Sociedad fallida

Puede que como sociedad hayamos fallado si finalmente juzgamos a nuestros jóvenes como criminales por el hecho de compartir contenidos.

El reciente caso de Joel Tenenbaum muestra de forma clara y sin lugar a dudas la saña y el desprecio de gran parte de la industria del entretenimiento hacia una juventud que despierta del engaño de unas leyes injustas, obsoletas y absurdas.

Las cabezas de turco y los importes exigidos son escala por la que medir el miedo oculto de una industria y una sociedad aterrorizada por la inevitable realidad digital que desafía todos los dogmas que durante unos pocos siglos se han impuesto contra toda lógica o sentido común.

Como conclusión podremos deducir que la industria, representada por la RIAA, no ha demostrado razón alguna en su planteamiento sobre el copyright restrictivo, sólo se han reafirmado sobre lo que ya conocemos; que tienen fuerza y que carecen de eso llamado escrúpulos. Han demostrado que tienen dinero y pisarán a quien sea preciso con tal de mantener el engaño que han vendido a sus accionistas en la ingenua creencia de que podrán mantener modelos de explotación y distribución analógica en un entorno digital. Sin duda son muchos sueldos y muy altos de asesores y abogados que dicha industria alimenta.

Sin embargo cada uno de nosotros tiene responsabilidad en este peligroso juego. ¿De verdad queremos una sociedad en la que consideramos a nuestros hijos criminales por el hecho de acceder a y compartir contenidos de la manera que la realidad tecnológica, la realidad de los propios contenidos y el futuro sugieren?

Si es así, entonces ya hemos fracasado socialmente, si es que no lo habíamos hecho antes con tantas otras cosas en el fondo mucho más graves. Si no vemos el peligro y lo absurdo de esta postura mejor haríamos en hacernos a un lado y dejar que una nueva generación tome nuestro lugar. Tal vez ellos, venidos al mundo en pleno nacer de la era digital, sean capaces de cambiar las leyes y dejarán de verse a ellos y a su futura desdendencia como los malvados seres que algunas industrias nos pretenden hacer creer que son.

Sociedad fallida

Firma para eliminar el DRM de Kindle

La restricciones de nuestros derechos digitales, o mejor dicho, la restricción de nuestros derechos mediante hardware y software, afectan de forma determinante el futuro del conocimiento humano. Si consentimos que cualquier dispostivo facilite a tereceros que decidan por nosotros qué leer, cuándo y cómo, dejamos nuestra libertad de lado en favor de una aparente comodidad que no es tal, es sumisión.

Tras la nefasta actuación de Amazon que borró todos los “1984” y “Rebelión en la Granja” comprados de los propios Kindle, el peligro del que tantas veces habíamos hablado se ha plasmado en un hecho concreto que si se analiza revela la auténtica naturaleza de los DRM.

Firma para que Amazon elimine los DRM del Kindle y se lance al mismo tiempo un mensaje claro al resto de industrias que apuestan por la restricción de nuestros derechos como si necesitaramos tutela de un gran hermano.

Firma para eliminar el DRM de Kindle

Dialogo entre V y Justicia

Hola, querida Dama. Hermosa noche, ¿No le parece?
 Perdone mi intrusión. Tal vez le apetecía dar un paseo. Tal vez sólo disfrutaba del paisaje.
 No importa. Creo que usted y yo deberíamos tener una pequeña charla.
 Ahh… Olvidaba que no hemos sido debidamente presentados.
 Yo no tengo nombre.  Me puede llamar V. 
Señora Justicia… Le presento a V.
V… Le presento a la Señora Justicia.
 Encantado, Señora Justicia.

Buenas noches, V”.

Bien. Ahora ya nos conocemos. De hecho, he sido fan suyo durante mucho tiempo. Oh, ya sé lo que piensa.
“Pobre chico. Se ha enamorado de mi… como un adolescente”.
 Disculpe, Señora. No es nada de eso.
 La he admirado durante mucho tiempo… Aunque solo a distancia. La observaba desde las calles de allí abajo cuando era un niño.
Yo le decía a mi padre: “¿Quién es esa Señora?” Y él contestaba: “Es La Señora Justicia”. Y entonces yo decía: “¡Qué bonita es!”
 Por favor, no piense que era sólo algo físico. Sé que no es esa clase de chica. No, yo la quería como persona, como un ideal.
 De eso hace ya mucho tiempo. Me temo que ahora hay otra…

“¿Qué? ¡V! ¡Qué vergüenza! ¡Me has traicionado por una pícara vanidosa y llorona de labios pintados y sonrisa viciosa!”

