Cámaras de infrarojos por orden de Sony para controlar la Semana de Terror

Sony sigue con su campaña de acoso a sus clientes. En una nueva muestra del desprecio que sienten hacia los que les dan de comer esta vez ha sido en el Festival de Cine Fantástico y de Terror que se está celebrando en San Sebastián en estas fechas.

Durante el preestreno de Resident Evil Extinción Sony introdujo en la sala de proyecciones sin avisar a un par de individuos con sendas cámaras de infrarrojos apuntando hacia el público grabándoles. ¿El objetivo de ésto? Obvio y desagradable, vigilar que nadie grabe con cámara de video la película y que luego tal vez decida subirla a Internet para que se pueda descargar libremente.

Además de lo grave que es realizar tal acción sin autorización de los espectadores, y que creo podría desembocar en una denuncia ante, por lo menos, la agencia de protección de datos, se muestra la mentalidad retrograda de Sony en su cruzada absurda y sin sentido contra sus propios clientes y mercado.

No basta el fiasco que están resultando los problemas con sun PS3 en lo que a precios y prestaciones reales se refiere, no basta con el precio desorbitado de sus reproductores BluRay en comparación con los de su competencia de HD-DVD, no basta con su obsesión por emplear DRMs que convierten a todos sus productos en defectuosos y que han dañado miles de equipos por todo el mundo. Ahora a escondidas demostrando su valentía y amenazantes vigilan como el peor gran hermano posible que los que pagan por ver sus películas (aunque en este caso hablamos de un sub-producto, según palabras de los muchos que la vieron aquel día), no se descarríen y se sientan tentados de ayudar a difundir una nueva parte de una saga que seguramente no merece ni esa atención mucho que salga Mila Jovovich en ella.

¿Y qué dice la organización del festival? Pues que el tema no salga de ahí. Que nadie comente nada ¿por eso lo ponen sólo en los foros privados del evento? Pues mal vamos creo yo ¿Tienen miedo de que se entere la opinión pública de que han cedido al despotismo de una industria con un modelo de negocio obsoleto? ¿Tenían que haber avisado antes de que la gente comprara los abonos? Si se han hecho mal las cosas hay que decirlo y hay que decirlo más y más alto. Porque algunos todavía no se enteran de que al final los que manden por dónde han de ir las cosas seremos los consumidores.

Bravo Sony… una más de las vuestras. Enhorabuena ¿cuántas más pensáis hacer del estilo?

Actualización 3 Noviembre 2007 – 11:56 am: Según comenta Jon en este medio, eran cámaras de vigilancia para visión nocturna, no grababan y tenían intención de disuadir que alguien grabase la película. Los que manejaban los equipos eran miembros de la organzación del festival. Esto me parece si cabe especialmente grave pues se confirma la complicidad de la organización y la intención de vigilar y amedentrar a los espectadores. Lamentable y preocupante sin duda.

Cámaras de infrarojos por orden de Sony para controlar la Semana de Terror