La Desobediencia Civil por Thoreau parte 3 de 8

Toda votación es una especie de juego, como las damas o el backgammon, con un leve toque moral en él, un juego con acierto y errores, con cuestiones morales, y acompañado naturalmente por las apuestas. El carácter de los jugadores no interviene para nada. Deposito mi voto al azar, por lo que me parezca bien, pero no me interesa mucho que este derecho prevalezca. Estoy dispuesto a dejarlo a la mayoría. Su obligación, por lo tanto, nunca supera a la de la conveniencia. Ni siquiera votar por lo correcto, es hacer algo por ello. Simplemente es expresar débilmente a los hombres su deseo de que prevalezca. Un hombre sabio no dejará lo correcto librado a la suerte, ni querrá que prevaleciese a través del poder de la mayoría. Hay poca virtud en la acción de las masas de hombres. Cuando la mayoría llegue a votar finalmente por la abolición de la esclavitud, lo hará porque es indiferente a la esclavitud o porque muy poca esclavitud queda pendiente de abolir por su voto. Entonces los únicos esclavos serán ellos. Sólo puede acelerar la abolición de la esclavitud el voto de aquel que afirme su propia libertad por su voto.

Supe que se celebrará una convención en Baltimore, o donde fuere, para nombrar un candidato a la presidencia; convención formada principalmente por directores de diarios y hombres que son políticos profesionales, pero pienso ¿qué significa para cualquier hombre independiente, inteligente y respetable, la decisión que adopten? Sin embargo, ¿no debemos contar con la ventaja de su sabiduría y de su honestidad?, ¿no podemos contar con algunos votos independientes?, ¿no hay muchos individuos en el país que no concurren a las convenciones? Claro que no: considero que el hombre respetable, así llamado, ha abandonado inmediatamente su posición y desespera de su país, cuando su país tiene más motivos para desesperar de él. Inmediatamente adopta entonces a uno de los candidatos seleccionados como el único disponible, probando así que él mismo está disponible para cualquier designio del demagago. Su voto no vale más que el de cualquier extranjero sin principios o de un nativo mercenario susceptible de ser comprado. Nuestras estadísticas son inexactas: arrojan una población demasiado grande. ¿Cuántos hombres hay por cada mil millas cuadradas en este país? Difícilmente uno. ¿Norteamérica no ofrece ningún incentivo para que los hombres se establezcan en ella? El norteamericano ha quedado reducido a un Odd Fellow, Miembro del Independent Order of Odd Fellows, una sociedad secreta fundada en Inglaterra en el siglo XVIII. (NdE) persona que puede ser conocida por el desarrollo de su gregarismo, su manifiesta falta de intelecto y su alegre confianza en sí misma; cuya primera y única preocupación, al llegar al mundo, es fijarse que las casas de asistencia se encuentren en buen estado, aún antes de que legalmente haya donado el varonil traje para reunir un fondo con el fin de sostener a las viudas y huérfanos que pueda haber; persona que, en suma, únicamente se aventura a vivir con ayuda de la compañía de seguros mutuos, que le ha prometido enterrarla decentemente.

