Qué es el canon según para quién

Para entender qué es el canon y buscar la mejor manera de compensar a los creadores, es interesante analizar qué representa el canon según el colectivo del cual estemos hablando.

Para la SGAE: El canon supone dos cosas; por un lado una importante fuente de ingresos a costa del avance tecnológico y cuarenta millones de ciudadanos en forma de impuesto privado encubierto y legalizado por los políticos para satisfacer a un élite de autoproclamados artistas cultos. Por otro lado supone el revulsivo que ha puesto de manifiesto a la opinión pública el afán recaudatorio de la entidad “sin ánimo de lucro”, uniendo a internautas y más colectivos que poco han poco han descubierto otras formas de creación, licencias, gestión y modelos de negocio. Esto ha demostrado que la SGAE, tal y como es ahora, no es necesaria y sólo existe por y para la ambición económica basando sus estrategias en el oscurantismo, la descalificación y las amenazas.

Para los internautas: Igualmente supone dos cosas; por un lado el revulsivo para demostrar que pueden unirse y colaborar contra una entidad que actúa directamente contra el avance de los nuevos modelos de negocio y algo que sortear, combatir y deslegitimar con argumentos contundentes en contraposición a las amenazas y mentiras de la entidad gestión de derechos de editores y algún autor que otro.

Para la élite de los “artistas” de la SGAE: Dinero fácil por no hacer nada. Una forma cómoda y agradable de vivir de la sopa boba de por vida.

Para la directiva de la SGAE: Dinero fácil por no hacer nada, permitiendo gracias al apoyo de los editores, los auténticos beneficiarios de gran parte del canon, mantenerse en el poder ante la disconformidad de la inmensa mayoría de asociados, que como no pueden votar, pues se tienen que aguantar. Gracias al canon pueden tener altos sueldos, invitar a desayunar a ministros y comprarse coches de gama alta.

Para los empleados de la SGAE: Por bueno les trae. Cada vez son peor mirados por la sociedad. Los recaudadores que trabajan en condiciones cada día peores (en cuestión de incentivos, etc), lo tienen difícil para cobrar a la gente y luego llegar ellos a fin de mes y las cosas se les complican. El resto de empleados no se puede decir que vean mucho dinero del canon. Más bien llevan el tema del canon con resignación, como una mancha, un estigma, haciendo que se avergüencen de su propio trabajo.

Para el resto de artistas de la SGAE que no tienen ni voz ni voto: Pues no les reporta nada positivo, porque no ven ni un céntimo y como no saben cómo se reparte (nadie lo sabe), no lo verán. A cambio de no recibir nada, tampoco pueden votar para impulsar la necesaria renovación de los órganos de dirección de la entidad “sin ánimo de lucro”. Eso sí, les piden puntualmente pagar cuotas y unirse a las campañas contra la mal llamada piratería. Ahí la dirección sí que se acuerda de ellos.

Para los fabricantes nacionales de tecnología: El canon de la SGAE ha obligado a cerrar a la práctica totalidad de las empresas que había en España enviado al paro a cientos de empleados. Claro que como son menos importantes que ciertos “artistas” de la SGAE parece que a nadie importe que se hayan quedado sin trabajo y sin poder sacar adelante a sus familias. Es lo que tiene no ser famoso, por lo visto se es inferior. Para los que sobreviven, importan, etc, es una traba al desarrollo tecnológico y el avance de la Sociedad de la Información. Además cada vez lo tienen más difícil para competir con el creciente mercado negro.

Para los nuevos modelos de negocio: El canon subvenciona un modelo de negocio obsoleto de manera que lo perpetúa compitiendo deselalmente contra otros modelos innovadores que no se basan en la criminalización, penalización o reprobación de los usos y costumbres de la sociedad. Este retraso sitúa el avance tecnológico en un estado de precariedad total.

Para la ciudadanía: Es un impuesto (da igual lo legal que sea) controlado por una empresa privada que no dice qué hace con el dinero. Además es otro impuesto indirecto más a sumar a los que ya sufre una sociedad que tiene problemas más importantes con las hipotecas. Este impuesto además va también sobre sus propias creaciones, fotografías, videos familiares, recuerdos digitales en general. Penaliza más a las personas con menos recursos y amplía lo brecha digital.

Para los políticos en el gobierno: Una forma de tener contenta a cierta “élite” de creadores que aunque en franca decadencia, siguen creyéndose la sal de la Tierra. Suponen que esa gente es más importante que la ciudadanía, pero albergan esperanzas de que el apoyo caprichoso de algunos pseudo intelectuales más ávidos de dinero que de cultura, les garantice el mantenimiento del poder.

