Frases interesantes sobre el conocimiento por Benito Juárez

Gracias Eduardo:

“El deseo de saber y de ilustrarse es innato en el corazón del hombre. Quitensele las trabas que la ignorancia y el despotismo le imponen, y él se ilustrará naturalmente, aun cuando no se le de una protección directa.”

Benito Juárez

Frases interesantes sobre el conocimiento por Benito Juárez

Desconectar a los ciudadanos de Internet

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Creative Commons License photo credit: Caitlinator –  ¿Existe algún tipo de medida más evidente de las intenciones fascistas de nuestros políticos que la pretensión de desconectar de Internet a los ciudadanos que sin ánimo de lucro comparten contenidos en Internet? Sinceramente creo que no.

En los últimos años la deriva fascista y autoritaria de las políticas afines a los lobbys del entretenimiento se han visto puestas a prueba con la inevitable socialización de la tecnología. Ahora que los ciudadanos han encontrado su espacio para hablar de lo que sea, de compatir lo que sea, de pensar con sentido crítico, los políticos ven una sólida y evidente amenaza a su estatus quo.

Los políticos que salen del pueblo, que son elegidos por el pueblo pero que gobiernan de espaldas a éste, tenían la posibilidad, o más bien la obligación de abrir el necesario debate sobre la adaptación de las leyes de propiedad intelectual al nuevo entorno digital. Este debate, pospuesto durante un par de siglos ya no podía ser pospuesto por más tiempo… la gente empezaba a no comprender las leyes promulgadas hace doscientos años. Y con razón.

Pero haciendo conscientemente oídos sordos al clamor popular, decidieron instalar al copyright como dios supremo de las actividades en Internet. El dogma no debe cuestionarse, se debe respeto y fidelidad aunque toda evidencia apunte a que las cosas no pueden ser así. La Fe en el copyright es tal vez una de las últimas muestras de cómo la religión intenta aniquilar la rica individualidad de los seres humanos en un espacio tan rico como el de Internet.

Seguramente los ciudadanos no estamos preparados para darnos cuenta de que es nuestra obligación apartar del poder a todos aquellos que se atrevan a imponer mediante la práctica del fascimos sus dogmas pro copyright excluyente. Sin embargo pronto han identificado un hecho notable… mucha gente con capacidad de liderazgo está empezando a cambiar las cosas. Tanto es así que no pueden esperar por más tiempo, no pueden correr más riesgos. Es necesaria una demostración de poder. Quien ose desafiar al todopoderoso dios del Copyright, la gran “C” en un círculo, será desconectado de Internet. La gente tendrá miedo. Nadie quiere desaparecer de Internet; en la era digital es lo equivalente al ostracismo social, es como una silenciosa muerte. Es un atentado al derecho de acceso a la comunicación, a la cultura, al vital hecho de existir.

¿No sienten cierto temor los políticos al tomar esta medida? ¿Están seguros de que la gente no responderá? ¿Saben que mucha gente ha descubierto que las acciones de estas personas son cómplices del secuestro de la cultura, del secuestro sistemático del pensamiento crítico que podría eventualmente apartarles del poder? ¿Saben que hemos reconocido el acceso a la cultura y el conocimiento humano como una de las vías más importantes para traer justicia y solidaridad a este cansado y doliente mundo?

Para los que hemos descubierto esta verdad, compartir esta información es una obligación ética. Cuando las medidas fascistas sean impuestas y empiecen a desconectar a unas cuantas cabezas de turco, tengan por seguro que no descargaremos nada de su incumbencia, por fortuna ya existe suficiente material de valor como para depender de su fallido modelo de negocio; ese es su auténtico e inconfesado temor. Pero pero tengan por seguro que cada segundo de conexión a Internet de mi tiempo libre será dedicado a revelar y explicar a todos la verdad sobre sus propósitos. Y en mi tiempo profesional daré lo mejor para crear herramientas que den valor a los modelos de negocio alternativos al suyo. Su despotismo sólo será el perfecto acicate que espero precipite la destrucción de su parasitario sistema.


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Desconectar a los ciudadanos de Internet

La necesidad de la religión (II)

Cruzadas por la Fe (cc) David Riobravo by-nc-sa
Cruzadas por la Fe (cc) David Riobravo by-nc-sa

Ahondando en la necesidad de la religión vamos a intentar analizar para qué sirve, ha servido y servirá ésta.

La religión es un sistema organizado que sirve para dar respuestas sencillas y reconfortantes a problemas complejos. Pero el objetivo primordial de la religión ha sido siempre el del mantenimiento del poder mediante el control de la población. La religión tiene la virtud de calmar los miedos, y favorece la predisposición a aceptar la injusticia y el destino como partes de un plan superior inabarcable y divino. Lo hace además con un lenguaje que todos pueden entender independientemente de su nivel cultural y se ampara en la presunta infalibilidad de ciertas interpretaciones de ciertos libros o textos de supuesta procedencia externa al ser humano.

