Carta a los medios alertando sobre SGAE

Últimamente se oye mucho en los ambientes de internet y cada vez más en la calle, la situación de confrontación que se vive entre la comunidad internauta, y la SGAE (Sociedad General de Autores y Editores). Por desgracia todavía no se habla de esto en los grandes medios de comunicación. La cuestión es que la SGAE ha sentido su honor mancillado y en virtud de su enorme poder mediático no ha dudado en arremeter contra todos aquellos grupos que se han posicionado en su contra. Nunca, he de admitir, me han gustado demasiado aquellos que son incapaces de dar la cara y soportar el chaparrón de los hechos públicamente, pero tampoco soy de los que aplauden el insulto gratuito. Tengo alma científica y sólo me interesan las verdades. Ocurre que a muchos las verdades les sientan igual que insultos y no es de extrañar, pero como reza ese dicho popular : “a cada gorrino le llega su San Martín”. Justo cuando iba a existir un debate público algunos se esconden detrás de demandas absurdas. Pero allá ellos… me temo que ese es su problema.

Si una organización actúa de una manera solapada y en ocasiones incluso se podría calificar rastrera, es normal que los colectivos directamente afectados, tal vez por el acaloramiento del momento reaccionen de manera incluso ofensiva hacia esa organización. Pero si no dan la cara, ¿qué otra cosa se puede hacer? ¿Qué puede hacer ese David que va creciendo contra el viejo gigante decrépito en que se ha convertido Goliat? Pues mucho es lo que se puede hacer. Para comenzar voy a recordar lo que me impulsa a escribir, lo que pido, lo que deseo y lo que estoy seguro que lograremos entre todos. Quiero que desaparezca cualquier canon que se aplique sobre dispositivos de grabación o soportes de grabación por el simple supuesto (que no es otra cosa) de que puedan servir para la grabación de contenidos protegidos por la propiedad intelectual. Además considero que todo el dinero así recaudado tiene que ser devuelto, y como es imposible devolverlo a cada usuario que ha sido privado de esos importes, opto por donarlo a alguna ONG, cosa que serviría para limpiar la maltrecha imagen pública de la SGAE. Además de esto también solicito que sea el Gobierno quién regule y controle a la SGAE para evitar encontrarnos en los supuestos que enumeraré a continuación. En realidad, ya puestos, creo que la labor de la SGAE debería ser desempeñada por el gobierno, o que existiesen más alternativas. Así pues, sin más preámbulos expondré lo que hay que hacer:

1.- Que la SGAE cumpla las sentencias dictadas en el sentido de tener que mostrar el modo en que se reparten los importes recaudados ya que de no hacerlo podríamos sospechar que ocultan algo.

2.- Que se esclarezca qué ocurre con esos miles de millones que al parecer están en la sombra sin un destino claro. En una palabra, que se realice una inspección, auditoría de las cuentas de la SGAE por parte de Hacienda de manera urgente por el bien de todos los autores y editores representados por esta entidad.

3.- Que declaren los responsables regionales de la SGAE ante las autoridades competentes sobre las actividades en sus comunidades por parte de la SGAE.

4.- Que se clarifique si la SGAE ha podido estar invadiendo el derecho a la intimidad (derecho constitucional por otro lado) al haber intentado mediante subterfugios detectar los códigos de las tarjetas de televisiones digitales en bares para exigir luego la firma de contratos, repartiendo mandos de control remoto especiales a tal efecto. Esto debería ser investigado por el tribunal constitucional por si hubiera algún tipo de vulneración de estos derechos, así como por la comisión sobre protección de datos, ya que puede ocurrir que se esté vulnerando la legislación vigente a propósito de ley de protección de datos de carácter personal.

5.- Que se investigue y clarifique la situación contractual y laboral de los representantes locales de la SGAE por si se estuviera incurriendo en algún delito laboral a juzgar por los anuncios de ofertas del empleo que hemos podido ver en internet en los últimos tiempos y que ahora misteriosamente han desaparecido.

6.- Que se de a conocer al público en general si la SGAE cobra importes en concepto de derechos sobre la propiedad intelectual en conciertos benéficos (como en el realizado a favor de las víctimas del 11-M), en radio-talleres, en fiestas populares, etc.

7.- Que se conozca que el canon sobre los CDRs y DVDRs afecta también por igual a hospitales, juzgados, empresas, discapacitados, usuarios de software libre, profesiones de informática, usuarios de fotografía digital, etc…

8.- Por último exigimos que el presidente de la SGAE, Don Eduardo Bautista pida disculpas públicamente al conjunto de la sociedad y en especial a los internautas por llamarnos “pendejos electrónicos”. Es por este motivo que vemos cual es el problema.

Observamos un descontrol total de las actividades de la SGAE, un retraso en la tramitación de la nueva Ley de la Propiedad Intelectual incomprensible, que de no retrasarse más serviría para clarificar el nivel de excepciones inevitables en un tema tan importante. Vemos una total falta de diálogo con los usuarios de las nuevas tecnologías y un desprecio total hacia los internautas en general. Pero nos alarma mucho la sensación de desprotección de los usuarios en general ante las denuncias a consumo que se han realizado. Es necesario que no veamos la tecnología como un problema, sino como una herramienta y que aprendamos todos a usarla adecuadamente. La SGAE ha declarado que el peligro es internet, porque teme el poder que esta herramienta tenga en manos de aquellos que sepan usarla para simplemente, hacer lo correcto. Y eso es lo que haremos. Depende por tanto de los medios masivos de comunicación que se posicionen en la lucha por lo correcto y justo, o si prefieren mantenerse del lado de una organización que ha caído en desgracia ante un colectivo cuyo poder va en aumento, en convicción, en miembros y en organización; es decir los internautas.

Carta a los medios alertando sobre SGAE