizando a sus clientes o potenciales clientes y presionando a los políticos para hacer leyes más abusivas y perversas de derechos de autor (en realidad, derechos de titulares de derechos valga la redundancia). Los que desarrollan los nuevos modelos de negocio es gente con ideas frescas, que se ha sacudido los prejuicios analógicos hace tiempo. Han logrado quitarse de encima el pesado manto de plomo de 300 años de una ley que ha deteriorado el acceso a la cultura de forma dramática y en cierto modo irreversible. 300 años que han convertido una ley para en teoría proteger a los creadores en una legalización de la peor y más real de las piraterías, la que roba del dominio público.

Los que están haciendo los nuevos modelos de negocio no tendrán nada que agradecer a la vieja y obsoleta industria, porque ésta no ha hecho nada por salvarse. De hecho se merecen todo lo que les pase. Lo triste es que arrastrarán a cientos de artistas y miles de empleos a su abismo auto devorador.

Los que pensamos en clave digital en plena transición de lo analógico a lo digital sabemos que lo importante es capitalizar de forma automática lo que se llama “causa y efecto de consumo”.

Dicho en pocas palabras, la gente comparte contenidos sin pagar, cierto pero ¿deja de gastar por eso? Si alguien de la industria lee esta pregunta que ponga su respuesta en los comentarios.

Bien, yo creo que la gente no sólo no ahorra, sino que gasta incluso más. Es más, gasta más en entretenimiento que antes y de una forma muy selectiva y meditada, lo que hace que tal vez no compren precisamente ese mismo entretenimiento que obtiene a bajo precio en Internet o como poco en la misma o similar forma. Y digo bajo precio porque creo que el “todo gratis” es una falacia de la propia industria analógica incapaz de argumentar científicamente.

La gente gasta en “cosas”, la gente consume “cosas”, pero no necesariamente siempre lo mismo. Si se encuentra la manera de relacionar ambos actos de forma automática y sencilla, tendrá un muy posible modelo de negocio.

Una pista, pensemos en los fans, pensemos en la percepción del coste de la música por ejemplo, pensemos en el público objetivo. Dejemos los prejuicios fuera y empecemos a trabajar en hablar con la gente en vez de demandarla.

Safe Creative #1006096550688

Causa y efecto

El peligro para las industrias

Ayer me estuvieron entrevistando como representante de Safe Creative y como creador individual para el documental Copiad, Copiad Malditos de ElegantMobFilms para Televisión Española.

La verdad es que me hicieron preguntas muy interesantes y estoy deseando poder mostraros ya parte de la entrevista, pero entre tanto surgió una pregunta que según respondía me hizo empezar a reflexionar con mayor fuerza si cabe sobre el problema al que se enfrentan las industrias que han optado por el camino fácil -pero que acaba en precipicio- de llamar piratas a muchos de los usuarios de sus contenidos: ¿está haciendo algo mal la industria de los contenidos?

Porque el hecho de compartir contenidos de terceros sin ánimo de lucro no convierte a nadie en un desalmado criminal. No lo es.

Es un peligro y un error insultar a quien se interesa por los contenidos que produces o distribuyes. Internet, al contrario del común de los humanos, tiene memoria y reaviva la de las personas en cualquier momento y sin posibilidad de control. Las hemerotecas son de larga duración y fácil acceso en Internet. Pero más peligroso que insultar a la gente es el hecho de que ahora mismo, según escribo y según lees hay alguien que ya está preparando un proyecto basado en un nuevo modelo de negocio que aprovecha la creciente e ingente producción de contenidos libres de gran calidad para hacer dinero y competir con todos los demás en igualdad de condiciones.

Ese negocio aparecerá más pronto que tarde y competirá de tu a tu con la industria que ha sido incapaz de o no ha querido moverse, cambiar, adaptarse, o hablar con los usuarios antes de demandarles.

Es posible que de hecho ya sea demasiado tarde para todas esas industrias. Si me pidieran consejo y sólo pudiera darles uno sería éste: “haced algo ya, y si fuera posible mejor para ayer, para adaptar vuestro negocio a lo que la gente demanda, porque ya hay alguien muy inteligente y capaz haciéndolo y la gente optará por el que menos trabas imponga al acceso a los contenidos y mejor experiencia general proporcione”.

Safe Creative #1005196335102

El peligro para las industrias

Inclusividad vs Exclusividad

Safe Creative #1001185338451

Vivimos en unos tiempos fascinantes, o mejor dicho, viviríamos en unos tiempos fascinantes si la resistencia de los viejos de modelos de negocio no produjera el continuo deterioro de las libertades más fundamentales.

