A veces es curioso

Lo curioso que son las cosas y lo que voy a escribir es una simple simplificación. Existen y existieron otros muchos factores que faltaré de mencionar, pero antes de que mi memoria falle, lo voy a contar:

Fue Barack Obama que llevó a Joe Biden como vicepresidente, un lobbysta de parte de la industria de intermediación del entretenimiento. Juntos obligaron al gobierno de Zapatero (que aceptó de buen grado) una modificación en la ley, un truco, para acabar con el sistema de garantías legales que hasta entonces había existido, más o menos, en nuestro país, con el objetivo único de aparentar que se podía acabar con la posibilidad de la gente copiando ficheros digitales que los titulares del monopolío no querían que se copiaran.

Eso forzó una reacción de muchos ciudadanos que se condensó en un término #nolesvotes (un hashtag usado en Twittter todavía hoy en día).

Ese #nolesvotes fue uno de los gérmenes de lo que luego sería #democraciarealya que llevó a otro hashtag (¿qué sería del mundo sin hashtags?) que fue una de las primeras materializaciones analógicas de un sentir compartido por Internet, en concreto las redes sociales.

Todos esos movimientos castigaron muy seriamente a un partido que en el sentir de no pocos había traicionado sus propias bases, el PSOE.

La debacle electoral del PSOE, por su propia y exclusiva responsabilidad en relación a lo que originó #nolesvotes y en tal vez mayor medida por su alineamiento al lado de los criminales especuladores financieros creadores de la gran estafa actual, propició la mayoría absoluta del PP que hoy gobierna con mano de hierro en contra de la mayor parte de la ciudadanía expandiendo de forma cruel el yugo impuesto por bancos y otras grandes industrias acaparadoras de dinero inestable y riquezas.

Tras el 25-S, una nueva vuelta de tuerca se ha dado. Si quedaban dudas, hoy nadie con criterio propio, puede pensar que vivimos en un estado democráticamente sano. Nadie puede confiar ya en las fuerzas de seguridad del estado y tal vez nos acerquemos a momentos mucho más dramáticos.

Una cadena de acontecimientos cuya una de las primeras causas está en Barack Obama a quien muchos, en su momento, quisimos apoyar. Dicen que cada uno recibe lo que merece. Y tal vez así sea.

A veces es curioso

Catarsis

Hace un tiempo le pregunté a una miembro del Partido Popular, Juana Benogechea, sobre su opinión acerca de la creciente brecha entre la clase política que debería representarnos y la sociedad que cada vez en mayor medida se siente menos representada y se da cuenta de la pleitesía que algunos rinden a los grandes acaparadores enconómicos.

Esa pregunta, de hecho, se la hice a varios políticos de diferentes colores y curiosamente, y contra todo pronóstico la mejor respuesta fue la que comenté. Tal vez tenga que ver con el hecho de que Juana es historiadora y su respuesta, pueda en contexto es especialmente reveladora.

A su mente, decía, venía la palabra “catarsis“. Llegaban momentos en la historia en que algo dramático ocurría y había quienes ya no aguantaban más y estallaban para purificar la situación. Eso le preocupaba.

Estamos en una situación pre-catarsis social. Algo va a ocurrir antes que tarde y de hecho ya está empezando a ocurrir.

Cada vez más gente tiene menos miedo y está actuando y cuando sabemos que es ellos o nosotros, cuando lo dejan bien claro, el final de un periodo está llamado a llegar antes de lo esperado.

Y lo que ocurra no será bonito, pero sí será inevitable. Porque unos no lo han querido ver y otros lo aprovecharán en su beneficio. Entre medio estará el dolor, la ira, la rabia y muchísima gente que sentirá que no tiene ya nada que perder. La gente herida, como decía en “Luna de Hiel” es la más peligrosa, porque sabe que puede sobrevivir.

Lo que también debe quedar meridianamente claro a aquellos que se burlan de todos esos ciudadanos preocupados y cada día más furiosos, es que no hay marcha atrás. Estamos entrando en el lago de sangre y muchos no estamos dispuestos a vivir una nueva dictadura absoluta. Tal vez algo se haya roto para siempre. Tal vez ya no se pueda arreglar. O tal vez no queramos arreglar algo tan roto y prefiramos construir algo nuevo.

 

 

 

Catarsis

Reflexión tonta y controvertida del día: La Fe y la evidencia que no es necesaria pero lo es

Esta es una de esas reflexiones tontas, pero controvertidas, porque tiene que ver con la religión, y cuando opinas sobre la religión, sobre lo que otros se creen, siempre hay controversia.

