España no se rompe, España se para

Imagen by Pasotraspaso (cc) byHace mucho tiempo que quería escribir sobre esto. Es una reflexión un poco tonta si queréis, pero que no le falta cierta dosis de razón (¿cero es una dosis?).

Hablo de nuestro carácter latino tan amigo de la fiesta y la escasa rigurosidad o responsabilidad. No me entendáis mal; que no digo que sea enteramente malo, pero es notorio, y más en un medio como es Internet, que en España «la Red» se para en temporada festiva de manera alarmante. De hecho es más alarmante la cantidad de «fiesta» anual que realmente hay.

No sé si es percepción mía, pero negocio, tal cual, se hace de forma intensiva en temporadas muy concretas en las que la mayor parte de la gente trabaja al mismo tiempo y poco o nada se puede hacer en muchas otras temporadas en las que gran parte de la gente está en vacaciones, preparándose para las vacaciones o con el síndrome post-vacacional.

Así pues el año empieza con un enero que tras las navidades poco se hace. La gente se intenta recuperar de las fiestas y la cuesta de enero que se prolonga hasta febrero.

Luego viene la semana santa que aunque son unos días concretos hace que durante dos semanas completas la gente tenga en diferentes turnos vacaciones lo cual imposibilita muchas negociaciones o acciones de cualquier tipo.

Entonces llega junio y ya estamos todos pensando en las vacaciones y muchos ya anticipándose, deciden tomarlas en ese mes. Pero es que junio por los planes y tener la cabeza ya en otro sitio (el calorcito también ayuda), julio, agosto y septiembre son meses vacacionales. La cosa se para mucho e incluso totalmente en Agosto.

En octubre hay alguna fiesta que otra que suele convertirse en puente o acueducto.

Acabamos el año en diciembre y de nuevo puentes, todo el pescado vendido y vacaciones.

Y el ciclo vuelve a empezar.

Al final entre estos meses «muertos» y fiestas locales, regionales, etc, uno llega a la conclusión de que todos trabajamos más o menos al mismo tiempo, con posibilidad de hacer cosas de verdad, durante algo menos de seis meses de doce posibles.

Sí, vivimos de una manera muy especial y no me extraña que seamos quienes más horas metamos y menos rindamos al final.

Vivimos bien, pero rendimos poco y no sé si a este ritmo España será alguna vez una potencia realmente competitiva.

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2 comentarios en “España no se rompe, España se para

  1. Esta reflexión la hago de vez en cuando, más que nada porque soy de los que sufren el, digamos, proceso inverso de las fiestas. Debido a mi trabajo prácticamente no disfruto ninguna fiesta. El típico mes de vacas, navidad y poco más. Y suerte que no trabajo en la hostelería (toco madera para que no llege el día), porque ahí ya ni te cuento. Pero bueno, mi caso y tantos otros no cuentan, pues como se deduce en los informativos, los españolitos trabajamos todos en cómodas oficinas de 9 a 2 y de lunes a viernes. Y por supesto, TODOS disfrutamos de todas las fiestas. El resto de la gente pues supongo que seremos eso: gente que está ahí.

    Sí, España es fiestera. Muy fiestera. Lo que más me sorprende es la locura de masas que se produce cuando se acerca cualquier puente de dos días. ¡Dos días!. Atascos kilométricos, playas a rebosar en meses como Febrero, ciudades llenas de «guiris»… Es como si la gente de las grandes ciudades (y no tan grandes) viviera en una prisión y aprovechara la más mínima oportunidad para escapar como sea. Pero luego han de volver a la vil rutina. Y aquí llega el momento donde me hace mucha gracia el tema.

    Me hace mucha gracia cuando se habla, por ejemplo, en los telediarios, del síndrome postvacacional e incluso depresiones. Hasta cierto punto comprendo que te dé un pequeño bajón al volver al trabajo, pero de ahí a necesitar ayuda médica, pues… una de dos: o hay mucho «espabilao/a» o nos estamos convirtiendo en jilipollas sistemáticos. Con todos mis respetos a quienes hayan sufrido esto de verdad, pero sinceramente, en muchos casos me hace mucha gracia. No puedo evitarlo.

    Particularmente la mayoría de las fiestas españolas no suelo disfrutarlas. Ni siquiera las propias de mi ciudad (más que nada porque prefiero pasar unos días fuera conociendo otros lugares, que la típica feria llena de canis y gentuza que va a buscar camorra). No me gustan los carnavales y la semana santa (perdón, quise decir semana facha) me repugna hasta límites insospechados.

    Por cierto, yo estoy 11 meses trabajando y 1 de vacaciones. Funcionarios, ejecutivos y supongo que gente de otros sectores similares, serían los únicos que se podrían incluir en el conjunto que podríamos de nominrar 6-6.

    Un saludo!!!

  2. En realidad a lo que me refiero con el tema de los seis meses de cierta efectividad se refiere a que por coincidencia de «todos» trabajando, se coincide poco, con lo que muchas veces, las tomas de decisión, que dependen de terceros que están a punto de irse de vacaciones, en vacaciones o recién aterrizados, pues se retrasan haciendo que el trabajo de los que estamos eso, 11 meses currando y 22 días de semi vacaciones, se vuelva complicado y a veces imposible. Se nota especialmente en el mundo de Internet, mercado que se supone debería ser «ágil», pero nada más lejos. No sé cómo será en los EE.UU. que nos dan cien millones de vueltas, pero me parece increíble cómo nuestra mentalidad nos frena, limita y con frecuencia nos hace fracasar en lo que emprendemos.

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