Flickr y el peligro de las políticas de FUD

Safe Creative #0908274278555

“Un gran poder conlleva una gran responsabilidad…” de Spiderman es una frase sobre la que todos los grandes proyectos deberían reflexionar y más si están basados en Internet. Flickr, el popular servicio para compartir fotografías en Internet no es ajeno a esta realidad. Nadie que ostente algún tipo de poder lo está.

-He visto grandes mejoras pero al mismo tiempo grandes errores y un destructivo empobrecimiento del proyecto-

Muchos saben que llevo muchos años en Flickr. Casi desde sus inicios cuando andaba buscando un proyecto para subir fotos digitales que permitiera expresamente el uso de licencias Creative Commons.

He visto cómo en lo últimos años el proyecto cambiaba según se hacía más popular, cómo pasó de un proyecto gestionado por un reducido grupo de personas a ser comprado por Yahoo! y convertirse en la referencia necesaria de las redes sociales 2.0 de fotografía en Internet.

He visto grandes mejoras pero al mismo tiempo grandes errores y un destructivo empobrecimiento del proyecto. Tal vez en la búsqueda por complacer a todos han caído en el error de no complacer a nadie. La traición al propio espíritu de compartir fotografías (arte), desnaturaliza el proyecto convirtiéndolo, con el tiempo, en una parodia de si mismo.

Tal vez la primera señal de alarma fuera la connivencia de Yahoo! dueña de Flickr con la dictadura China para encontrar y encarcelar a Shi Tao, un disidente político chino que ahora cumple sentencia en la cárcel gracias a que Yahoo! China reveló información a los dictadores chinos para que fuera identificado. Es cierto que las compañías tienen intereses en muchos países, suculentos contratos y obligaciones legales. Pero también es cierto que existe la posibilidad de alcanzar la Justicia. De ahí la responsabilidad de la que hablaba. A veces hay que ser consecuentes y mantenerse firme en los principios.

-La era digital se resume en copiar y compartir-

En lo que al propio servicio de Flickr se refiere, fueron muchos los errores que muchos fotógrafos y conocedores de la realidad de Internet hemos señalado.

El primer error que recuerdo fue el incluir sistemas de protección de descarga de fotos en forma de sistema de gif transparente que se descarga en lugar de la foto que la gente quería bajar. Yo lo llamo, no sin cierto sarcasmo, el DRM de Flickr. Es un sistema que apenas llega a crear una ilusión de protección, cosa altamente peligrosa, la ilusión, pues no protege en absoluto de los malos usos y sí dificulta o impide los usos legítimos. Además va en contra del lema de la web “comparte tus fotos”; no se comparte nada, se crean en cambio peligrosas presunciones de culpabilidad. Si la gente no quiere que sus fotos sean descargadas y copiadas, y están en su derecho legal de no desear tal cosa, simplemente que no las suban a Internet. Es la única protección que puede prevenir en alguna medida que sean copiadas. La era digital se resume en copiar y compartir. No tiene que ver con la escasez analógica; salvo de buenas ideas, las malas abundan. Flickr debería haber sido fiel a su filosofía inicial y animar a esos usuarios a que se fueran a otra plataforma que permitiera tal “protección”. No lo hicieron, querían a esos usuarios a toda costa, aunque el costo fuera traicionar la propia identidad de una web que es para compartir fotografías.

-se nos animó a la autocensura, algo que si consentimos hará que paguemos un precio muy alto, el de nuestra propia libertad individual-

Esto me sentó mal y lo he criticado muchas veces, pero las cosas fueron para mucho peor con la inconcreta políticamente correcta corrección moral de lo que era bueno que la gente viera o no. Ahí ya se nos animó a la autocensura, algo que si consentimos hará que paguemos un precio muy alto, el de nuestra propia libertad individual. Junto con la censura en Alemania y otros países trajo nuevos filtros de “seguridad” de higiene mental. Ver un pecho de una mujer, un pubis, un trasero, se convertía en algo inseguro, obsceno, feo, censurable. ¿Es que nadie piensa en los niños? Yo sí lo hago. Y creo que el tabú del sexo es uno de los grande males endémicos de esta sociedad que hay que erradicar. Si alguien tiene miedo del erotismo, del cuerpo desnudo, de los genitales, haría bien en no usar jamás Internet, ni mirarse en un espejo. Además la fotografía, el arte no debe, no puede ser censurado por estos criterios. El David de Miguel Ángel parece que molesta a estas mentes depravadas y tristes de un grupo reducido y ruidoso de individuos que querrían todos tuviéramos una única forma de pensar, o mejor dicho, de no pensar.