En general las grandes religiones se han apoyado en la escasa cultura, conocimiento o capacidad de pensamiento crítico de las personas; por ese motivo no han sido pocas las iglesias que se han erigido como defensoras y conservadoras de todo conocimiento, en parte para evitar que dicho conocimiento, que alimenta el pensamiento crítico, llegara al vulgo sin el oportuno adoctrinamiento y filtrado previo.

Es notable observar que el poder de influencia de las religiones ha decrecido con el paso del tiempo y la mejora cultural media de los seres humanos, siendo más acusado dicho descenso en países más desarrollados. En la misma medida es posible observar que en aquellos países con menor capacidad de acceso a la cultura y el conocimiento humano, el pensamiento crítico es erradicado de forma sistemática imponiendose, con el apoyo de la población más ignorante y sumisa, unos criterios que favorecen el desarrollo de las religiones.

Sin embargo las religiones no permanecen quietas. A veces la presión de los acontecimientos, los descubrimientos científicos, les imponen cambiar, reinterpretando sus libros, buscando excusas para explicar sus anteriores explicaciones de los fenómenos naturales. Sin embargo, cuando se consigue de nuevo una sociedad lo suficientemente apática, ignorante y manipulable, las religiones aprovechan la situación para volver a intentar recuperarse de su decreciente influencia. Bajo el prisma de religiones modernas y intenta legitimar su total y consciente desconexión con la realidad observable o experimentable.

¿Cómo surgieron las religiones? La religión es experta en explotar el miedo y la ignorancia. Cuando al principio de los tiempos resultaba complicado o imposible explicar los fenómenos naturales, dichos hechos se atribuyeron a fuerzas a las que se dotó de voluntad humana. Así se lograba explicar a la gente las cosas de una forma que cualquier lo podía entender. Esto es así porque el dios así lo ha querido y si era positivo para el hombre se le daba las gracias, y si era negativo se le temía y ofrecían sacrificios bajo el pretexto de “el dios está enfadado con nosotros por (cualquier motivo que interesase a los poderosos de turno; descreimiento, comportamiento sexual, no luchar contra X pueblo….)” o más recientemente, los designios del dios son algo que no podemos, nosotros pobres humanos, entender.

Es fácil comprender que cuando se tiene el poder sobre o representación de cientos de millones de personas, la tentación de usar la religión para mantener o explotar el poder, es muy fuerte. De hecho eso les evita tener que educar a esos millones personas en el pensamiento crítico y científico, que es a la vez peligroso si se desea mantener el mismo poder, como costoso y poco satisfactorio en primera instancia para la gente.

No es de extrañar que las religiones siempre hayan tenido una bastante mala relación con la ciencia, los críticos y la tecnología. Todo aquello que pretende iluminar las verdaderas razones de las cosas y que además facilita el acceso de esa verdad a la sociedad, mina las bases en las que se sostienen los dogmas de la Fe obligando a buscar nuevas reinterpretaciones que tras muchos siglos no son sino una prueba más de la mentira original de las religiones.

¿Para qué sirve hoy la religión, incluso la considerada moderada? El problema y gran peligro de la religión, no importando lo moderada que sea ésta, es que hace que la gente crea en cosas falsas o por motivos falsos, aceptando la interpretación de lo escrito en ciertos textos sin cuestionar su veracidad y rechazando toda evidencia que apunta hacia otras explicaciones. Esto es una potente herramienta para controlar la voluntad de las personas.

Si consigues que alguien crea en un absurdo y defienda dicha creencia ciega (donde la credudilidad es Fe y libre pensar es heregía), puedes conseguir cualquier objetivo. Esto es especialmente peligroso en la creencia moderada pues tiene la facultad de fácilmente introducirse en las instituciones, bajo el amparo de la necesidad de respetar la idea religiosa como sagrada, para influir desde dentro y con los mismos parametros del dogma religioso que no permite el debate de la fuente de las ideas.

La religión puede lograr fines aparentemente positivos, cierto; pero siempre basados en el error de creer “porque sí”, legitimando que se puede llegar a lo positivo aunque sea con un engaño consciente. Contrariamente a toda lógica se usa dicha conclusión para legitimar que llegar a fines no positivos se basa en lo mismo que hace llegar a los positivos. Siendo incuestionable la fuente (Fe), lo aparentemente negativo se convierte, por el acto de Fe, en algo positivo o necesario, imponiendo la tiranía del intérprete de turno. Sin debate, sin argumento, el simple hecho de considerar eso como aceptable es la mayor amenaza hacia el desarrollo de una sociedad sana y constructiva. La sociedad que está acostumbrada a aceptar las cosas porque sí, sin necesidad de argumentar, es una sociedad enferma y avocada a su desaparición.

En resumidas cuentas, los medios usados para llegar al fin son muy importantes. Que el fin sea bueno no implica que los medios para lograrlos no puedan ser rechazados. La religión es el medio equivocado y presumo innecesario para lograr el fin de una sociedad libre y justa. Esta parte la hablaremos en la tercera entrega de esta serie de artículos ¿es deseable y posible prescindir de la religión?

La necesidad de la religión (II)