Flickr camino de acabar desapareciendo por la censura que impone a la gente

Hace ya tiempo que Flickr no me tiene especialmente contento. Este es uno de los motivos por los que estoy dejando de subir imágenes de manera tan asidua como hacía antes.

El motivo de esto son varios, uno técnico sobre el que tengo que escribir de manera oficial al Flickr y el otro es debido a la censura que están imponiendo a muchos de sus usuarios, que al final somos todos.

Lo primero se refiere a las búsquedas. Si bien antes buscar fotos con licencia Creative Commons era difícil, ahora con la inclusión de los parámetros de “contenido seguro” y demás morralla, ya la cosa se ha puesto más complicada. Para los que buscamos imágenes copyleft para usar en nuestros artículos tenemos que andar navegando arriba y abajo como desgraciados.

Pues no, que la censura se vaya al final y si alguien quiere tocar esos parámetros que los defina por defecto, que se puede y los demás buscamos las imágenes de los fotógrafos que saben compartir.

Lo segundo, la censura en si es mucho más grave. Aquellos usuarios validados con una cuenta yahoo.de (Deutschland, Alemania) no pueden quitar de su perfil del filtrado de contenido “no apropiado”. Esto seguramente se debe a alguna ley fascista y anacrónica de Alemania. En cualquier caso ha de quedar un mensaje muy claro, la Internet de hoy y del futuro la hacemos los usuarios y nosotros marcamos las normas. Las leyes se modificarán por las costumbres que tengamos y no, no queremos censura.

Si flickr sigue por este camino corre peligro de caer víctima de su falta de firmeza y acabará desapareciendo, porque si algo es flickr es web 2.o y si no es capaz de respetar la voluntad de los que hacemos la web 2.0 posible, nos iremos a otra parte que sí nos respete.

Así que si esto sigue así y no cambia me planteo muy seriamente abandonar este servicio para final de año aunque pierda el dinero que pagué en la cuenta pro. Eso sí, antes haré mucho ruido.

Flickr camino de acabar desapareciendo por la censura que impone a la gente