Una parte completa de una industria basada en preceptos analógicos está asistiendo con odiosa actitud a su propia muerte. No se puede decir que tengan que dar pena, ya que han tenido muchísimas oportunidades para adaptarse al nuevo escenario, pero han optado por no hacerlo en la creencia de que los políticos ignorantes y/o interesados en controlar a la  población saldrían en su defensa. Aunque esa creencia ha sido finalmente cierta, la guerra, que no puntuales batallas, está lejos de acabar y declarar un claro ganador. El tiempo acabará poniendo, esperamos, a cada uno en el sitio que le corresponde. La historia juzgará en el futuro a muchos políticos como auténticos déspotas y criminales contra la ciudadanía en Internet.

En este momento lo que es importante es analizar cuáles serán los modelos de negocio del futuro y para eso hay que empezar a rechazar esos conceptos analógicos asociados al proceso creativo en sus componentes tanto de producción, como copia, como distribución, publicación, etc.

Si analizamos cómo funciona el entorno digital veremos que lo digital se distingue por:

1.- La eliminación de barreras fronterizas: un único mercado global con cientos de particularidades concretas.

2.- Capacidad de copia virtualmente infinita: cualquier ciudadano que disponga de un ordenador y conexión a Internet puede copiar contenidos. Esto se aplica también a:

3.- Capacidad de programación personal: todos los ciudadanos puede ser sus propios programadores de entretenimiento.

4.- Capacidad de distribución: gracias a las redes de pares, almacenamiento en nube y otros sistemas cualquier ciudadano puede enviar y recibir contenidos propios o creados originalmente por terceros

5.- Capacidad de crear contenidos nuevos y/o con contenidos de terceros: remezcla, collage, inspiraciones, obras derivadas son algunas de las formas en las que las personas dan vía libre a su creatividad. El mejor ejemplo las miriadas de fotógrafos aficionados digitales cuya producción desborda la producción profesional. El periodismo ciudadano es cada vez más y mejor fuente de noticias en clave de lo contrastable.

En pocas palabras, ahora los ciudadanos pueden ser creadores, influenciadores, distribuidores, periodistas, fotógrafos, músicos, críticos de su propio entretenimiento y contribuyen a la cultura en mayor medida que la industria cultural. A todo esto hay que sumar un concepto claramente analógico y no escalable, no al mismo ritmo al menos, de la duplicación de contenidos: la calidad creativa.

¿Porqué se empeña una parte de la industria en ver esto como una amenaza? Es sencillo: porque de hecho realmente lo es. En realidad el problema no es que la gente copie contenidos de terceros, pues varios estudios independientes han demostrado que el efecto es desde nulo, escasamente negativo hasta incluso positivo (.PDF). El problema es la tendencia y la creciente producción independiente que llega más y más a esa misma gente que la produce. No hablamos pues ya tanto de una economía del creador profesional, sino una economía del creador no profesional que puede y de hecho compite en los nichos de los más integristas. Es la economía de la atención. Si no se es visible, si se ponen barreras al acceso a los contenidos, a medio y largo plazo los usuarios pasan al siguiente contenido más fácilmente accesible y así sucesivamente.

En todo este caos las leyes de propiedad intelectual juegan en realidad en contra del creador profesional, incapaz de incorporar (por haber delegado derechos a industrias que no quieren cambiar de forma de funcionar) sus contenidos a la nueva economía, la Economía de la Inclusividad Digital.

¿Qué es la Economía de Inclusividad Digital?

Es la economía que aprovecha la naturaleza distribuida,  y directa de la Red y los nuevos entornos de comunicación como por ejemplo las redes sociales o la remezcla. El principio básico de esta economía es el eliminar las barreras artificiales de exclusividad para obtener un beneficio de economía de escala propiciada por la distribución y reutilización de contenidos para crear nuevos objetos de los que se puede beneficiar cada creador original. ¿Cuales son las claves?

– Buscar la inclusividad significa dar unos mínimos permisos de forma general a toda la ciudadanía para acceder, copiar, publicar y distribuir contenidos como poco sin ánimo de lucro.

– Buscar modos de obtener información (feedback) del devenir de las obras que se crean. Para eso es especialmente importante contar con sistemas abiertos, estandarizados y gratuitos que favorezcan localizar información de obras y usos en Internet.

– Fomentar desde organismos oficiales sistemas de registro de autoría de obras en Internet que puedan hablar entre si para favorecer que se disponga de un almacén de seguridad de derechos de autor y faciliten el contacto entre creadores-usuarios y usuarios-creadores.

– Definir con claridad el tipo de remuneración a los autores cuando se dan usos con ánimo de lucro de forma que siempre el autor pueda recibir un porcentaje de los beneficios de forma automática. Es importante modificar el concepto de beneficio para que no sea exclusivamente monetario.

– Aprovechar al máximo la economía de escala y el “long tail” (cola larga) que abre nuevos nichos de explotación, recuperación de información y generación de tendencias.

– Articular sistemas que impliquen al consumidor en el proceso creativo y premien la atención de éstos de forma que los propios creadores salgan beneficiados directa o indirectamente.

