Atado y ¿bien atado?

Los que llevan décadas en el poder están nerviosos. Compraron SITEL con la escusa de luchar contra el terrorismo y hoy con sus políticas se parecen cada vez más a aquello contra lo que decían querían luchar.

El 15m, los indignados, Spanishrevolution, #nolesvotes, Anonymous y por ende, un amplio sector de una ciudadanía que despierta gracias a Internet, pone nerviosos a los anquilosados, pesados y caducos sistemas de poder y control representados por gobiernos supuestamente legítimos, ACTAs, cortes anti derechos humanos de conexión y leyes contra la tutela judical efectiva.

Hace poco dije que ya nada será como antes. Si algo cambia la sociedad es la tecnología. Si hace unos siglos las revoluciones hendían profundos surcos en la sociedad, hoy Internet y la capacidad de la gente para compartir y actuar, cavan incluso surcos dentro de surcos con la velocidad de la luz.

Y donde antes funcionaba la propaganda para inducir una verdad incuestionable en el imaginario de la sociedad, hoy se crea un abismo que separa más y más los poderosos y gobiernos al servicio del mercado de una sociedad civil y unos ciudadanos, que ya no se alimentan en exclusividad de su supuesta verdad representativa.

Toda la voluntad que los poderosos ponen en deslegitimar y destruir movimientos pacíficos de protesta sólo producen el efecto contrario. Con cada acción, manipulación, mentira y abuso, reafirman nuestro convencimiento de la necesidad de cambiar las cosas, porque no se dan cuenta de que ésto que ha pasado es sólo el primer paso tímido, una semilla de potencial incierto entre millones de semillas evolucionadas que están todavía por caer del árbol de la indignación.

Un mundo mejor es posible y esta protesta es porque nos hemos dado cuenta de que los que tenemos que ser mejores somos nosotros y eso nos aleja de los pérfidos y los imbéciles que pretenden evitar que pensemos.

El mundo ha cambiado y así lo han hecho las reglas. Y lo mejor es que ya no hay vuelta atrás.

Atado y ¿bien atado?

Mayorías, falacias y representatividades

19J, 15M, cifras, elecciones y falacias, todo se mezcla.

En estas fechas muchos medios al servicio de intereses políticos evidentes se lanzan al uso masivo de todas las falacias conocidas y algunas por conocer. Una de las que estamos viendo con cierta frecuencia es que una mayoría que vota tiene, por alguna razón, más razón que una minoría que se manifiesta.

En realidad estos mismos medios de comunicación llegan a otras conclusiones cuando las manifestaciones son acordes a sus ideas políticas, sociales o económicas. Pero centrémonos ¿son muchos pensando de una manera mejores que otros en menor cantidad pensando de otra?

Lo cierto es que no. El argumento falaz conocido como ad populum, es uno de los más conocidos de las falacias. La mayoría no puede equivocarse, pero si es fuera cierto no necesitaríamos constituciones o iría más lejos, declaraciones de los derechos humanos.

La mayoría no tiene porqué tener la razón, pero lo que es más, no tiene ni siquiera que haber una relación entre las premisas y las conclusiones. Las decenas de miles que se han manifestado puede que hayan votado, no a algunos partidos, pero es muy posible que estén dentro de esa gran cantidad de gente que vota.

Pero hay una sutil diferencia entre mayorías y minorías y es la calidad de los individuos que la componen. Y no digo que haya personas mejores que otras per se, pero sí que hay personas que están mejor informadas que otras. Es más, apostaría que la inmensa mayoría de las personas que vota a ciertos partidos lo hacen a ciegas, nutriéndose exclusivamente de información sesgada y no duda en protestar, eso sí, en el bar, de lo mal que lo hace, en definitiva, el sistema.También son anti sistema (como si ser eso fuera necesariamente malo), pero con la peculiaridad de formar voluntariamente parte de éste sin hacer nada más (y eso sí que creo que es malo).

A las pruebas me remito. No hay más que ver cómo la gente sigue votando y eligiendo por lo tanto a quienes les roban, mienten e insultan. Sí, me refiero a los corruptos o a los vendidos a ciertos lobbys que persiguen criminalizar el uso que muchos usuarios hacen de la tecnología, por poner sólo dos ejemplos, pero hay más.

Lo cierto es que la democracia no funciona bien si los ciudadanos no son libres para elegir en libertad. Ahora son libres pare elegir, pero no libres para elegir en libertad. Si los ciudadanos no cuenta con la información, interés y medios para ser críticos, si no pueden o quieren acceder a información contrastada, si no cuestionan las versiones oficiales y sobre todo, tienen miedo del mal mayor, no se puede ser realmente libre.

