Si nadie dice nada es como si no existiera

De nuevo nuestros políticos impiden que un spot de Amnistía Internacional pueda ponerse gratuitamente en las televisión nacional.

Como he comentado en Meneame, no veo porqué no puede emitirse como gratuito. La labor que hacemos en Amnistía Internacional es esencial, independiente y no sujeta a la manipulación de estado alguno. Nuestro dinero nos cuesta que esto siga en marcha como para aguantar la displicencia de algunos políticos. Ojalá fueran ellos los que llevaran la iniciativa de hacer valer los derechos humanos en todos los países. Otros son los que se tienen que manchar las manos.

He aquí el spot

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Más información en la web de Soitu.es.

Si nadie dice nada es como si no existiera

Criticar la religión o atacar a la religión

Durante muchos años las autoridades religiosas se han acostumbrado a vivir con pocas críticas y estas se ceñian a círculos más bien estrechos o poco relevantes habida cuenta de la dificultad de que ciertas disidencias traspasaran los medios tradicionales de información, muchos en manos o relacionados de cerca con los propios círculos religiosos.

Sin embargo siempre que han sido criticados, no importando realmente si hablamos de un genuino ataque o razonable crítica constructiva se han arogado el papel de ser víctimas de ataques y conspiraciones. La religión, al basarse en mentiras no puede soportar la crítica, porque toda crítica sensata a la religión no puede menos que revelar la mentira o el error en el que se basa la credulidad que ellos llaman Fe.

Sin embargo la religión nunca se ha contenido en sus ataques contra todo aquel que cuestiona lo que por otro lado sólo puede ser cuestionado, porque la religión se basa en dogmas y en creer sin evidencias o a pesar de evidencias que apuntan en sentidos distintos de la doctrina establecida.

La religión puede ser criticada y debe ser criticada. La religión debe dejar de tener esa consideración de “sagrada” o “intocable” si pretendemos mejorar el mundo. En la actualidad hay que seguir con la crítica necesaria que desmantele las creencias absurdas y manipuladoras de unos grupos de poder que deberían haber desaparecido hace siglos para dar paso a una era en la que la razón y la auténtica solidaridad entre humanos sea la que mueva nuestro comportamiento.

Criticar la religión o atacar a la religión