Porque no es contra Israel, sino contra los fanáticos, los fascistas y los violentos terroristas que asesinan

Desde aquí deseo la paz. Siempre lo he hecho. Los violentos no tienen más nación que su propia violencia y fanatismo. Los fanáticos son muy parecidos todos. No estoy en contra el judío, ni el palestino,  que en muchos casos son mis hermanos. Estoy en contra del asesino, del cobarde, del fascista, del radical, del terrorista sea de donde sea, se haga llamar como se haga llamar.

No soy una máquina de odiar aunque a veces odie y siente una tristeza eterna ante los actos de algunos.

Honor, fuerza, pero por encima de todo paz.

Gracias por el vídeo a el ojo del tuerto

Que por las acciones cobardes, criminales y repugnantes de unos gobernantes no se juzgue siempre a la totalidad del pueblo. Que tengan fuerza y ánimo de desposeer del poder a los que matan, secuestran y torturan.

Una canción judía cantada por Ofra Haza, que resultó ser más de los míos de lo que hubiera podido llegar a pensar hacer unos años:

Más aquí.

Porque no es contra Israel, sino contra los fanáticos, los fascistas y los violentos terroristas que asesinan

El Gobierno de Israel asesina a 16 activistas turcos por querer llevar ayuda humanitaria

Siempre es horrendo que alguien decida matar a otra persona. Que además sea una orden dada por un gobierno, supuestamente democráticamente elegido, a un ejército para matar a unas personas que sólo querían llamar la atención del mundo ante la situación injusta en la que se encuentra la Franja de Gaza y llevar ayuda a los que la necesitan, es incluso más horrendo si tal cosa cabe. Y no olvidemos que esas personas que han sido asesinadas no son distintas de nuestros amigos más íntimos.

Es urgente que como personas no apoyemos más estas actitudes, vivamos donde vivamos, seamos de la nacionalidad que seamos. El blogger de Israel no está a miles de kilómetros de donde estamos los demás. Estamos todos unidos, somos todos vecinos. Es vital cambiar el mundo porque lo que está en riesgo es nuestra propia existencia. Nada va a devolver a la vida a esas personas. Pensad en las familias, pensad en el valor de todos los que allí fueron. ¿No valen más que los mezquinos que les han tiroteado? Pensad en la inmensa cobardía de un gobierno criminal. Pensad en la cobardía del que no se rebela ante tal monstruosidad.

Lloramos de nuevo ante un nuevo acto de terrorismo, y el dramático acto de hipocresía de los gobiernos que no harán nada para frenar la sinrazón que lleva a la tumba a cientos y cientos, como los más de 400 niños que el ejército de Israel, por orden de su gobierno, asesinó hace no muchos meses.

Desobediencia civil y recuerdo. Recordemos lo que ha ocurrido y no olvidemos a las víctimas de los terrorismos sean del signo que sean.

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El Gobierno de Israel asesina a 16 activistas turcos por querer llevar ayuda humanitaria

Los dos bandos de cualquier guerra

No he podido ver las fotos de la masacre en Gaza. Me es totalmente imposible y ¿cómo podemos hacernos una idea de cómo se tiene que vivir eso en primera persona? ¿En Gaza mientras se escuchan las explosiones que despedazan a más y más seres humanos?
Es imposible. La mente se rompe.

El que piense que la gente puede ser razonable en ese contexto, se equivoca. La mente se rompe para siempre. Es lo que trae ese crimen contra la humanidad que se llama guerra. Pocos quieren ir y sin embargo muchos van a la guerra… a realizar dos acciones terribles y tremendas, matar los seres queridos de otras personas o morir por los que los han manipulado.

En realidad hay dos bandos, sí, pero nos equivocamos con la naturaleza de éstos. Esto no es Israel contra Gaza, o Palestina, eso es puramente incidental, condicionado por los auténticos bandos: Por un lado está el bando de la gente que tiene intereses económicos, los que quieren “probar” sus últimos juguetes de guerra para luego venderlos con un currículum bien documentado, los violentos, los fanáticos, los que no tocan siquiera los gatillos y están en bonitos despachos en tranquilas ciudadas, los religiosos fundamentalistas, los que ven daños colaterales, los que manejas cifras y frías estadísticas de efectividad, de daños. Por otro lado están las personas que quieren simplemente vivir en paz, ir a trabajar, sacar adelante a su familia, gente de bien, gente honrada y trabajadora, y sí, muchas veces gente manipulada a su antojo por el grupo anterior. Esta es la guerra eterna de los poderosos que han desligado toda ética de su ansia de poder y los que sufren la muerte de sus seres querido, su propia mutilación, la rotura de su cordura.

Es la lucha de los que queremos la paz y los que prefieren demostrar que el ser humano es la criatura más abyecta que ha hoyado la Tierra.

El bando de la destrucción contra el bando de los que construyen.

Y cada vez siento más desafección hacia el bando de la muerte, porque mata lo que más queremos todos, a los niños.

Malditos seamos todos si no somos capaces de ver esto.

Los dos bandos de cualquier guerra