No es deber de hombre, en efecto, dedicarse a la erradicación de algún mal, por enorme que fuere; uno debe tener siempre sus propios asuntos que lo comprometan, pero es su deber, por lo menos lavarse las manos, y, si ya no le dedica el pensamiento, no prestarle prácticamente su apoyo. Si yo me dedico a otras actividades y meditaciones, primero debo cerciorarme, por lo menos, de que no las realizo sentado sobre los hombros de otro. Debo colocarlo primero a él para que él también realice sus meditaciones. Veamos cuan indecorosa inconsistencia se tolera. He oído decir a algunos de mis conciudadanos: ojalá me ordenasen ayudar a sofocar alguna insurrección de esclavos o marchar a México; verían como me rehusaría, y sin embargo estos muy hombres, directamente por su lealtad, y por lo tanto, indirectamente, cuando menos, con su dinero, hicieron que el gobierno pueda pagar a otro para que haga lo que ellos rehusan hacer. El soldado que se niega a participar en una guerra injusta es aplaudido por los mismos que no se niegan a sostener al gobierno injusto que hace la guerra; es aplaudido por aquellos cuya propia actitud y autoridad él desconsidera y reduce a la nada; como si el Estado se apenase a tal grado que contratase a alguien para que se insubordinara contra sus injusticias, pero no tanto como para dejar de cometerlas. Así en nombre del orden y del gobierno civil, a fin de cuentas estamos hechos para rendir homenaje y prestar apoyo a nuestra propia mezquindad. Tras el primer sonrojo de injusticia se presenta su indiferencia, y así su original inmoralidad se conforma en amoralidad no del todo innecesaria para la vida que hemos hecho.

El error más obvio y más común requiere de la más desinteresada habilidad para sostenerlo. Son las personas nobles las más susceptibles de atraerse sobre sí mismas la leve vergüenza a la que el patriotismo está usualmente propenso. Aquellos que, mientras desaprueban el carácter y las medidas de un gobierno, le prestan su lealtad y su apoyo, son indudablemente sus partidarios más conscientes y, por lo tanto, a menudo se convierte en los más serios obstáculos para realizar reformas. Algunos piden al Estado que disuelva la Unión, que desatienda las solicitudes del presidente. ¿Por qué, entonces, no la disuelven ellos mismos -la unión entre ellos mismos y el Estado- y se niegan a pagar sus impuestos al tesoro? ¿Acaso no están ellos en la misma relación con el Estado que el Estado con la Unión? ¿y acaso las razones que impiden al Estado resistir la Unión no son las mismas que les impiden resistir al Estado?

¿Cómo puede un hombre conformarse con tener sólo una opinión y disfrutarla? ¿Hay algún goce en ello si opina que fue agraviado? Si su vecino le estafa un dólar, usted no se conforma con saber que lo han estafado ni con decir que lo han estafado, o ni siquiera con pedirle que le pague lo que le debe, sino que inmediatamente toma medidas concretas para obtener el importe completo y prever que no le vuelvan a estafar. La acción por principio, la percepción y el desempeño del derecho, modifica cosas y relaciones; es esencialmente revolucionaria y no coincide plenamente con nada de lo que era antes. No solamente divide Estados e Iglesias, divide familias; sí, divide al individuo separando lo diabólico de lo divino en él.

La Desobediencia Civil por Thoreau parte 3 de 8

La Desobediencia Civil por Thoreau parte 2 de 8

¿Cómo llega a ser un hombre al actuar correctamente frente a este gobierno norteamericano de hoy? Respondo que no puede asociarse a él sin humillarse. No puedo aceptar ni por un instante a esa organización política como mi gobierno que es también el gobierno del esclavo.

Todos los hombres aceptan el derecho a la revolución, o sea, el derecho a negar lealtad y a resistir al gobierno cuando su tiranía o su ineficacia son grandes e intolerables.Pero casi todos dicen que éste aún no es el caso. Sin embargo, opinan que tal fue el caso en la revolución del 75. 1775: Inicio de la guerra de Independencia de los Estados Unidos de América. (NdE) Si alguien me dijera que aquel fue un mal gobierno porque impuso tributos a ciertos artículos extranjeros traídos a sus puertos, es muy probable que no hubiera hecho bulla sobre el particular ya que puedo prescindir de ellos. Todas las máquinas generan sus propios conflictos y posiblemente ésta haga suficiente bien para contrabalancear el mal. De todos modos es un gran mal hacer bullicio por eso. Pero cuando el conflicto llega a tener su propia máquina y que la opresión y el robo están organizados, sostengo que ya no debemos tener una máquina así. En otras palabras, cuando una sexta parte de la población de una nación que se ha propuesto ser el refugio de la libertad, es esclava, y cuando todo un país es invadido injustamente y conquistado por un ejército extranjero y sometido a ley marcial, creo que no es prematuro que los hombres honestos se rebelen y hagan la revolución. Lo que hace más imperioso este deber es el hecho de que el país invadido no es el nuestro, sino que nuestro es el ejército invasor.

