Terroristas cobardes y la triste condición humana

La banda criminal y cobarde ETA (Energúmenos Terroristas Asesinos) vuelve a asesinar como siempre lo ha hecho; cobarde vil y despreciable. ETA no sabe hacer nada más. ETA no tiene argumentos. Desde que mató por primera vez perdió todo sentido, medida y razón. ETA sólo puede pretender seguir existiendo haciendo sufrir a las personas y destruyendo de paso toda vida y al propio Pueblo Vasco que la rechaza en su más que inmensa mayoría.

La banda asesina y mafiosa, a la que la sociedad vasca hace décadas dio la espalda y expresa cada día su rechazo total y absoluto a sus métodos cobardes, hace lo único que sabe hacer; sembrar el terror y el dolor. Una vez más envilecen todo lo que tocan matando a dos muchachos. Disparando en la cabeza, a su cruel estilo cobarde y patético. Sin la violencia saben que no son nada, son menos que nada. Porque los vascos han dicho que no quieren ETA pero los terroristas siguen insultando a la sociedad que les repudia autoproclamándose tutores de esos vascos díscolos y capaces de pensar por si mismos. Lo hacen con una amenaza clara, “si no piensas como lo hacemos nosotros en forma y fines, debes morir”.

Pero esto no es lo único malo. También es malo el vergonzoso espectáculo que servimos en bandeja a esos miserables absolutos. Cuando la unidad de condena del asesinato debiera ser lo más importante y vemos que hay grupos que por interés, ignorancia o pura manipulación, prefieren abuchear a quien no procede en lugar de a la propia ETA siento vergüenza. Porque lo que más fuerte hace a ETA no son las negociaciones que ellos sabotean finalmente (haciendo de hecho a la propia ETA todavía más débil), ni que ganen unos u otros partidos políticos, lo que hace fuerte a ETA es ver que los que no queremos la violencia, al menos en teoría, no dudamos en tirarnos los trastos a la cabeza a la primera de cambio.

Cuando la noticia no es la ignominia criminal que lleva el dolor a unas familias, a unos amigos, a la gente de bien… cuando la noticia son los gritos de cuatro energúmenos que olvidan qué es lo que realmente fortalece a ETA, es que algo no marcha bien.

ETA no acabará sin más. ETA no se fagocitará mientras tenga carnaza con la que alimentarse. Dejemos de darles motivos para reírse de una sociedad que debiera tener más claro qué hay que hacer y qué no, para debilitar a esa banda de mafiosos repulsivos y patéticos que se creen que representan a personas distintas de ellos mismos.

Terroristas cobardes y la triste condición humana