Respuesta a acusaciones con argumentos y definición de piratería

En esta entrada de hace unos días dejé salir la bestia que llevo dentro, dando pistas, para que tengan cuidado, los que de una manera u otra nos llaman a todos piratas por el hecho de defender la cultura como un bien necesario para la humanidad. Hubo un comentario de “Carlitos” que me parece en gran parte un ataque ad hominem y que deseo rebatir.

Como la respuesta se ha extendido más de lo esperado me he tomado la libertad de hacer un post con la respuesta citando las partes que considero debía rebatir de “Carlitos”, mis respuestas van con CC by-sa 3.0 unported. Lo que cito de él ni idea. Se intercalan en sus citas textos de una respuesta de Carlosues…:

Hola Carlitos,

Procedo por fin a responder a tus comentarios y te voy a citar:

nigunatierra, dime donde trabajas que iré a hablar con tu jefe para decirle que deje de pagarte dinero y que tu te conformas con que cada día te sonría al entrar.
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No es ningunatierra, es “ningunterra” aunque también podría ser oneras. Mi nombre, Mario Pena. Si lees mi blog sabrás dónde trabajo, no se oculta en momento alguno. Verás, de hecho, que trabajo muy de cerca con autores y creadores de todo el mundo, así como con algunos de los proyectos más punteros en temas de contenidos digitales. En cualquier caso ese no es el tema, no se puede confundir que te paguen por hacer un trabajo con pagar por un trabajo ya hecho. No se deben mezclar conceptos analógicos con la naturaleza propia de lo inmaterial en relación a lo digital. En ningún caso digo que no se deba pagar a quien realiza un trabajo, si bien habrá que analizar si algunos trabajos tienen razón de ser hoy en día… y me refiero a los intermediarios más que a los creadores. En el caso de la creación, copia y distribución de contenidos tenemos que plantearnos las mismas cuestiones que se plantearon cuando se popularizaron los frigoríficos, la fotografía digital, o el teléfono.

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Menuda sarta de gilipolleces que decís por dios. LA piratería en España es gravísimo, no se para de piratear a diestro y siniestro, no veo mal un poco de piratería pero esto es un esperpento y encima os quejáis de todo, tengais razon o no, sea objetivo o no, según vosotros los directores de cine, artistas deben compartir su material gratuito pero vosotros luego vais bien contentos a trabajar y os indignais si se retrasan un día en pagaros.
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Aquí empieza tu ataque ad-hominem calificándonos de “gilipollas” y creo que lo haces porque crees que defiendo la piratería cuando de hecho no lo hago. Es más, lucho activamente contra ella. Ahora bien ¿qué es piratería? La piratería es algo muy grave y lo que no acepto es que se califique de piratería aquello que no es. El intercambio sin ánimo de lucro no es piratería, no puede serlo y de hecho no lo es. Me remito a las leyes y las sentencias sin necesidad de entrar en la propia moral e incluso ética. Por otro lado el intercambio entre particulares está lejos de ser un perjuicio si nos centramos en el análisis científico de la situación. De hecho se consume más, eso sí, un poco más de todo y los que antes copaban la mayor parte del mercado tienen que ver como otros también entran en él. Soy objetivo, me remito a los análisis que existen, y rechazo los informes parciales de las industrias del entretenimiento, pues no soportan un análisis científico.

De nuevo mezclas dos conceptos, que se pague por un trabajo con compartir contenidos de forma gratuita. De hecho no creo en el “todo gratis” como parece que pones en mi boca, sin haberlo hecho. Es más, defiendo una postura bien distinta.

Sí que creo que los creadores de contenidos deberían aprender de la realidad digital y de sus posibilidades. Sólo les alerto del problema de intentar vender aire acondicionado en igloos. En última instancia no es un modelo de negocio de futuro, no al menos si no se complementa con otras posibilidades o se situa en su justo contexto de coleccionismo, fans, etc. Y consigues más fans si permites que tu contenido sea accedido con las menores barreras posibles. El problema vuelven a ser los intermediarios, no todos, pero sí muchos que no quieren desaparecer de la ecuación, pero si no evolucionan, si no idean modelos nuevos se pone realmente en riesgo a la industria, pero no es culpa de la gente que quiere contenidos, sino de los que establecen los mecanismos para ofrecerlos.

Defenderé que si un creador es contratado por un productor para realizar contenidos, sea pagado tal y como le corresponde. Faltaría más. No obstante, como creador tanto de contenidos como de sistemas que facilitan que partes del engranaje de mi empresa funcionen, no sólo no cobro, sino que no veo porqué habría de cobrar.

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Eso es muy hipocrita aunque se puede ser hipocrita en estos temas sino se tiene ni un euro y se defienden causas al estilo hippie porque se carece de responsabilidad laboral o social, cada fin de mes tus 600€ y te crees que con eso tienes derecho a insultar a ricos y a exigir que te lo den todo gratis.
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Respuesta abierta al artículo de Carmen Posadas Puertas al Campo

Un compañero me pasa este artículo firmado por Carmen Posadas y como XLSemanal no permite los comentarios (cosa que cada vez me parece más y más anacrónico), ni por copyright puedo citarlo o transcribirlo, no tengo más opción que responder de la única manera que puedo, a través de mi propio blog.

