Catarsis

Hace un tiempo le pregunté a una miembro del Partido Popular, Juana Benogechea, sobre su opinión acerca de la creciente brecha entre la clase política que debería representarnos y la sociedad que cada vez en mayor medida se siente menos representada y se da cuenta de la pleitesía que algunos rinden a los grandes acaparadores enconómicos.

Esa pregunta, de hecho, se la hice a varios políticos de diferentes colores y curiosamente, y contra todo pronóstico la mejor respuesta fue la que comenté. Tal vez tenga que ver con el hecho de que Juana es historiadora y su respuesta, pueda en contexto es especialmente reveladora.

A su mente, decía, venía la palabra “catarsis“. Llegaban momentos en la historia en que algo dramático ocurría y había quienes ya no aguantaban más y estallaban para purificar la situación. Eso le preocupaba.

Estamos en una situación pre-catarsis social. Algo va a ocurrir antes que tarde y de hecho ya está empezando a ocurrir.

Cada vez más gente tiene menos miedo y está actuando y cuando sabemos que es ellos o nosotros, cuando lo dejan bien claro, el final de un periodo está llamado a llegar antes de lo esperado.

Y lo que ocurra no será bonito, pero sí será inevitable. Porque unos no lo han querido ver y otros lo aprovecharán en su beneficio. Entre medio estará el dolor, la ira, la rabia y muchísima gente que sentirá que no tiene ya nada que perder. La gente herida, como decía en “Luna de Hiel” es la más peligrosa, porque sabe que puede sobrevivir.

Lo que también debe quedar meridianamente claro a aquellos que se burlan de todos esos ciudadanos preocupados y cada día más furiosos, es que no hay marcha atrás. Estamos entrando en el lago de sangre y muchos no estamos dispuestos a vivir una nueva dictadura absoluta. Tal vez algo se haya roto para siempre. Tal vez ya no se pueda arreglar. O tal vez no queramos arreglar algo tan roto y prefiramos construir algo nuevo.

 

 

 

Catarsis

¿Estamos ante un gobierno legítimo?

Creo que el nivel de cinismo de nuestra sociedad es la regla por la que se mide cualquier despropósito y de ahí la relatividad e incluso aquiescencia o resignación con la que un sector importante de la población de España está aceptando los engaños, mentiras y falacias del gobierno actual y en gran medida también del anterior.

Uno de los mantras más repetidos por los representantes del gobierno del Partido Popular es que los votantes les han dado la mayoría absoluta para salir de la crisis. Sí, como decía un un anterior artículo, eso es cierto, pero falta la segunda parte de la frase; algo muy del gusto de los revisionistas: La gente les votó incautamente bajo unas condiciones muy claras como eran no recortar ni en sanidad, ni en educación ni en derechos laborales.

Todo, absolutamente todo lo que dijeron que no harían lo han hecho, y no ha sido porque durante la campaña no les dieran opción muchos medios de decir lo que iban a hacer en toda una variedad de posibles escenarios pues si lo hubieran hecho sabían que no alcanzarían la mayoría absoluta. En todos los supuestos repitieron que no tocarían ni sanidad ni etc etc, que saldríamos de la crisis (provocada principalmente por la estafa de los amantes de la cultura del “pelotazo” n. del a.) mediante la racionalización del gasto, las administraciones y tal y cual.

Nadie con dos dedos de frente se podía creer eso. Tal vez el problema es la inmensa cantidad de gente que vota y al a vez no tiene dos dedos de frente.

Pero el caso es que por declaraciones que hemos escuchado, por la evidencia y la lógica deductiva, mintieron. Ganaron la mayoría absoluta mediante engaños. Unos dirán que todos mienten, que todos engañan. Y es cierto, pero eso no hace menos cierta mi siguiente hipótesis: Si un gobierno miente y engaña a su electorado y gana con esas mentiras y luego se revelan como tales, estamos ante un gobierno ilegítimo.

Por lo tanto las medidas que están tomando son ilegítimas y eso sin a entrar en que además son inútiles e incluso negativas para nuestra economía, cosa que importa poco cuando se ataca la salud de los más débiles. Creo además que los primeros en protestar deberían ser los que les han votado, por traición a ellos mismos, a sus esperanzas. Esos que ahora ya son cómplices en mayor o menor medida de destruir a los trabajadores, muchos de ellos ellos mismos, la salud de tantos y la educación y por lo tanto el futuro de la propia sociedad, tienen una responsabilidad directa, una vez descubierto el evidente engaño de denunciarlo, reclamar responsabilidades así como exigir nuevas elecciones. Si no lo hacen, su culpa aumenta. No tanto, eso es cierto, como los ejecutores del gobierno, pero aumenta y no las pueden rehuir. Serán, lógicamente, cómplices de apoyar un gobierno ilegítimo.

A esa exigencia de elecciones anticipadas se deberían sumar todos los ciudadanos de España porque estamos en una situación muy grave. Estamos siendo gobernados por un gobierno ilegítimo y eso abre la puerta a consecuencias terriblemente peligrosas y creo que todos sabemos de qué estamos hablando.

