El caos del enfrentamiento

No dejo de observar la realidad con perplejidad creciente. Ahora me ha dado por buscar analogías a mi actividad en la red con lo que ocurre en el mundo. No puedo dejar de sorprenderme al ver que los mismos enfrentamientos, posiciones irrenunciables provocan las fricciones y en consecuencia los enquistamientos que bloquean cualquier posiblidad de solución a los problemas.

Observo que cuando tenemos una idea formada la defendemos a pesar de que en muchos casos podríamos no estar tan cerca de la verdad como pensamos. De la defensa de nuestras posiciones surgen auténticos procesos de razonamiento muy elaborados que aunque en la mayor parte de los casos no usan un método científico, se incorporan a nuestras convicciones reforzando en muchas ocasiones el error inicial.

En cualquier disputa, y antes de obcecarnos, deberíamos estar preparados para aceptar que hay que ceder un poco para rebajar tensiones. Hay que aceptar que la otra parte puede tener algo de razón.

Mucha gente está muy dispuesta a ceder aunque la costumbre y la sociedad lo impida mediante muchos mecanismos. Tal vez la clave venga de ahí. La manipulación de grupos de poder saben muy bien de la naturaleza casi religiosa de las convicciones de la gente y esto es fácil de usar al favor de esos intereses. Así se encuentra apoyo en sitios que buscan un interés muy definido por mantener el engaño.

En consecuencia es necesario, para evitar esta manipulación tendremos que ser todos escépticos, cuestionando constantemente no las opiniones de los demás, sino además, y más impotante, las nuestras propias.

El caos del enfrentamiento