Navegando por las cloacas de la inmundicia de la humanidad

En los últimos días hemos vivido y estamos viviendo acontecimientos importantes como el verdicto del jucio por los atentandos del 11 de Marzo en Madrid, la ley de Memoria Histórica, el resurgir del medievalismo en forma de Creacionismo, la puesta en evidencia de las verdaderas intenciones tras las últimas comunicaciones de la Conferencia Episcopal, la educación por la ciudadanía y un largo etcétera.

Yo normalmente veo ciertas cosas como ocasiones forzadas para crear una controversia que enaltezca los ánimos del electorado para confirmar o asegurar el voto que darán dentro de apenas unos meses a los principales partidos del panorama español.

Pero en todo este panorama no puedo dejar de mencionar a ciertos individuos que en su afán de ganar dinero y poder no dudan en resucitar, amenazar y mentir, usar el doblepensar mientras las personas de a pié ven cómo se juega con sus sentimientos y recuerdos.

Existen personajes como ciertos poderosos de la religión católica que, en su radicalismo ultra conservador, no dudan en emplear discursos cercanos a los más repugnantes que hemos tenido la ocasión de conocer en la historia, como aquellos que indefectiblemente contribuyeron al estallido de la Segunda Guerra Mundial. Seres como Pio Moa de dudosa catadura moral a los que no les importa navegar por las cloacas de la inmundicia humana y que sin duda estarían mucho mejor siendo juzgados, si no fuera porque la justicia humana se parece más a una ramera babilónica que a una verdadera justicia en la que todos somos iguales ante la ley. Como en aquel libro “todos somos iguales, pero algunos somos más iguales que otros”.

Existen políticos que en lugar de trabajar se dedican, unos y otros, a recriminarse destructivamente sin responder a las responsabilidades que cada uno incurre con sus afirmaciones. Admito que ninguno de los principales partidos políticos me gustan, porque todos manipulan y mienten; aunque hay que admitir que algunos en su radicalismo y revisionismo han trascendido toda frontera de prudencia hasta quedar en tanta evidencia que no tienen otra opción que negar la mayor y hacer del doblepensar su principal argumento político. En su huída hacia delante insultan y descalifican a cualquiera que pretenda todavía votarles… claro que eso a ellos, mientras les sigan votando, no importa.

Con respecto a la guerra civil las heridas no están cerradas porque no existe perdón ni existirá. No puede existir cuando el problema que existe es que de uno u otro bando se acepta que la guerra puede ser legitimada de una manera u otra. Es hora de que todos rechazemos la violencia y el asesinato incubierto o “legal” que representa el uso de las guerras. Basta de guerras, recordemos lo que pasó y rechacemos las matanzas… todas.

Respecto a la religión poco que decir. Deberían salir ya de inmiscuirse en la vida civil y pasar a autofinanciarse o desaparecer. El mundo ha cambiado y hace tiempo que su verdad no es la Verdad. Sólo es una visión sesgada y tendenciosa con ningún otro objetivo más que controlar a una masa que cree en lo que se les dice por el hecho simple de creer contra toda lógica o evidencia.

Basta de manipulación burda de uno u otro lado. Ciertas cosas ofenden a cualquier inteligencia, al menos cualquier inteligencia sensible.

El mundo ya no puede seguir siendo de esos poderosos corruptos. El mundo debe ser de los ciudadanos. El momento ha llegado.

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