Trabajando para aportar soluciones que los de “arriba” no ofrecerán jamás

No creo que quede en este momento ya duda alguna, al menos entre la gente pensante y crítica, que alguna “solución” para la generalidad de la gente (no las élites cleptócratas) va a venir de políticos o bankeros. A estas alturas estamos, las personas críticas o más o menos pensantes, ante la siguiente disyuntiva: impulsar una revolución violenta que arrase con todo lo conocido al alto precio de nuestra libertad, nuestras vidas en muchos casos y las vidas de nuestros seres queridos, o trabajar para lograr soluciones al margen de lo establecido y que no, no funciona digan lo que digan, prometan lo que prometan. La deuda siempre crecerá se haga algo o no se haga.

Yo opto por trabajar por aportar soluciones en positivo, sin descartar el hecho de que es posible que al final una revolución sea inevitable, aunque tal vez no del todo deseable. Lo que está claro es que la solución va a ser de abajo hacia arriba y empieza por cambiar nosotros mismos y romper los espejismos que nos brindan las élites especuladoras financieras.

Y no creo que no sea posible vivir de forma digna y con todos nuestras necesidades cubiertas. Es más que posible y aunque no lo creamos está en nuestras manos. Llevará tiempo, esfuerzo y riesgo incluso físico para muchos de nosotros, pero es tan necesario aportar herramientas en positivo que haga que esos poderes financieros sean del todo irrelevantes, como comprendemos que garantizar un futuro digno y viable a nuestros descendientes es la única forma de ayudar a garantizar que el ser humano no acabe desapareciendo un apagado y silencioso colapso en medio del Universo.

En fin, que al menos ya hay grupos de personas, y gente buena y con capacidad trabajando para romper esas cadenas invisibles pero que condicionan de forma letal nuestro criterio.

Trabajando para aportar soluciones que los de “arriba” no ofrecerán jamás

Criminales

Tal es nuestra condición como humanos que reconocemos que los principales criminales de hoy en día están en la clase política y lo más importante, en el negocio de los negocios: La banca (esa industria improductiva que hace dinero con el dinero a costa de hipotecar las vidas de los trabajadores, la única riqueza real existente). Así que sí, reconocemos a los criminales, la auténtica gentuza psicópata y consentimos que estén en el poder decidiendo por nosotros. ¿Cuántas cosas están mal en esta realidad? Líderes criminales comandados por los individuos más despreciables que se puedan concebir, los grandes banqueros. Y todos con la mente perturbada, aunque bien pensado, tal vez los que estamos perturbados seamos nosotros por consentirlo y dar alas a su engaño.

Criminales

Cuestionar lo incuestionado

Existen pocas cosas que no se puedan cuestionar, y sin embargo algunas permanecen inmutables sin cuestionar no sólo durante años, sino incluso milenios.

Cuestionar las cosas es fundamental para el crecimiento personal y colectivo, en tanto que uno se reafirma o descubre que algo falla. Si uno se reafirma, es positivo, si se descubren fallos se puede actuar y corregirlos. También es positivo.

Así que cuestionar las cosas siempre es positivo, si se hace, claro está, desde criterios científicos de responsabilidad, mesura y profunda reflexión.

No obstante siempre tendemos a cuestionar las cosas o conceptos nuevos; rara vez lo profundamente arraigado en nuestra psique. Así que como ejercicio importante conviene cuestionar cosas, conceptos e ideas que nunca hemos cuestionado, o al menos pocas veces y con escaso resultado. Así que yo os propongo el ejercicio sano de cuestionar algo que no hayáis cuestionado nunca. Algo cotidiano, que parece sólido en concepto y planteamiento. Para que lo podáis hacer, eliminad de vuestra mente cualquier idea que suene a prejuicio.

Cuestionar lo incuestionado