Así que sí, mucha gente vota y hace que el sistema, como si este fuera el fin y no el medio, siga rodando, mal, pero rodando. Pero eso no es representativo, ni siquiera es bueno.

Cuando algunas decenas de miles, e incluso aunque sólo fuera un puñado de personas se informa, y en el ejercicio de la libertad de esta información actúa de forma crítica, responsable y coherente, estamos ante un fenómeno que no se puede soslayar. Algo ha cambiado y tiene mucho valor. No por las cifras, sino por la verdad y la convicción que tras de ellos se encuentra.

Espero que los millones de personas que votan por votar a los de siempre para que no ganen los “otros”, empiecen a despertar del largo letargo al que por tantos medios han sido sometidos en aras del mantenimiento de una élite nauseabunda aferrada al poder como parásitos.

Mayorías, falacias y representatividades

Indignación, la cortesía y el valor

Acabo de leer un artículo de un amigo sobre lo que está pasando en Barcelona con los indignados y al mismo tiempo leo una portada en Meneame sobre lo que algunos “indignados” han hecho con Cayo Lara, de Izquierda Unida.

Tal y como comenta Carlos creo que algunos exaltados están rebasando lo que creo es el espíritu pacífico de rebelión de este movimiento del que formamos parte muchos que, como yo, somos pacifistas por convicción y necesidad.

Resulta, en pocas palabras, paradógico que algunos exijamos que se nos escuche, que se hable con el pueblo y que el pueblo pueda interactuar con la toma de decisiones y al mismo tiempo se niegue la palabra o la mera presencia a políticos a título personal. También es paradógico que se destroce mobiliario urbano que tanto dinero de los contribuyentes cuesta.

¿Será necesario alguna vez usar estas medidas radicales? No lo descarto, pero sinceramente creo que no es éste el momento. Alguien está perdiendo el norte y es importante recuperarlo.

Porque cuando se busca una regeneración democrática mediante la legítima protesta, hay que ser en todo momento ejemplar y no negar la palabra a quien la ofrece. Cuando se zarandea a políticos del PP, PSOE, CiU, IU, PNV o similar, que son, nos guste o no, ciudadanos, se infiere que hay poca capacidad de argumentación.

Sí, estamos indignados, cierto, pero eso no significa que todo valga, porque no todo vale.

Y no vale todo porque se ha demostrado que de forma pacífica, con desobediencia civil se pueden lograr grandes cosas. Pero llevará su tiempo y su sufrimiento. Muchos estamos dispuestos a pagar con cortesía lo que otros sólo ofrecen con desprecio. El auténtico valor reside en saber estar delante del tanque cuando avanza hacia nosotros.

Indignación, la cortesía y el valor

Llamamiento para la movilización del 19-J

Somos los indignados, los anónimos, los sinvoz. Estábamos en silencio pero a la escucha, observando. No para mirar hacia arriba, donde están l@s que llevan las riendas del mundo, sino a los lados, donde estamos todas y todos, buscando el momento de unirnos.

No nos representan partidos, asociaciones o sindicatos. Tampoco queremos que así sea, porque cada cual se representa a sí mismo. Queremos pensar entre todos cómo crear un mundo donde las personas y la naturaleza estén por encima de intereses económicos. Queremos idear y construir el mejor de los mundos posibles. Juntos podemos y lo haremos. Sin miedo.

Las primeras chispas prendieron en los países árabes, donde cientos de miles de personas tomaron las plazas y calles recordando a sus gobiernos que ellos son el verdadero poder. Luego fueron los islandeses quienes salieron a las calles para expresarse y decidir su futuro; el pueblo español no tardó en tomar las plazas de barrios, pueblos y ciudades. Ahora la mecha se extiende rápidamente por Francia, Grecia, Portugal, Italia y Turquía, mientras llegan ecos de América y Asia y nuevos focos aparecen cada día por doquier. Si los problemas son globales, la revolución será global o no será. Es hora de recuperar nuestros espacios públicos para debatir y construir entre todas y todos el futuro.

El día 19 de junio llamamos a la #Globalrevolution. Llamamos a la ocupación pacífica de las plazas públicas y a la creación de espacios de encuentro, debate y reflexión. Es nuestro deber recuperar el espacio público y decidir junt@s el mundo que queremos.
Toma la plaza!!! Toma las calles!!! #Globalevolution
People of the World, rise up!!!
+ Infos:
https://takethesquare.net/
Contacts: squares@lists.takethesquare.net
#Globalrevolution
@takethesquare
Map of actions: http://www.thetechnoant.info/19j/
http://www.democraciarealya.es

Llamamiento para la movilización del 19-J