Mis respuestas a algunas de las preguntas frecuentes de religiosos

roma001331. ¿Por qué no crees en Dios?

En primer lugar porque no existe evidencia alguna en tal sentido y creer y confiar nuestra manera de vivir nuestra vida en algo improbable es arriesgado sin tener pruebas sólidas. Sin embargo lo más importante tal vez sea definir qué es Dios o de qué tipo de Dios hablamos pues todo cambia totalmente si definimos a Dios como el judeo-cristiano-islámico o como los dioses del antiguo Egipto, África o los Mayas… por poner unos pocos ejemplos.

No obstante la pregunta debería ser hecha en otro sentido que sería más apropiado para como “¿por qué no te crees que existe un Dios?”. El peso de la prueba pasa a quien afirma creerse algo y es quien debe explicarse. No al revés.

2. Los ateos no tenemos moral.

No me considero ateo. Es una palabra que clasifica y cierra la naturaleza tan rica y variada de las personas y mi propia identidad. Todos nacemos sin creernos esas cosas. Nos adoctrinan para hacerlo.

Si bien astas alturas y con el fin de situar el debate rápidamente en contexto, aunque con indudables carencias, el término ateo se aproxima, lo acepto siempre y cuando al creyente de le llame crédulo. En ese sentido el crédulo no tiene moral propia, le son impuestas ciertas reglas que tiene que acatar forzosamente. Cualquier disidencia se puede transformar en castigo.

Pasando a la cuestión ¿alguien que no se cree dioses conscientes preocupados por el devenir de los humanos… puede tener moral? Sí, sin duda. El hecho de creerse que existen dioses no tiene nada que ver con la moral, ya que según religiones ésta moral es tan variada e interpretable que en demasiadas ocasiones produce fenómenos como el asesinato ritual, mutilaciones de todo tipo, guerras “santas” (yihads), negación de la libre elección de pareja y en definitiva comportamientos considerados altamente morales para algunos pero inaceptables para aquellos a los que afectan y a las personas sensibles, inteligentes y empáticas.

En pocas palabras, creerse lo que dicen las religiones no sólo no frena comportamientos negativos para el entorno, sino que lo suele justificar con demasiada frecuencia. Es cierto que en algunos casos existen aciertos en las lecciones morales, pero no son lecciones ajenas a la vida en sociedad, perfectamente posibles sin la necesidad de una religión, aunque sólo sea por ser herramientas adecuadas para el mantenimiento de la sociedad y la civilización (cualquiera sea ésta).

No creerse lo que dicen las religiones obliga a una reflexión profunda sobre lo finito de nuestra existencia y experiencia en el mundo que puede dar como resultado que nos preocupemos más, como es mi caso, por los demás ahora y así no dejar de buscar la justicia ante hipotéticas existencia segura de ésta tras la muerte.

Cuando eres consciente de que tu vida actual es todo lo que tienes, has de aprovechar para hacer lo mejor no sólo para ti, sino para los demás, que redundará en algo mejor para ti igualmente, así como para tus descendientes, portadores de parte de tu propio código genético.

Ayudar a los demás es por lo tanto un acto de egoísmo que mejora las probabilidades de un entorno correcto para perpetuar tus genes. Para ayudar correctamente hay que tener unos niveles de moral y ética muy superiores a los de cualquier religión.

3-5. Algún día aceptaras a Dios, Él te quiere.

No, eso no ocurrirá. No existe un dios y si existiera quiero pensar que preferiría a alguien que sin esperar recompensa alguna hace lo correcto que aquel que lo hace, sin cuestionar si realmente es correcto o no, esperando una recompensa.

Suelo decir: “haz lo correcto por los demás, pero no lo hagas sólo porque esperas una recompensa, hazlo sobre todo sin esperarla”.

6. Si no hay Dios, ¿qué ocurre cuando mueres?

Como decía un sabio, antes de nacer estaba supongo que “técnicamente” muerto, por lo que ya sé lo que ocurre, nada. Supongo que al morir ocurren dos cosas además de nada. Desde el punto de vista fisico químico nuestros átomos se volverán a repartir entre materiales inanimados y otros animados, nuestras acciones físicas se diluirán poco a poco en los recovecos de todo el entorno físico. Nuestros genes, prestados a su vez por los anteriores, intentarán replicarse hasta extinguirse definitivamente.