Paley William (1743-1805). Teólogo y filósofo inglés. (NdE) reconocida autoridad en cuestiones morales, en su capítulo sobre el deber de sumisión al gobierno civil, reduce toda obligación civil a un mero recurso; y prosigue para decir que mientras el interés de la sociedad en conjunto la requiera, esto es, mientras al gobierno establecido no se le pueda resistir ni modificar sin contrariedad pública, es voluntad de dios… que se obedezca al gobierno establecido, y nada más. Admitiendo este principio, la justicia de cada caso particular de resistencia queda reducida a la computación de la cantidad de peligro y agravio por una parte, y de la probabilidad y costo de compensación por la otra. Acerca de esto, dice, cada hombre debe juzgar por sí mismo. Pero Paley no parece haber contemplado nunca aquellos casos a los cuales la regla del recurso no se aplica, en donde tanto un pueblo como un individuo deben hacer justicia a cualquier precio. Si le he arrebatado injustamente su tabla a un náufrago, debo devolvérsela aunque me ahogue. Esto, según Paley, sería inconveniente. Pero quien salve su vida en un caso así, se perderá moralmente. El pueblo tiene que cesar de tener esclavos y de hacer la guerra a México, aunque le cueste su existencia como pueblo.

En su práctica las naciones concuerdan con Paley, pero ¿quién cree que Massachusetts hace exactamente lo correcto en la crisis actual?

Una prostituta de lujo, una mujerzuela vestida de plata, A drab of state, a cloth-o’-silver slut,
con la cola del vestido levantada, To have her train borne up,
y el alma arrastrando en la inmundicia. and her soul trail in the dirt.

Hablando de manera práctica, los opositores a una reforma en Massachusetts no son un centenar de miles de políticos en el sur , sino un centenar de miles de comerciantes y agricultores de aquí, que tienen más interés en el comercio y en la agricultura que en la humanidad y no están dispuestos a hacer justicia al esclavo y a México cueste lo que cueste. No lucho contra enemigos distantes sino contra aquellos que cerca de nosotros colaboran y se solidarizan con los que están lejos, y sin los cuales los últimos serían inofensivos. Acostumbramos decir que las masas de hombres no están preparadas; en realidad, el mejoramiento es lento, porque los pocos no son materialmente más sabios o mejores que los muchos. No es tan importante que los muchos sean tan buenos como usted, como que haya alguna bondad absoluta en alguna parte, ya que esto hará fermentar todo el amasijo. Hay millares que en opinión se oponen a la esclavitud y a la guerra, pero que, sin embargo, no hacen nada para poner fin a ambas; que, considerándose hijos de Washington y de Franklin, se sientan con las manos en los bolsillos y dicen que no saben que hacer, y no hacen nada; quienes hasta relegan la cuestión de la libertad a la cuestión del comercio libre, y leen tranquilamente las fluctuaciones de precios junto con las últimas noticias de México, después de cenar, y que a veces se quedan dormidos sobre ambas. ¿ Cuál es hoy la fluctuación de precios de un hombre honesto y un patriota? Vacilan y lo deploran, a veces suplican, pero no hacen nada serio ni eficaz. Esperarán, dispuestos, a que otros remedien el mal, a que ya no tengan que deplorarlo. A lo sumo sólo otorgan un voto baladí y un débil apoyo así como un deseo de buena suerte a lo correcto y ya. Hay novecientos noventa y nueve patrones de virtud por cada hombre virtuoso. Pero es más fácil entenderse con el verdadero poseedor de una cosa que con el custodio temporal de la misma.

