Nolesvotes.com

Copio y pego de Nolesvotes.com:

El próximo 22 de mayo, los ciudadanos españoles están convocados a las urnas para votar a sus representantes públicos en todos los ayuntamientos y en algunos parlamentos autonómicos. Los representantes elegidos tendrán a su cargo la gestión de miles de millones de euros durante un periodo de cuatro años, razón más que suficiente para extremar las precauciones de los votantes: a lo largo de los últimos años, el nivel de corrupción en la política española se ha disparado de manera alarmante en todo el arco parlamentario.

PSOE, PP y CiU son las tres formaciones políticas que han pactado para resucitar la ley Sinde en el Senado, una ley que permite censurar Internet por vía administrativa, sin una intervención judicial que garantice la tutela efectiva de los ciudadanos. Al juez que deba validar el cierre le estará vedado analizar el fondo del asunto, esto es, la vulneración de derechos de propiedad intelectual o la posibilidad de producir un perjuicio patrimonial por parte de la página web cuya clausura se solicite. La ley Sinde crea un “agujero libre de jueces” donde la decisión la toma una comisión administrativa nombrada por el gobierno, para evitar lo que hasta el momento venía ocurriendo: que los jueces no daban la razón a las reclamaciones de la industria de los contenidos.

La ley Sinde es ineficaz. No aborda una reforma integral de la legislación de propiedad intelectual, único camino para favorecer la justa retribución de los creadores y artistas en el marco de una sociedad de cultura digital. Aún así, y a pesar de la oposición de una parte importante de la sociedad incluyendo creadores y artistas, PSOE, PP y CiU votaron a favor de ella. Pesaron más las presiones de gobiernos extranjeros y de grupos minoritarios que el interés social. Pero no todo es culpa de nuestros representantes: nosotros les hemos elegido, por acción u omisión.

Desde Nolesvotes.com consideramos que PSOE, PP y CiU han faltado a su principal obligación con la ciudadanía: defender la Constitución que juraron o prometieron acatar. La ley Sinde somete Internet a una legislación excepcional, con grave merma de los derechos a la libertad de expresión e información y a la tutela judicial efectiva, posibilitando un mayor control político de la red.

Tu decisión es importante. No te pedimos el voto para ningún partido concreto, ni que votes en blanco, ni que te abstengas, sino que te informes para comprobar que existen alternativas contrarias a la ley Sinde en todo el espectro ideológico. Te pedimos que defiendas la libertad en la red con tu voto, no apoyando a aquellos que con sus actos se han hecho claramente merecedores de un voto de castigo.

El próximo 22 de mayo, NO LES VOTES.

Nolesvotes.com

A los traidores se les debe tratar como tales

Algunos senadores que se supone representan a las autonomías de España han optado por representar los intereses de parte de la industria de intermediación del entretenimiento de los Estados Unidos de América.

En consecuencia deben ser tratados como traidores y deben pagar las consecuencias de sus actos. Pronto en el congreso se aprobará la ley Biden-Sinde que, como paso previo a más medidas represivas, irán destruyendo poco a poco la esencia de esa gran máquina, Internet, que se basa en copiar, enlazar y transmitir contenidos.

Un paso más en el objetivo de ACTA de secuestrar Internet, y la cultura, en beneficio de algunos intermediarios obsoletos que no dudan en insultar a la ciudadanía.

¿Y qué haremos? Desobediencia civil, sin duda. Cuando hay leyes injustas, todas nuestras webs tendrán que enlazar y facilitar enlaces con todas las consecuencias. El destino de nuestras webs es que sean cerradas por orden el tirano Biden y su siervo Obama.

Además de la desobediencia, los políticos apenas entienden de otra cosa que no sea acaparar votos y de ahí que debamos darles una pequeña lección en las sucesivas elecciones. Por ello propongo una cadena de favores:

My two cents sobre a quién votar o no: Creo que no existe una opción, sino muchas. La clave es no votar a los grandes partidos mayoritarios y convencer cada uno a dos o más personas de hacer lo mismo y convencer así mismo a otros. Una cadena de favores que nos hacemos a nosotros mismos. Tenemos que no votar a PP, PSOE, CIU, PNV, etc. y votar a partidos pequeños con pocas o ninguna posibilidad de ganar. Hemos de luchar contra el “voto útil” con todas las consecuencias. Nada cambiará si la gente sigue votando a los mismos y si los grandes ven que pierden cientos de miles, o millones de votos sobre todo de gente joven empezarán a tener miedo. Parece que el miedo es el único lenguaje que comprende esta gente.