Desde el punto de vista espiritual habremos dejado huella que será visible durante más o menos tiempo. De ahí que crear cosas, o contribuir a que estas cosas sean creadas, hacer cosas buenas a una u otra escala puede tener un efecto más o menos importante y durable en la vida de las demás personas. Es como cuando se dice, no sin razón, que uno no muere del todo si pervive en la memoria de los demás.

Uno puede leer y obtener información de alguien muerto por ejemplo gracias a lo que haya escrito, cantado o filmado.

7. Si no hay Dios, ¿Cómo se creo el universo?

La respuesta la da Carl Sagan con claridad. Si todo tiene un causa primera ¿qué causó a Dios? Si Dios es eterno, ¿qué previene al Universo de ser eterno él mismo? ¿No podemos llamar al Universo, inconsciente, gigantesco, tal vez infinito, un dios en si mismo? No podemos saberlo, pero en la búsqueda de estas respuestas vemos cada día con más claridad que el concepto “Dios” es probablemente algo que hemos inventado para reconfortarnos a nosotros mismos ante los abismos a los que nuestra mente se asoma.

8. Si estas en lo cierto y yo equivocado ¿qué tengo que perder?

Vivir en plenitud, ser responsable de tus actos, por lo tanto ser completamente merecedor de las recompensas o responsable de los fracasos y aprender de éstos por lo tanto, tomar tus decisiones, hacer lo verdaderamente correcto por los demás, dejar una huella perdurable e intelectualmente honesta.

Vivir engañado es como vivir bebiendo o drogado, las cosas no se perciben como son sino distorsionadas y se afecta a los demás (a veces para bien, pero con frecuencia para mal). Podemos ser capaces de ver el sufrimiento de otros y pasar página. Hemos de quedarnos en esa página e intentar algo, que por pequeño que sea, siempre ayudará. Esto no es algo ajeno a los religiosos. Hay mucha gente que hace siempre el bien para los demás, pero ante todo son personas honestas, humildes, empáticas y responsables que lo serían también sin el necesaria concurso de una religión que en todo caso toman como orientación, no como guía exclusiva.

Si yo estuviera equivocado y existe Dios, y si es como yo querría o supongo que debería ser, seguro que me invitaría a tomar unas cervezas y charlaríamos un buen rato como buenos viejos amigos. Si es de otra manera, y si por mi excepticismo me condena a sufrimientos eternos a pesar de haber intentado hacer siempre lo mejor (aunque me haya equivocado con frecuencia), pues sin duda es que ese dios no merecía la pena y estaré por lo tanto en el lugar apropiado. Es como decía Thoreau: el lugar apropiado para la persona justa cuando el gobierno y las leyes no lo son, es la cárcel.

9. ¿Cómo puedes vivir sabiendo que tu vida no tiene sentido?

Por la maravilla de pensar en la inmensidad de casualidades que se han dado a escala universal para que yo exista. La oportunidad de ser consciente y experimentar la maravilla de vivir. Pero sobre todo porque todo tiene sentido a pequeña escala. La pequeña escala es la escala en la que nos movemos. Tal vez una escala infinitesimal, como si mirásemos la vida de una simple hormiga. Para nosotros tiene poco sentido el trabajo atareado de una pequeña hormiga en el contexto de la historia humana, pero para la hormiga es esencial. Vital.

En mi escala me maravillo de las pequeñas cosas, de los trillones de combinaciones de interacciones físico químicas para dar lo que soy y mi entorno. La capacidad de maravillarse ante el espectáculo del Universo y poder sonreir ante ello mientras sea posible y mientras sigamos girando entorno a la estrella llamada Sol, o girando en un brazo de una galaxia, en un cúmulo de galaxias, en una zona del Universo.

Pero sobre todo puedo vivir la vida gracias a compartir este corto viaje con gente estupenda y maravillosa en el mismo barco llamado Tierra.

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Mis respuestas a algunas de las preguntas frecuentes de religiosos

Lo que hay que hacer por la música, la manera de protegerla

Musopen es una organización sin ánimo de lucro que está contratando interpretaciones de los clásicos del dominio público como Beethoven o Tchaikovsky para que éstas caigan también en el dominio público y se puedan usar libremente.