-Mordí la lengua y me auto censuré todo lo que podría ser ofensivo a los distintos coletivos; los religiosos, los defensores de la libertad de los animales, los vegans, los que no quieren que las mujeres lleven pantalones… En resumen, restringí el acceso al 90% de mis fotografías-

Creí que con el tiempo la razón y el sentido común se impondría. Pero no fue así. Se animó a que los usarios, de forma anónima y cobarde denunciaran a los usuarios al ver algo que les ofendía. Sin información concreta sobre el contenido que ofende, el FUD (Fear Uncertainty and Doubt; Miedo, Incertidumbre y Duda) creció. ¿Qué era aceptable? ¿Qué no lo era? La respuesta de Flickr se resume en un “tú sabrás”. Genial. Eso deja un amplio margen para la denuncia y lo peor de todo el abuso y la autocensura. La autocorrección, el auto lavado de cerebros. Así fui denunciado, como otros muchos, una primera vez. La segunda fuí moderado por tener algo inapropiado sin saber qué y la tercera, que no llegará, me suspenderían la cuenta. Más de 3.000 fotos subidas, miles comentarios, miles de contactos y amigos a perder en una cuenta profesional que he pagado durante años hasta ahora.

Así que me autocensuré. Mordí la lengua y me auto censuré todo lo que podría ser ofensivo a los distintos colectivos; los religiosos, los defensores de la libertad de los animales, los vegans, los que no quieren que las mujeres lleven pantalones… En resumen, restringí el acceso al 90% de mis fotografías y me sentí mal, disgustado, triste. Enfadado. ¿He de tener miedo yo de una página web? ¿De perder un día súbitamente sin explicación, sin posibilidad de réplica ese esfuerzo que he realizado, sí, por Flickr y la comunidad?

No pago para convivir con esas políticas. No quiero vivir en un sinvivir por algo tan trivial y absurdo. Y si la gente tiene miedo del desnudo, la libertad y la verdad debe ser su problema, no el de los creadores.

-Espero que la gente aprenda a dejar de ofenderse y se enfrente a la realidad del mundo, o será el mundo el que se enfrente a ellos y su aséptica moral-

Así de triste resulta nuestra pasividad ante el abuso que se da en plataformas que son valiosas por los propios usuarios, no por los gestores de éstas. Creemos que no tenemos poder, que tienen todo el derecho de hacer lo que les plazca por ser empresas privadas. Pero no es cierto. No pueden quitarme mi libertad interior que estaba perdiendo. Así que por ahora me despido de la cuenta profesional que no renovaré. Subiré todo y actualizaré en http://es.zooomr.com/photos/oneras por el momento. Hay más alternativas que estoy estudiando. Seguiré teniendo la cuenta gratuita en Flickr para poner fotos de inocentes flores y ardillas, nada que ofenda, o eso espero, a nadie ¿tal vez a los alérgicos a las flores o ardillas?

Espero que la gente aprenda a dejar de ofenderse y se enfrente a la realidad del mundo, o será el mundo el que se enfrente a ellos y su aséptica moral. El resultado será catastrófico para ellos. El mundo, como la banca, siempre suele ganar.

En cuanto a Flickr que sepan que sólo un usuario profesional se va. No supone problema alguno para ellos y su mega empresa. Tal vez sea así, pero lo hago en conciencia con mis ideas de justicia y libertad. Eso tiene su peso y ni Flickr, ni Yahoo! ni nadie es completamente invulnerable a la verdad. Algún día lo comprenderán, pero tal vez sea demasiado tarde.

