Mucha gente diciendo lo que puede o no ser un blog

Me hace cierta gracia escuchar, o mejor dicho, leer lo que algunos personajes relevantes de la blogosfera o como se llame dicen sobre qué puede o no hacer un blog. Muchos además son de esos de “consejos vendo y para mí no tengo“.Estos gurús de conocimiento web no sólo opinan, sino que sientan cátedra y gran parte de sus lectores coinciden con acquiescencia. Si lo dice Fulanito o Menganito, que tanto saben, pues será verdad ¿no?

Como suele ocurrir pocos se paran a reflexionar o pensar por si mismos dejando que otros lo hagan por ellos.

Pasa como con ciertos casos dados en una red social de fotografía que tuvo la osadez de implementar una nueva funcionalidad que permitía subir videos. Los que no estaban de acuerdo con esa funcionalidad que podían o no usar, arremetieron contra el servicio, como si accionistas fueran y contra, por supuesto, los que nos atrevimos a defender eso que ya no está tan de moda que se llama libertad.

New stickers on my laptop
Creative Commons License photo credit: magerleagues

Siempre he considerado a los gurús, a los de verdad, como personas humildes que dan su opinión, apuntando lo que estiman puede pasar en el futuro, que conocen las claves del éxito y las comparten y sobre todo entienden de lo cambiante y relativo de las cosas. Son prudentes, porque la persona sabia es la que sabe que puede estar equivocándose con lo que dice hoy teniendo que rectificar mañana.

Sin embargo esa falta de humildad que observo en ciertos personajes no puede dejar de ser curiosa y significativa. Estamos muchos, tal vez demasiados, diciendo qué es un blog y cómo tiene que funcionar. Condenamos los usos que hacen algunos de sus propios blogs, aparentemente olvidando el concepto de la libertad tanto del redactor como de los lectores a aceptar unos u otros comportamientos.

Mi experiencia con los bloggers no puede ser mejor. No digo que mi opinión pueda contar para nada, pero he encontrado a muchísima gente muy honesta, muy profesional y de una calidad en muchísimos casos muy por encima de lo que puedan llegar a escribir algunas de nuestras estrellas “blogueriles”. ¿Acaso consideran esto una amenaza? A mi me parece fantástico y genial. Me alegra ver tantísimos blogs que son muchísimo mejores que esta humilde Ningunterra.

Cada día aprendo una lección de humildad. Cada día sé que mi visión sobre los blogs no es precisa y que el futuro de éstos es brillante si entre todos aprendemos a respetar la independencia de la gente que los realiza.

Mucha gente diciendo lo que puede o no ser un blog

Absolut buzz, campaña viral

Hace unos meses que me apunte a BuzzParadise con el objetivo, siempre curioso, de saber cómo funcionan este tipo de campañas. Por la naturaleza de mi trabajo me gusta probar estos sistemas en los que la publicidad tradicional aprovecha el potencial viral de los blogs y la credibilidad de éstos.

Realmente pasó bastante tiempo antes de recibir varias notificaciones clara de algo que podría hacer. La palabra “Absolut” sin muchas más pistas me sonaba a evidente campaña de Vodka (bebida que no bebo), pero me intrigó la idea en sí y acepté.

Pasó como una semana y un día recibí una caja que inicialmente no tenía ni idea de dónde era. Cuando vi la dirección comprendí de dónde venía. No tenía ni la más remota idea de qué iba a ser. Al abrir descubrí que se trataba de una bonita caja con una copa de estas de fiesta dentro.

Al la copa acompañaba un documento con instrucciones que lamentablemente he perdido, pero que recuerdo no aclaraba gran cosa. Tras retrasar el momento de escribir algo por falta material de cualquier clase de tiempo, me ha llegado un correo recordándome que están esperando (muy amablemente eso sí) que escriba algo. De agradecer, y tener en cuenta, ha sido que han puesto algunos ejemplos para ayudarme a hacerme una idea de qué hablar.

De hecho esta campaña persigue crear un efecto viral atrayendo la creación entorno a una web en la que cada uno puede crear su visión ideal, sea relacionada con Absolut Vodka o no.

