La lista de la vergüenza, las empresas que apoyan SOPA

Seth Godin nos muestra la lista de algunas de las organizaciones que están detrás de uno de los lobbys que están forzando la imposición de la censura a nivel mundial, SOPA. ¿No sabes qué es SOPA? Lee estos artículos aquí  aquí aquí (en inglés los tres enlaces) o aquí (en español):  Esta es, poca palabras, la lista de la vergüenza y no está compuesta por artistas, sino por grandes consejos de administración, abogados, intermediarios en proceso de obsolescencia y explotadores de artistas:

ABC
AFTRA – American Federation of Television and Radio Artists
AFM – American Federation of Musicians
AAP – Association of American Publishers
ASCAP
BMG Chrysalis
BMI
CBS Corporation
Cengage Learning
DGA – Directors Guild of America
Disney Publishing Worldwide, Inc.
EMI Music Publishing
ESPN
Graphic Artists Guild
Hachette Book Group
HarperCollins Publishers L.L.C.
Hyperion
IATSE – International Alliance of Theatrical Stage Employees, Moving Picture Technicians, Artists and Allied Crafts of the United States, its Territories and Canada
International Brotherhood of Teamsters
Kaufman Astoria Studios
Macmillan
Major League Baseball
Marvel Entertainment, LLC
McGraw-Hill Education
MPA – The Association of Magazine Media
NFL – National Football League
National Music Publishers’ Association
NBCUniversal
News Corporation
New York Production Alliance
New York State AFL-CIO
Pearson Education
Penguin Group (USA), Inc.
The Perseus Books Group
Producers Guild of America East
Random House
Reed Elsevier
SAG – Screen Actors Guild
Scholastic, Inc.
Silvercup Studios
Simon & Schuster, Inc.
Sony Music Entertainment
Sony/ATV Music Publishing
Time Warner Inc.
United States Tennis Association
Universal Music Group
Universal Music Publishing Group
Viacom
Warner Music Group
W.W. Norton & Company
Wolters Kluwer

 

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La lista de la vergüenza, las empresas que apoyan SOPA

El pasado del negocio del entretenimiento no va a volver

Es ingenuo pensar que los viejos días van a volver. Que milagrosamente por la aprobación del reglamento de la Ley Sinde, burla hacia los jueces y la tutela judicial efectiva, van a cambiar los hábitos de consumo de los ciudadanos y se van a lanzar todos a comprar millones de CDs y DVDs de estreno.

En un sistema como es Internet, diseñado para buscar caminos alternativos para compartir información, y que ya tanto ha calado en la mente de los usuarios medios y avanzados, pensar que un reglamento mal concebido va a cambiar algo es, como poco, de ilusos.

No, en el fondo nada va a cambiar, salvo nuestras libertades y la molesta sensación de que las castas se crean más que nunca que pueden hacer con los ciudadanos lo que les plazca. Y puede que no pocos se vean pronto afectados por causas de prevaricación y cuestiones de constitucionalidad.

Las cifras de parte de unos intermediarios moribundos no van a mejorar y la razón es sencilla; la única forma de vencer en esta lucha es buscando en el consumidor el aliado y sólo lograrán eso no luchando contra ellos, sus usos y costumbres, como hacen ahora, sino compitiendo en precio y conveniencia.

Y mientras no lo entiendan no habrán logrado nada salvo cavar un poco más profundo su propia tumba. Proliferarán las redes oscuras, los viejos sistemas de intercambio que tan bien han servido durante años pasado a quienes quieren copiar ficheros con contenidos de todo tipo. Será tal vez un viaje al pasado, pero una realidad mientras los políticos no opten por la directa, que es eliminar Internet, eliminar las privacidad en las comunicaciones, la inviolabilidad del domicilio e instauren, de nuevo, la pena de muerte a los que copian contenidos con propiedad intelectual. Y puede que ni entonces logren nada sustancial para los objetivos declarados. Los objetivos reales, imponer su casta como dueña y señora de nuestras vidas, sí serán logrados.

Compitan señores. Ya lo hemos avisado… y avisados quedan. Luego no se llamen a sorpresa.

El pasado del negocio del entretenimiento no va a volver

SOPA, nuevo asalto a Internet y la sociedad desde el corazón de ACTA

Los ataques contra Internet y los derechos de los ciudadanos, derechos fundamentales, siguen con renovada crudeza. SOPA (qué mal suena en español) es el enésimo intento del lobby pro-copyright y pro-patentes; los anti cambio de modelos de negocio, esos que se niegan a hacer algo diferente, por controlar Internet. Si lo logran la consumación progresiva de eliminar la separación de poderes y la lucha contra la innovación en Internet habrá llegado a su fin.

Internet, de hecho, ya no será Internet, en realidad ya hoy no lo es mucho. Será el coto privado de caza de una élite especuladora que la controlará a su antojo para desde la sospecha cerrar cualquier sitio del mundo sin que un juez decida, sin que luego se puede hacer responsable a nadie que haya intervenido en ese cierre. Aunque es poco probable que estoy suponga al cierre de Twitter, Youtube o cualquier otro proyecto consolidado y de gran tamaño, pues llegarán a acuerdos millonarios por el que gente que no hace nada cobrará muchos millones, sí afectará a cualquier proyecto que quiera crecer innovando. Se abrirán las puertas a las trampas, al juego más sucio y despiadado del que nos tienen ya acostumbrados. Ya estamos avisados y no es ninguna broma. Puede que muy pronto esto se haya ya acabado. Ya estábamos tocados, pero esto es un cañonazo en la línea de flotación.

Me temo que muchos proyectos nos quedaremos en el camino y desde luego que no los dudéis, muchas voces serán fácilmente silenciadas por su discrepancia con las burdas excusas de siempre.

 

SOPA, nuevo asalto a Internet y la sociedad desde el corazón de ACTA