La Desobediencia Civil por Thoreau parte 2 de 8

La Desobediencia Civil por Thoreau parte 1 de 8

Henry David Thoreau fue escritor y filósofo anarquista estadounidense. Una de sus obras más famosas fue “La desobediencia civil”. Os invito a leer este texto que localizé en LaAntorcha.net al tiempo que lo leo yo. Voy a ir publicando por partes (el documento está en el dominio público) pero lo podéis descargar completo en PDF haciendo clic aquí.

DESOBEDIENCIA CIVIL

Acepto plenamente la divisa: el mejor
gobierno es el que menos gobierna, y quisiera verlo actuar en este
sentido más rápida y sistemáticamente. Realizada, equivale en última
instancia a esto en lo que también creo: el mejor gobierno es el que no
gobierna en absoluto, y cuando los hombres estén preparados para él,
éste será el tipo de gobierno que todos tendrán. El gobierno es, bajo
óptimas condiciones nada más que un recurso, pero la mayoría de los
gobiernos suelen ser, y a veces todos los gobiernos son inoportunos.
Las objeciones que han sido planteadas contra la existencia de un
ejército regular, son muchas y de peso. Finalmente éstas pueden también
aplicarse a un gobierno establecido. El ejército regular no es más que
un tentáculo del gobierno establecido. El mismo gobierno, que sólo es
el medio escogido por el pueblo para ejecutar su voluntad, está
igualmente sujeto a sufrir abusos y corrupción antes de que el pueblo
llegue a actuar a través de él. Lo prueba la actual guerra mexicana,
obra de relativamente pocos individuos que utilizan el gobierno
establecido como instrumento personal, ya que, al principio, el pueblo
no habría aceptado este proceder.

¿Qué es este gobierno
norteamericano si no una tradición, aunque reciente, que se propone
transmitirse a sí misma intacta a la posteridad, pero que a cada
instante pierde parte de su integridad? No tiene la vitalidad ni la
fuerza de un solo hombre viviente, ya que un solo hombre puede
doblegarlo a su voluntad. Es una especie de pistola de madera para la
misma gente. Pero no por esto es menos necesario ya que el pueblo debe
tener algún aparato complicado, o lo que fuere, y escuchar el ruido que
produce para satisfacer la idea que tiene de gobierno. Así, los
gobiernos demuestran cuán exitosamente se les puede imponer a los
hombres y, los hombres a su vez, imponerse a sí mismos para su propio
beneficio. Esto es excelente, todos debemos admitirlo. Sin embargo este
gobierno nunca fomentó por sí mismo ninguna empresa que no fuera el
empeño con que se apartó de su camino. El no mantiene libre al país. El
no coloniza el oeste. El no educa. El carácter inherente al pueblo
norteamericano es el autor de todo la que se ha realizado, y habría
hecho algo más si el gobierno no se hubiese interpuesto a veces en su
camino; ya que el gobierno es un recurso por el cual los hombres
accederían gustosos a dejar a los demás en paz, y como hemos dicho
cuando más oportuno es, es cuando deja más en paz a los gobernados. Si
el intercambio y el comercio no fuesen maleables, jamás conseguirían
librar los obstáculos que los legisladores les colocan continuamente en
el camino. Si hubierá que juzgar plenamente a estos legisladores por
los efectos de sus acciones y no parcialmente por sus intenciones,
merecerían que se les colocase y castigase junto con las personas
nefastas que obstruyen las vías férreas.

Pero para hablar de
manera práctica y como ciudadano, a diferencia de quienes se
autoproclaman partidarios del no gobierno, no pido inmediatamente que
no haya gobierno, sino inmediatamente un gobierno mejor. Dejemos que
todo hombre dé a conocer qué tipo de gobierno merecería su respeto y
esto sería un paso para obtenerlo.

