La censura, la doble moral e Internet

Ayer nos sorprendimos por el secuestro por parte de un juez de la publicación de El Jueves, la revista satírica que sale los miércoles.

He de admitir que cuando vi la portada en una libería pensé… “¡Jo, qué cachondos son los de El Jueves!”, pero la cosa no pasó de ahí. Me pareció una portada a su estilo, divertida y satírica, algo que, en mi humilde opinión tiene mucho que ver con la libertad de expresión que con tanto ahinco intentan quitarnos a toda costa.

Entiendo que la imagen pueda resultar ofensiva para los príncipes, pero bueno, creo que estas cosas lo mejor es tomárselas con buen humor y no hacer sangre de algo que en el fondo no es tan importante para un país que no lleva muy bien la autocrítica o la capacidad de reírse de si mismo y que tiene problemas más serios, como el precio de la vivienda, el endeudamiento o la obsesión asesina de los terroristas incapaces de convencer a nadie.

Pero lo peor que se puede hacer en estos casos es secuestrar una publicación tan importante como El Jueves, que no ha tenido nunca miedo de satirizar muchas cosas que en un principio nos parecían imposibles de satirizar. Y es que cuando te ries de algo, pierde parte de poder y eso hace que seamos más libres y el poderoso más controlable. Así ha pasado con la ETA (Energúmenos Terroristas Asesinos) u otros poderosos como la SGaE, esa sociedad de gestión de editores que cada día secuestra un poco la libertad que tenemos los internautas para usar las nuevas tecnologías.

Pero sin duda, secuestra El Jueves, una revista muy seguida por los internautas en general y en estos términos no podía tener otro efecto que crear una ola de repercusión viral de inesperadas consecuencias incluso a nivel mundial.

Lo que no entienden los poderosos, o no quieren entender, es que las reglas del juego han cambiado. Con Internet estas cosas ya no pasan impunes. Ahora tenemos algo que trasciende fronteras y que está en manos de la gente, de los ciudadanos, tanto para bien como para mal.

No comprender el alcance del uso de las nuevas tecnologías es un error que los poderosos pagarán siempre. Se acerca una evolución en la manera de repartir el poder que nos da la información. Guste o no, lo que hagan los jueces deberá ser analizado muy bien antes, porque hay leyes que no podrán jamás con la era digital y sus consecuencias.

Por Mario Pena (cc) by-sa v3.0

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