Creer o creerse algo

Personalmente no me gustan las clasificaciones. Encorsetan demasiado. Definen algo que muchas veces no es correcto. Yo sería considerado un ateo, pero la verdad no es que crea que no existe “Dios”, sino que no me creo que existan dioses, en general, ninguno.

Muchos que dicen que no hay que ser ateo, que es mejor ser agnóstico, cosa que no desdeño del todo, por supuesto, no caen en la cuenta de que hay pocos que se crean que existe Zeus, o Shiva, por poner sólo dos ejemplos de los millones que se podrían poner a lo largo de la historia e incluso prehistoria humana. Uno parece ser ateo o agnóstico de dioses que otros se los creen. La diferencia es esa, y es semántica “¿Crees en Dios?” sería la pregunta clásica de alguien que ¿cree o se lo cree? Si la pregunta fuera “te crees que existe Dios” ya estamos posicionándonos en una posición enfrentada a dicha ¿creencia o credulidad? Y no por ofender, pero las cosas son así, yo basándome en la experiencia, la lógica, la razón y el pensamiento razonado no puedo creerme que exista dios alguno, ya sea uno con muchos brazos, uno con cara de cocodrilo, u otro con cualquier otro folclore asociado.

Hay quien sí se los cree, pero esa es precisamente la postura extraña, no la mía, y más si va sumada de creencias en reglas morales asociadas, vidas después de la muerte y cosas así. Así que no soy ateo, porque de base no puedo concebir que exista algo como lo que otros se creen. Si se lo creen, allá ellos, pero a mi que no me clasifiquen, que se clasifiquen ellos.

Creer o creerse algo