Intentaré ser breve porque sé que vuestro tiempo es limitado así que en honor a la verdad me centraré en  los conceptos básicos que la Sra. Posadas comenta:

1.- El acceso gratuito a los contenidos no existe. Es un concepto falso que se esgrime para lograr una crítica ad-hominem hacia el intercambio de contenidos sin pago metálico de por medio. Las formas de pago ahora son con lo que es realmente escaso; la atención del público. Tal vez sería conveniente que analizaran el hecho de que cada vez hay más contenidos de calidad y no sólo porque se dupliquen, sino porque cada vez más gente de calidad crea y ofrece sus contenidos de forma abierta y sin necesidad de pago en Internet. En muchos casos es gente que no vive de esos contenidos, pero no por eso son peores que los que quieren vivir de ellos.

2.- Los usuarios de contenidos no pretenden “robar” como alegremente se intenta argumentar. El robo es el plagio, no el intercambio de ficheros; si acaso cuando se da con ánimo de lucro. Como máximo podemos hablar de lucro cesante y al mismo tiempo esto también está puesto en duda según no pocos informes de prestigiosas universidades. El hecho es que se suele pagar por el acto de hacer cosas pero ¿una vez hechas también? En cambio si se ofrece un servicio único e irrepetible, la gente no sólo pagará, sino que estará encantada de hacerlo. Basar el sustento de una familia en rentas de contenidos que ya no pueden ser escasos es, como poco, temerario.

3.- Creo que se equivoca al señalar a los culpables de la situación. De hecho tal vez su problema no sean los usuarios, más bien los intermediarios como se puede entrever en su alegato. Si siguen defendiendo un modelo de negocio equivocado (analógico) en la época equivocada (realidad digital) se crearán víctimas. Lo que no entiendo es porqué las víctimas de las medidas represivas del lobby del copyright tienen que ser los únicos que realmente pueden solucionar los problemas de los  autores; los usuarios y no los intermediarios que se basan en la pura especulacion y el mantenimiento de algo que ya  no es tan necesario. Qué mejor para avalar esto que escritores como Vázquez-Figueroa o Ursula K. Le Guin.

4.- Los argumentos de los internautas, sus lectores, no se basan en que todo sea gratis, sino en que ofrezcan alternativas realistas con la realidad digital. Nada más y nada menos. Pero en el debate sobre los nuevos modelos de negocio ni están ni se les espera por más que nos hayamos ofrecido muchos a dialogar. En cambio prefieren hacer el juego a los lobbys más reaccionarios que quieren imponer no sólo barreras al campo, sino las medidas más restrictivas y criminales contra la libertad en general, desconectando a la gente de Internet, reclamando penas de cárcel aunque no exista ánimo de lucro y robando una y otra vez del dominio público que algunos tienen muy poca vergüenza de usar sin dar nada a cambio.

5.- Si ya muchos escritores profesionales no son necesarios, pues sencillamente dejarán de existir como tales. Será un dura pérdida, pero sin duda que encontraremos alternativas. De hecho creo que es deseable que exista una purga para que al final se demuestre si los agoreros del copyright restrictivo tenían o no razón en sus predicciones catastróficas. En el ejemplo de los ultramarinos ya ha pasado con las grandes superficies. No se puede obligar a pagar por cosas para las que no hay demanda. Tal vez sea mejor para algunos vender productos finitos que no inmateriales porque de nuevo, lo inmaterial tiene valor, pero ya no tanto precio.

6.- La propiedad intelectual no es propiedad en el sentido suma cero del concepto. Es un permiso de monopolio de algo que no se crea a partir de la nada y que por lo tanto choca con el análisis científico. La mejor forma de proteger los contenidos hoy en día pasa precisamente por facilitar que se puedan divulgar, por facilitar tarifas y precios razonables o flexibles, sistemas automáticos que registren las preferencias de los usuarios preguntándoles a ellos, hablando con ellos.

7.- Le recomiendo a la Señora Pasadas que se lea la legislación. El canon no es por las presuntas descargas ilegales. Al menos cuando defiende a CEDRO y otras entidades debería darse cuenta de lo que dice o informarse. Es una compensasión por algo completamente legal, que es la copia privada, una excepción a su monopolio sobre sus obras y en mi humilde opinión un impuesto en manos de entidades privadas de dudosa forma de operar y con no pocos ejemplos de sindicatos verticales en sus organizaciones.

8.- Internet tiene su propia ley, la de los usarios y la fuerza más grande generadora de contenidos, programación y distribución, y de nuevo sí, la de los propios usuarios. El coto ha de ponerse a las leyes del copyright que sí son un abuso, fascista en muchos casos, herramienta de la represión, la censura y la manipulación más absoluta. Si realmente quieren soluciones nuevas empiecen a plantearlas, a llevarlas a cabo. Empiecen a hablar con la gente y no a la gente. Hace tiempo que hay formas nuevas de hacer las cosas y que se están dando resultados distintos. Sin embargo lo cierto es que ustedes no quieren hacer nada nuevo. Sólo quejarse amárgamente y pedir regulación donde cualquier regulación que no garantice la libertad se convierte en abuso.

Información sobre registro de propiedad intelectual

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Respuesta abierta al artículo de Carmen Posadas Puertas al Campo