Youtube, Sony, música, copyright y modelos de negocio

Primero un video:

Cualquiera pensaría que Sony montaría en cólera y pediría la eliminación del video de forma inmediata. Sin embargo, en un poco común movimiento, la industria del entretenimiento ha sabido sacar provecho de las posibilidades de Youtube y el uso que hace la gente de contenidos protegidos por copyright y están haciendo dinero gracias a este video. Hasta ahora se ha visto 15.000.000 de veces, lo cual es bastante ilustrativo. Viendo el video hay enlaces para comprar la canción en iTunes por no hablar de la publicidad que está rentando Youtube en la página.

Como apuntan en este artículo Sony está ganando dinero, Chris Brown está ganando dinero, iTunes está ganando dinero pero curiosamente los que hicieron el video no. Y lo que lo hace genial es precisamente el video, la coreografía y la graciosa naturalidad de una boda desenfadada ¿No parece que hay algo que está mal en este esquema? Lo justo y honrado sería que los que produjeron el video también vieran algo de dinero de lo mucho que seguro han ganado los otros. Esto sería honesto, justo y sin duda animaría a más usos originales que puedan dar promoción a bajo precio a los contenidos que van saliendo.

Youtube, Sony, música, copyright y modelos de negocio

La justicia vengativa que odia y se rie de toda lógica y sentido común

Como decía V de Vendetta, la justicia se ha prostituido. Hasta tal punto llega esta prostitución que nos encontramos con que un estudiante de 25 años se enfrenta a tener que pagar 650.000 dólares a una industria culpable de auténtica piratería, la piratería de mantener y promover leyes anacrónicas de copyright, culpable de no haber cambiado de modelo de negocio, de no adaptarse a la realidad y de llamar criminales a sus propios clientes.

La memoria del ser humano es corta y por algún motivo me temo que tras estos abusos todavía les seguiremos perdonando. Con eso cuenta, con nuestra patética complacencia.

Pero algo sí ha cambiado. Se nota por el temor que dejan entrever en las entrevistas que se les hace. Temen que la gente se de cuenta del engaño. Se quedan sin tiempo, tienen que seguir montando sus campañas de miedo e incertidumbre, antes de que su castillo, de naipes, se venga abajo por la leve brisa de una tormenta digital.

¿Quien vendería barras de hielo hoy en día existiendo frigoríficos? ¿Quién montaría un negocio de mensajería en “taxis” existiendo el teléfono? ¿Quién basaría su modelo de negocio en algo que la gente no quiere, no necesita, no demanda o no tiene valor justificable alguno? Parte de la industria del entretenimiento lo hace.

La creación de contenidos originales y de calidad es lo que tiene valor. La distribución de éstos no.

No bases tu modelo de negocio es una escasez que no existe ni llames criminal a tus usuarios. Poco a poco, por la puerta de atrás vienen otras industrias que dan lo que la gente quiere y pide y nos tratan entre algodones. ¿Quién se llevará el gato al agua?

La justicia vengativa que odia y se rie de toda lógica y sentido común