La manera de proteger la cultura y el dominio público es lo que al final tienen que hacer organizaciones privadas sin ánimo de lucro, contando únicamente con las contribuciones de los ciudadanos, pues los estados fallan e incluso torpedean. Esto debería ser un ejemplo que ponga en evidencia y avergüence a los sucesivos gobiernos que realmente no sólo no están haciendo nada por el domino público, lo que nos pertenece a todos, sino que más bien luchan por piratear de él, aceptando las exigencias de algunos lobbys estendiendo ad nauseam los término de protección de “todos los derechos reservados”.

Es curioso que el importe que hace falta para crear grabaciones libres de música clásica sea tan relativamente bajo. ¿Cuánto le costaría a los estados hacer esto mismo? ¿No deberían hacerlo de forma proactiva? ¿No es en sí una de las relevantes misiones para la que han sido elegidos los que nos gobiernan, nuestros empleados? En lugar de bailar al son de los lobbys y grupos de presión que sólo buscan perpetuar sus negligentes modelos de negocio e insultar a los ciudadanos ¿no sería mejor hacer algo de verdad, práctico, sencillo y necesario, por la cultura?

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Lo que hay que hacer por la música, la manera de protegerla

Carl Sagan sobre Dios

Texto de Carl Sagan encontrado en Historias de la ciencia. El texto es del libro “La Diversidad de la Ciencia” de Carl Sagan:

Si vamos a hablar de la idea de Dios y limitarnos a argumentos racionales, probablemente sea útil saber a qué nos referimos al decir “Dios”. No es tarea fácil. Los romanos llamaban ateos a los cristianos. ¿Por qué? Bien, los cristianos tenían una especie de dios, pero no era un dios real. No creían en la divinidad de los emperadores glorificados o de los dioses del Olimpo. Tenían una especie de dios peculiar, diferente. Por tanto, lo fácil era llamar ateo a los que creían en un dios diferente. Y esa tendencia general a considerar ateo al que no cree exactamente lo mismo que yo prevalece en nuestro tiempo. Hay toda una constelación de características en las que pensamos generalmente en occidente, o más bien en la tradición judeo-cristiano-islámica, cuando pensamos en Dios. Las diferencias fundamentales entre el judaísmo, el cristianismo y el islam son triviales comparadas con las similitudes. Pensamos en un ser omnipotente, omnisciente, compasivo, que creó el Universo, que responde a las plegarias, que interviene en asuntos humanos, etc.

Pero supongamos que hubiera pruebas concluyentes de la existencia de un ser que tuviera algunas pero no todas esas propiedades. Supongamos que, de algún modo, se demostrase que hubo un ser que creó el Universo pero que es indiferente a las plegarias. O, peor, un dios que se desentiende totalmente de la existencia humana. Es un dios muy parecido al de Aristóteles. ¿Sería Dios o no? Supongamos que fuera alguien omnipotente pero no omnisciente o viceversa. Supongamos que este dios entendiera las consecuencias de sus acciones pero que fuera incapaz de influir en toda una serie de cosas, por lo que estaría condenado a un universo en el que sus fines últimos no podrían cumplirse. Casi nunca se piensa o se habla de este tipo de dioses alternativos. A priori no hay razón alguna por la que no puedan ser tan probables como los dioses más convencionales.

Y el tema se vuelve más confuso todavía porque teólogos destacados como Paul Tillich, por ejemplo, negó explícitamente la existencia de Dios, al menos, como potencia sobrenatural. Bueno, si un teólogo valorado (y sin duda no es el único) niega que Dios sea un ser sobrenatural, a mí el asunto se me antoja más bien confuso.

La serie de hipótesis que subyace bajo la palabra “Dios” es inmensa. Una ingenua visión occidental de Dios es la de un hombre inmenso, de piel clara, con una larga barba blanca, que se sienta en un gran trono y lleva la cuenta hasta de cada gorrión muerto.

Comparemos esta visión con una bastante diferente de Dios, propuesta por Baruch Spinoza y Albert Einstein, en una segunda clase de dios al que ellos consideraban Dios. Einstein interpretaba constantemente el mundo en función de lo que Dios haría o dejaría de hacer, pero por Dios entendía algo no muy diferente a la suma total de las leyes físicas del Universo; es decir, la gravitación más la mecánica cuántica, más la teoría del campo unificado, mas unas cuantas cosas más, para él, equivalían a Dios. Y lo que querían decir con todo eso es que había una serie de principios físicos, extraordinariamente poderosos, que parecían explicar mucho sobre un Universo que de otro modo era inexplicable.