A final de cuentas, una vez
que el poder está en manos del pueblo, la razón práctica por la cual se
permite que una mayoría mande, y por mucho tiempo, no es porque ésta
tienda más a estar en la correcto ni porque esto parezca más justo a la
minoría, sino porque físicamente es más fuerte. Pero un gobierno donde
la mayoría manda en todos los casos, no puede basarse en la justicia ni
siquiera hasta donde los hombres la comprendan. ¿No puede haber un
gobierno en el que las mayorías decidan virtualmente según su
conciencia y no en relación a lo correcto e incorrecto? o ¿en el que
las mayorías decidan únicamente sobre aquellas cuestiones a las cuales
es aplicable la regla de la conveniencia? ¿Debe el ciudadano renunciar
a su conciencia, siquiera por un momento o en el menor grado a favor
del legislador? ¿Entonces porque el hombre tiene conciencia ? Pienso
que debemos primero ser hombres y luego súbditos. No es deseable
cultivar tanto respeto por la ley como por lo correcto. La única
obligación que tengo derecho de asumir es la de hacer en todo momento
lo que creo correcto. Se ha dicho con bastante verdad que una
corporación no tiene conciencia, pero una corporación de hombres
conscientes es una corporación con conciencia. La ley jamás hizo a los
hombres ni un ápice más justos; además, gracias a su respeto por ella
hasta los más generosos son convertidos día a día en agentes de
injusticia. Un resultado común y natural del indebido respeto por la
ley es que se puede ver una fila de soldados: coronel, capitán, cabo,
soldados, dinamiteros y todo, marchar en admirable orden cruzando
montes y valles hacia las guerras, contra su voluntad, sí, contra su
propio sentido común y su conciencia, lo que convierte esto, de veras,
en una ardua marcha de corazones palpitantes. No abrigan la menor duda
de que están desempeñando una ocupación detestable teniendo todos
inclinaciones pacíficas. Ahora bien, ¿qué son? ¿Son acaso hombres? ¿O
son pequeños fuertes y polvorines portátiles al servicio de algún
inescrupuloso hombre en el poder? Visitemos el Astillero de la Marina y
contemplemos a un marino, un hombre tal como lo puede hacer un gobierno
norteamericano, o tal como puede hacer a un hombre este gobierno con su
magia negra -sombra y reminiscencia- de humanidad, un hombre muerto en
vida, de pie, y ya, para así decirlo, sepultado con sus armas y
acompañamientos fúnebres, aunque podría ser que,

Ningún tambor se oyó, tampoco una nota fúnebre Not a drum was heard, not a funeral note,
Cuando transportamos su caballo hacia el fuerte; As his horse to the rampart we hurried;
Ningún soldado disparó una salva de adiós Not a soldier discharged his farewell shot
Ante la tumba donde enterramos a nuestro héroe. 0’er the grave where our hero we burried

La
masa de hombres sirve al Estado así: no como hombres principalmente
sino como máquinas, con sus cuerpos. Son el ejército regular y la
milicia, los carceleros, los guardias civiles, la fuerza pública, etc.
En la mayoría de los casos no hay libre ejercicio, ni de juicio ni de
sentido moral, sino que se colocan en el mismo plano que la madera, la
tierra y las piedras; y quizá se pudieran fabricar hombres de madera
que sirviesen tan bien a ese fin. Esto no merece más respeto que el que
merece un espantapájaros o un puñado de inmundicia. Tienen el mismo
valor que los caballos y los perros. Sin embargo a gente como ésta se
les tiene comúnmente por buenos ciudadanos. Otros -como la mayoría de
los legisladores, políticos, abogados, ministros y funcionarios- sirven
al Estado principalmente con la cabeza, y así como raras veces hacen
una distinción moral, se prestan, sin proponérselo, a servir tanto al
demonio como a dios. Muy pocos -como héroes, patriotas, mártires,
reformadores en amplio sentido, y hombres- sirven al Estado también con
su conciencia, por lo tanto necesariamente en su mayor parte le
resisten, y comúnmente el Estado los trata como enemigos. Un hombre
sabio sólo como hombre será útil y no se prestará a ser arcilla, ni a
tapar un agujero para que no pase el viento sino que al menos dejará
ese oficio a sus cenizas:

Soy de cuna demasiado noble para ser reducido a propiedad. I am too high-born to be propertied,
Para ser un subalterno sometido a tutela, To be a secondary at control,
un útil servidor y un instrumento Or useful serving-man and instrument
de no importa que Estado soberano en el mundo. To any sovereign state throughout the world.

