Las cosas se están complicando en los últimos tiempos para las iniciativas de la industria del entretenimiento que ha apostado por los DRM para controlar lo que los ciudadanos hacemos con los contenidos que nos venden. Estas iniciativas afectan negativamente a los derrarrolladores de software, a la difusión de cultura, a la ciudadanía, a la seguridad, a la venta de nueva tecnología y a los modelos de negocios basados en la venta online por mencionar algunos.
Hace poco tiempo era casi impensable imaginar que las campañas contra los DRM como Defectivebydesign.org fueran a tener tantísimo éxito, repercusión y apoyo, ya no sólo de la ciudadanía, sino de la aplicación de leyes, el sentido común y mucha gente con poder de decisión y sin miedo a cuestionar el pensamiento único.
Cada vez escuchamos más y más noticias relacionadas con los nuevos DRMs que se intentan implantar y que afectan negativamente a la venta de bluray y hddvd, comercialización también dificultada por la persistente sensación de que estamos reviviendo de nuevo la vieja lucha que hubo entre Beta y VHS en su día (y que ganó VHS pese a que Beta de Sony tenía más calidad). De hecho, la propia industria reconoce que su sistema DRM, AACS ha sido roto y los discos se pueden copiar ya. Esto afecta por igual a Hd-dvd como a BluRay.
Pero ahí no acaba la cosa. Windows Vista también empieza a tener sus problemas debido a la implementación y exigencia de hardware específico para sus sistemas DRM impuestos por la industria audiovisual y aceptados por la empresa de Bill Gates y Steve Ballmer. Además, los pequeños desarrolladores de videojuegos encuentran serios problemas para crear juegos para una plataforma tan compleja y exigente.
Y siguiendo con problemas y más problemas nos encontramos con que iTunes empieza a tener dificultades en algunas partes civilizadas del mundo que cuestionan la implementación de DRM en su sistema, como Noruega. Francia y otros países europeos entre los que no se encuentra España (país supeditado a los designios de sus entidades de gestión), también empiezan a realizar movimientos en la línea de Noruega. No tanto por los políticos, sino por una ciudadanía cansada de que le tomen el pelo continuamente. Compras música pero sólo la puedes escuchar en un dispositivo propietario con DRM.
En este estado de cosas, las jóvenes promesas del mundo audiovisual buscan el éxito online, trascendiendo los tradicionales modelos de promoción ya que encuentran en Internet la herramienta necesaria para crear su propia promoción.
Si a todo unimos que ya parte de la propia industria del entretenimiento empieza a cuestionar muy seriamente la idoneidad del empleo de las tecnologías de DRM que les enfrentan con su público, vemos que algo está a punto de cambiar en el panorama de esta industria.
Por ahora son síntomas, pero es muy posible que pronto seamos testigos de cambios revolucionarios en la manera de afrontar el futuro y el futuro no pasa, desde luego, por el DRM. Cuanta más gente sepa lo que es el DRM, menos será aceptado y cada día que pasa hay más y más gente informada. No deberían subestimar el poder de Internet. Deberían aprovecharlo en cambio.
Y a todo esto, a pesar de las campañas casi mafiosas de intimidación a la ciudadanía por la muchas veces mal llamada piratería, incluso en EEUU, la mayor parte de la gente piensa que descargar material audiovisual no es tran grave después de todo.
La imagen con licencia (cc) by-sa-nc de la protesta contra el DRM de Apple es de Quinn Norton. Más imágenes aquí y más sobre ella en su blog personal.