Sería insensato negar la existencia de leyes de la naturaleza y, si de esto es de lo que hablamos cuando decimos Dios, no hay posibilidad alguna de ser ateo, o al menos alguien que profesase el ateísmo tendría que dar un argumento consistente de por qué las leyes de la Naturaleza son inaplicables. Y creo que se vería en apuros para lograrlo.

Así pues, según esta segunda definición de Dios, todos creemos en Dios. La primera definición es mucho más dudosa y hay una amplia gama de otros tipos de dioses. Y, en todo caso, debemos preguntarnos: “¿De qué tipo de dios hablamos y qué prueba hay de que Dios existe?”

Pensemos en las posibilidades: mundos sin dioses, dioses sin mundos, dioses creados por dioses preexistentes, dioses que siempre han estado aquí, dioses que nunca mueren, dioses que mueren más de una vez, diferentes grados de intervención divina en los asuntos humanos; ningún profeta, uno o muchos; ningún salvador, uno o muchos; ninguna resurrección, una o muchas; ningún dios, uno o muchos. Y cuestiones relacionadas con los sacramentos, la mutilación religiosa y la escarificación, el bautismo, las órdenes monásticas, las expectativas ascéticas, la presencia o ausencia de vida después de la muerte, días para comer pescado, días para no comer en absoluto, justicia en este mundo, el próximo o en ninguno en absoluto, reencarnación, sacrificio humano, prostitución en el templo, yihads y así sucesivamente. Hay una inmensa variedad de cosas en que la gente cree. Las diferentes religiones creen diferentes cosas.

Considerando esta serie de alternativas, algo que se me ocurre y que me asombra es que, cuando alguien tiene una experiencia de conversión religiosa, casi siempre es a la religión o a una de las religiones en las que se cree principalmente en su comunidad. ¡Sin embargo, hay tantas posibilidades! Por ejemplo, es muy raro en Occidente que alguien tenga una experiencia de conversión a una religión en la que la deidad principal tenga cabeza de elefante de color azul. Es bastante raro. Pero en la India hay un dios azul con cabeza de elefante que tiene muchos devotos, y no es tan raro ver pinturas de este dios. ¿Cómo es que la aparición de dioses elefantes está limitada a la India o a sitios donde hay una fuerte tradición hindú? ¿Cómo es que las apariciones de la Virgen María son comunes en Occidente pero raramente se producen en lugares de Oriente en los que no hay una importante tradición cristiana? ¿Por qué los detalles de las creencias religiosas no cruzan barreras culturales? Es difícil de explicar a no ser que los detalles estén totalmente determinados por la cultura local y no tengan nada que ver con algo externamente válido.

Dicho de otro modo, cualquier predisposición a la creencia religiosa puede verse poderosamente influida por la cultura indígena, viva uno donde viva. Especialmente si los niños están expuestos desde muy pequeños a una serie de doctrinas, música, arte y ritual, es algo tan natural para ellos como respirar, motivo por el cual las religiones hacen tantos esfuerzos para atraer a los más jóvenes.

Creo que si alguna vez llegamos a creer que entendemos plenamente quiénes somos y de dónde venimos, habremos fracasado. Pienso que esta búsqueda no lleva a la satisfacción complaciente de saber la respuesta, no produce el arrogante sentimiento de que tenemos la respuesta delante de nosotros y sólo necesitamos un poco más de experimentación para descubrirla. Por el contrario se trata de llevar a cabo un decidido intento de saludar al Universo como es realmente, no para endosarle nuestras predisposiciones emocionales, sino para aceptar con valentía lo que nuestra exploración nos muestre.

Miremos abiertamente el Universo y veamos cómo es. ¿Y cómo es? Posee un orden. Hay una cantidad asombrosa de orden, no es que lo hayamos introducido nosotros, pero ahí está. Ahora bien, a partir de este hecho, podemos decidir llegar a la conclusión de que Dios existe, y entonces volvemos a todas las demás cuestiones: ¿de dónde viene el principio rector? ¿De dónde viene Dios? Si me dicen que no debo formular la pregunta de dónde viene Dios, entonces, ¿por qué tengo que preguntarme de dónde viene el Universo? Y así sucesivamente.

