Hipocresía de muchos fotógrafos de flickr ante la censura

Lo cierto es que llevo tiempo queriendo escribir sobre esto, y finalmente me he decidido.
Hace sólo unos días saltó la alarma de la censura impuesta por flickr (web 2.0 de Yahoo!) a los usuarios con cuenta de correo para validarse alemanas. Básicamente el problema es que estos usuarios, al poner su cuenta de flickr en idioma Alemán, ya no podían quitar la restricción para ver imágenes de contenido “moderable”.

Por un lado la reacción que hubo me pareció lo mínimo que debía pasar. Pero fue tibia. En primer análisis habría que mencionar que lo que se censuran son los desnudos. Todavía tenemos miedo de ver un pecho, un pene o un vello púbico. ¿Qué hubiese sido del arte clásico, sólo por poner un ejemplo, si los cafres del su integrismo moral endogámico hubiesen tenido tanto poder antes como el que fiticiamente tienen ahora?

Así andamos en pleno 2007. Nos escandalizamos del sexo, o el simple erotismo, pero no nos escandalizamos de los asesinatos que en nombre de la mal llamada libertad, países como EE.UU. o Cuba practican cada día, por no hablar del resto de terroristas que por ahí pululan con el único objetivo final y real de tener más poder y dinero.

Pero no es lo que quería apuntar hoy. Lo cierto es que muchos fotógrafos de flickr no dudaban de echar pestes hacia Yahoo! pero ellos mismos tienen sus fotografías “protegidas” para que nadie las pueda descargar. Limitado el tamaño para que nadie las pueda ver en sus versiones originales y con gifs transparentes. Muchos dirán que están en su derecho de “proteger” dichos trabajos del “robo”, pero lo cierto es que el robo al que se refieren es el hecho de que cualquier otro usuario pueda almacenar la fotografía en su ordenador. Terrible ha de ser el pecado y la osadía de aquel que aprecia tu arte y quiere poder contamplarla sin necesidad de estar conectado, o igual querer poner la imagen de fondo de escritorio.

Porque, no nos llamemos a engaño, las agencias que quieren lucrarse usando fraudulentamente las fotos de alguien, lo hacen igual. Basta usar un capturador de pantalla o alguna aplicación que baja automáticamente las fotos tan protegidas, pasándose las protecciones por donde le viene en gana.

Por cierto que lo que yo hago con esos fotógrafos es normalmente desagregarlos. Quiero decir que hay suficiente contenido con licencias Creative Commons y de gran calidad como para tener que prestar atención a aquellos que sencillamente no la merecen. No son necesarios. No necesitamos admirarles, no hace falta. Hay suficiente material de calidad para pasar varias vidas admirando el trabajo de gente que sí sabe compartir.

Pasando por alto el hecho de que a más de uno le vendría muy bien que sus fotos se multiplicaran por todos lados (cuando se le estropee el ordenador y le borren su cuenta de flickr deseará que alguien tenga una copia de sus imágenes) ¿no estamos ante un tipo de censura encubierta? ¿Qué sentido tiene esa mentalidad de yo enseño para que vean lo guay que soy, pero a la hora de la verdad pillo de todos sin dar nada a cambio? Internet, señores, no funciona así. Si no les gusta la forma de funcionar de la era digital, sencillamente no deberían usarla. No pido nada más que que la gente sea consecuente. Si no quieres compartir, no lo hagas, pero no uses Internet, no tomes nada de nadie. Aíslate, no te dejes influir por tal o cual escuela o técnica fotográfica. Sé egoísta hasta el final y con todas sus consecuencias.

Sinceramente. Para mi cualquier técnica DRM me parece una forma de censura de mayor o menor gravedad. La censura encubierta en forma de restricción (o de autocensura) de lo que uno por posibilidades naturales podría hacer, se me antoja algo violento, absurdo y necio. Pueden sonar las palabras duras, pero ¿porqué alguien podría recriminarme por ello? Yo no soy quien prohíbe que la gente disfrute de mis fotografías expuestas digitalmente a máxima resolución. No soy el que crea expectativas que luego no se cumplen.

Internet no está aquí para emular el mundo analógico, sino para crear un mundo digital nuevo en el que la escasez de contenidos no tiene cabida. Es imprescindible que entendamos este hecho si queremos formar parte del futuro. De no hacerlo así, sólo seremos una pobre sombra de lo que se puede llegar a conseguir en la era digital que acaba de comenzar.

Imagen superior por Estitxu Carton – Bichuas– bajo licencia (cc) by-sa. Más imágenes aquí.

Mario Pena (cc) by-sa V3.0

Hipocresía de muchos fotógrafos de flickr ante la censura

Nosotros también rectificamos

Esta es la portada que realmente quería poner El Jueves en su pasada edición. Pero con lo bonita, educativa, científica, rigurosa, amorosa que es esta portada ¿cómo pudo ocurrir que se colara la otra en la imprenta? Pronto lo sabremos porque el dibujante está llamado a declarar ante el juez por su horripilante fechoría.

Reflexiónj: En pleno siglo XXI el sexo sigue siendo un tabú para muchos. En pleno siglo XXI Irán asesina homsexuales. En pleno siglo XXI hay jueces que creen que ser homosexual es una enfermedad. En pleno siglo XXI seguimos asesinando por petróleo. En pleno siglo XXI el fanatismo religioso siembra de injusticia y horror el mundo. En pleno siglo XXI un país de la comunidad europea que no voy a mencionar pero que se llama Polonia, cree que el topless es malo y los homosexuales deben ser apaleados. En pleno siglo XXI sigue existiendo gente que cree en el creacionismo.

No debemos estar en 2007, creo que estamos en 1984.

El ser humano no ha avanzado mucho desde los tiempos oscuros del medievo. Seguimos anclados, ofendiéndonos por no sé qué. Sin sentido de humor, con resentimiento, con ira. Tristes y patéticos son los censores. Tristes y patéticos sus intentos de doblegar la libre expresión que se abre camino gracias en gran parte a Internet.

Los ciudadanos vamos a seguir riéndonos de toda esa gente que tan poderosa se cree, pero que tan débil es en realidad, porque el poder, aunque no nos demos cuenta, lo tenemos nosotros. Somos más, hacemos más el amor y sumos mucho más guapos. Y al reirnos de esos poderosos, les quitamos gran parte de su ficticio poder.
Ahí queda eso.

(P.D. Señores jueces y gobiernos, vayan a por los Losantos, a por los Inestrillas, echen a Polonia de la UE – o sancionen -, corten relaciones de Arabia Saudí, con Irán, con Cuba, con EE.UU., con Vaticano y con el resto de países que no respetan los derechos humanos. No intenten darnos lecciones sin demostrar que ustedes las han aprendido previamente).

Nosotros también rectificamos