Mi voto en las elecciones del 1 de Marzo

Me están preguntado de a quien voy a votar o si voy a votar. Seré breve, voy a votar al partido que suelo votar últimamente, el PUM+J.

PUM+J

¿Porqué votar a un partido con casi nulas probabilidades de ganar? Por muchos motivos. No creo en el voto útil, me gusta bastante el programa del PUM+J, no han gobernado, tienen margen de confianza. No voy a abstenerme ni votar nulo porque ciertos radicales defensores de la violencia y la tortura a los vascos podrían sentir la tentación de decir que la abstención o lo nulo es un voto para ellos.

No creo en las promesas de los grandes partidos que gobernando han incumplido sistemáticamente lo que en su día prometieron. Como ya me han mentido varias veces, votarles de nuevo me convertiría en cómplice de su futuro engaño. Creo que es hora de castigar a los grandes partidos y ¿qué mejor manera que votar a alguien que al menos parece que puede ser honesto a juzgar por sus planteamientos?

Cada uno haga lo que quiera. Votaré a PUM+J y espero que mucha más gente lo haga también.

Mi voto en las elecciones del 1 de Marzo

Recordando días de ira y fuerza

A propósito de esta noticia de Meneame y de ciertas interesantes reflexiones que se han hecho, he recordado aquel día en que los cobardes asesinos etarras asesinaron tras una larga tortura a todo el Pueblo Vasco, a Miguel Ángel Blanco. Aquí mi recuerdo de aquellos días cuando nació el espíritu de Ermua.

Recuerdo bien ese día. Había concentraciones masivas y todos mis amigos nos sumamos a éstas. Vimos desde un bar que la gente se movía apresuradamente hacia la sede de HB, en aquel tiempo en la calle Urbieta confluencia con calle Prim.  Mi colega y yo nos miramos y nos fuimos a toda prisa pues escuchamos a la gente furiosa decir que iban para la sede de HB.

Y hete ahí que estaba yo corriendo por delante de la turba junto con un colega. Todos en dirección al sede de HB en la calle Urbieta de San Sebastián llenos, repletos de furia contra la banda asesina y los que los amparaban. Ibamos miles hacia allí sin saber qué iba a pasar y cuando mi colega y yo nos miramos nos dijimos que la consigna era evitar violencia, proteger a los de HB de la turba en la medida de lo posible, ibamos a ponernos por delante si era necesario.

Cuando llegamos la gente se arremonlinó delante de la puerta del edificio donde estaba HB, algunos miembros de la formación iban a entar en la sede y la gente los reconoció y rodeo, mi colega y yo saltamos adelante para evitar que se les agrediera, pero no había riesgo. La turba les gritó al unísono “aquí estamos, nosotros no matamos” extendiendo las manos abiertas delante de ellos, pero sin tocarles un pelo. La gente de HB “acojonada” se metió en el edificio para refugiarse en sus oficinas.

Delante de la puerta un ertzaina con casco evitaba que la turba entrara. Una mujer de dijo al policía “no necesitas casco, nosotros no somos tus enemigos, no necesitas taparte, no tienes que ocultarte de  nosotros” y el ertzaina se quitó el casco y miró a la multitud. Sólo recuerdo los aplausos y la emoción de sentirnos fuertes por una vez, todos unidos en el dolor y la rabia contra esos malnacidos etarras y sus compinches. Por desgracia, no mucho tiempo después el “espíritu de Ermua” se convirtió, como no podía ser de otra manera, en arma arrojadiza para intereses políticos de distinta índole. Lo que podía haber sido el auténtico comienzo del fin se corrompió.

Muchos años después seguimos igual, un pueblo con cada vez menos miedo, pero igual de torturado por esos mafiosos etarras que dicen “defender” un derecho a expresarse de un pueblo cuya decisión, la de vivir y defenderse por vías pacíficas y democráticas, sin violencia, no quiere respetar.

Recordando días de ira y fuerza

Votando o no votando según George Carlin

Vaya por delante que yo sí suelo votar, siempre que encuentro algún partido minoritario que demuestre en sus planteamos un mínimo de integridad y honradez. Admito que a veces no los encuentro.

Gracias por el texto localizado en LaClaire Enredada:

(El video ha sido eliminado por los radicales del copyright).

