Hacer lo correcto por el motivo equivocado

Y en muchas ocasiones hacer lo incorrecto. En definitiva el problema de la religión es que da una guía sobre su propia moral basada en preceptos dogmáticos que no se pueden cuestionar con facilidad ni garantía de éxito.

Cuando los obispos y demás personajes de la empresa católica, por poner un ejemplo, intentan darnos guías de comportamiento hay que recordarles que su moral es suya y no se puede sostener o defender desde la razón que tanto dicen representar.

Cuando Ratzinger arremete contra la ciencia exigiendo límites, la ciencia debe definirle claramente cuales son los límites y la explicación del sentimiento religioso. Existen ya suficientes teorías al respecto. Lo que no se puede aceptar por más tiempo es la tutela de un grupo de personajes que basan sus creencias en motivos equivocados por más que muchas veces los resultados de la aplicación puedan parecer buenos ¿porqué? En primer lugar porque la religión no es necesaria para hacer lo correcto y en segundo lugar porque hacer las cosas “porque sí” puede provocar que finalmente acabemos haciendo u opinando lo incorrecto por la misma equivocada razón.

Para muestra las últimas declaraciones de altas jerarquías de la iglesia católica afirmando que el aborto es el mayor mal que existe en el mundo. Dejando de lado que yo no estoy completamente de acuerdo con el aborto tal y como entiende mucha gente (yo sólo puedo comprenderlo cuando existe un riesgo grave y evidente para la vida de la madre o en casos de violación aunque abogo más por la prevención gracias al uso de anticonceptivos, otra cosa que la jerarquía católica no acepta), esta afirmación es cuando menos preocupante pues considero que hay muchísimos males más terribles que ese sobre la Tierra. Sin embargo las guerras, la violencia, el fanatismo, la pobreza extrema, el terrorismo, el machismo o la pena de muerte, por poner algunos ejemplos, no les parece aunque sólo sea un poco peor que ciertos casos de abortos.

Ciertamente la jerarquía católica carece de credibilidad y autoridad moral para hablar de temas que tienen que ver con la reproducción y la sexualidad. Aunque sólo sea porque ellos se niegan a si mismos (aunque por desgracia no en todos los casos) experimientar tales experiencias.

Igual que de un experto en literatura del romanticismo no valoraríamos demasiado su opinión sobre la fusión nuclear, de igual manera debemos evitar dar trascendencia o acatar la doctrina de unas religiones que se alejan de modo consciente de la realidad social que vivimos.

Hacer lo correcto por el motivo equivocado

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s