– Progresiva eliminación del concepto “pago con dinero” en favor  del “pago con atención y viralidad” que elimina los problemas generados por las distintas economías de los distintos países y aprovecha la idea de “aldea global”. El componente económico surgirá de servicios premium y/o anexos al contenido que se convierte en reclamo, no en fin.

En conclusión diremos que es necesario que los modelos de negocio del siglo XXI no sólo no luchen contra la tecnología sino que participen de ella y con ella para obtener los mayores beneficios que una globalización digital puede ofrecer. Eliminar barreras, captar y rentabilizar la atención haciendo al usuario final partícipe de los distintos pasos de la generación de contenidos, así como nuevas formas creativas de obtener ingresos económicos paralelos al propio contenido, son las bases sobre las que sustentar modelos de negocio escalables y por lo tanto sostenibles para la creciente abundancia de contenidos.

Safe Creative #1001185338451

Inclusividad vs Exclusividad

No somos el problema, somos la solución

Impresionante escrito de Manuel Almeida de Mangasverdes.es

Creador:

No somos el problema…

ko

  • – La industria voraz que te explota, controla y castiga en cuanto intentas defender tu dignidad.
  • – El modelo de derechos de autor creado para defenderte de la industria que se ha transformado en un arma contra el ciudadano y contra ti mismo.
  • – El mercado caduco que se niega a adaptarse a los nuevos tiempos.
  • – La elite que ha cambiado su condición de creadora por la de mercader, y sólo defiende y se representa a sí misma y a la industria.
  • – La idea perversa de que el ciudadano, el usuario, tu seguidor es el auténtico enemigo.
  • – La idea perversa de que compartir es robar y que el P2P empobrece al creador y a la industria. O la delirante de que acaba con la música.
  • – La idea perversa de que nadie pagará por tu obra si ésta se difunde libremente por todo el planeta.
  • – La doctrina que apuesta por violar derechos fundamentales para satisfacer los intereses de la elite y de la industria.
  • – La sociedad gestora de derechos que te margina en su funcionamiento antidemocrático y que arruina tu bolsillo y tu imagen acosando a la ciudadanía.

Somos la solución…

ok

  • – Ésos que compramos tu obra y pagamos por asistir a tus conciertos y exposiciones.
  • – Ésos que difundimos tu obra entre nuestros amigos, sin ánimo de lucro. Nunca mejor dicho: por amor al arte.
  • – Ésos que, a pesar de que tus representantes nos insultan y persiguen, seguimos admirándote porque valoramos tu obra.
  • – Ésos que compartimos porque compartir es la base de toda cultura.
  • – Ésos que nunca te exigirán un volumen de ventas para seguir apoyándote.
  • – Ésos que nunca te exigirán cambiar de estilo, mutilar una letra o vestirte como un petrimetre para adorarte.
  • – Ésos que te invitan a pasarte a las filas del copyleft para que te conviertas, al fin, en el auténtico protagonista y dueño de tu obra y de tu carrera.
  • – Ésos que demandan un cambio de modelo de mercado para seguir siendo clientes de esa industria plañidera.
  • – Ésos que sienten vergüenza ajena, al igual que tú (esperamos), cuando escuchan a miembros de la elite de la creación gritar que se mueren de hambre.
  • – Ésos que, a pesar de la que está cayendo, aspiran a seguir considerándote amigo.
  • – Ésos que te recuerdan que la industria y las sociedades de gestión no dejan de aumentar su volumen de negocio año tras año.
  • – Ésos que descargamos, copiamos y compramos y leemos y cantamos y creamos y pintamos y escribimos y descargamos, copiamos…
  • – Ésos que defendemos tu derecho a crear y a intentar vivir de tus creaciones, pero entendemos que ese derecho no puede situarse nunca por encima de los derechos a la libertad de expresión, de información, a la privacidad, a la tutela judicial y otros derechos fundamentales.
  • – Ésos que no toleramos que una entidad privada se convierta en recaudadora de dinero público, lo administre sin transparencia y, ahora además, pretenda convertirse en juez y parte.
  • – Ésos que consideramos que Internet es la mayor revolución comunicativa de la historia y defendemos que sólo es posible entender una Internet en libertad. Una libertad que nos beneficia a todos, y a ti principalmente, porque la creación tampoco puede entenderse sin libertad.
  • – Ésos, en definitiva, que somos los únicos en los que puedes confiar porque somos los que mantenemos tu carrera, a la industria, a las sociedades de gestión, a los jueces y a los gobiernos, sean del color que sea.
  • – Ésos que estamos dispuestos a seguir haciéndolo, en el mundo analógico y en Internet, salvo que acabemos todos encarcelados, arruinados a multas o desconectados. (Mal negocio es aquel que se marca como objetivo acabar con su clientela).

Eso, ni más ni menos, es lo que defendemos desde #manifiesto y #RedSOS.

No somos el problema, somos la solución