Nada de voto en blanco, nada de abstención, nada de una única opción. Demos una lección moral. Votamos, pero no nos gusta que nos impongan un voto por miedo al mar mayor.

Otra cosa 2.0 más: En las próximas elecciones los fanboys de los principales partidos políticos, esos mismos que traicionan y mienten, saldrán a hablar de lo mucho que molan al usar el tuiter y el feisbuc; pues bien, estemos ahí para recordarles que ellos no son lo que dicen ser. Que las caretas se han caído por éste motivo y otros muchos. Que en Internet ya no son bienvenidos.

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A los traidores se les debe tratar como tales

Mi carta a los senadores contra la ley Biden-sinde

Enmarcada en la iniciativa de RedSOS, he redactado y enviado esta carta a los senadores, si bien muchas de las direcciones parece que están fallando:

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Apreciado Sr./ra Senador/ra,

Quería llamar su atención sobre la reintroducción de la “ley Biden-Sinde” en la Ley de Economía Sostenible.
En primer lugar quiero señalar que no les he votado ni lo haré. Soy uno más de los cientos, miles de personas total y absolutamente desencantado con gran parte de la clase política. Mi decisión ya está tomada, pero está en su mano hacer que muchos puedan cambiar de opinión.

La Ley Biden-Sinde, ordenada por los EEUU, nación con derecho anglosajón en el que se basa el copyright, y que es bien distinta de la ley continental de derecho de autor, otorga la posibilidad de cerrar webs administrativamente sin que un juez entre en el fondo del asunto; el de enlazar contenidos que pueden o no vulnerar derechos de explotación, cosa que hoy por hoy, tal y como avalan la mayor parte de las resoluciones sobre el asunto es, guste o no, legal.

Al eliminar de facto al juez del proceso de verificación de infracción, se ningunea a esos jueces y la propia constitución. Se elevan además las vías analógicas de ingresos de algunas industrias de intermediación al nivel de derechos fundamentales, lo cual es un error ético, un despropósito moral y una amenaza directa a la innovación, ergo un inmenso problema para tantos autores y trabajadores de la industria del entretenimiento que tanta necesidad tienen de que los gestores de las grandes corporaciones exploren modelos de negocio sostenibles para la futura e imparable era digital que ya está llegando para quedarse.

Nadie duda de los derechos humanos a crear cultura y acceder ésta cultura, por eso mismo es preciso rechazar estas leyes, que lejos de servirnos a los creadores al ser inútiles para la excusa declarada convirtiéndose en el paso previo a la persecución del ciudadano por copiar, son en verdad un caballo de Troya contra la línea de flotación de la libertad de expresión. Recordemos que enlazar es fundamental en Internet en general y en España en particular para ejercer la libertad de expresión tras la destrucción de facto del derecho a cita en la última modificación de la Ley de Propiedad Intelectual. Forzar la percepción de posible ilegalidad por enlazar sin que los jueces entren en el asunto, fomentará sin duda leyes que lo limiten, dañando el tejido propio de las libertades civiles.

Muchos somos conscientes, como ustedes, del problema que cierta parte de la industria de intermediación como distribuidoras y discográficas están sufriendo por culpa de su propia inacción ante la realidad digital, pero eso no debe ser motivo para violentar el estado de derecho y las libertades fundamentales. Muchos creadores, ciudadanos e internautas hemos estado siempre dispuestos a dialogar y ayudar a comprender y solucionar los desafíos que la era digital ha provocado en aquellos negocios que hoy están en clara decadencia por innecesarios o inadaptados. Lamentablemente la respuesta a nuestra oferta siempre ha sido la ofensa y el insulto gratuito.

Por todo esto le pido, por favor, que rechace la “ley Biden-Sinde” de la Ley de Economía Sostenible.

Cordialmente,

Mario Pena
DNI: xxxxxxxxxxxx

Mi carta a los senadores contra la ley Biden-sinde