“Habrán notado que hay una cosa de la que no me quejo: Políticos. Todo el mundo se queja de los políticos, todo el mundo dice que son un asco. ¿Pero de dónde cree la gente que salen los políticos? No caen del cielo, no pasan a través de una membrana desde otra realidad. Vienen de ciudades americanas, familias americanas, hogares americanos, escuelas americanas, iglesias americanas, negocios americanos, y universidades americanas. Y son elegidos por ciudadanos americanos. Esto es lo mejor que podemos hacer chicos, esto es lo que ofrecemos, lo que produce nuestro sistema. Basura entra, basura sale.
Si tienes ciudadanos egoístas e ignorantes, vas a tener líderes egoístas e ignorantes. Y cuando llegue Noviembre no va a cambiar nada, tendremos un nuevo montón de americanos egoístas e ignorantes. Así que quizás, quizás, quizás no son los políticos los que dan asco. Quizás es otra cosa lo que da asco aquí, como, el público.
Sí, el público da asco, ahí tienen un bonito eslogan de campaña para alguien: “El público da asco”, ¡jode la esperanza, jode la esperanza!
Porque, si realmente todo es por culpa de los políticos, ¿dónde está toda la otra brillante gente de conciencia? ¿Dónde están todos los americanos brillantes, inteligentes y honestos, listos para presentarse y salvar a la nación, y liderar el camino? No tenemos esa clase de gente en este país. Todo el mundo está en el centro comercial, rascándose el culo, hurgándose la nariz, sacando la tarjeta de crédito y comprando un par de zapatillas con luces.
Así que yo he solucionado este pequeño dilema político para mí de una manera muy simple: el día de las elecciones, me quedo en casa. Yo no voto. Que les jodan, que les jodan. Yo no voto. Dos razones, dos razones por las que no voto, en primer lugar, no sirve de nada. Todo esto ya fue comprado, vendido y pagado hace mucho tiempo. La mierda que menean cada cuatro años… pfrrt, pfrrt, pfrrt, no significa una mierda.
Y en segundo lugar, no voto porque creo que, si votas, no tienes derecho a quejarte. A la gente le gusta darle la vuelta a eso, ya sé. Dicen: “Pues si no votas, no tienes derechos” Pero bueno! ¿Dónde está la lógica de eso? Si tu votas, y eliges gente dishonesta e incompetente, llegan al gobierno y lo joden todo, ¡tú eres responsable de lo que han hecho!, ¡Tú causaste el problema, tú les votaste!, ¡Tú, no tienes derecho a quejarte! Yo, por otra parte, que no voté, que no voté, que, de hecho, ni siquiera salí de casa el día de la elección, tengo todo el derecho a quejarme del desastre que vosotros creasteis y con el que yo no tuve nada que ver.
Así que ya sé que a finales de este año vais a tener una de esas molonas elecciones presidenciales que tanto os gustan, pasadlo bien, será muy divertido, estoy seguro que tan pronto como se termine la elección vuestro país mejorará inmediatamente. En cuanto a mí, estaré en casa ese día, haciendo esencialmente lo mismo que vosotros, la única diferencia es que cuando yo termine de masturbarme, tendré un poco de algo para enseñar. Gracias, chicos.” George Carlin

Creo que lo que dice es perfectamente aplicable a cualquier país o tipo de elección.

Votando o no votando según George Carlin

Nuestro voto favorece a los lobbys que nos alejan de la cultura

Esta situación es tremendamente grave. No sólo la Comisión Europea ha ignorado sistemáticamente varios informes independientes que encargaron, y que se pagaron con nuestros impuestos, porque no satisfacían la propuesta impulsada por los lobbys de presión de la industria del entretenimiento, sino que se han decantado por una “solución” que únicamente beneficia a la industria y poco o nada a los artistas.

Es una ley que perjudica a la ciudadanía. Así de simple. Una vergüenza y  una muestra más de la complicidad de los políticos que todos elegimos con un fenómeno muy grave, el secuestro de la cultura. Sí. El dominio público les molesta, no les gusta y frenan todo avance. Es lamentable y digo más, somos cómplices si seguimos votando a esta gentuza. Así de sencillo. Si eso se mantiene es con nuestra connivencia.

Si seguimos votando a los mismos partidos mayoritarios tendremos lo que nos merecemos. Lo malo es que condenamos a nuestros descendientes, sin culpa alguna, a la miseria de no poder acceder a partes fundamentales de la cultura humana.

Nuestro voto favorece a los lobbys que nos alejan de la cultura

La diferencia entre un político y un ladrón

Internet llegó con la intención de quedarse. Informaciones y curiosidades que quedaban relegadas por los grandes medios logran una difusión inusual gracias a medios alternativos. Estamos lejos de lograr el pensamiento crítico global, pero de vez en cuando se dan pequeños pasos que nos alegran el día.

Que los políticos cada día están más en evidencia ante la ciudadanía es algo que no deberían soslayar.

Para muestra lo que nos cuenta Historias de la Historia sobre Millor Fernandes, un humorista, dramaturgo, escritor y traductor brasileño que preguntó la del millón: ¿Cual es la diferencia entre un político y un ladrón?

De entre las muchas respuestas hay una, de Fabio Viltrakis, que destaca:

“Estimado Millor, después de una larga búsqueda llegué a esta conclusión: La diferencia entre un ladrón y un político es que yo elijo a uno, y el otro me elije a mí. ¿Estoy en lo cierto?”

Ni que decir, esa era la respuesta correcta.

Por supuesto que yo no creo que todos los políticos sean ladrones, sé de buena tinta que alguno hay honrado; espero que éstos se den por aludidos, pero no es menos cierto que cada vez con más frecuencia una enorme parte de éstos demuestra su auténtico rostro ante una sociedad aletargada. Una sociedad aletargada a la que no pocos nos hemos propuesto despertar poco a poco, con nuestras pocas herramientas y recursos, con el objetivo de que devuelvan, como poco, parte lo robado.

Para acabar una memorable frase de mi Marx favorito, Groucho; vía Wikipedia.org:

La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados.” Groucho Marx

La diferencia entre un político y un ladrón