Despotricando en la nieve

Estoy convencido de que en caso de algún tipo de cataclismo mundial el 80% de la humanidad morirá en las siguientes 48 horas como consecuencia directa o indirecta de estupidez de muchos de sus congéneres; sí, esos que se ponen en medio, de la peor manera, y en el peor momento, en lugar de quedarse quietos en su casa a esperar una agónica y liberadora muerte.

Ayer viví, una vez  más, unos momentos surrealistas cuando decidí acercarme con mis hijos a ver un poco de nieve. Ya debería estar acostumbrado, pero si bien a la ida todo estaba bastante normal, una vez por la zona vimos que las condiciones eran peor de lo que cabía esperar y nos encontramos con una tempestad de nieve. Cómo iba con un Kuga con tracción a la cuatro ruedas decidí seguir adelante con la idea de dar la vuelta en algún lugar seguro.

Y entonces me encontré con lo de siempre: Gente con coches no adecuados para la nieve poniendo cadenas en mitad de la carretera; eso sí, al menos tenían cadenas, y detrás un todo terreno de los de verdad, un Montero, que ni se dignó a bajar para ver si podía ayudar a alguien, cosa que yo hice en varias ocasiones.

Luego descubrí que el del todo terreno o era imbécil profundo o se lo hacía, porque a la vuelta me martirizó, quiero pensar que por pura inutilidad, conduciendo como si fuera con un Ferrari sobre hielo, hasta el punto de estar a punto de colisionar al decidir, el muy escaso de luces impresentable, poner la reductora primera bajando una cuesta empinada.

Y eso por no hablar de las hordas de niñatos con Seat Ibiza (¿qué tiene ese modelo que atrae tanto a esos seres?) que sin cadenas se adentraban a hacer el idiota por todo el camino. Primero parados en el arcén estorbando a todo bicho viviente y tirando bolas de nieve a otros coches (hasta uno hizo amago de tirarme un gran bloque de nieve pero ante mi mirada y gesto, bastante expresivo, se lo pensó mejor y se salvó uno de los momentos más bochornos de su vida), rompiendo los palos de señalización de conducción en nieve y luego quedando totalmente atascados con uno de los coches en una pequeña pendiente. Ahí se quedaron unos diez tipos tratando de juntar varias de sus escasas neuronas funcionales para idear cómo sacar el coche, cuando ya oscurecía y el nivel de la nieve, y el frío, iba aumentando. Supongo que sus cuerpos ateridos seguirán ahí, porque de esa no salían sin llamar a un tractor,… o esperar a la primavera.

No podían faltar otros, supongo, cretinos, con sus BMWs viejunos ya (vehículos de tracción trasera) bad-ass design, haciendo trompos por la nieve, subiendo hacia la zona de peores condiciones en pleno apogeo de la tormenta ¿vivirán? ¿habrán muerto? A veces no sé qué es peor, la verdad.

Pero los dueños de todo terrenos puros se llevaron la palma ayer. Uno con un Grand Cherokee tirado en el arcén tras haberse dado una leve torta, sin poder o saber sacarlo, hablando con el del Montero delante mío supongo que pensando que el cretino tendría alguna eslinga o conocimiento para sacarle del aprieto. ¡Ah, qué bendita inocencia! Supongo que los balbuceos inconexos de excelso conductor que me precedía fueron lo que le hizo al otro desistir de insistir más. Ser dueño de un flamante todo terreno no sólo no garantiza saber llevarlo en nieve, o en cualquier otra condición complicada, sino que hace más patética y ridícula la situación de los que harían mejor en donar sus cerebros en vida a la ciencia (por comprar un cerebro normal con uno incapaz de coordinar un pensamiento lúcido y que aún y todo han logrado conseguir carné de conducir).

Yo he llevado muchos vehículos, he tenido varios todo terrenos puros (Land Cruiser, Discovery) y otros que no lo eran (Uno, CIVIC, 405, 307, 308) o mixtos (CR-V, Kuga). En todos los casos he sabido llevarlos en la nieve porque conocía sus límites, los míos, y hasta donde podía llegar y he descubierto que siempre, en la nieve, en momentos peligrosos, lo peor son los palurdos humanos que por tal vez maldad, aunque quiero pensar que por pura estupidez, se te pondrán en medio y acabarán haciendo que te estrelles.

Pero en todo momento malo hay que destacar también lo bueno y ahí un diez con matrícula al Ford Kuga AWD, que andaba por la nieve como si fuera por su propia casa. Impresionante, sin más. Nos salvó de todos los demás de una manera impecable. La tracción inteligente de este modelo a las cuatro ruedas vale la pena.

kuga snowed

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Despotricando en la nieve

Ana Frank y Mi Lucha, paradojas del copyright

La locura del copyright. Es paradójico que el “Diario de Ana Frank” se intente mantener agarrado con uñas y dientes bajo “copyright” para el puro beneficio de unos muy pocos y “Mein Kampf” de Aldof Hitler haya pasado al dominio público sin problemas. Supongo que esta es nuestra lamentable condición humana.

Y creo que conocer nuestra condición es lo único que puede salvarnos de nosotros mismos en estos momentos. Lo paradójico es que podamos conocer el lado oscuro de Mein Kampf y no podamos analizarlo con un texto como el de Ana Frank en las mismas condiciones. Yo no tengo nada en contra de que “Mi Lucha” entre en el dominio público, pero me entristece que el más emblemáticos de sus contrapuntos, escrito por Ana Frank, no lo haga por pura avaricia de una Fundación gracias a un sistema de copyright que actúa en contra directa de los creadores y resto de ciudadanos: http://es.gizmodo.com/estados-unidos-obliga-a-wikimedia…

Ana Frank y Mi Lucha, paradojas del copyright

¿Está perdida la guerra contra las pseudociencias?