En Occidente tenemos Diez Mandamientos. ¿Por qué ninguno de ellos nos exhorta a aprender? “Entenderás el mundo. Comprenderás las cosas.” No hay ningún mandamiento así y muy pocas religiones nos empujan a potenciar nuestra comprensión del mundo. Me parece asombroso que las religiones, en general, se hayan acomodado tan mal a las sorprendentes verdades que se han descubierto en los últimos siglos.

Un creador inmortal es, por definición, un dios cruel, porque Él, que nunca tiene que enfrentarse al temor de la muerte, crea en cambio, innumerables criaturas que sí tienen que hacerlo. ¿Por qué hace algo así? Si Él es omnisciente, podría ser más amable y crear seres inmortales, protegidos del peligro de muerte. Sin embargo, crea un Universo en el que muchas partes, y quizá la totalidad del mismo, mueren. En muchos mitos, la posibilidad que más preocupa a los dioses es que los humanos descubran algún secreto de inmortalidad o incluso, como en el mito de la Torre de Babel, por ejemplo, intenten un asalto a los cielos. Hay un imperativo claro en la religión occidental, y es que los humanos deben seguir siendo criaturas pequeñas y mortales. ¿Por qué? Es un poco como si los ricos que imponen la pobreza a los pobres pretendieran ser amados por ello.

En “La edad de la razón”, Thomas Paine escribió:

¿De dónde pudo surgir la soberbia y extraña presunción que el Todopoderoso, que tenía millones de mundos dependientes por igual de su protección, pudiera desentenderse de todos los demás y venir a morir al nuestro porque, dicen, un hombre y una mujer comieron una manzana? Y, por otro lado, ¿debemos suponer que todos los mundos de la ilimitada creación tuvieron una Eva, una manzana, una serpiente y un redentor?

Lo que Paine está diciendo es que nuestra teología está centrada en la Tierra y atañe sólo a un pequeño trozo de espacio; y que, cuando damos un paso atrás y alcanzamos una perspectiva cósmica más amplia, nuestro mundo es, en realidad, insignificante. Y, desde mi punto de vista, hay además un problema general que afecta a gran parte de la teología occidental, y es que el Dios retratado es demasiado pequeño. Se trata del dios de un mundo diminuto y no del dios de una galaxia, menos aún de un universo.

Así, a medida que la ciencia avanza, Dios parece tener cada vez menos que hacer. Pero lo que evidentemente ha ocurrido es que ante nuestros propios ojos ha ido apareciendo un Dios de los vacíos; es decir, lo que no somos capaces de explicar, se lo atribuimos a Dios. Después, pasado un tiempo, lo explicamos, y entonces deja de pertenecer al reino de Dios. Los teólogos lo dejan de lado y pasa a la lista de las competencias de la ciencia.

Hemos visto que eso ocurría una y otra vez. Y así, lo que ha sucedido es que Dios ha ido derivando -si es que hay un Dios real de tipo occidental; por supuesto, hablo metafóricamente-, ha evolucionado hacia lo que los franceses llaman un roi fainéant -un rey ocioso-, que puso en marcha el Universo, fijó las leyes de la Naturaleza y luego se retiró o se fue a otra parte. Esto no se aleja en absoluto de la opinión aristotélica del primer motor inmóvil, excepto que Aristóteles tenía varios primeros motores inmóviles, y le parecía que eso era un argumento para el politeísmo, algo que hoy a menudo se pasa por alto.

Como decía David Hume:

Los muchos ejemplos de milagros, profecías y acontecimientos sobrenaturales falsificados que se han detectado en todas las épocas por pruebas de lo contrario o porque ellos mismos han puesto en evidencia su absurdidad, demuestran suficientemente la fuerte propensión de la humanidad a lo extraordinario y maravilloso a pesar de que lo razonable sería sospechar de todos los relatos de este tipo. Es raro, podría decir un lector reflexivo, que estos acontecimientos prodigiosos no se produzcan en nuestros días, pero no es raro que los hombres mientan en todas las épocas.