Por desgracia esta tierra ha pasado las páginas del libro de su historia reciente sin leer el contenido de éstas, y se  han cerrado capítulos enteros sin aprender el detalle de su drama. Eso nos condena a repetir nuestro pasado y me temo que eso pasará antes que tarde.

O hacemos algo ahora, o será demasiado tarde y las consecuencias dramáticas.

¿Estamos ante un gobierno legítimo?

Atado y ¿bien atado?

Los que llevan décadas en el poder están nerviosos. Compraron SITEL con la escusa de luchar contra el terrorismo y hoy con sus políticas se parecen cada vez más a aquello contra lo que decían querían luchar.

El 15m, los indignados, Spanishrevolution, #nolesvotes, Anonymous y por ende, un amplio sector de una ciudadanía que despierta gracias a Internet, pone nerviosos a los anquilosados, pesados y caducos sistemas de poder y control representados por gobiernos supuestamente legítimos, ACTAs, cortes anti derechos humanos de conexión y leyes contra la tutela judical efectiva.

Hace poco dije que ya nada será como antes. Si algo cambia la sociedad es la tecnología. Si hace unos siglos las revoluciones hendían profundos surcos en la sociedad, hoy Internet y la capacidad de la gente para compartir y actuar, cavan incluso surcos dentro de surcos con la velocidad de la luz.

Y donde antes funcionaba la propaganda para inducir una verdad incuestionable en el imaginario de la sociedad, hoy se crea un abismo que separa más y más los poderosos y gobiernos al servicio del mercado de una sociedad civil y unos ciudadanos, que ya no se alimentan en exclusividad de su supuesta verdad representativa.

Toda la voluntad que los poderosos ponen en deslegitimar y destruir movimientos pacíficos de protesta sólo producen el efecto contrario. Con cada acción, manipulación, mentira y abuso, reafirman nuestro convencimiento de la necesidad de cambiar las cosas, porque no se dan cuenta de que ésto que ha pasado es sólo el primer paso tímido, una semilla de potencial incierto entre millones de semillas evolucionadas que están todavía por caer del árbol de la indignación.

Un mundo mejor es posible y esta protesta es porque nos hemos dado cuenta de que los que tenemos que ser mejores somos nosotros y eso nos aleja de los pérfidos y los imbéciles que pretenden evitar que pensemos.

El mundo ha cambiado y así lo han hecho las reglas. Y lo mejor es que ya no hay vuelta atrás.

Atado y ¿bien atado?

The EU parliament will soon vote on the ACTA treaty

The EU parliament will soon vote on the ACTA treaty.
http://ec.europa.eu/trade/creating-opportunities/trade-topics/intellectual-property/anti-counterfeiting/

LabtoLab is a network of European medialabs, initiated by PiNG in Nantes, Constant in Brussels, Medialab Prado in Madrid, Kitchen Budapest.
LabtoLab expresses its concerns about the impact of the ACTA treaty on the practices that we develop.

We wrote an open letter stating these concerns, the letter can be found at this address:
http://www.labtolab.org/~labtolab/wiki/index.php/Acta_expression_of_concern

If you support the standpoint of the letter, we would like to ask you to co-sign this letter as a supporter. You can do this by sending an e-mail
to acta@constantvzw.org

Please include your family name and first name, the institute or organisation you are part of and your position in it, or simply the activity that you would like to see mentioned.

There is some urgency involved. The voting will take place early June, so we will send the letter to members of the European Parliament and members of the national parliaments of the signatories early next week.

for LabtoLab,

Peter Westenberg

The EU parliament will soon vote on the ACTA treaty

Pena de muerte a las páginas web, y por supuesto a la presunción de inocencia

¿Se imaginan que se asesinara al reo antes de ser declarado culpable?

Bueno, Protect IP, la enésima medida radical de una industria moribunda apunta a hacer desaparecer todo rastro de existencia de cualquier página web que presuntamente pueda estar vulnerando derechos de propiedad intelectual. Es decir, la medida se aplicaría por ahora en territorio de EE.UU. (y bien sabemos lo que eso significa en el resto de países que hacen el coro a los lobbys de la industria de intermediación analógica), secuestrando nombres de dominio, filtrando accesos desde el territorio de influencia de los Estados Unidos, y exigiendo a los buscadores que no muestren resultados de estas páginas en sus listados.

Pero no se queda en esas páginas que a todos nos viene a la mente, sino que también puede usarse contra páginas como Wikileaks, por la presunción de estar distribuyendo contenidos con algún tipo de protección de copyright, en la práctica, cualquier contenido.

Censura en toda la extensión de la palabra pues se silenciará lo que se desee silenciar sin tener una sentencia de un juez ¿Recuerdan la ley Sinde by Joe Biden y Barak Obama? Un nuevo intento, tal vez desesperado, tal vez realmente efectivo, de controlar la información y que la gente no cuestione que lo inmaterial en su fijación digital debe poder fluir y se deben plantear modelos competitivos basados en el valor añadido.

Todo eso no importa con tal de someter a la ciudadanía al conocimiento controlado, no sea que más y más gente se plantee pensar por su cuenta.

Pena de muerte a las páginas web, y por supuesto a la presunción de inocencia