¿Yo, Señora? ¡Permítame que discrepe! ¡Fue su infidelidad la me lanzó a sus brazos!
 ¡Ja-ja! ¿Eso la ha sorprendido, no? Pensaba que no conocía su pequeño escarceo, pero no. ¡Lo sé todo! 
La verdad, no me sorprendió en absoluto saber que le gustaban los hombres de uniforme.

“¿Uniforme? ¿Por qué? No sé de que estás hablando, V. Tú siempre has sido el único para mí…”

¡Mentirosa! ¡Zorra! ¡Puta! ¡Niega ahora que te liaste con él, con el del brazalete y las botas militares!
 ¿Y bien? ¿No dices nada?
 Ya me lo parecía.

Muy bien, al fin te has desenmascarado. Ya no eres mi Justicia. Ahora eres su Justicia. Te has acostado con otro.
 Bien, es un juego para dos.

“¡Me ahogo! ¿Qu-quién es ella, V? ¿Cómo se llama?”

Se llama anarquía. ¡Y me ha enseñado que es mejor amante de lo que tu jamás fuiste!
 Me ha enseñado que la justicia carece de sentido sin libertad. Es honesta. No rompe promesas como tú, Jezabel.
 Solía preguntarme por qué nunca me mirabas a los ojos. Ahora ya lo sé.
 Así que, adiós, querida dama. Incluso ahora me entristecería nuestra separación, si no fuera porque ya no eres la mujer que una vez amé.
 Toma. Un regalo de despedida. Lo dejo a tus pies.

Las llamas de la libertad. Que hermoso. Aah, mi preciada anarquía… “Oh, belleza, no te había conocido hasta ahora”.

Desde http://vandalosanonimos.blogspot.com/

El texto es copyright de Alan Moore de V. de Vendetta. Compra el comic, vale la pena.

Dialogo entre V y Justicia

Youtube, Sony, música, copyright y modelos de negocio

Primero un video:

Cualquiera pensaría que Sony montaría en cólera y pediría la eliminación del video de forma inmediata. Sin embargo, en un poco común movimiento, la industria del entretenimiento ha sabido sacar provecho de las posibilidades de Youtube y el uso que hace la gente de contenidos protegidos por copyright y están haciendo dinero gracias a este video. Hasta ahora se ha visto 15.000.000 de veces, lo cual es bastante ilustrativo. Viendo el video hay enlaces para comprar la canción en iTunes por no hablar de la publicidad que está rentando Youtube en la página.

Como apuntan en este artículo Sony está ganando dinero, Chris Brown está ganando dinero, iTunes está ganando dinero pero curiosamente los que hicieron el video no. Y lo que lo hace genial es precisamente el video, la coreografía y la graciosa naturalidad de una boda desenfadada ¿No parece que hay algo que está mal en este esquema? Lo justo y honrado sería que los que produjeron el video también vieran algo de dinero de lo mucho que seguro han ganado los otros. Esto sería honesto, justo y sin duda animaría a más usos originales que puedan dar promoción a bajo precio a los contenidos que van saliendo.

Youtube, Sony, música, copyright y modelos de negocio

La justicia vengativa que odia y se rie de toda lógica y sentido común

Como decía V de Vendetta, la justicia se ha prostituido. Hasta tal punto llega esta prostitución que nos encontramos con que un estudiante de 25 años se enfrenta a tener que pagar 650.000 dólares a una industria culpable de auténtica piratería, la piratería de mantener y promover leyes anacrónicas de copyright, culpable de no haber cambiado de modelo de negocio, de no adaptarse a la realidad y de llamar criminales a sus propios clientes.

La memoria del ser humano es corta y por algún motivo me temo que tras estos abusos todavía les seguiremos perdonando. Con eso cuenta, con nuestra patética complacencia.

Pero algo sí ha cambiado. Se nota por el temor que dejan entrever en las entrevistas que se les hace. Temen que la gente se de cuenta del engaño. Se quedan sin tiempo, tienen que seguir montando sus campañas de miedo e incertidumbre, antes de que su castillo, de naipes, se venga abajo por la leve brisa de una tormenta digital.

¿Quien vendería barras de hielo hoy en día existiendo frigoríficos? ¿Quién montaría un negocio de mensajería en “taxis” existiendo el teléfono? ¿Quién basaría su modelo de negocio en algo que la gente no quiere, no necesita, no demanda o no tiene valor justificable alguno? Parte de la industria del entretenimiento lo hace.

La creación de contenidos originales y de calidad es lo que tiene valor. La distribución de éstos no.

No bases tu modelo de negocio es una escasez que no existe ni llames criminal a tus usuarios. Poco a poco, por la puerta de atrás vienen otras industrias que dan lo que la gente quiere y pide y nos tratan entre algodones. ¿Quién se llevará el gato al agua?

La justicia vengativa que odia y se rie de toda lógica y sentido común