Lo que no se ve no existe

Se utiliza como argumento contra la ciencia la falacia de hombre de paja por la que se considera que los escépticos se equivocan a la hora de descartar a cualquier dios porque no es visible.

Sin embargo, lo que hace la ciencia es establecer que cualquier cosa que se afirme que existe se tiene que poderse llegar a medir. El límite de la ciencia está ligado al umbral de la capacidad de medición. A mayor sensibilidad más capacidad de llegar a nuveos descubrimientos, descartar y refutar hipótesis. Algo tan enorme e influyente con un supuesto dios, sea el que sea, debe poder inferirse de estas mediciones y deben ser extraordinarias, como la afirmación de su existencia. Lo que nos dice la ciencia, como explica Stephen Hawking, es que no existe nada que indique que un ser “dios” influye en modo alguno en la realidad medible (que no simplemente observable con los ojos).

Lo que no se ve no existe

La justicia

“Ser bueno es fácil; lo difícil es ser justo.” (Víctor Hugo)

Y es porque con frecuencia ser justo implica actuar contra, a priori, tus propios intereses. Pero crear un entorno en el que la Justicia prevalece sobre los propios intereses a corto plazo, crea oportunidades mejores para nuestros descendientes.

Ser justo, es, aunque difícil, una condición necesaria para un futuro mejor de la raza humana.

La justicia

La Tetera de Bertrand Russell

“Si yo sugiriera que entre la Tierra y Marte hay una tetera de porcelana que gira alrededor del Sol en una órbita elíptica, nadie podría refutar mi aseveración, siempre que me cuidara de añadir que la tetera es demasiado pequeña como para ser vista aun por los telescopios más potentes. Pero si yo dijera que, puesto que mi aseveración no puede ser refutada, dudar de ella es de una presuntuosidad intolerable por parte de la razón humana, se pensaría con toda razón que estoy diciendo tonterías. Sin embargo, si la existencia de tal tetera se afirmara en libros antiguos, si se enseñara cada domingo como verdad sagrada, si se instalara en la mente de los niños en la escuela, la vacilación para creer en su existencia sería un signo de excentricidad, y quien dudara merecería la atención de un psiquiatra en un tiempo iluminado, o la del inquisidor en tiempos anteriores”.
Bertrand Russell
La Tetera de Bertrand Russell

La frustración del que no hace nada

Existe mucha gente que afirma que nuestras pequeñas acciones no sirven para nada. Que el 15M no ha logrado “nada”, que firmar una petición en Avaaz, Change u otras no sirve de “nada”. Que el activismo de sillón no sirve para nada, que quejarse en Twitter no logra realmente nada, que compartir estas ideas en Facebook no hacen sino alimentar a la bestia.

Creo que mucha de esta gente que tanto se jacta de la inutilidad de nuestros actos más simbólicos y pequeños están frustrados por no haber creído ellos mismos en la fuerza débil pero imparable de estos pequeños actos que con la persistencia del aire o agua que circula va cambiando, lentamente eso sí, el mundo entero hacia algo distinto y tal vez mejor.

Que uno mismo vaya cambiando progresivamente es un logro enorme pues es sólido y persistente. La iluminación repentina es rara y no pocas veces peligrosa. Los ojos se van acostumbrando poco a poco a la oscuridad y a la luz extrema y sólo así, normalmente, podemos empezar a ver y estar seguros de lo que vemos.

Cuando es seguro que nada cambia es cuando no hacemos nada. Podemos pretender ser ignorantes de la realidad del sufrimiento que nos rodea y que muchas veces causamos, pero eso no hace que los que sufren y nos rodean sean ignorantes de nosotros.

https://ningunterra.com/2013/02/19/la-frustracion-del-que-no-hace-nada/

 

 

La frustración del que no hace nada

Respeto y coherencia

El problema de algunos es que creen que puede hacer todo el mal posible, y reconocerlo así, con la única necesidad de, un segundo después, pedir perdón.

El todo el nada, “sólo Dios basta”, como diría Santa Teresa.

Me temo que es hora de despertar y decir que no, que no sólo Dios bastaría ni aún en el hipotético caso de que existiera. Lo que nunca basta es todo lo que hacemos para intentar hacer las cosas, bien, y que reconociendo el error, no es de recibo que nos regocijemos en ello.

Así que vale más un humanista que intenta hacer algo, aunque sea pequeño, por mejorar el mismo para ser mejor con el resto de los humanos, que cientos que lo que único que hacen es rezar por todos los demás,… siempre que estén bien lejos, claro.

Y a la hora de enseñar a mis hijos, intentaré que aprendan a medir a las personas por sus acciones y que señalen sus errores, aunque eso pueda tener consecuencias pues puede implicar dejar en evidencia que el Rey está desnudo.

Respeto y coherencia

Sobre presunto impacto de restos de un meteorito en Rusia

Hoy nos despertamos sobrecogidos ante la noticia de varias personas (a estas hora dicen un centenar edit 9:55 UTC Se habla ya de 500 heridos y tres personas hospitalizadas en estado grave) heridas como consecuencia de la onda expansiva provocada por el impacto de varios fragmentos de un meteorito cerca de una ciudad de Rusia. Aquí un vídeo:

Más sobre la noticia en http://www.russianmachineneverbreaks.com/2013/02/14/what-is-happening-in-chelyabinsk/

Todo esto nos debe llevar a una reflexión importante: Aunque improbable, la posibilidad de que un meteorito  caiga en una zona poblada causando muerte y destrucción existe. Lo acabamos de comprobar. Esto ha ocurrido unas horas antes de que otro meteorito, descubierto hace poco, pase rozando, desde un punto de vista astronómico, nuestro planeta: http://www.muyinteresante.es/el-asteroide-que-rozara-la-tierra-en-2013

El meteorito que roza la Tierra es mucho más grande que el que acaba de caer en Rusia. Sin embargo es uno de esos pocos que ha sido detectado con algo de tiempo, no el suficiente como para haber hecho nada si fuera a caer en la Tierra, pero lo importante es que existen muchísimos más que no han sido detectados, se calcula que unos 500.000,  y que como el que nos ocupa al comienzo del artículo, podrían llegar a caer aquí en cualquier momento sin aviso previo.

Esto es una demostración práctica de que es imprescindible vigilar el espacio, mirar a nuestro alrededor, labor que pueden desempeñar no pocos aficionados, pero que debería ser especialmente impulsada y subvencionada en muchos casos por los estados.

La exploración espacial no es sólo una cuestión de colgarse medallas. Es absolutamente necesaria para conocer el lugar en el que nos movemos en el universo y estar mejor preparados cada vez para sobrevivir nuestro viaje por las estrellas y la implacabilidad de las rocas que pasan a nuestro alrededor sin ser vistas.

Sobre presunto impacto de restos de un meteorito en Rusia