Y añade:

En la infancia de las nuevas religiones, los sabios y los cultos suelen considerar que el asunto es demasiado nimio para merecer su atención o consideración. Y después, cuando quieren detectar el fraude  con el fin de sacar del error a las multitudes engañadas, el momento ha pasado, y los documentos y testigos que podrían aclarar el asunto han desaparecido sin posibilidad de recuperación.

Carl Sagan sobre Dios

Trae tu libro y te doy la versión eBook a buen precio o gratis

Leo en Techdirt sobre una tendencia en Japón por la cual los propietario de libros los escanean para convertirlos en eBooks y así leerlos en multitud de dispositivos. Algo que por lo que se comenta podría ser legal y desde luego es legal en España (copia privada, ¿recuerdan?). La cuestión es que, como siempre, los editores se llevan las manos a la cabeza pues ven peligrar su modelo de negocio basado en la venta de copias. Algunos expertos ya creen que hay que cambiar la ley de Japón y ya puestos también la española.

Ahora vamos con una propuesta loca e irreverente para los autores y editoriales capaces de comprender lo que les va a pasar: ¿porqué no ofrecer a los dueños de libros ediciones en ebook de éstos a buen precio, digamos, si pasan por una librería a mostrar algunos de sus favoritos? ¿Porqué no, al comprar un nuevo libro en papel, regalan la versión en eBook?

La clave es dar una experiencia de servicio buena junto a contenidos de calidad, a buen precio y sin DRMs molestos e inútiles.

Trae tu libro y te doy la versión eBook a buen precio o gratis

Breve comentario sobre la nueva visualización de Flickr

Es curioso: hace tiempo que no uso Flickr ni de cerca como hacía al principio, o cuando logré que muchísima gente se apuntara al servicio. En general y en perspectiva, el servicio general de Flickr ha empeorado mucho y más desde que Yahoo! lo comprara a Steven Butterfield y cía. Ahora ha surgido una nueva controversia sobre la forma en la que se visualiza la aplicación en general y hay opiniones para todos los gustos.

He de admitir que la nueva disposición en general no me gusta. No siempre por las razones expuestas, y supongo que habrá mucho del clásico hecho de que estaba acostumbrado al otro y cambiar siempre cuesta.

Desde un punto de vista estrictamente personal y desde la visión de alguien que realmente cree en el valor de compartir, me encuentro con una curiosidad por la que el nuevo sistema no me gusta: Es muy difícil ahora saber quién permite o no descargar las fotos (el tema de la imagen transparente que impide a priori la descarga con el botón derecho del ratón) ya que sobre la fotografía ya no están los iconos que aparecían antes con las posibilidades básicas como poner notas, ver tamaños grandes (que indicaban que se permitía descargar), etc. Ahora hay que hacer más clics para lograr obtener esa información o frustrarse dando al botón derecho y no lograr nada. Esto hace que pierda tiempo descartando ver las imágenes de las personas que creen que no deben permitirme bajar sus fotos, por lo tanto compartir, y me consideran, por algún extraño motivo, un potencial “¿ladrón de fotos?”. La verdad, no me gusta molestar a quien no quiere que me baje sus fotos, prefiero ver y admirar a aquellos que sí lo hacen y más a aquellos que usan licencias tipo Creative Commons.

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Por contra lo que ocurre es que ahora se pueden ver tamaños más grandes de fotografías que no se pueden descargar y eso facilita el usar “trucos” sencillos para descargar las fotos, lo cual puede ser bueno o malo, pero ahí está. No sé si los totalmente celosos de que se descarguen sus fotos se han dado cuenta, pero ahora es mucho más fácil, eficaz y sencillo hacer capturas de pantallas de estas imágenes en tamaños de hasta 1024, un tamaño más que razonable, gracias a plugins como ScreenGrab! para Firefox. En este ejemplo lo muestro con una fotografía mía, sólo para ilustrar cómo funciona el sistema ya que yo sí permito la descarga de los tamaños grandes de todas mis fotos, ¡hey incluso permito su uso comercial 🙂 !

