El dinero del canon no es para los artistas, es para algunas empresas

Al final la verdad tenía que salir a la luz incluso desde las filas de los subyugados a la SGAE. Según leemos en elpais.com:

[…], el actor Juan Luis Galiardo ha asegurado que se está “enviando a la ciudadanía un mensaje equivocado”. “Los artistas no metemos la mano en el bolsillo de nadie, porque casi ninguno de nosotros vive de los beneficios de los derechos de autor, pero con ellos se ayuda a algunas empresas que respaldan la formación de los que están empezando”, ha afirmado. […]

Entonces alguien miente ¿no? Si el canon es para compensar a los autores por el lucro cesante y no se dedica a tal propósito, sino que se da a empresas que supuestamente “ayudarán”a nuevos autores que todavía no han sufrido dicho lucro cesante ¿para qué se dice que el canon tiene que ser para los autores que dejan de ganar por las copias que hagamos los ciudadanos si en cambio se lo quedan algunas empresas?

Alguien debería dejar claro para qué se usa ese dinero y si es cierto lo que afirma Juan Luis Galiardo. Las cuentas de todo importe recaudado con el canon tienen que hacerse públicas ya que parece, según se infiere de las palabras de Galiardo, estaríamos ante un presunto incumplimiento de la ley de propiedad intelectual por parte de las entidades de gestión de derechos de Editores y en menor medida de autores (muchos de los cuales no pueden ni votar).


Safe Creative #0712210348611

Actualización:

Mi amigo Paco Rives ha realizado esta ilustración. Es curioso, me siento alegre y contento. La SGAE y sus artistas a sueldo lo han pasado fatal esta vez… y es lo mejor que van a estar porque el futuro es muy oscuro para ellos. Tenemos más fuerza que nunca para seguir peleando por una Internet libre de parásitos.

El dinero del canon no es para los artistas, es para algunas empresas

La batalla contra el canon va mucho más allá del canon

Ahora que se confirma que la clase política carece precisamente de clase y prefiere contentar las exigencias de los lobbys de presión de la industria del entretenimiento para subvencionar modelos de negocio obsoletos en detrimento de la ciudadanía y el avance tecnológico, cabe analizar sí la aprobación del canon supone un revés para la lucha activista o no.

Creo que es importante incidir en unos hechos cruciales. Llevo años luchando contra el canon y a favor de la cultura libre. En meses más recientes estoy optando más por aportar algo a las alternativas al modelo tradicional participando de iniciativas de CreativeCommos, iCommons, Wikipedia y trabajando para la comunidad de SafeCreative.org.

Pero fue hace ya unos años que empecé en estas lides y las cosas no eran como ahora. Mirando atrás en aquellos tiempos no podíamos ni imaginar que hoy todavía seguiríamos peleando contra el canon. En aquel tiempo la gente no tenía ni la más remota idea, no ya de qué era el canon, sino la propia SGAE y resto de entidades afines. No existía Youtube, no existían muchas demostraciones de que otro tipo de creación es posible si bien las intuíamos. La SGAE se reía de nosotros pensando que nuestro lógico enfado hacia el canon no era otra cosa que “una tormenta de verano”. Pues no, es una lucha continua que sigue y de hecho crece tras los años. Una lucha que se perpetuará en el tiempo.

Mucho ha llovido y el tiempo, las dificultades, las responsabilidades, los errores propios y ajenos se han cobrado sus bajas. Proyectos con mucha ilusión que se perdieron, amistades perdidas también, egos que arruinaron brillantes carreras. Tanto ideas como dignos combatientes por la libertad se han quedado por el camino de manera voluntaria o involuntaria. Pero al mismo tiempo muchas amistades firmes, muchos colectivos han nacido y crecido. Muchos proyectos que nos han puesto a prueba y han consolidado unas tendencias fuertes e imparables hacia la defensa de Internet y el avance que puede suponer para la humanidad. Hemos descubierto la necesidad de luchar permanentemente para proteger la Red de las muchas amenazas que existen.

Durante este tiempo creo que se constata un cambio en la percepción de las cosas por los internautas pero también por los ciudadanos. Ya la SGAE es una entidad “non grata” y los internautas son conscientes de lo negativo de poner en peligro la neutralidad de la red, lo importante de luchar contra el DRM y a favor de la creación libre de contenidos y software.

Además este cambio va cada vez a más. Los usos y costumbres demuestran que cada vez hay más ciudadanos-internautas. Cada vez se comprende mejor, aunque con matices, cómo funciona la nueva forma de difusión y creación de contenidos. Y ninguna ley puede cambiar lo que la sociedad demanda y lo que la sociedad hace. Y los internautas, que también son creadores, saben que no se puede fiscalizar el avance tecnológico y más dejando dicha fiscalización en manos de una entidad privada.

Existe una mentira sobre lo que los creadores necesitan y esa es que necesitan el canon. Tal vez se necesitan compensaciones, pero como dice Enrique Dans, hay otras maneras de lograrlas. Lo que no se puede hacer es penalizar el acceso a la cultura ni gravando la tecnología para que unos muy pocos sigan viviendo del cuento con nuestro dinero.

La cuestión final es que las cosas han cambiado y cambiarán más con el tiempo. Lo que antes pasaba desapercibido ya no lo hace ni hará. En definitiva los que apoyan el canon tienen los días contados. El avance de la sociedad acabará acabando con canones e ideará nuevas formas de compensación a todos los autores, no sólo a los pocos de la SGAE que recogen de todos los demás sin merecerlo, pero la lucha no se quedará ahí. Hay muchas cosas más por las que luchar y cada vez llegaremos a más gente y con mejores mecanismos.

Aprendemos de nuestros errores y afirmamos nuestros aciertos. Aunque sea difícil y perdamos presuntamente batallas, ganaremos la guerra del sentido común gracias a la herramienta más amenazada por la sinrazón. Gracias Internet. Hoy somos más y tenemos la argumentación y todas las armas para derrotar a los lobbys del copyright.

Ya hemos ganado, porque de hace unos años atrás a hoy, ahora sí ya nos tienen miedo, tanto políticos como lobbys.

Gracias y enhorabuena a todos.

La batalla contra el canon va mucho más allá del canon