Una de las conclusiones a las que normalmente siempre llegas cuando discutes (que no debates) con alguien que se cree una religión, es que para creer no hace falta evidencias, que se cree y ya está. Más o menos eso viene a decir algún libro como la colección de libros llamada Biblia. Lo que pone en el libro no se puede cuestionar, pues significa que no crees, que bebes del libro de la ciencia, del bien y del mal por igual.

Ocurre en el Corán, en La Torá, y también en entornos politeístas.

Pero esos mismos que dicen que hay que creerse las cosas sin más no dudan en proponerte una y otra vez toda clase de supuestas evidencias, como la existencia de milagros, como que se nota que un dios determinado ha influído en la vida de uno, en que la existencia del planeta Tierra en si ya es evidencia suficiente.

Bueno ¿hacen o no hacen falta evidencias? Porque si hacen falta, al menos que sean evidencias contrastables, no impresiones, y si no hacen falta ¿porqué acuden a ellas una y otra vez?

Si hacen falta evidencias para que se crean las cosas, hablemos pues de evidencias en el sentido real de la palabra, y ninguna propuesta avala la existencia de uno o más dioses. Si no hacen falta evidencias que me dejen tranquilo con las mías que explican el Universo y la Existencia de forma más sólida, sencilla y contundente.

Reflexión tonta y controvertida del día: La Fe y la evidencia que no es necesaria pero lo es

Letter to Creative Commons Board of Directors

To Hal Abelson, Glenn Otis Brown , Michael Carroll, Catherine Casserly, Caterina Fake, Brian Fitzgerald, Davis Guggenheim, Joi Ito, Lawrence Lessig, Laurie Racine, Eric Saltzman, Annette Thomas, Molly Van Houweling, Jimmy Wales and Esther Wojcicki

Dear all,

After almost a decade using creative commons licenses for the works I create and the last few years working in a business closely related to them, I’ve gone through a great lot of changes regards my opinion of them. I truly admire the job you have done. It is not an easy job by the way, but it has been worth it.

On a very small scale I’ve been curating CC licenses here in Spain, but also in some other countries. I have met some of you in person, and others would love to meet, and for me those moments are like dreams that came true.

But the truth is that besides you all and me, the mission of Creative Commons is on a higher level. It’s way more important than we all intended and the goals CC can reach are beyond our wildest dreams. To create a commons and in fact to change humanity to probably save it from itself.

But believe it or no, we are running out of time.

And that is the reason I, on a personal level, do agree with the statements here reflected: http://freeculture.org/blog/2012/08/27/stop-the-inclusion-of-proprietary-licenses-in-creative-commons-4-0/ much time before I even read about it. And the reason is that I reached quite similar conclusions after thinking a lot about what would be the best license to any work I have created, create and will ever create.

All Rights Reserved, ARR is like a force pushing contents created into a direction that takes them away from people, and we need the very much opposite force to not only counter fight it and there NC and ND play the wrong role. The sooner we expose in a dramatical way all our contents to a situation where they are naked facing the truth, the better to develop and reach those very high goals I was talking about and effectively question the very nature of the monopolistic ARR philosophy.

Thanks a lot for reading this,

Yours sincerely,

Mario Pena

Letter to Creative Commons Board of Directors

Aquellos que se quejan del egoismo de la sociedad

Aquellos que se quejan del egoísmo de la sociedad pero luego son incapaces de compartir aquello que crean, y que al fin y al cabo pueden crear gracias a todo lo que han tomado prestado de la sociedad contra la cual protestan.

¿Es el concepto de “copyright” y “todos los derechos reservados” un síntoma inequívoco de egoísmo? No sabría decirlo. Prefiero no creerlo. Tal vez usemos tanto el concepto de “todos los derechos reservados” porque tenemos la sensación de que siempre ha sido así, y es lo “normal”, como ocurre en el paradigma de los monos y los plátanos, pero en una época, con el inicio de la era digital, en la que es más clara cada vez la influencia y participación del todo que nos rodea en lo que creamos ¿no es hora de hacer un poco de autocrítica y empezar a aprender a compartir lo que creamos?

El futuro, la esperanza del creador está en aprovechar la capacidad de compartir casi sin límite y obtener un beneficio, económico o de otro tipo, de ello.

Aquellos que se quejan del egoismo de la sociedad