Image Hosted by ImageShack.us

Por cierto que puede ser de interés, para el que sopese el cambiar de servicio de hosting y gestión de colecciones de fotos, valorar estos servicios. Los estoy analizando y estudiando. A ver si os puedo contar algo de algunos ellos en breve:

http://www.ipernity.com

http://www.redbubble.com

http://www.zooomr.com

http://picasaweb.google.com

http://www.fotki.com

http://www.smugmug.com

http://photobucket.com/

http://www.panoramio.com

http://www.snapixel.com

Breve comentario sobre la nueva visualización de Flickr

About Verizon and Google proposal about Net Neutrality for Mr. Page and Mr. Brin

Dear Mr. Page and Mr. Brin,

Here I’m sending this open letter mail from GoogleMail, one of the various Google service I use everyday. Also is the first mail I ever send to you. Of course I keep in mind you that you are very busy and most probably won’t get to read this, but I send it anyway for I believe is important.

Quite soon I ,might be traveling to the Silicon Valley, I’ve been a couple of times in Google headquarters at Mountainview. It’s amazing the spirit you can find there. I’m kind of a Google related products fan. But I’m not a fan boy. I always keep the necessary distance when dealing with powerful companies.

I work in what you’d call a startup and now am working on a spinoff of that one which deals with new business models around digital content. After having been thinking for years about ways to solve some of the content industry problems, one thing looks crystal clear: Whatever has to be done will be done in the Internet. And Internet means, as you know, the whole Internet. It really doesn’t matter the way we access to the Web, but that we can access it in a neutral way if we want to compete and to show that other ways can be tested to achieve a good relationship between rights holders and end users.

And to be honest, that is one of the reasons I don’t like your proposal together with Verizon. Wireless  might be challenging, but deep inside, if you look at it, is no more challenging than old modems used to be back not many years ago. To foster innovation and to reach a sustainable way of having ubiquous online wireless Internet is the Net Neutrality what we need. Otherwise I believe we would still be using 36k modems instead of semi-broadband technologies.

I believe Google, and you two specially, understand this in a much clearer way and is your responsibility to go with your users rather thant with other big telecomunications company. As someone said, you have been choosen by us to lead, to fight for us, and the profit of being with your users goes way beyond mere money, it goes to loyalty and people that would fight shoulder by shoulder with you against anything that might come.

If there is something great men know how to do well is to admit mistakes and to change their possitions when necessary. Now is your time and you will not be alone if you do so. We can forgive and most important, we need to be able to forgive Google.

Kindest regards,

Mario Pena

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“Vi Veri Veniversum Vivus Vici”
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La industria del entretenimiento sigue intentando vincular pornografía infantil e infracciones de copyright

Leo en Techdirt sobre el enésimo intento de la industria de grabación de discos al comparar dos actividades completamente distintas para llenar de falacias su desesperada cruzada por mantener un modelo de negocio con cada vez menos sentido.

En este caso entran en el debate de la Neutralidad de la Red para en una carta suscrita por RIAA, A2IM, AFM, AFTRA, ASCAP, BMI, NMPA, SESAC, SoundExchange, la Recording Academy, la California Songwriters Association, el Music Managers Forum, y la Nashville Songwriters Association International, exigir que los proveedores de Internet sean policías y espías de nuestras comunicaciones.

La comunidad musical que representamos cree que es vital que cualquier iniciativa política sobre Internet permita y anima a los ISPs y otros intermediarios a tomar medidas que detengan actividades ilegales como infracciones de copyright y pornografía infantil.

Sí, vamos, igualito. Ya de paso podrían ir un poco más lejos, sin duda, pero lo que es especialmente repugnante es la mera idea de comparar dos cosas tan diametralmente opuestas es una utilización y explotación interesada de un fenómeno, la pornografía infantil, tan repugnante. Esto da una idea de la catadura moral de estos que se creen en posesión de la única moral posible, la misma moral que roba del dominio público y criminaliza a las personas por aceptar que todo ha cambiado con la llegada de las herramientas digitales.

La mera insinuación de comprar a los ciudadanos que intercambian música en Internet con pornógrafos infantiles resulta demasiado ofensiva e insoportable. Habría que lanzar un mensaje claro a la gente capaz de usar algo así para justificarse. Tienen que estar muy desesperados y sentirse muy patéticos.

Cualquier persona con criterio científico y escéptico verá que este tipo de falacias no son sino interesadas manipulaciones de lo que está ocurriendo en realidad. Es muy triste que se aprovechen del abuso de unos adultos sobre niños en su desesperado ataque a la sociedad.

La industria del entretenimiento sigue intentando vincular pornografía infantil e infracciones de copyright