Desde aquí un abrazo a mis contactos en Flickr. Espero que sigamos reencontrándonos en Internet y en algún que otro café de Nueva York.

Safe Creative #0908274278555

Flickr y el peligro de las políticas de FUD

Cobardes en Internet cobardes en el mundo analógico

by Skye Suicide CC by-nd-nd
by Skye Suicide CC by-nd-nd

La cobardía tiene múltiples facetas en Internet y muchas de las páginas más populares contribuyen a ésto. Cuando se anima a denunciar contenidos “inapropiados” la perversidad llena los corazones de los marchitos cobardes de Internet que no dudan en condenar bajo su presuntuosa y llena de prejuicios visión del mundo. Siempre me ha repugnado la gente que tira la piedra y se esconde de sus iguales (o tal vez superiores en cierta cualidades de honorabilidad), la gente que no da la cara y las páginas que, sin ofrecer más información, te juzgan y condenan sin defensa posible.

Me queda el consuelo de saber que todo ser miserable al final acaba siendo consciente de su patética naturaleza y que hoy en día existen más opciones que las grandes páginas que se asustan de ver un pecho de una mujer.

Esperemos que esta gente tan insegura de su propia sexualidad no tenga nunca el poder de destruir, como bien desearían, la hermosa desnudez del David de Miguel Ángel.

Cobardes en Internet cobardes en el mundo analógico

V

by SLR Jester CC by
by SLR Jester CC by

Good evening, London. Allow me first to apologize for this interruption. I do, like many of you, appreciate the comforts of every day routine- the security of the familiar, the tranquility of repetition. I enjoy them as much as any bloke.

But in the spirit of commemoration, thereby those important events of the past usually associated with someone’s death or the end of some awful bloody struggle, a celebration of a nice holiday, I thought we could mark this November the 5th, a day that is sadly no longer remembered, by taking some time out of our daily lives to sit down and have a little chat.

There are of course those who do not want us to speak. I suspect even now, orders are being shouted into telephones, and men with guns will soon be on their way. Why? Because while the truncheon may be used in lieu of conversation, words will always retain their power. Words offer the means to meaning, and for those who will listen, the enunciation of truth. And the truth is, there is something terribly wrong with this country, isn’t there? Cruelty and injustice, intolerance and oppression.

And where once you had the freedom to object, to think and speak as you saw fit, you now have censors and systems of surveillance coercing your conformity and soliciting your submission. How did this happen? Who’s to blame?

Well certainly there are those more responsible than others, and they will be held accountable, but again truth be told, if you’re looking for the guilty, you need only look into a mirror. I know why you did it. I know you were afraid. Who wouldn’t be? War, terror, disease. There were a myriad of problems which conspired to corrupt your reason and rob you of your common sense.

Fear got the best of you, and in your panic you turned to the now high chancellor, Adam Sutler. He promised you order, he promised you peace, and all he demanded in return was your silent, obedient consent. Last night I sought to end that silence.

Last night I destroyed the Old Bailey, to remind this country of what it has forgotten. More than four hundred years ago a great citizen wished to embed the fifth of November forever in our memory. His hope was to remind the world that fairness, justice, and freedom are more than words, they are perspectives. So if you’ve seen nothing, if the crimes of this government remain unknown to you then I would suggest you allow the fifth of November to pass unmarked.

But if you see what I see, if you feel as I feel, and if you would seek as I seek, then I ask you to stand beside me one year from tonight, outside the gates of Parliament, and together we shall give them a fifth of November that shall never, ever be forgot.

(c) V de Vendetta

V

Frases interesantes, Doisneau y el paso del tiempo

“Nunca he notado el paso del tiempo, estaba demasiado absorbido por el espectáculo que me ofrecían mis contemporáneos, un espectáculo gratuito e infinito por el que no se necesita entrada… y, cuando se presentaba la ocasión, les ofrecía, en recompensa, el consuelo efímero de una imagen”.

Robert Doisenau. Fotógrafo.

Frases interesantes, Doisneau y el paso del tiempo