Yo voy a discrepar ante ciertos derrotismos. La guerra estará perdida el día que todos y cada uno de nosotros hayamos claudicado o yo no estoy por la labor. He perdido muchas batallas en muchos ámbitos, y he ganado otras, y la guerra no se acaba sin más. Continúa. Es un esfuerzo colectivo, largo y de resistencia. Que nos de la sensación de que hay cada vez más pseudociencias puede que no sea más que una sensación debido a que esta gente es especialmente vocal y se hace notar.

Deberíamos mirar los números grandes, las tendencias, y aunque concedamos que las cosas están empeorando, insisto, habrá que verlo, no debería ser más que un acicate para seguir divulgando, luchando en positivo, tratando de influir a todos los niveles. Y también tenemos que ser críticos con nuestros propios métodos de “combate”, debemos explorar otros métodos, otros sistemas para intentar convencer a otros. Tal vez debemos ser más divulgativos, tal vez debamos tener más paciencia o parecer menos condescendientes.

¿Está perdida la guerra contra las pseudociencias?

Cargadores redundantes

Una reflexión no muy importante. Veamos, mirando móviles leo unas críticas que señalan que cierto modelo está muy bien, pero que dan baja puntuación porque no lleva el enchufe cargador.

Bien. Entiendo que pueda ser algo criticable, pero ¿como para quitar puntuación a un producto? En fin, abierto a debate como todo. Lo que me preocupa, un poco, es que no reflexionemos sobre el tema de los cargadores.

Recordemos que Europa ha exigido que exista un cargador universal por un motivo claro, para evitar la redundancia de tener que tener un cargador distinto para cada equipo móvil, haciendo que estas incompatibilidades físicas redunden en un mayor consumo de materias primas y generación de desechos, tanto en producción, como en distribución, extracción de minerales, etc. cuando es algo totalmente innecesario. Hoy en día los cargadores se acumulan, y se pueden reutilizar. Esa es la clave, reutilizar. Bueno, más bien una de las claves, hay muchas otras cuestiones muchísimo más importantes, pero ¿tan malo es que se induzca con más o menos acierto comercial a reutilizar los cargadores que ya tenemos?

Yo, de hecho, lo veo incluso positivo, como veo ahora, que no veía antes, el tema de reducir las bolsas de plástico en los supermercados.

Cargadores redundantes

Diseminar información falsa te perjudica

Aunque uno pensaría que es bastante evidente, todavía hay que recordar que para el activista de calle, la información falsa, no contrastada que busca manipular es un lujo que no se puede uno permitir.

Lo comento cuando aparecen fotografías o vídeos, por ejemplo,  ilustrando noticias dramáticas, pero no siendo ni las fotos ni los vídeos relativos a esa misma noticia, ni en tiempo, ni en forma.

Con frecuencia se suele incluso escribir que esas imágenes gráficas no corresponden a la noticia, pero que tratan de simplemente ilustrarla.

Ataque de grupos neonazis organizados en Zaragoza
Imagen de ataque real de grupo Neonazi

Lo cierto es que no lo hacen. Si no se tienen imágenes fiables de la noticia en cuestión es preferible, simplemente, no usar otras imágenes y más cuando hablamos de imágenes escabrosas, terribles, donde la muerte y la violencia se ceba con, por ejemplo, civiles inocentes.

Aunque en muchas ocasiones el objetivo pueda ser loable, los efectos a medio y largo plazo rara vez son los deseables. Explicamos por qué:

  • Hoy en día en redes sociales demasiada gente se deja llevar por la primera impresión y no suele, en consecuencia, leer las notas que indican que la fotografía o vídeo, que ha sido lo que ha captura la atención, no corresponde a la noticia, ampliando, por lo tanto, el efecto de una noticia objetivamente manipulada.
  • Esto es peligroso porque cuando una sola persona ya contrasta la información e informa, difícilmente se informa en la misma medida a todos los que han creído la primera información falsa, perpetuando una realidad alterada con intereses más o menos cuestionables, y
  • deja tocada la credibilidad de las fuentes y los que comparten la primera información.
  • Como el cuento popular de “que viene el lobo” creamos cada vez más gente que sencillamente no cree a ciertos diseminadores de informaciones, aunque puedan tener la razón después, y se cuestione por igual, sin igualmente contrastar, informaciones verdaderas que puedan estar, por ejemplo, con sus elementos gráficos correspondientes.

Así pues si bien a corto plazo se logra difundir una información, apelando a las reacciones más viscerales, a largo plazo se merma la credibilidad no sólo de los que han manipulado la información, sino de aquellos que no la manipulan.

Diseminar información falsa te perjudica

Admitir que tenemos un problema

Admitir que tenemos un problema es el primer paso inevitable que tenemos que dar si queremos solucionarlo. Y luego de detectar un problema hay que actuar con cuidado y precaución; nunca arrastrados por la pasión del momento.

Pero a veces los problemas tienen muchas causas distintas, no sólo una. Negar alguna de las causas que influyen en el problema no nos ayudará a encontrar soluciones eficientes y efectivas.

Con frecuencia preferimos no ver algunas causas por temor a las posibles consecuencias que pueda haber, sin darnos cuenta que de esa forma sólo estamos, no sólo retrasando la solución, sino incluso agravando la situación.

 

 

Admitir que tenemos un problema