La vida y la muerte del rey Juan, Acto V. Escena 2, W. Shakespeare.

Aquel
que se entrega totalmente a sus semejantes resulta inútil y egoísta
para ellos; pero quien se les entrega parcialmente es llamado
benefactor y filántropo.

La Desobediencia Civil por Thoreau parte 1 de 8

Parafraseando a Thoreau y con todos mis respetos

Son muchas las referencias sobre justicia y libertad de acceso al conocimiento que encontramos entre los líderes de la nación que más tarde sería abanderada de todo lo opuesto, EEUU. Entre éstos encontramos a Thomas Paine o David Henry Thoreau el cual que me inspira desde hace tiempo con su “Desobediencia Civil”. Lógicamente con matices, la distancia y todo respeto me permito parafrasear una de sus más famosas citas y digo que:

“En un país donde se pueden cerrar páginas arbitrariamente por vulnerar presuntamente una ley injusta, lo coherente es que cualquier página con la mínima posibilidad de vulnerar dicha ley sea también cerrada”.

Mario Pena (devolución expresa al dominio público).

Parafraseando a Thoreau y con todos mis respetos

Presuntas infracciones de copyright en Ningunterra.com

Se dice que cuando un amigo fue a visitar a Henry David Thoreau a la cárcel por su desobediencia civil, al preguntar a Thoreau sobre cómo era posible que hombre tan recto estuviera encarcelado, la respuesta de Thoreau fue que la cuestión no era porqué estaba él en la cárcel, sino porqué su amigo no lo estaba también. En sus propias palabras: “bajo un gobierno que encarcela injustamente a alguien, el lugar apropiado para un hombre justo es también una cárcel”

Así que en mi afán por ayudar al Ministerio de Cultura y a la Coalición de Intermediarios de la Industria del Entretenimiento en su incansable labor por acabar con las infracciones reales o imaginarias entorno a la propiedad intelectual, he decidido allanar el camino a las futuras comisiones y comunicarles algunos de los lugares de este humilde blog en los que podría haber incurrido en presuntas vulneraciones del copyright. Dejaremos pues a que sea dicha comisión, a buen seguro justa y recta, quien decida si desconectar esta web para que nadie más pueda acceder a esos contenidos protegidos por copyright.

He aquí las últimas presuntas infracciones de copyright en los últimos artículos publicados:

1) Animación con arena de Kseniya Simonova: enlace a video con copyright de una televisión.

2) Lo que nadie se cree lo que dice Aute: cito palabras de Aute sin permiso expreso del autor de las declaraciones.

3) Corto hecho con papel: enlace a video con copyright.

4) Votando o no votando según George Carlin: enlace a video con copyright.

5) No apreciamos lo que tenemos: enlace a video con copyright.

6) Introducing V of Vendetta: facilito texto con copyright de la presentación de V de Vendetta sin permiso expreso de los productores.

7) Tal vez el más evidente: Speech de V de Vendetta para Television: enlazo a dos videos con copyright de la película de V de Vendetta.

8) Enlace a un documento privado de Yahoo! sobre sus políticas internas de vigilancia de usuarios.

Habrá más presuntas infracciones, sin duda, las iré añadiendo poco a poco para que puedan documentar bien su expediente.

Supongo que con estas supuestas infracciones una comisión sin que medie juez no tendrá problema alguno en borrar Ningunterra de la faz de Internet.

Presuntas infracciones de copyright en Ningunterra.com