Para los políticos en la oposición: Una oportunidad perfecta para crear revuelo mediático pensando que la ciudadanía descontenta olvidará las propuestas pro-DRM y pro-control ciudadano y apoyo del canon que han manifestado reiteradas veces unos meses atrás, curiosamente cuando las elecciones no estaban tan cerca. Creen que se ganarán el voto de esa ciudadanía descontenta, pero resulta que sin propuestas claras de alternativas para la remuneración a los creadores y sin rechazo claro a las tecnologías DRM y de control ciudadano, no sirven de nada.

Para las empresas, hospitales, justicia, universidades, científicos, fotógrafos, estudiantes….: Muchos lo calificarían directamente el canon como robo cuando estas “entidades” lo pagan por algo que no hacen jamás. El hecho de no hacer excepciones en casos tan flagrantes demuestras cuales son las auténticas intenciones del canon. Coger dinero de nuestros bolsillos aunque eso signifique menos dinero para hospitales, recursos para la justicia, material universitario, etc. Esto afecta a toda la sociedad, pues de manera encubierta se están efectuando subvenciones públicas y privadas a una élite dañando asuntos mucho más importantes que las ya de por si engrosadas cuentas bancarias de unos cuantos “artistas”.

Para los artistas que no están en la SGAE: Ya que no es obligatorio estar en la SGAE para ser artista (menos mal), estos no ven un céntimo por sus creaciones. En cambio otros están recibiendo dinero por el trabajo de estos artistas, o al menos eso suponemos ya que la SGAE no dice cómo reparte el dinero que recauda de todos los españoles. Así pues, lo que tanto se defiende de la SGAE cae por su propio peso. El canon no compensa a los artistas. Sólo a algunos de ellos.

Para los artistas y la creación copyleft: Es una traba al desarrollo copyleft, pues grava los soportes que usan estos para sus creaciones. También, como en el caso interior, la SGAE recibe la compensación que correspondería a estos creadores que ceden dichos importes a la sociedad. Es decir cobran, de nuevo, por algo que no les corresponde y que debería entenderse como una contribución a la sociedad para que pueda acceder más fácilmente a sus creaciones y a la cultura. Esos importes los perciben personas que no los merecen.

Para el tráfico de CDs y DVDs en ciertos comercios: Una oportunidad para la economía sumergida, para la no declaración de IVA, para arrasar a otras tiendas que no pueden igualar los precios de CDs y DVDs pues el coste de los CDs y DVDs es minúsculo comparado con el gravamen del canon.

¿Qué pedimos para compensar a los autores? Bueno, lo que tendrían que hacer es trabajar como hacemos los demás y no recibir pagos por un trabajo ya hecho ¿se imaginan que nos pagasen por todo lo que hacemos en nuestra vida laboral a perpetuidad? Pero si es obligado compensar a los autores hagamos que:

– El canon sea un porcentaje proporcional al costo del soporte.

– Sea gestionado por una agencia gubernamental de la propiedad intelectual. No por una entidad privada con oscuros intereses.
– Se establezcan excepciones al pago, como en empresas, hospitales, universitarios, escolares, fotógrafos, músicos, juzgados, ONGs, y un largo etcétera… ya que en estos casos nunca se estarían realizando copias privadas “artistas” de la SGAE.

Se informe pública y de forma transparente quien recibe cada céntimo y en concepto de qué.

– Se eximan impresoras, escaneres, memorias de almacenaje externo, memorias USB y teléfonos con capacidad de reproducción MP3 de dicho gravamen.

En definitiva, que no se legalicen los impuestos privados encubiertos para financiar las cómodas posiciones de una industria agonizante y que desde luego no sea la SGAE – acreedora de la repulsa de la sociedad- quien fiscalice, juzgue y criminalice las nuevas tecnologías y los usuarios que las emplean.

Es hora de avanzar y no perpetuar en cómodas poltronas a unos pocos en detrimento de cuarenta millones de ciudadanos y el avance tecnológico.

Qué es el canon según para quién

8 comentarios en “Qué es el canon según para quién

  1. ¿Quieres canon? […] Pues dilo…

    Mañana llega al Congreso de los Diputados, tras instancia del Senado, una enmienda para que el canon sea eliminado. Esto viene acompañado paralelamente a todo el movimiento de TodosContraelCanon, con su correspondiente debate en la calle sobre can…

  2. pase lo que pase (realmente no sé qué me da más miedo) esta batalla representa una clara victoria del movimiento internauta que pese a las dificultades ha logrado que en plenas fiestas de fin de año no pase desapercibido por los grandes medios el descontento popular ante el despropósito del canon.
    Pase lo que pase, mañana empieza la auténtica lucha. Cambiar el modelo de negocio les guste o no.

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