Copa Absolut Buzz
Creative Commons License photo credit: Oneras [free Tibet]

Me parece una iniciativa muy interesante que busca aprovechar la gran capacidad creativa de los internautas. En un tiempo en el que se ha demostrado que los usuarios “aficionados” de Internet pueden crear grandes obras creativas, comparables, si no mejores, a las de los profesionales, se abre una nueva época en la que las grandes empresas pueden aprovechar este potencial, reduciendo costos y dando vía libre a la creatividad.

Esta posibilidad se debe principalmente a la revolución digital que pone a disposición de cualquier usuario creativo toda clase de herramientas para la creación y edición de obras digitales de todo tipo.

Esperaré a ver cual es el siguiente de los cuatro regalos.

Absolut buzz, campaña viral

Derribar barreras

En el mundo existen todo tipo de barreras y fronteras que nos gustaría derribar. Sin embargo las barreras más difíciles de derribar, los muros contra los que chocamos siempre y las fronteras que limitan nuestro caminar, no son realidades físicas; están en nuestra mente.

Rusty wire
Creative Commons License photo credit: Ryan McD

Creo que la representación de estas fronteras mentales se reflejan en las barreras y muros físicos que construimos alrededor nuestro. Intelectualmente son esos prejuicios que buscan la diferencia en los demás convirtiéndolo en algo que inevitablemente nos separa.

Pero los prejuicios que creamos para aislar a los otros en realidad acaban confinándonos en un espacio pequeño, interior y endógamo que nos condena a la pobreza mental. Caemos así en un círculo vicioso de miedo al cambio y a comprender que las fronteras que creamos para diferenciarnos, nos hacen prisioneros de nosotros mismos y nuestras miserias.

Derribar barreras

Audi R8 en Ironman, la película

(Este no es un análisis patrocinado)

Hace unos pocos meses vi un vehículo impresionante en un parking. Era un Audi, pero desde luego que no se parecía a ningún Audi que hubiera visto por la calle antes. Tuve que asegurarme mirando con perplejidad los cuatro círculos unidos del logo de la marca. Era negro y casi daba miedo. Era un superdeportivo, un vehículo, una máquina llamada Audi R8. Como hace mucho tiempo que ya no sigo el mundo de los coches, no tenía ni idea de que ese vehículo existiera y al verlo me quedé impresionado.

Audi R8

Creative Commons License photo credit: CraigGrocott

Lo primero que pensé fue ¿pero estos de Audi en qué están pensando para hacer esta máquina? El motor central cubierto por un cristal al más puro estilo de Ferrari no dejaba lugar a dudas. Audi había creado una máquina capaz de competir con los superdeportivos de lujo. Al parecer no sólo compite sino que se muestra como claro ganador en muchas comparativas.

No volví a ver ni saber nada de ese aparato hasta saber de la campaña de Audi R8 en la película de Ironman. Por muchos motivos me he decidido a hablar de esta campaña que nos han contratado en Zync.es. Bueno, muchos motivos no, apenas tres, pero importantes. A saber, me gustan los coches, me gusta el cine y me gusta la idea hablar de la publicidad dentro de las películas. El problema es que no sé por dónde empezar.

Así que he tirado los dados y tras mostrar este video promocional de Audi R8 en Ironman, hablaré primero de la película.

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Audi R8 en Ironman, la película

Esa gentuza de las promotoras que ahora y sólo ahora piden que alguien haga algo

Unos seres viles y repugnantes que han empujado con su avaricia a miles de familias a la miseria de una u otra manera. Y con sus orondas barrigas, sentados alrededor de manteles de lujo piden ayuda en nombre de lo que ellos han arruinado para seguir engordando sus cuentas bancarias en paraísos fiscales.

Me repugna que esta gente que a buen seguro no perderán su empleo y sustento ahora se jacten de que piden “valentía” al gobierno. Esta gente debería avergonzarse y si existiera justicia, alguno deberían acabar entre rejas. En una cárcel especial de reciente construcción.

Y los que nos hemos tragado el cuento de la lechera, espero que hayamos aprendido.

Esa gentuza de las promotoras que ahora y sólo ahora piden que alguien haga algo