Lo que no se ve no existe

Se utiliza como argumento contra la ciencia la falacia de hombre de paja por la que se considera que los escépticos se equivocan a la hora de descartar a cualquier dios porque no es visible.

Sin embargo, lo que hace la ciencia es establecer que cualquier cosa que se afirme que existe se tiene que poderse llegar a medir. El límite de la ciencia está ligado al umbral de la capacidad de medición. A mayor sensibilidad más capacidad de llegar a nuveos descubrimientos, descartar y refutar hipótesis. Algo tan enorme e influyente con un supuesto dios, sea el que sea, debe poder inferirse de estas mediciones y deben ser extraordinarias, como la afirmación de su existencia. Lo que nos dice la ciencia, como explica Stephen Hawking, es que no existe nada que indique que un ser “dios” influye en modo alguno en la realidad medible (que no simplemente observable con los ojos).

Lo que no se ve no existe